mis padres fueron radicales, yo soy peronista, lo de progre vino por default. no entiendo lo de guardar secretos y siempre lloro en todas las sesiones con mi analista así siento que no desperdicio 700 pé. mi último gran descubrimiento es que soy una discapacitada vincular. lo específico nunca fue mi fuerte, amo odiarme y te juro que soy mejor con la cara en movimiento.

la unica diferencia entre la realidad y la ficción es que la ficción debe ser verosímil .- mark twain

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dijo de belén el caricaturista historiador bobrow: "el idiolecto de la autora de este blog asume todos los tópicos culturales más políticamente incorrectos de occidente sin por ello asumir su carga ideológica".

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martes, 22 de enero de 2019

mariano, el subtitulador, la rema/2

esta historia empezó acá

belén, 31: y no sé, acá estás, remandola cuando te dije que 27 kilómetros ni en pedo. vos fijate.
mariano, 36: tenés razón. ¿me pasas tu whasap o hay que atravesar un porcentaje de bardeo innecesario para que me des esa información confidencial?
belén, 31: creo que ya lo completaste. es 1136......

me acosté en la cama y esperé un rato.
mariano no me mandó nada.
me molestó sentirme un toque desilusionada. después pensé que mejor, quién quería salir con alguien que vivía en la loma del orto. que se vaya a cagar.
puse el celular a cargar y apagué el velador.
estaba a punto de quedarme dormida cuando sentí el celular vibrar. intenté mantener los ojos cerrados y no hacer caso, pero solo duré unos pocos minutos. prendí el celular y sonreí. era él.

mariano: acá estoy.

me gustó que pensara que no tenía que presentarse. sin embargo mi neurosis volvió a la carga. 

belén: mariano, escuchame. te digo en serio lo de los 27 kilómetros. es muy paja, yo viajo mucho por laburo y la verdad quiero serte sincera, no viajaría tanto para ver a alguien. y me da paja chatear ad eternum, que parece que es la nueva moda.
mariano: a mi no me molesta ir a flores de vez en cuando. si vale la pena no me jode.
belén: como saberlo.
mariano: voy a obviar que sin conocerme ya hayas decidido no venir a verme. soy chef y cocino re rico, estoy seguro de que puedo motivarte.
belén: no me gusta la comida.
mariano: ¿?
belén: pensar en comida, comer, planificar comidas, ir a super, probar cosas nuevas. lo odio.
mariano: odias muchas cosas por lo que veo.
belén: si, claro.
mariano: bueno, yo quiero conocer gente distinta a mi, asique me venís bien.
belén: ¿gente distinta a vos?
mariano: claro. expandir mi círculo de contactos por decirlo de una manera.
belén: ¿de contactos? JAJAJAJAJA
mariano: no te rías boba
belén: instalate linkedin, te equivocaste de red.
mariano: basta.
belén: ¿que buscas, amigos? para eso facebook.
mariano: no.
belén: ahhh
mariano: minas. pibas. chicas. mujeres.
belén: sexo.
mariano: minitassss.
belén: expandir contactos tiraste. barrilete cósmico.
mariano: que bardera que sos hija de puta.
belén: estoy un poco agotada, la verdad.
mariano: ¿te vas a dormir?
belén: no no. del mundo del levante quiero decir.
mariano: ah, entiendo. yo soy un poco nuevo en esto...
belén: ¿cortaste hace poco?
mariano: mmm, mas o menos.
belén: ¿ayer?
mariano: basta belén.
belén: jaja. era un chiste, perdón.
mariano: puede que esté un poco oxidado. pero vos también...
belén: ¿yo también que?
mariano: no se, tenés una personalidad bastante avasallante.


mariano en 4 días se volvió una presencia constante.
me saludaba por la mañana, y empecé a notar ciertas regularidades.
entre las 9 y las 9.45 me tiraba un mensajito que comenzaba con un buenas o con un buen día bel.
a eso de las 14 hs me mandaba algún meme bardeando al presidente mau o a algún funcionario.
para las 20 hs me consultaba que iba a comer. mariano entonces me daba ideas para hacer rápido y variado.

me sorprendió un poco el nivel de atención y ternura que se expresaban en sus mensajes. nunca nos habíamos visto, pensaba yo, era raro. empecé a desconfiar, porque para una virginiana cualquier cosa fuera de la norma es digna de sospecha.
¿que planeaba este pibe?

la respuesta era obvia.
matarme, claramente.

viernes, 21 de diciembre de 2018

mariano, el subtitulador, o no, no voy a hacer esto de nuevo/1

a fines de noviembre la vida se me hacía insoportablemente estúpida.
ya prácticamente había renunciado a cojer bien luego de un par de encuentros desabridos. estaba desarrollando una nueva teoría (que en realidad era vieja y databa de mi última relación) que implicaba que para cojer blaaa, mejor no cojer. ¿quién lo necesitaba, al fin y al cabo? ¿no es esto el mundo moderno? un mundo de relaciones virtuales, soledades profundas, vínculos superfluos y sin responsabilidades afectivas, fotos de instagram modelando felicidades huecas y cojidas pedorras con treintañeros asustados de que no les funcione el pito.
cojer mal es peor que no cojer, esa es mi máxima hace muchos años (y por eso me pasé un año sin cojer con mi ex). si yo no acabo, si no hay conexión, si no hay atracción instantánea entre los dos cuerpos, no hay nada. y si no hay nada, que quede claro que hay vacío. 
¿qué tiene de malo el vacío?. parejas horribles teniendo sexo programado. gente que se odia conviviendo para sacarse fotos sonriendo en instagram. seres humanos que solo se soportan para no acercarse al abismo de la soledad acechante. sabía mucho de parejas horribles, un año habitando una. todos estamos solos, me consolaba, solo que algunos no lo saben.
el hastío del otro. de cómo uno es con el otro. 

¿no somos la generación con menos sexo de la historia?
¿no somos la punta del iceberg del fin de nuestra especie?
¿no estamos derrotando el patriarcado y ahora solo hacemos lo que sentimos?
¿no hay que ir contra los mandatos?
somos la generación mas sexualizada y con menos sexo de la historia.
el vinulo con el otro es cada vez mas mediatizado.
las frustraciones se resuelven con un click, un block, borrando un perfil. eso que me incomoda ya no está en mi rango de visión y si algo me genera incomodidad bai, puedo iniciar otra conversación con un otro nuevo.
no hay un otro. o si lo hay, tiene que ser lo mas exactamente posible parecido a mi. el otro que es yo.

hacía rato no entraba a happen porque cuando me compenetro con mis teorías casi que me las creo y las milito a full, les pongo el cuerpo y el alma.
una noche una notificación me recordó que hacía semanas no la abría.

mariano, 36: detesto a macri.
mariano, 36: ahora sí.
mariano, 36: hola.

miré las fotos. parecía mas chico.  era flaco, no parecía muy alto. pelo castaño cortito, con un jopo que le quedaba extrañamente bien, barbita. tenía rasgos masculinos pero delicados. ¿los ojos eran verdes?. me quedé un rato mirando la última foto, tenía una semi sonrisa y se le hacían unas líneas en las comisuras que me atraparon particularmente.

belén, 31: ahora todos lo detestan. no hay mucho mérito en eso.
mariano, 36: ¿si?, pero yo lo detesto desde antes.
belén, 31: desde cemento.
mariano, 36: claro.
belén, 31: bueno. 
mariano, 36: ¿y de dónde sos, qué hacés?
belén, 31: no, no voy a hacer esto de nuevo.
mariano, 36: ¿esto?
belén, 31: no quiero que tengamos esta conversación estandarizada de mierda. estoy harta.
mariano, 36: la repetición de datos que nos da una ilusión ridícula de saber algo del otro, claro.
belén, 31: ¿cuál es tu elemento de limpieza preferido?
mariano, 36: la lavandina en gel, obvio.
belén, 31: el mío es la lavandina. no sabía que existía en gel.
mariano, 36: hay match entonces.
belén, 31: puede ser.
mariano, 36: no se como sobrevivís sin conocer la lavandina en gel.

volví a abrir el perfil y recién ahí me di cuenta de que la aplicación nos marcaba a 27 kilómetros. me fijé en el mapita, obviamente me lo había cruzado cuando había ido a trabajar a josé c. paz. hice un gruñido de desesperanza y hastío.
tiré el celular lejos y me fui a hacer algo de cenar. dos horas después cuando lo volví a abrir, me encontré con otro mensaje de mariano.

mariano, 36: ¿y te funciona?
belén, 31: mariano, estás a 27 kilómetros. esto no va a pasar.
mariano, 36: ¿si? ¿no es que happen te tira a la gente cerca?
belén, 31: pasa que laburo en jose c. paz.
mariano, 36: bueno, entonces no hay problema.
belén, 31: si hay. voy una vez por semana.
mariano, 36: y bueno.
belén, 31: y ya termino.
mariano, 36: mmmm
belén, 31: ya fue. igual voy a tomar tu consejo de la lavandina en gel. beso.
mariano, 36: ¿no te vas a dar ni siquiera la chance de conocernos?
belén, 31: 27 kilómetros.
mariano, 36: te voy a visitar yo la primera vez.
belén, 31: mmmm.
mariano, 36: y si te gusto, la segunda también. venís vos la tercera.
belén, 31: que optimista que sos.
mariano, 36: no suelo serlo. pero para mi hay algo acá.
belén, 31: ¿ah sí? ¿te funciona ese chamuyo?
mariano, 36: yo no chamuyo. odiamos a macri y amamos la lavandina. es claro que hay algo.
belén, 31: es difícil.
mariano, 36: ¿conectar?
belén, 31: cómo sabés.
mariano, 36: porque vos y yo conectamos. te diste cuenta pero te estás haciendo la boluda porque te da paja que esté un poco lejos.
belén, 31: te gustaron mis tetas. es solo eso.
mariano, 36: además. decime una cosa.
belén, 31: ¿qué?
mariano, 36: ser así de bardera, ¿te funciona para cojer o no la ponés ni en pedo?

miércoles, 7 de noviembre de 2018

pablo, el judío que no lo era, y la puta madre/3

esta historia empieza acá

el lugar era horrible, de esos clásicos medio palermitanos con banquetas incómodas y mesas construidas con pallets berretas. nos sentamos en una mesa y yo arrastré mi banqueta contra la pared para poder apoyarme.
pablo me miraba divertido.
me senté y agarré una servilleta para limpiar las migas que había en la mesa.

pablo: ya. quedó re limpito.

lo miré, se estaba burlando.

belén: disculpá, me molestan las cosas sucias.
pablo: veo. te molestan muchas cosas.
belén: no tenés idea.
pablo: me muero por saberlas.
belén: estoy percibiendo el tonito de bullying eh. mirá que yo podría devolvértelo pero soy generosa.
pablo: ¿ah sí? estoy dispuesto a recibirlo.
belén: por ahora no. cuando haya mas confianza.
pablo: yo estoy en total confianza.
belén: si, lo noté.
pablo: ¿y eso te molesta?
belén: no, no sé. tal vez es algo apresurado.
pablo: querés ir indicándome los tiempos en que puedo ir haciendo las cosas. me los podés anotar acá en esta servilleta en orden.
belén: no, dejame en paz.

pablo me corrió el flequillo de los ojos. extrañamente esa invasión a mi burbuja proxémica no me incomodó.

pablo: ahí está, ahora me podés mirar.
belén: te podía mirar antes.
pablo: sin embargo mirabas para otro lado todo el tiempo.
belén: es que me mirás muy fijo.
pablo: ¿te molesto?
belén: no me molestás. que vas a comer.
pablo: una con queso cheddar. ¿vos?
belén: no se, esta que dice vegana.
pablo: ¿sos vegetariana?
belén: ¿y vos sos freegano?
pablo: te iba a invitar a comer del tacho de basura hoy, pero cuando vi tu toc con la limpieza lo reconsideré.
belén: jajaa.
pablo: ahhh, ahí estabas.
belén: qué.
pablo: los hoyuelos. tenía ganas de conocerlos en vivo. 

pedimos las hamburguesas y yo pedí un vaso de vino, pensé que para olvidarme del joggin lo necesitaría.
le pregunté a pablo que quería tomar.
pablo titubeó y no respondió nada.
levanté mis cejas consultandole de nuevo sin emitir palabra.

pablo: no, nada.
belén: ¿nada?
pablo: no, por ahora no.
belén: pero...
pablo: después les pido agua de la canilla.

lo miré esperando una risa, algo que me indicara que era una broma. nada.
traté de censurar una semi sonrisa. miré de vuelta el joggin. suspiré hondo: estaba con un amarrete en joggin, nada podía ser peor. pensé de nuevo que tenía que ser tolerante.

belén: no te voy a convidar vino.
pablo: ¿no?
belén: no.
pablo: ¿por? no seas mala.

no lo digas belén. guardatelo. no lo dejes salir.

belén: por mickey mouse.

puta madre.

pablo se carcajeó.

pablo: soy judío, ya lo sabías.
belén: está bien, tenés que bancar los trapos a los estereotipos.
pablo: cada cual con lo suyo.
belén: sos un ridículo. no podés no tomar nada.
pablo: mirá cómo puedo.

se sentó en la banqueta, desafiante.

belén: veo que podés muchas cosas.
pablo: re. ¿qué otras notaste?

no belén. no.

belén: que venís a una primera cita en joggin.

puta madre.

pablo: y vos en jean. ¿usás muchos jeans?
belén: que clase de pregunta ridícula es esa.
pablo: me molestan los jeans.
belén: veo.
pablo: la próxima si querés me pongo corbata.
belén: no, con un jean y que tomes algo me parece que estamos.
pablo: vengo como soy.
belén: claro. pero hay un otro también.
pablo: no te hacía de las formas.
belén: yo le puse onda.
pablo: ¿no habías venido neutra?
belén: si, pero mirá. me puse aros argollas re lindos. me arreglé el pelo.
pablo: podías venir en calzas si querías y hubiese estado bien.
belén: que hippie. ¿tenés pan relleno en los bolsillos del joggin?
pablo: freegano.
belén: además.
pablo: veo que estás mirando mis manos con horror.
belén: si. es un enchastre lo que estás haciendo.
pablo: ¿puedo probar tu hamburguesa?
belén: ¿es necesario?
pablo: sí. si no querés no me convides.
belén: salí salí, no toques con las manos sucias. te corto un pedazo.
pablo: pensaba acariciarte con mis manos llenas de queso cheddar.
belén: en tus sueños.
pablo: bueno. igual tengo planes para nosotros... en la vida real.
belén: está bien tener proyectos.
pablo: me molesta que no haya respaldo.
belén: estos lugares a dónde me traes.
pablo: vinimos al primero que había para que no te pongas de mal humor.
belén: vos tenés la culpa de todo esto.
pablo: mmm. especificame mejor.
belén: de que me mojara, para empezar.
pablo: ah, es mi culpa la lluvia. tengo poderes que controlan la presión atmosférica.

el mozo nos dejó el cambio sobre la mesa. eran $90. miré la guita y lo miré a él.
belén: ¿dejamos propina no?, no se cuanto era lo mio...
pablo: de ahí son míos diez pesos.

pablo estiró la mano y los agarró.
lo miré por segunda vez esperando un chiste, algo. nada. pablo me miraba serio.

belén: bueno. dejo la propina yo entonces, je.
pablo: no te rías de mi ser judío, me estás discriminando.

no lo digas belén. no.

belén: es horrible ser amarrete.

puta madre.

pablo: soy lo que soy.
belén: veo.
pablo: ¿vos que sos?

no contesté. la situación se había vuelto extraña.
pablo entrecerró los ojos. abrió la boca para decir algo pero la cerró. me dijo que iba al baño. seguro que va a tomar agua, pensé.
también pensé que podía desaparecer en ese momento, era una oportunidad.
continué sentada donde estaba.
reapareció y me mostró sus manos.

belén: ¿te las limpiaste?
pablo: con mi pis. hoy tome mucha agua, dicen que hace bien.
belén: freegano total.
pablo: control freak.
belén: al menos me baño para mis citas.
pablo: yo me bañé para mi día. tengo hasta perfumito pasa que no te acercaste a olerme.
belén: no te bañaste para la cita.
pablo: me bañé hoy para mi día. vos estabas incluída en él.
belén: no entiendo por qué todavía no salí corriendo.
pablo: porque te caigo bien. ¿vamos a caminar? paró de llover.
belén: me estás jodiendo.
pablo: vamos a buscar otro bar para tomar algo. con sillas de verdad.
belén: bueno.
pablo: te dejo olerme por el camino si querés y vas a ver. te voy a caer todavía mejor.

viernes, 26 de octubre de 2018

de domingo y una premonición

adquirí a domingo hace un par de meses.
era algo que venía pensando hace un tiempo, cansada de mis itinerarios conurbanenses (avellaneda, jose c paz, florencio varela). finalmente adquirí un auto en el peor momento del macrismo (así soy yo, siempre tomando decisiones importantes en momentos perfectos). me endeudé con mi padre y mi tía, puse la guita que había logrado ahorrar durante el kirchnerismo y domingo se incorporó a mi vida.

jamás había manejado en capital federal o gran buenos aires. mi ex tenía auto pero nunca me lo quiso prestar (pues forro, por supuesto), por lo que el primer viaje que hice implicó mucha transpiración y sufrimiento. tampoco había manejado nunca en autopista o ruta, pero me largué. si hay algo que se puede decir de belén (entre todo lo malo) es que el miedo nunca fue una de mis cualidades. tengo que hacer algo y lo hago, sin pensarlo, como salga. 
mis problemas en realidad no devienen del accionar (no me pongo nerviosa cuando tengo que hacer las cosas) sino de pensar en hacerlas. puedo darte un beso sin problemas, dar un exámen sin nervios, largarme a una ruta sin experiencia con tranquilidad. ahora, si comienzo a fantasear con eso en mi casa, segura y tapada con una frazada, las cosas comienzan a parecerme monstruosamente imposibles y termino decidiendo quedarme abajo de mi cama para siempre.
acción y reacción son mi fuerte.
el problema es cuando las elucubraciones comienzan a apoderarse de todo.

---
tengo un (mal) presentimiento desde que domingo apareció en mi vida.
me pasa cada vez que voy a buscarlo a la calle donde lo deje estacionado: pienso que no está, que desapareció, que alguien se lo llevó.
la sensación continua y molesta de que algo va a salir mal.
si lo encuentro en su lugar, lo miro atrás y adelante, buscando no se bien qué. saber si alguien se robó el guardabarros, si no rompieron el parabrisas, ni idea. 
el finde habíamos quedado juntarnos a almorzar con unas amigas. caminé por aranguren con la sensación de que solo encontraría un hueco donde había dejado a domingo. la primer cuadra no estaba y el corazón me empezó a latir fuerte, ¿se lo habrían robado?. caminé una cuadra más y lo vislumbré, ahí estaba. me acerqué y metí la llave, pero no entraba. caminé unos pasos para atrás y miré la patente: empezaba con S, claramente no era domingo.
miré hacia atrás y lo ví, un gris mas oscuro, ese era domingo. caminé hasta él y chequié la patente, empezaba con O, tenía que ser.  me aseguré de que el guardabarros estuviese en su lugar y que la llave entrase. todo ok.
aliviada me senté y prendí la radio. puse la dirección a la que iba en el waze del celular y quise ponerlo en el soporte dónde suelo ubicar el celular. no estaba.
me quedé unos segundos tildada. miré al piso y alrededor, en el asiento, nada.
pensé que me había subido al auto equivocado y me bajé rapidito a chequear la patente otra vez. 
era domingo.
volví a subir sin entender. ¿se habría enganchado en la campera la última vez que bajé? ¿lo había bajado yo sin darme cuenta? ¿cómo podía ser?
miré en el asiento de atrás y encontré cascaras de manies por todos lados. mi cerebro empezó a procesar la información: no estaba el soporte, nadie había comido manies en la parte atrás de mi auto conmigo. me acordé que tenía los lentes en la guantera y la abrí: no estaban.
alguien había estado de fiesta adentro de domingo y se había llevado un par de souvenirs.
me dio un ataque de risa que la información del robo haya tardado tanto en procesarse en mi cerebro y noté que una de las puertas traseras estaba sin traba.
domingo me engaña con otros, pensé.
ese día almorzamos ñoquis.
las fichas se acomodaban.
domingo avisaba.
me encanta encontrarme con señales y no prestarles atención.
-----

me di cuenta que me gusta manejar, me relaja. pienso en mi ex y todo lo que se quejaba cada vez que tenía que manejar a algún lado el pedazo de forro. cualquier cosa le implicaba un esfuerzo atroz, que pelotudo del orto. 
al principio escuchaba la radio pero me di cuenta de que me generaba estrés pues macrismo. asique armé un compilado con la mejor música del planeta tierra y la puse en un pendrive que domingo reproduce. los que estuvieron de fiesta en domingo no lo vieron y no se lo llevaron.
manejar distancias largas, entonces, con la mejor música del planeta tierra, me relaja. voy cantando canciones y dedicándosela a gentes diversas.
venía en eso yendo hacia josé c paz por el camino polémico para no pagar los tres millones de peajes que te cobran a precio oro, cuando un camión hecho mierda se me cruzó. frené de pedo y lo recontra putiee, además de tocar bocina porque soy una fundamentalista de dejarle en claro a la gente que es una pelotuda. frené ante un semaforo y el camión hecho mierda se frenó a mi lado pese a que había mucho lugar mas adelante. me dio un poco de miedo, pero ya les dije que ante todo soy la reina de la acción, asique bajé la ventanilla para seguir puteandolo. desde arriba un chico me miraba divertido. el pibe sonrió y juntó sus manos pidiéndome perdón. yo sonreí, pues soy débil ante la gente hermosa, y él me tiró un besito.
subí la ventanilla y encaré un tema de shakira  totalmente reanimada. la vida era linda y el mundo me amaba, era claro.
-----

diez minutos después el auto de adelante que había acelerado para pasar un semáforo en amarillo decidió frenar bruscamente.
yo, que mantengo siempre una distancia prudencial, frené atrás sin inconvenientes. estaba feliz, el universo me amaba. el cover de laura no está que estaba tarareando también.
diez segundos después sentí el impacto y mi cabeza dio violentamente contra el volante.
si esta era mi hora de morir, era casi de justicia poética que fuese en el lugar mas horrible de josé c. paz con el único tema exitoso de nek siendo cantado por una banda de gordos mexicanos de fondo. era claro que si mi vida era un transcurrir azaroso de boludeces absurdas, mi muerte no podía ser menos.



sábado, 29 de septiembre de 2018

receta para un desastre

puede ser un día cualquiera, X, el que usted quiera.
puede sentirse neutra, como cualquier día de esos que nos tocan transitar. la vida está llena de días cualquieras. esos dónde no pasa absolutamente nada digno de mención, una repetición de la nada misma, un día menos de nuestro calendario de vida.
puede tener el mal tino de mirar las noticias, o tal vez twitter. ya nadie mira las noticias, es cierto. abre twitter y de pronto la realidad de la mierda en la que se ha convertido su país la abofetea. o sea, usted se sentía bastante bien, neutra, no pasaba nada, pero de pronto la realidad se hace evidente, le escupe a la cara y se encuentra bombardeada por la mierda. a usted no le afecta tan directamente porque es privilegiada y lo sabe, pero no importa. tiene empatía burguesa, puede imaginarse. ya la neutralidad se pierde y el destino se tuerce. ya no es un día cualquiera, sino que es un día que se ennegrece. 
puede salir a tomarse el colectivo con la pesadumbre de que la gobierne el macrismo y el colectivo tardar 45 minutos. puede mirar las caras de sus desafortunados compañeros de espera en la parada e imaginar que el 51% de ellos votó porque este tipo la gobierne. puede pensar que empatía las pelotas y fantasear con ajusticiar a cada uno de ellos al grito de ¨viste que no eran lo mismo, imbécil del orto¨ y de pronto darse cuenta de que este día ya está tomando un tufillo cercano a la mierda.
puede suceder que al subir al colectivo la cantidad de gente que viaja apretadísima a que le quieten la plusvalía la abrumen. que enterarse de un nuevo aumento en el boleto empuje su ánimo un poco más al borde y que comience a sentir calor y odie esta época del año en la que se pone una campera para salir a la mañana y ya a las 11 am no sabe qué hacer con ella. puede que transpire y a partir de ello se sienta sucia durante todo el día, y paranoique con que todos la ven así e incluso, porque no, la huelen. puede que se haya olvidado de cargar el celular y su batería se muera a medio camino del trabajo. puede pensar que la vida la odia, y seguramente tenga razón.
puede pasar que tenga un día largo dando una materia que no le guste en una carrera que considere ridículamente funcional al sistema capitalista, pero que se consuele pensando que hay gente que la pasa peor. puede que vuelva a recordar que la gobierna el macrismo y tenga ganas de quitarse la vida. puede que piense que loco esas fantasías que de pronto la asaltan y que más loco aún es que haya gente que las lleve a la práctica.
puede que vuelva en el colectivo cansada y sintiéndose horriblemente molesta y un chico lindo la mire. puede que piense que la mira porque está sucia, y se encorve un poco para hacer más horrible el cuadro. puede que sepa que nadie puede verla bella porque todos la ven como se ve usted, horrenda.
puede que llegue a su casa casi a la medianoche con mucha hambre pero sin ganas de cocinar. puede que su gata haya vomitado en lugares diversos para recibirla, puede que sienta que su mascota la odia. seguramente tenga razón.
puede que se mire al espejo y se vea ojerosa y horrible. puede que se toque el pelo y piense que ese shampoo del orto se lo deja cada vez más pedorro. puede que se vea un grano en el mentón y piense que es obvio que nadie la va a amar nunca. 
puede que ponga a cargar el celular y lo encienda con cierta esperanza que no quiere reconocer. puede que le caigan algunos mensajes intrascendentes, pero nunca el que usted está esperando. puede que esa persona no se haya acordado de usted en todo el día, mientras que usted se hizo la que no, pero lo tuvo todo el puto día presente, sobrevolándola como un fantasma. puede que se sienta una estúpida y se diga a si misma que era obvio que no le iba a escribir. 
puede que decida no comer nada pese al ruido de su panza y se contente con unas nueces que compra haciéndose la fit. puede que se tire en la cama y abra la ventana de chat del susodicho que no se acordó de usted en todo el día. puede que el mismo se encuentre en línea, y seguramente usted empiece a desarrollar teorías fantasiosamente disparatadas en donde él habla con una modelo hermosa que lo contenta sexualmente como usted nunca pudo.
puede que la ansiedad la haga comenzar a rascarse el grano del mentón. no contenta con rascar la cascarita, sigue hurgando hasta que salga sangre roja y el agujero en el centro de su barbilla quede total y absolutamente visible. puede que se vaya a mirar al espejo y la embargue una desesperación total porque al otro día tiene que ir a dar clase en el secundario con ese horror en el medio de la cara que acaba de perpetuar.
puede que vuelva a acostarse resignada a ser un ser horrible gobernada por el macrismo y no amada por nadie. y puede que vuelva a abrir la ventana del susodicho, que ya no se encuentra en línea. esto en lugar de aliviarla, puede que le genere mayor preocupación. si no está en línea, ¿dónde está? ¿pasándola bomba con la modelo rubia que se lo coje como en una porno?
puede que comience a fantasear con que usted está muy gorda y ahora tiene un cráter en la barbilla, y además la gobierna el macrismo. ¿quién podría amarla en esas condiciones?
puede que vuelva a abrir el chat y que la ausencia del en línea del susodicho le genere niveles de ansiedad neurótica desconocidos. puede que comience a odiarlo por no estar en línea y que encima no la ame. puede sentirse rechazada porque el susodicho no solo no le habló, sino que además ni siquiera se encuentra en línea y encima se digna a vivir su vida sin avisarle a usted qué carajo está haciendo. puede que sea una control freak que quiera saber absolutamente todo del susodicho y resulta que no sabe absolutamente nada. puede hundirse en la desesperación horrorosa de la ridiculez del azar que nos maneja y que nos enfrenta una y otra vez a la realidad de que no podemos controlar siquiera nuestra existencia, mucho menos la de los demás.
puede que vuelva a abrir el chat e impulsivamente escriba: pero por qué no te vas a la reputa que te pario, pedazo de pelotudo. puede que, sin pensarlo un nanosegundo, apriete enviar.

puede que definitivamente lo haya logrado. 
felicitaciones. 
el desastre ha sido perpetuado.

miércoles, 19 de septiembre de 2018

inés lo interpreta todo, o por supuesto, ÉL/29

nota importante: para entender esta historia, es muy necesario leer las entradas de ÉL (hagan click acá) del 2013, dónde, justamente, ÉL aparece y yo lo cuento en tiempo real en el blog.

ÉL en el 2018:


inés.- ¿lo viste?
belén.- si
inés.- ¿y que tal?
belén.- te emocionaste.
inés.- je. y, después de tanto tiempo...
belén.- querés saber como termina la novela.
inés.- ¿ya terminó?
belén.- y...
inés.- que pasó.
belén.- la cagamos. era obvio.
inés.- ¿los dos?
belén.- si, no se. no veo claramente que haya sido mi culpa esta vez.
inés.- igual no estamos para buscar culpas.
belén.- bueno. no se. explotó todo al final.
inés.- había mucha tensión. siempre hubo otra cosa en esa relación.
belén.- no se, tal vez no había nada y flashié yo.
inés.- no creo. ¿me vas a contar o no?
belén.- estoy creando el clímax.
inés.- dale.
belén.- me vino a buscar porque sabía que no iba a ir porque llovía.
inés.- ¿desde constitución? ¿te fue a buscar?
belén.- se.
inés.- estaba muy interesado en verte.
belén.- puede ser.
inés.- ¿y que pasó?
belén.- estuvo todo bien. o sea, me cocinó unas papas fritas re grasientas, pero bien. lo sentí involucrado en la situación.
inés.- ¿y entonces?
belén.- me empecé a poner incómoda porque era como que el flaco quería que todo el tiempo yo estuviese bien.
inés.- ¿y eso porque sería malo?
belén.- no, no se, pero viste cuando alguien sobre interpreta todo lo que hacés y trata de darte respuestas a preguntas que no te habías hecho. es raro.
inés.- me suena conocido.
belén.- ¿vos sos así?
inés.- jaja. veo lo que estás haciendo.
belén.- bueno, era un chiste. ¿por qué te suena conocido?
inés.- porque es lo que hacés vos todo el tiempo.
belén.- ¿yo?
inés.- se. sobre interpretás al otro todo el tiempo. tomas decisiones en base a lo que te imaginaste que el otro sintió o pensó, te enojas con el otro por cosas que no hizo pero imaginaste que haría o pensaba hacer, te ofendes, te aislas, todas cosas que están en tu cabeza a partir de indicios que interpretás a tu antojo de forma bastante cuestionable.
belén.- ¿desde cuando me odiás inés? podemos charlar esto.
inés.- me gusta porque te encontraste con alguien que hace lo mismo que vos.
belén.- no creo que ÉL haga eso.
inés.- me acabas de decir que sobreintrepretaba todo el tiempo lo que hacías.
belén.- estaba nervioso.
inés.- quería complacerte y para eso quería leerte. adivinarte. no quería hacer un paso en falso. y eso te molestó.
belén.- si. sentí que no dejaba fluir la situación. generaba más tensión todo el tiempo ofreciendome cosas.
inés.- se ve que era importante para ÉL que la pasaras lindo.
belén.- bueno, la cagó.
inés.- ¿que pasó?
belén.- nada, comimos. tomé vino, me emborraché asique no me acuerdo mucho que pasó pero era tal la tensión que necesitaba relajar. él me tiró si quería quedarme a dormir o que me llevaba a casa.
inés.- te hizo decidir.
belén.- si.
inés.- era hora que tomes alguna decisión.
belén.- si querés te paso el telefono y lo atendés a ÉL para decirle lo bien que hace todo.
inés.- ay dale.
belén.- bueno, le dije que me quedaba. se sentó al lado mío pero no me besaba asique lo besé yo. y ahí me dijo que no podía, que estaba muy nervioso.
inés.- ¿no cojieron?
belén.- le dije que no pasaba nada, yo igual tenía un pedo para tres no se si estaba muy consciente de que estaba pasando. le dije que fueramos a dormir, me acosté con ropa. ÉL se acostó y me empezó a desvestir, medio que cojimos pero otra vez la situación del orto esta...
inés.- ¿cuál?
belén.- esta de ÉL queriendo complacerme, que acabe mil veces. ÉL no acabó, me dijo que siempre le costaba. le pedí que me dijera que necesitaba para ayudarlo pero me dijo eso, que le costaba, que estaba nervioso.
inés.- que raro eso.
belén.- mis amigas dicen que a ella les ha pasado. a mi no me había pasado un pibe que no acabara.
inés.- es medio raro. capaz tiene algún problma sexual.
belén.- INÉS.
inés.- bueno, digo.
belén.- demosle el beneficio de la duda.
inés.- bueno. y ¿qué pasó?
belén.- nada, fuimos a dormir pero me abrazó toda la noche y me empecé a poner neurótica e incómoda y no pude dormir ni respirar y a las 7 entró un rayo de luz y me levanté. me fui al comedor y al rato vino ÉL y armó una escena ridícula...
inés.- ¿qué escena? ¿discutieron?
belén.- si.
inés.- mmm. con lo poco que te gusta discutir a vos.
belén.- sabés que me saca la mente. no puedo discutir, me pone mal.
inés.- si ya sé.
belén.- además antes de las 17 hs a quién se le ocurre tener una discusión por favor.
inés.- por qué discutieron.
belén.- además por qué discutís con una chonga boludo. ¿que es eso? yo discutía con mi ex con el que no cojía hace un año, no con un X cualquiera no tiene sentido.
inés.- no creo que ni ÉL ni vos sean Xs para el otro.
belén.- no importa. es ridículo.
inés.- ¿por qué discutieron?
belén.- nada, apareció y me dijo no pudiste dormir, te llevo a tu casa. yo le intenté explicar que estaba todo bien que se fuera a dormir pero insistió insistió, le dije que ni en pedo. dijo bueno vayamos a desayunar. le dije es domingo 7 am estás en pedo andate a dormir, voy con vos si querés. me dijo que ni en pedo me dejaba sola y despierta en su comedor, le dije que bueno que me iba a dormir. dijo que no que sabia que yo no habia dormido en toda la noche que me llevaba yo le intenté explicar que estaba bien. le hablé bien te juro, me reí, fui tierna, le dije que la había pasado bien, que no era necesaria esta discusión. se emperró en que me llevaba y yo ya no sabía como salir de ahí y entonces la cagó definitivamente.
inés.- ¿qué hizo?
belén.- me dijo ¨no te vas a quedar todo el día en mi casa igual¨, como echándome o dandome a entender que me quería instalar.
inés.- yo no interpreto eso.
belén.- es lo único interpretable.
inés.- no. solo hacía referencia a que te ibas a ir en algún momento y era medio lo mismo que fuese a las 7 o a las 12.
belén.- me acusó de querer instalarme.
inés.- ¿qué??? ni en pedo.
belén.- re.
inés.- esta escena es increíble. fijate todo esto. ÉL se pone re mal porque vos no pudiste dormir y quiere enmendartelo sobre interpretando que querés irte a tu casa y quiere llevarte. y vos interpretás que para ÉL es un bajón llevarte y que es preferible quedarte e insistís con eso. ÉL te da como opción hacer algo juntos pero vos interpretás que ÉL prefiere dormir a ir a desayunar con vos, ÉL interpreta que la única manera de que estés bien es llevarte a tu casa y vos te ofendes porque sobre interpretás su frase de que no ibas a quedarte todo el día. son dos personas re interpretando al otro sin escucharse.
belén.- me re echó. bueno, nada, ahí me saqué, me cambié y salí del depto, ÉL salió atrás mío tratando de hacerse el copado pero viste como me pongo yo cuando me enojo...
inés.- siberia total.
belén.- si, no le volví a dirgir la palabra, me abrió la puerta. quise tomar un taxi y me agarra del brazo como para decirme que no, que me lleva y ahí lo miré y le dije que me dejara en paz. y me subí al taxi.
inés.- ¿que te dejara en paz? ¿esas fueron tus palabras?
belén.- si.
inés.- mmm
belén.- qué.
inés.- son bastante definitivas.
belén.- que se yo. me salió.
inés.- digo, siempre vas intentando definir todo para un lado o para el otro. sos una encasilladora serial.
belén.- me salió.
inés.- te salió. bueno.
belén.- asique nada, pedo total.
inés.- no volvieron a hablar.
belén.- no, no me escribió.
inés.- ¿cómo te va a escribir, belén, si le dijiste que te deje en paz?
belén.- no se, ÉL tuvo la culpa. podría escribirme igual.
inés.- yo no le escribiría a alguien que me dice que la deje en paz. la dejaría en paz.
belén.- vos porque lo amás y te ponés de su lado.
inés.- ¿como la pasaste?
belén.- la pasé bien. me divertí, fue una noche genial, me dió pena que no acabara y me dio bronca que destruyera toda la noche al pedo.
inés.- no destruyó toda la noche. se la pasó intentando que estuvieras bien.
belén.- bueno, y la cagó.
inés.- bueno, nos suele pasar querer hacer algo bien y que no nos salga. ¿no te suena?
belén.- si, puede ser.
inés.- creo que vos tenés una imagen distorsionada de ÉL. pensás que sabe lo que hace, que es muy seguro, que solo quería cojer y nada más. y me parece que no.
belén.- que te parece.
inés.- me parece que es extremadamente inseguro. qué no sabe que te pasa a vos ni como manejarte. y que quería complacerte, se pusieron ambos nerviosos y la situación terminó como terminó.
belén.- no creo que sea inseguro. siempre encaró, siempre me dijo de cojer. me vino a buscar a casa. hace años que me invita a hacer algo.
inés.- no te dio el beso.
belén.- bueno, eso.
inés.- estuvo toda la noche sin saber bien que querías y tratando de adivinarte. es muy inseguro.
belén.- no se... no me parece.
inés.- a vos no te parece, pero te aseguro que es como te digo yo.
belén.- bueno.
inés.- ¿qué vas a hacer?
belén.- nada, que se yo.
inés.- podés escribirle vos.
belén.- ¿yo? ni en pedo. para qué.
inés.- no se. es una idea.
belén.- ¿qué le pondría? ¿gracias por una noche tan inviable, forro?
inés.- seguro que se te ocurre una linea mejor. ¿seguimos la próxima?

lunes, 17 de septiembre de 2018

ÉL o cuando todo explota/28

nota importante: para entender esta historia, es muy necesario leer las entradas de ÉL (hagan click acá) del 2013, dónde, justamente, ÉL aparece y yo lo cuento en tiempo real en el blog.

ÉL en el 2018:


hiperventilé toda la noche. no pegué un ojo.
finalmente, luego de lo que me parecieron siglos, por la ventana entró un resabio, tímido, de luz. 
me inundó la emoción. ya era de día, eso solo significaba una cosa: una excusa para poder levantarme.
me desenredé pacientemente de ÉL y salí de la cama sin hacer ningún tipo de ruido. me estiré el sweeter hacia abajo, intentando cubrirme un poco más las piernas. el piso estaba helado y no quise ponerme a buscar el pantalón ni las medias para no despertarlo. 
me senté en el comedor y me puse la frazada encima. busqué con la mirada mi celular, y lo encontré encima de unas cajas al costado. lo agarré. marcaba las 7:08 am. suspiré desengañaba, había pensado que serían las 9, algo así.
abrí twitter y me enfrasqué en las noticias hasta que apareció ÉL, totalmente desnudo.
levanté mi vista sorprendida y nos miramos.

ÉL.- ¿que pasó?
belén.- nada nada. andá a dormir.
ÉL.- ¿estás bien?
belén.- si si, me desperté.
ÉL.- nunca te dormiste.
belén.- si me dormí.

lo miré de arriba a abajo. ÉL se miró también.

belén.- estás desnudo.
ÉL.- si, ahora me visto.
belén.- no, no te vistas. seguí durmiendo.
ÉL.- no, no puedo dormir si estás despierta acá sola.
belén.- no pasa nada.
ÉL.- si, pasa.

se fue a la habitación y volvió vestido. me tiró el jean y lo que restaba de mi ropa.

ÉL.- vestite que te llevo.
belén.- ¿a dónde? son las 7 de la mañana.
ÉL.- si, te llevo a tu casa así podés dormir.
belén.- estás en pedo que me vas a llevar a mi casa a esta hora.
ÉL.- bueno, no se, vamos a desayunar.
belén.- ¿a dónde vamos a ir a desayunar? mirá la hora que es.
ÉL.- bueno, te hago unos mates.
belén.- andate a dormir, no dormiste nada. ayer te levantaste super temprano.
ÉL.- no me puedo dormir si vos no podés dormirte.
belén.- bueno vamos a acostarnos.
ÉL.- no, no dormiste en toda la noche. te llevo.
belén.- cómo me vas a llevar a las 7 de la mañana, en todo caso me tomo un taxi.
ÉL.- te llevo.
belén.- no, esperá, sentate. escuchá lo que te estoy diciendo. nos acostamos los dos de vuelta y listo.
ÉL.- no.
belén.- no seas caprichoso.
ÉL.- vos sos una caprichosa de mierda, no podés dormir, te llevo a tu casa, no quiero que estés sin dormir.
belén.- no quiero que me lleves a mi casa a esta hora, estas en pedo pibe.
ÉL.- bueno, no te vas a quedar todo el día acá, en algún momento te vas a tener que ir.

el comentario me cayó como el orto. ¿este hijo de puta me estaba acusando de que me quería instalar en su casa? ¿que mierda le pasaba? todo el intento de tolerancia y paciencia que había exhibido hasta ese momento desapareció. me sentí rechazada, ofendida, echada.

no dije una palabra más. me levanté y empecé a cambiarme. agarré mis cosas con energía.
ÉL percibió el cambio de tensión de la situación y empezó a hacer chistes. iba detrás mío comentando boludeces.

ÉL.- lilu.

ni lo miré.

ÉL.- lilu, te ponés más bonita cuando te enojás.

abrí la puerta del departamento y salí al pasillo. ÉL me siguió, monologando. me corrí sin mirarlo para que abriese la puerta de entrada del edificio. la abrió y salí detrás. ÉL venía medio al trote detrás mío sin parar de decir pelotudeces.

ÉL.- lilu, el auto está para el otro lado.

seguí caminando en la misma dirección.

ÉL.- ey, bel.

me agarró el brazo y me liberé con un gesto seco como si hubiese recibido de su cuerpo una patada eléctrica. lo miré fijamente.

belén.- déjame en paz.

ÉL se quedó mudo.
me di vuelta y seguí caminando entre prostitutas hasta que vislumbré un taxi y lo paré. me subí y recién ahí volví a mirar para dónde estaba ÉL.
seguía exactamente en el mismo lugar.
le di la dirección al taxista y arrancó.

jueves, 13 de septiembre de 2018

ÉL o la compulsión/26

nota importante: para entender esta historia, es muy necesario leer las entradas de ÉL (hagan click acá) del 2013, dónde, justamente, ÉL aparece y yo lo cuento en tiempo real en el blog.


ÉL en el 2018:


no recuerdo el sexo. no se si es que no lo recuerdo por la cantidad de vino que había tomado, por los nervios, o por lo desconcertada que estuve en todo momento. 
cojer implicó una obsesión de ÉL por complacerme: quería que yo acabara. y yo, que siempre fue una chica aplicada, acababa. creo que acabé como 3 veces: por la penetración, por como me tocaba, por sus caricias. quería que estuviese feliz y si para eso yo tenía que acabar todo el tiempo, lo hacía. mis sentidos estaban atentos como nunca, todo generaba una reacción placentera.
siempre fui algo estructuradita para el sexo.
bhá, para todo, pero para el sexo también. para mi el sexo es eso que hacés con otra persona. es como la estructura de un cuento clásico: tiene un inicio, una tensión que crece, un momento de espera, suspendido, dónde parece que no pasa nada pero está pasando todo y que no es más que la espera que te empuja al clímax final. traducido: hay una previa, un desenlace que implica la suspensión del tiempo real y reduce toda tu vida a ese momento en el que estás vos y el otro  y la culminación que implica que ambos acabemos. si es juntos, mejor. si no, acaba uno y el otro ayuda al que no acabó. y luego listo. nos vamos a dormir.
sin embargo yo no entendía que le pasaba a ÉL, que necesitaba. le hice sexo oral, lo acaricié, lo masturbé, lo penetré. cada cierto tiempo me frenaba y volvía a intentar que yo acabara y yo pensaba que ya no iba a acabar, que ya había acabado mil veces SIN ÉL porque ÉL había querido que así fuese, porque no me permitió intentar acabar una sola vez, pero juntos. yo ya no quería acabar y no entendía por qué no me permitía ayudarlo a ÉL. pensé que seguramente era mi culpa, que estaba haciendo todo mal, que no lograba que le gustara. ÉL no me decía absolutamente nada, y yo empecé a lamentar haber acabado, que nuestra relación sexual hubiese parecido dos personas masturbándose en pos del objetivo último y no vinculándose entre sí. como todo con ÉL la situación se salió de mis posibilidades de control; fue como un sexo en continuado sin inicio ni final claro, en dónde ÉL todo el tiempo quería hacerme acabar y yo no entendía que era lo que tenía que hacer para que acabe ÉL.
la imposibilidad de controlar que estaba pasando me estaba matando y tuve la compulsión estúpida que tengo siempre: intenté verbalizar al pedo todo.

belén.- ¿no te gusta?
ÉL.- ¿mmm?
belén.- no se, el pete que te hago, ¿lo hago mal?
ÉL.- no, como lo vas a hacer mal.
belén.- no se... decime que querés.
ÉL.- no soy muy de hablar.
belén.- yo tampoco. pero... no entiendo... no se como puedo acompañarte para que acabes.
ÉL.- quiero que acabes vos.
belén.- pero yo ya acabé pijachu.
ÉL.- jajaja, qué.
belén.- quiero que acabes vos.
ÉL.- me cuesta acabar.
belén.- ¿por mi culpa?
ÉL.- nada es tu culpa. dejame tocarte un poco más.
belén.- ya me estás tocando.
ÉL.- si, y me gusta. con la mano izquierda.
belén.- si, se nota.
ÉL.- jajajajjajajajajaja, sos una hija de puta.
belén.- jajajaja.
ÉL.- que forra que sos.
belén.- nada que ver.
ÉL.- si.
belén.- si soy un amor.
ÉL.- a veces sos muy amor. y a veces...
belén.- qué.
ÉL.- no se qué pensar.
belén.- ¿no vas a acabar?
ÉL.- no te preocupes por mi.
belén.- si me preocupo. es re egoísta esto.
ÉL.- ¿querer que vos estés bien es egoísta?
belén.- no. no permitir que el otro te de placer.
ÉL.- puede ser. perdón.
belén.- te perdono si no me volvés a tocar nunca con la mano izquierda.
ÉL.- pelotuda.
le di un beso.
ÉL.- ¿vas a escribir mi historia en el blog?
belén.- claro. solo escribo de vos en mi blog.
ÉL.- ¿ah sí?
belén.- por supuesto. sos el centro de mi universo.
ÉL.- me acuerdo cuando encontré la historia que habías escrito de cuando nos conocimos.
belén.- no me hagas acordar, que verguenza.
ÉL.- me encantó leerte. te dije que iba a encontrar tu blog aunque no quisieses.
belén.- si, ya se.
ÉL.- no se por qué la bajaste. se la quise mostrar a un amigo para hacerme el super pijachu y ya no estaba.
belén.- ya se. la borré.
ÉL.- por qué, que mala que sos.
belén.- porque me da paja que te hagas el pija.
ÉL.- jaja. y miranos ahora. resulta que tengo un blog solo para mi.
belén.- obvio. se llama ¨enamorada de ÉL¨
ÉL.- ¿me escribís poemas de amor?
belén.- uno por día.
ÉL.- ufff.
belén.- que.
ÉL.- tu tono.
belén.- que tiene.
ÉL.- a veces te ponés tan forra.
belén.- por qué. es la verdad, ya sabés que nunca pude vivir sin vos.
ÉL.- por eso me esquivaste seis años.
belén.- tal vez si.

me di vuelta en la oscuridad y le di la espalda.

ÉL.- lilu.
belén.- qué.
ÉL.- al menos no te escapaste esta vez.

martes, 7 de agosto de 2018

lautaro se ama/8


lautaro me miraba fijo y cada tanto hacía silencios penetrantes.
no solo estaba de mal humor, sino que me estaba empezando a poner incómoda.
sentía que no había nada que controlara en la situación. codeado en la barra me miraba en silencio y tomaba su cerveza. yo intentaba repasar temas de conversación para llenar los silencios, pero lautaro continuaba ahí, impenetrable.

lautaro: en que pensás.
belén: nada, por.
lautaro: porque veo como estás carburando. se te nota.
belén: ¿si?
lautaro: si.
belén: no estoy pensando en nada.
lautaro: te voy a dar una ayuda.
belén: ¿si?
lautaro: claro, para que no te sientas tan perdedora en el bullying. repetí tercer año.
belén: jajajaja.
lautaro: vos sos docente no te podés reír de mi.
belén: bueno, al final no eras tan maravilloso.
lautaro: mas o menos. repetí porque era honesto y no me macheteaba como mis compañeros.
belén: guau. hasta en repetir te encontrás una virtud.
lautaro: obvio. estoy lleno de ellas.
belén: las puedo ver si.
lautaro: ¿te hace mal a la vista?
belén: ¿tanta luz?
lautaro: claro.
belén: si
lautaro: bueno, vas a tener que acostumbrarte.
belén: que dificil para dormir
lautaro: estoy pensando en poner black out en el cuarto.
belén: claro
lautaro: pintar las paredes de negro
belén: ¿entraremos los dos?
lautaro: ¿vos, yo y mi ego decís?
belén: claro. no los quiero incomodar.
lautaro: te podemos hacer un espacio.
belén: que amable.
lautaro: soy un sol. la gente me suele amar.
belén: claro. sos el preferido de tus padres no?
lautaro: ¿como lo supiste?
belén: me lo imaginé.
lautaro: único varón. único pelirrojo. único con hijo. todo sonrisas y simpatía. y eso que los colorados somos una de las minorías mas discriminadas del planeta, ojo. pero me sobrepuse.
belén: cuando sea grande quiero ser como vos.
lautaro: te puedo dar unos tips.

lautaro dominaba una y otra vez la conversación y yo sentía que sólo podía seguirlo, no podía evitar que eso me molestara mucho. ya habían pasado tres horas e iba por el tercer gin tonic. lautaro hacía largos silencios sin sonreír, solo mirandome,  y yo sentía que todo se me subía a la cabeza.
hice un comentario sobre una cita horrible que tuve en el cual el tipo no paraba de hablar un segundo.

lautaro: no está bueno que hables mal de otros.
belén: ¿no está bueno para quién?
lautaro: en general, digo. yo no hablo de las minas con las que salgo.
belén: me imagino. estás tan ocupado escuchándote a vos mismo que ni registras a la mina.
lautaro se carcajeo por única vez en la noche.
lautaro: ¿me estas queriendo decir algo?
belén: no no. solo adivino que tal vez te pasa eso. sos tan maravilloso.
lautaro: increible.
belén: inteligente pese a repetir.
lautaro: muy honesto.
belén: ¿no me vas a decir nada lindo a mi?
lautaro: no.
belén: por qué.
lautaro: porque ya repartiste los papeles y este es el que me diste.
belén: ¿cual?
lautaro: el del egocéntrico y malvado.
belén: no veo que te cueste mucho.
lautaro: hago mi mejor esfuerzo belén.
belén: me parece bien.
lautaro: contame de tu peor cita.
belén: no, si te hiciste el lindo. ya fue.
lautaro: dale. contame.
belén: no.
lautaro: bueno.

el silencio se hizo espeso. lautaro me miraba y yo, que no se que se hace cuando no puedo decir miles de palabras, me estiraba el sweter sobre las manos. decidí que no me iba a ganar en esta. levanté la mirada y él seguía ahí, con su mirada penetrante, casi sin parpadear. de pronto se semi sonrió, me tironeó la mano en un gesto casi tierno e insistió:
dale bel. contame todo.

jueves, 2 de agosto de 2018

HARTA estoy o el de antes que aparece/1 (o que difícil, mi vida, la deconstrucción)

chateando en plan levante (las horas que pierdo en intentar ponerla dios mio, ya hubiese terminado tres tesis con toda esta energía desperdiciada)

ramiro.- bueno, yo soy feminista igual.
b.- uh que paja.
r.- ¿? ¿que sea feminista?
b.- que me aclares que sos feminista. la aclaración discursiva, al pedo.
r.- ¿por?
b.- porque si chabón. no se, el otro día se me acerca y me saca a bailar un pibe que tenía el pañuelo verde - atenti - ATADO al cuello.
r.- jaja. bueno...
b.- bueno nada. tantas ganas tenes de ponerla papito. correte un poco.
r.- está bien, entiendo lo que decís.
b.- ¿qué entendés?
r.- te molesta que los tipos se visibilicen como feministas.
b.- me molesta que siempre tengan que estar subiendose a todo viste. la pose boluda, no es necesario.
r.- si, entiendo.
b.- porque además, siempre salen ganando ustedes.
r.- ehhhh, ¿con qué?
b.- en todo. siempre se acomodan bien.
r.- explicate mejor.
b.- quiero decir que siempre que nosotras ganamos derechos, ustedes se acomodan para dónde pega el sol y es algo más de lo que no se hacen cargo. como que ganar derechos para las mujeres implica ir sumándose responsabilidades y me da paja.
r.- no se si te sigo.
b.- es simple. como cuando salimos a laburar. ¿entendés?
r.- mmm. no.
b.- o sea, salimos a la calle, a laburar, empezamos a ser profesionales (obvio por menos sueldo y trabajos mas precarios y todo nos cuesta más y bla bla) pero SEGUIMOS haciendonos cargo HASTA HOY del trabajo hogareño.
r.- bueno, che, nosotros también.
b.- no.
r.- ¿cómo que no?
b.- los estudios no dicen eso. la mujer ADEMÁS de salir a laburar y de tener que ser profesional por menos guita, TAMBIÉN se ocupa mayoritariamente de las tareas hogareñas.
r.- bueno, si, pero eso está cambiando...
b.- MUY lento. e incluso con ustedes, supuestamete progres deconstruidos, igual. si ayudan es porque una tiene QUE ANDAR INDICÁNDOLES QUE HACER. o sea, trabajo mental. me pasaba con mi ex que ¨ayudaba¨. le tenía que estar diciendo porque él ¨no se daba cuenta¨. che, sacá la basura. ché, ¿alguna vez vas a lavar los platos?, che, barrete el piso. me era más fácil hacerlo a mi que andar indicandole...
r.- mmm... ¿nosotros quienes?
b.- bueno, vos entendés. el pibe deconstruido progre de clase media que fue a la uba ponele. igual, hay que estar indicándole.
r.- yo hago las cosas solo che, no se con quien te habrás cruzado vos.
b.- bueno, serás una excepción. me he cruzado y tengo muchas amigas, se de lo que hablo. y digo, nosotras somos una población estadísticamente más favorecida. imaginate en otros sectores menos progres.
r.- puede ser.
b.- es más, te digo otra cosa. ahora con todo esto del aborto y la cosa de la liberación femenina y todo esto, otra excusa más para que ustedes hagan la plancha.
r.- ¿con qué???
b.- y, ahora, con el tema de las citas ponele. con todo esto de que las mujeres ahora también tienen que encarar, tienen que querer tener sexo, tienen que querer levantarse a gente, tienen que pagar, ya ni eso hacen.
r.- eso me parece bien...
b.- obvio que te parece bien.
r.- ¿a vos no???
b.- a mi no me parece ni bien ni mal, siempre pagué a medias. pero te quiero decir otra cosa.
r.- no te sigo.
b.- que ANTES AL MENOS el hombre para ser varón masculino TENÍA QUE QUERER COJER, entonces todo el primer entre aunque sea (primera citas, galanteo, primer beso, hasta el primer garche digamos) era mayor responsabilidad de ustedes.
r.- ¿y eso te parece mejor???
b.- no es lo que me parezca. a ver, seguime acá. TODO lo demás era responsabilidad nuestra. onda las emociones, querer establecer vinculo afectivo, intentar que la relación durara, mantener el interés, seguir viéndose, intentar seguir cojiendo, formar la familia, tener hijitos, mantener la vida doméstica, querer casarse, etc.
r.- ....
b.- ahora, además de que SEGUIMOS TENIENDO TODO ESO ENCIMA (porque mucha deconstrucción pero vos ves que hasta la mas verde de todas al final del día medio que te llora porque no tiene una pija al lado, digamos que nunca jamás terminamos de llegar a nivel dios de deconstrucción, son muy pocas que logran eso) ahora, quiero decir, además, USTEDES ya NI SIQUIERA se hacen responsable del primer paso porque SE DECONSTRUYEN.
r.- JAJJAJAJAJA
b.- no te rías tarado, en serio.
r.- estas loca.
b.- no boludo. te digo en serio. ahora nosotras TAMBIÉN TENEMOS QUE OCUPARNOS de levantar, de querer cojer, de pagar la primera cita. o sea que LO ÚNICO QUE LES TOCABA A USTEDES en responsabilidad que era INTENTAR LLEGAR A LA PRIMERA COJIDA ni siquiera lo hacen.
r.- no se si estoy de acuerdo.
b.- es así boludo. hacen la plancha ahora, tienen emociones, les pasan cosas, esperan que las mujeres activen, ni el primer beso intentan dar.
r.- ¿tan así?
b.- para mi el cambio es muy evidente. o sea, estuve 4 años de novia. antes, cuando salía en citas, siempre el tipo daba el primer paso para besarme, para salir, para cojer. ahora tuve varias y dan vueltas, dan vueltas, salís dos o tres veces y nada boludo. tenemos que activar nosotras. es una calamidad.
r.- ¿que tengan que activar?
b.- no chabón, que cada derecho que conquistamos nosotras implique siempre menos responsabilidades para ustedes.
r.- mmm
b.- HARTA ESTOY.
r.- te veo.
b.- y ojo, no me malinterpretes. estoy a favor de que tengan emociones, de que sientan cosas, de que las expresen. se que el machismo los afecta principalmente a ustedes porque la realidad es que las principales victimas y victimarios de los asesinatos son entre tipos, entendés. se matan entre hombres. toda esa violencia y agresividad que les enseñan, no es que solo nos matan a nosotras, que también, sino que principalmente se matan varones entre varones.
r.- si.
b.- pero no puede ser que siempre les toque hacer la plancha flaco, dale. ya ni hacen esfuerzos para cojer. metanse la deconstrucción en el orto, haganse cargo por primera vez de algo vincular loco.
r.- estas generalizando igual.
b.- si, obvio. pero es lo que estoy observando boludo. muy cómodos, muy cómodos. nosotras ganamos derechos y todas las responsabilidades y ustedes cada vez hacen menos. me indigna.
r.- bueno... pensá que siempre los rechazos iniciales nos lo comíamos nosotros.
b.- claro. nosotras no estamos preparadas para eso.
r.- ¿para qué?
b.- para el rechazo sexual. o sea, nos rechazan en todos los otros planos (intelectual, laboral, ideal físico) en lo único que no era en lo sexual y ¿ahora resulta que TAMBIÉN nos tenemos que comer eso?
r.- jajaja.
b.- no estamos preparadas para el rechazo sexual boludo. ¿sabés lo que le hace a nuestra autoestima? en cambio ustedes lo tienen mucho mas incorporado, se lo toman mas relajado.
r.- puede ser, si. pero es feo igual.
b.- siempre son más relajados en las relaciones. los envidio horrible. voy a estar deconstruida cuando me pase.
r.- ¿cuando te pase qué?
b.- eso. cuando me chupe un huevo si después de vernos me mandan mensajito o no. cuando no cuente los días entre mensaje y mensaje. cuando me sea indiferente lo que el otro pensó de mi. cuando deje de estar esperando indefinidamente a ver si el otro muestra algo de interés. intensearla, toooda esta mierda de la intensidad de la cual nos hacemos cargo solo las minas.
r.- no se si es tan así...
b.- son mas livianos con los vinculos. no se sienten rechazados, no se sienten culpables, ni molestos ni nada. tienen tranquilidad, yo quiero esa tranquilidad hermano, que me chupe un huevo. esto es algo del patriarcado para mi, cultural, no sé.
r.- eh...
b.- pensar: uh está conectado y no me habla. me debe odiar. no le gusté, es que soy una gorda, ojalá me muera, ¿le hablo o seré una densa? me odio, va a pensar que quiero casarme, lo voy a asustar.
r.- a mi eso no me pasa. o sea, si quiero hablar le hablo...
b.- claro. no pensás: uh va a pensar que quiero tener hijitos con él, que soy una goma, si no me habla es porque no me quiere, debe estar con otra re feliz y....
r.- pero escuchame. ¿cojer vamos a cojer?
b.- bueno.

(sobre lo mal que nos deconstruimos tengo andate a la concha de tu madre y oda a la conchuda promedio en la que me convertí)

miércoles, 1 de agosto de 2018

lautaro TE AMO 7 o espejito rebotín


se inclinó sobre mi. cerré los ojos. ¿me va a besar ahora, ya, ahora mismo? me muero muerta te amo lautaro.

pero no chicus, obvio que no.
apoyó sus labios en la parte baja de mi mejilla y me dio un beso chiquito, muy cerca de las comisuras. se quedó ahí unos segundos y pude sentir el olor a cigarrillo impregnado y mi mejilla mojada. estaba realmente empapado.

se metió al bar y yo lo seguí, en silencio.
se paró delante de la barra, decidido. yo solo lo miraba.

lautaro: ¿que querés tomar?
belén: mmm. 
lautaro: ¿decisión difícil? ¿te ayudo?
belén: no no... eh...¿un gin tonic?
lautaro: dale. elegí dónde sentarnos, yo te llevo.
belén: bueno dale. esperá que te doy la guita.
lautaro: no te hagas drama. te invito yo.
belén: no no, yo te doy bancá.
lautaro: no, belén. te la debo. por las cancelaciones.

su tono fue definitivo. le obedecí, como en todo a partir de ahí.


me senté en la barra y lo esperé.
se sentó al rato. se sacó la capucha.  
tenía el corte ese que está de moda, rapado a los costados. tenerlo un poco largo no le favorecía. ahí me di cuenta que no era perfecto y un poco me regocijó, debo confesarles.
ya no me sentía tan en desnivel.
me sonreí. bien belén.

vio mi sonrisa.
lautaro: es el pelo, ¿no?
belén: ¿eh?
lautaro: se que no está en mi mejor momento. el tuyo está bien. espero que sigas en 3.
belén: bueno, te diría que estoy en un 2,50 ya.
lautaro: ahhh, bien. veo que sos fácil.

¿queeeeee? me dijo fácil????


belén: bue
lautaro: no te enojes. ¿no era nuestro código?.
belén: ¿cuál, ser fácil? porque yo no te describiría así la verdad.
lautaro: qué decís. la re remé para vernos.
belén: me estás jodiendo.

lautaro se sonrió ampliamente. noté que tenía los dientes torcidos. le sonreí generosa, para que viera que los míos formaban una hilera perfecta. tomá, puto.

lautaro: no boluda, en serio que no podía el lunes. mirá, vinimos hoy con este diluvio porque sabía que ya no podía cancelarte y quería verte. me ibas a matar sino.
belén: ¿yo? vos me mataste.
lautaro: ¿yo? te hice un chiste y saltaste como leche hervida.
belén: NO LEÍ LO DEL DOMINÓ
lautaro: porque sos una demente.
belén: PORQUE YA ME HABIAS CANCELADO DOS VECES
lautaro: jajaja, que sacada.
belén: de que te reís tarado.
lautaro: nada, nada.
belén: lo disfrutaste.
lautaro: creí que nos hacíamos bullying. eso habíamos quedado.
belén: pero no como para hacer llorar al otro. hay límites. 
lautaro: ¿lloraste?
belén: NO
lautaro: ves, todavía tengo resto entonces.
belén: no, pero esperá. yo me la mandé, ok, consensuemos eso.

lautaro se tomó el último trago a su cerveza y se quedó callado. al rato, como si lo hubiese meditado, contestó.

lautaro: estamos de acuerdo.
belén: bien. pero vos hiciste una de más.
lautaro: ¿yo? 

levantó las manos y fingió sorpresa. que hermoso que sos te amo.

lautaro: consensuemos que estuve divino.
belén: QUÉ
lautaro: divino. soporté con entereza...
belén: ah bue. ya fué.
lautaro: tus enojos y abandonos de conversación.
belén: salímos si no estás IRASCIBLE me dijiste. te fuiste al carajo.

lautaro se acomodó en la banqueta con parsimonia. otra vez hizo una pausa ridícula e inconexa en medio de la conversación. tras un silencio parecido a la muerte, acotó.

lautaro: no dije eso.
belén: si.
lautaro: claro que no.
belén: está todo escrito.
lautaro: no, bancá. yo lo que dije es que salíamos si te bajaba la ira.
belén: totalmente de más. 
lautaro: no me parece, la verdad. creo que fueron las palabras justas.
belén: dale, yo ya estaba arrastrada en el suelo.
lautaro: jaja, ¿para tanto?
belén: buscaba los restos de mi dignidad.
lautaro: ¿y los encontraste?
belén: ajjjjj. te odio.

lautaro se paró de pronto y, sin decir nada más, me dejó ahí. volvió al rato con otra cerveza y otro gin tonic. se sentó, en silencio.
de pronto, retomó la conversación como si nada.

lautaro: na, no me odiás. se que me amás.
belén: ¿ah si?
lautaro: si. no te culpo, igual. les pasa a todos.

fue exactamente en ese momento cuando me di cuenta de que este chico era yo. lo ví, de pronto: estaba sentada, con mi alter ego masculino, manteniendo una cita. 
y lo peor de todo era que estaba siendo, claramente, derrotada. 
sentí que desde el estomago me subía un mal humor furibundo.