mis padres fueron radicales, yo soy peronista, lo de progre vino por default. no entiendo lo de guardar secretos y siempre lloro en todas las sesiones con mi analista así siento que no desperdicio 700 pé. mi último gran descubrimiento es que soy una discapacitada vincular. lo específico nunca fue mi fuerte, amo odiarme y te juro que soy mejor con la cara en movimiento.

la unica diferencia entre la realidad y la ficción es que la ficción debe ser verosímil .- mark twain

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dijo de belén el caricaturista historiador bobrow: "el idiolecto de la autora de este blog asume todos los tópicos culturales más políticamente incorrectos de occidente sin por ello asumir su carga ideológica".

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miércoles, 14 de noviembre de 2018

pablo el judío que no lo era/5 y ni idea, che

esta historia empieza acá

entramos a la casa que compartía con otras dos personas.
fuimos hasta la pieza.
puso una música instrumental que me hizo doler un poco la cabeza.
me preguntó si quería agua.
me sonreí.
se sonrió.

me saqué los zapatos y él las zapatillas y la campera. me sorprendió encontrarme con una pancita prominente. me puse un poco incómoda, dude si era el lugar dónde quería estar. 
volvimos a besarnos y terminamos acostados.
estábamos en eso cuando se interrumpió.

pablo: ¿estás bien?
belén: si. por.
pablo: no se. quiero que te sientas bien.
belén: estoy bien.
pablo: no se si tenés ganas. ¿tenés ganas?
belén: no se.
pablo: bueno. ¿estás incómoda?
belén: ¿te parezco incómoda?
pablo: no, pero te noto tensa.
belén: si, tal vez necesitaba ese gin tonic.
pablo: ¿me dejás acariciarte? tengo muchas ganas desde que te vi.

no esperó que contestara. un poco bruscamente me sacó la remera y el pantalón. se puso sobre su lado izquierdo y comenzó a acariciarme desde arriba a abajo. mi piel se erizó completamente.

pablo: ¿qué pensas?
belén: mmmm
pablo: ajam. y qué más.

abrí los ojos y me sonrió. los volví a cerrar.
metió su mano debajo de mi bombacha y se acercó a mi oído.

pablo: voy a necesitar que me enseñes como te gusta.

agarré su mano y la puse sobre mi clítoris.
lentamente comenzó a acariciarlo circularmente.
luego se inclinó sobre mi y me besó.
y yo acabé.

pablo rodó sobre si mismo y se quedó ahí, inmóvil.
yo no supe que hacer, que estaba pasando.
pablo no se volvió a mover.
me empecé a poner nerviosa. ¿querría que le haga un pete? dudé un poco, no suelo hacer sexo oral la primera vez que estoy con alguien porque me parece demasiado íntimo.
pablo seguía ahí, solo me miraba. pensé que tenía que hacer algo, asique bajé.

belén: ahhh, pero tu pito....
pablo: jaja.
belén: es normal, que clase de judío sos.
pablo: te sorprendí, viste. tengo mis secretos.

el tamaño era tirando a chico, algo que agradecí, al menos en esta instancia incial. estuve poco tiempo, habrán sido dos minutos.

pablo: ya casi estoy.

puse mis piernas alrededor de su cadera y me agaché sobre él para besarlo. me besó.

belén: ¿tenés un forro?
pablo: es que... ya acabé.

lo miré sorprendida.
pablo se había acabado encima, literalmente.

belén: ahhh. ¿ya?
pablo: si...
belén: ahhh bueno.

salí de dónde estaba y me acosté al lado de él. el cielo raso estaba lleno de humedad y la música me resultaba insoportable.

pablo: ¿qué pensás?
belén: ...
pablo: ...
belén: ...
pablo: ajá.
belén: es que no estaba pensando en nada.
pablo: bueno.

el silencio se volvió pesado. no se me ocurría nada que decir.

pablo: ¿te jode si cierro un rato los ojos?
belén: ¿te vas a dormir?
pablo: eh... no se, capaz.
belén: ahhh. entonces yo me voy.
pablo: ¿te vas?
belén: y... si. si te vas a dormir...
pablo: ehh... bueno...

me levanté y empecé a vestirme. la situación era extraña. pedí un uber. pablo tardó mil años en encontrar las llaves.
después de diez minutos de esperarlo me fastidié.

belén: che, el auto está hace 5 minutos abajo.
pablo: si, ya voy.

me abrió la puerta y se inclinó para besarme.
no se por qué corrí la cara y me dio un beso en la mejilla.
me subí al uber y volví a casa sin entender qué carajo había pasado.

viernes, 2 de noviembre de 2018

qué sabés

l.-: ¿salís al final?
belén: si.
l.-: con ese que estaba re fuerte.
belén: sí.
l.-: no te veo entusiasmada.
belén: ya sabés que cuando me entusiasmo resultan ser un horror.
l.-: sabés que no creo en happen.
belén: jaja, tipo religión, creer o no creer.
l.-: si, pero este lo analizamos bien.
belén: si.
l.-: en instagram se ve divino también. subió storys normales, nada raro. fotos nuevas, no está gordo.
belén: te acordás ese con el que salí que estaba diez kilos arriba, que horror.
l.-: por eso, este está chequeado. ¿cuánto charlaste?
belén: una semana, maso.
l.-: y era pasable.
belén: parece amable. siempre me habló él, recordó él el día de la salida.
l.-: todo ok.
belén: además estudió en una pública, fundamental.
l.-: bue.
belén: no me gusta la gente que paga por tener un titulo de grado.
l.-: está bien. ¿y cómo te ves para esta noche? ¿sale?
belén: si sale qué.
l.-: garchesín.
belén: y no se. tengo que ver si lo siento.
l.-: boluda, los últimos cinco con los que saliste no te los garchaste. a tres te fuiste hasta las casas y nada.
belén: bueno, no lo sentí.
l.-: te quedaste en tetas.
belén: UNA VEZ.
l.-: histérica total.
belén: no se boluda, te juro que estoy ahí y no me pasa nada. para mi es el chape.
l.-: que cosa.
belén: no se, a la gente ya no le interesa chapar bien no se que les pasa. tipo te chapan dos segundos con la boca dura y ya te meten la mano por abajo de la remera para apretarte una teta. pará amigo, ponele un toque de onda.
l.-: revolveme el estofado.
belén: sazoname la almeja.
l.-: que les pasa.
belén: no se te juro. si vamos a cojer papu, para eso vine, banca dos minutos que me pre caliente el horno.
l.-: jaja. igual después no garchan.
belén: pero es que no boluda, si me fastidian. me tocan las tetas como si fueran un timbre. por qué apretas dejame en paz.
l.-: es tu culpa, por tenerlas tan lindas.
belén: pero parecen unos virgos boluda, yo no se. capaz es la edad y es todo mas rápido a los treinta. no me tiraron la data de que esto era así.
l.-: pero basta belén. cojetelos.
belén: te juro que quiero.
l.-: no, no querés. sino te los cojerías.
belén: así no quiero.
l.-: pero el de hoy pinta bien, ¿no?
belén: si, si. es re lindo. y alto. y tiene mucho pelo.
l.-: no te lo vas a cojer.
belén: qué sabés.

jueves, 13 de septiembre de 2018

ÉL o la compulsión/26

nota importante: para entender esta historia, es muy necesario leer las entradas de ÉL (hagan click acá) del 2013, dónde, justamente, ÉL aparece y yo lo cuento en tiempo real en el blog.


ÉL en el 2018:


no recuerdo el sexo. no se si es que no lo recuerdo por la cantidad de vino que había tomado, por los nervios, o por lo desconcertada que estuve en todo momento. 
cojer implicó una obsesión de ÉL por complacerme: quería que yo acabara. y yo, que siempre fue una chica aplicada, acababa. creo que acabé como 3 veces: por la penetración, por como me tocaba, por sus caricias. quería que estuviese feliz y si para eso yo tenía que acabar todo el tiempo, lo hacía. mis sentidos estaban atentos como nunca, todo generaba una reacción placentera.
siempre fui algo estructuradita para el sexo.
bhá, para todo, pero para el sexo también. para mi el sexo es eso que hacés con otra persona. es como la estructura de un cuento clásico: tiene un inicio, una tensión que crece, un momento de espera, suspendido, dónde parece que no pasa nada pero está pasando todo y que no es más que la espera que te empuja al clímax final. traducido: hay una previa, un desenlace que implica la suspensión del tiempo real y reduce toda tu vida a ese momento en el que estás vos y el otro  y la culminación que implica que ambos acabemos. si es juntos, mejor. si no, acaba uno y el otro ayuda al que no acabó. y luego listo. nos vamos a dormir.
sin embargo yo no entendía que le pasaba a ÉL, que necesitaba. le hice sexo oral, lo acaricié, lo masturbé, lo penetré. cada cierto tiempo me frenaba y volvía a intentar que yo acabara y yo pensaba que ya no iba a acabar, que ya había acabado mil veces SIN ÉL porque ÉL había querido que así fuese, porque no me permitió intentar acabar una sola vez, pero juntos. yo ya no quería acabar y no entendía por qué no me permitía ayudarlo a ÉL. pensé que seguramente era mi culpa, que estaba haciendo todo mal, que no lograba que le gustara. ÉL no me decía absolutamente nada, y yo empecé a lamentar haber acabado, que nuestra relación sexual hubiese parecido dos personas masturbándose en pos del objetivo último y no vinculándose entre sí. como todo con ÉL la situación se salió de mis posibilidades de control; fue como un sexo en continuado sin inicio ni final claro, en dónde ÉL todo el tiempo quería hacerme acabar y yo no entendía que era lo que tenía que hacer para que acabe ÉL.
la imposibilidad de controlar que estaba pasando me estaba matando y tuve la compulsión estúpida que tengo siempre: intenté verbalizar al pedo todo.

belén.- ¿no te gusta?
ÉL.- ¿mmm?
belén.- no se, el pete que te hago, ¿lo hago mal?
ÉL.- no, como lo vas a hacer mal.
belén.- no se... decime que querés.
ÉL.- no soy muy de hablar.
belén.- yo tampoco. pero... no entiendo... no se como puedo acompañarte para que acabes.
ÉL.- quiero que acabes vos.
belén.- pero yo ya acabé pijachu.
ÉL.- jajaja, qué.
belén.- quiero que acabes vos.
ÉL.- me cuesta acabar.
belén.- ¿por mi culpa?
ÉL.- nada es tu culpa. dejame tocarte un poco más.
belén.- ya me estás tocando.
ÉL.- si, y me gusta. con la mano izquierda.
belén.- si, se nota.
ÉL.- jajajajjajajajajaja, sos una hija de puta.
belén.- jajajaja.
ÉL.- que forra que sos.
belén.- nada que ver.
ÉL.- si.
belén.- si soy un amor.
ÉL.- a veces sos muy amor. y a veces...
belén.- qué.
ÉL.- no se qué pensar.
belén.- ¿no vas a acabar?
ÉL.- no te preocupes por mi.
belén.- si me preocupo. es re egoísta esto.
ÉL.- ¿querer que vos estés bien es egoísta?
belén.- no. no permitir que el otro te de placer.
ÉL.- puede ser. perdón.
belén.- te perdono si no me volvés a tocar nunca con la mano izquierda.
ÉL.- pelotuda.
le di un beso.
ÉL.- ¿vas a escribir mi historia en el blog?
belén.- claro. solo escribo de vos en mi blog.
ÉL.- ¿ah sí?
belén.- por supuesto. sos el centro de mi universo.
ÉL.- me acuerdo cuando encontré la historia que habías escrito de cuando nos conocimos.
belén.- no me hagas acordar, que verguenza.
ÉL.- me encantó leerte. te dije que iba a encontrar tu blog aunque no quisieses.
belén.- si, ya se.
ÉL.- no se por qué la bajaste. se la quise mostrar a un amigo para hacerme el super pijachu y ya no estaba.
belén.- ya se. la borré.
ÉL.- por qué, que mala que sos.
belén.- porque me da paja que te hagas el pija.
ÉL.- jaja. y miranos ahora. resulta que tengo un blog solo para mi.
belén.- obvio. se llama ¨enamorada de ÉL¨
ÉL.- ¿me escribís poemas de amor?
belén.- uno por día.
ÉL.- ufff.
belén.- que.
ÉL.- tu tono.
belén.- que tiene.
ÉL.- a veces te ponés tan forra.
belén.- por qué. es la verdad, ya sabés que nunca pude vivir sin vos.
ÉL.- por eso me esquivaste seis años.
belén.- tal vez si.

me di vuelta en la oscuridad y le di la espalda.

ÉL.- lilu.
belén.- qué.
ÉL.- al menos no te escapaste esta vez.

miércoles, 12 de septiembre de 2018

ÉL o ya no se que está pasando/25

nota importante: para entender esta historia, es muy necesario leer las entradas de ÉL (hagan click acá) del 2013, dónde, justamente, ÉL aparece y yo lo cuento en tiempo real en el blog.

ÉL en el 2018:


belén.- ¿no podés?
ÉL.- no.
cerró los ojos y se agarró la frente con la mano. lo miré sin entender del todo. estaba muy mareada.
belén.- no te preocupes.
ÉL.- no se, estoy muy nervioso.
belén.- no importa.
ÉL.- si que importa.
belén.- podemos dormir juntos y está bien.

Él me miró timidón, desconfiado.
ÉL.- ¿si?
belén.- si.
ÉL.- bueno. perdón.
belén.- no me pidas perdón.
ÉL.- bueno.
belén.-¿vamos a acostarnos?
ÉL.- si. me voy a lavar los dientes. acostate tranca.

se fue al baño y yo caminé a la habitación. me senté en la cama sin saber bien que hacer. adiviné cual sería su lado, y abrí el mío. volví a pararme y dudé. ¿me tenía que sacar la ropa? era raro desnudarme en esa situación, desvestirme sola. dudé unos minutos y finalmente decidí acostarme como estaba, con el sweeter y el jean, solo me saqué las medias. me tapé hasta el mentón y esperé con los ojos abiertos. 
al rato vino ÉL, ni siquiera prendió la luz. ÉL si se sacó la ropa, y se quedó en boxer. lo veía moverse entre penumbras. se acostó al lado mío, su respiración era rápida. yo no sabía que hacer, exactamente. ¿tenía que dormirme?, ¿había que charlar?, nunca había estado en una situación similar. en esas cavilaciones ridículas estaba, bien derechita de mi lado de la cama, cuando lo sentí moverse para mi lado. miré hacia el costado y lo vi acostado de costado a un centímetro mío, la respiración entrecortada. de pronto sentí que me tocaba la pierna.

ÉL.- ¿no te sacaste el jean?
belén.- no
ÉL.- ¿tenés frío?
belén.- ehhh... ¿frío?
ÉL.- esperá
se levantó y se subió a una silla para bajar una frazada de arriba de un mueble, la  puso sobre el acolchado. yo, que ya tenía calor de antes, me empecé a sofocar. me acomodé dándole la espalda sin entender que carajo estaba pasando por decimoctava vez en la noche.

se volvió a acostar y con una mano habilidosa me hizo girar hacia él.
ÉL.- ¿mejor?

nos miramos sin vernos en la oscuridad. estaba muy cerca.

belén.- si.

mentí.

ÉL.- te ayudo entonces a sacarte.

se hizo un silencio espeso.

belén.- ¿el jean?
ÉL.- todo.

jueves, 6 de septiembre de 2018

ÉL me obliga a decidir/23

nota importante: para entender esta historia, es muy necesario leer las entradas de ÉL (hagan click acá) del 2013, dónde, justamente, ÉL aparece y yo lo cuento en tiempo real en el blog.

ÉL en el 2018:
14. chats e invitación
14 bis. inés me empuja hacia ÉL.
15. ÉL me acorrala
16. ÉL y el instante de volver a verte
17. ÉL y de cómo me achico un poco más
18. ÉL y la incompatibilidad lunar
19. ÉL lo pone en palabras
20. ÉL y no se que carajo está pasando
21. acá nos peleamos
22. Él y de las cosas que ya no podría soportar



seguí tomando vino y ÉL siguió llenando nuestros vasos. empecé a sentir una sensación de calidez interna y comencé a sentirme adormecida, los ojos se me entrecerraban. me acomodé en la cama en la que estaba sentada y apoyé mi cuerpo flojo en la pared. ÉL se levantó, y pensé que se iba a acercar a besarme. 
no. levantó la mesa y se fue a la habitación. volvió con una frazada que me acomodó sobre las piernas. se volvió a sentar enfrente. tan lejos. 
también se lo veía adormecido. no recuerdo bien sobre que conversamos, me sentía en una especie de pecera dónde solo me llegaban ecos de palabras lejanas. me empecé a reír de todo y ÉL parecía emocionado por eso, me contaba una anécdota tras otra que al parecer me parecían divertidísimas.  
de a ratos recordaba que ÉL, tan macho, tan decidido, tan luna en aries, no se acercaba. me hablaba sin parar pero miraba para otro lado, a cualquier lado menos a mi.
intentaba alejar de mi cabeza una percepción cada vez mas clara y horrible que avanzaba lentamente: no le gustaba entonces, eramos amigos. me conformé pensando que igual no estaba tan mal. 
no se como me encontré hablando de mi ex. ÉL había opinado desde el inicio que era un pelotudo y dedicó un buen rato a sustentar la hipótesis ya totalmente corroborada. después me preguntó por mi primera vez. y a medida que yo le contaba como me habían pasado ambas cosas (como había tenido mi primera vez con un primo a los 16, cómo había terminado saliendo con francisco, casi que sin darme cuenta), me interrumpió.
ÉL.- nada te pasó porque lo buscaras.
belén.- dicho así parece un abuso.
ÉL.- quiero decir que solo dejaste que pase.
belén.- puede ser.
ÉL.- dejaste que te gane el deseo del otro.
belén.- si. que poético.

sonreí. ÉL no sonrió.

ÉL.- ¿por qué?
belén.- porque soy así. 
ÉL.- te pregunté por qué.
belén.- que se yo. me sale así.
ÉL.- decime una cosa.
belén.- qué.

me miró fijamente por primera vez.
ÉL.- ¿vas a querer que te lleve a tu casa o te vas a quedar a dormir conmigo?

bajé la vista y se hizo un silencio espeso. la pecera en la que estaba metida comenzó a llenarse con la emisión de un pitido imperceptible. tardé mucho en contestar.

belén.- no sé... vos que querés.
ÉL.- vos que querés.
belén.- no se.
ÉL.- si sabés.
belén.- no.
ÉL.- que querés lilu.

se paró y lo vi enorme, enfrente mío.

belén.- estoy bien acá.

viernes, 31 de agosto de 2018

ÉL lo pone en palabras/19

nota importante: para entender esta historia, es muy necesario leer las entradas de ÉL (hagan click acá) del 2013, dónde, justamente, ÉL aparece y yo lo cuento en tiempo real en el blog.

ÉL en el 2018:

ÉL.- ¿estás segura de venir a casa? mirá que es un quilombo, tengo todo lleno de cajas...
belén.- ¿no era ese el plan? ¿no me ibas a cocinar?
ÉL.- si si... compré las cosas pero no se, capaz querías ir a un restaurant.
belén.- no.
ÉL.- ¿segura?
belén.- ¿no querés que vayamos a tu casa?
ÉL.- no no. o sea, no es eso.
belén.- parece eso.
ÉL.- no no.
belén.- bueno. como quieras. te ayudo a ordenar si querés.
ÉL.- bueno, dale.

dejó el auto lejos para evitar que los fisuras se lo rompieran. caminamos varias cuadras, iba como un nene excitado mostrandome la arquitectura del barrio. nos cruzamos a todos los personajes de la noche que habitan constitución. yo iba medio trotando detrás.
entramos a la casa: un ph de dos ambientes y una cocina. estaba realmente desordenado, cajas por todos lados, muebles recolectados de diversos lugares. un pallet.

me reí.

ÉL.- de que te reís pelotuda.
belén.- del pallet boludo. te transformaste en todo lo que odiabas.
ÉL.- estoy hasta las manos. no tengo un mango.
belén.- veo. estás cartoneando posibilidad de muebles.
ÉL.- si. vení que te hago el tour.

me agarró de la mano y me volvió a traer a la puerta de entrada. 
ÉL.- empezamos desde acá. bueno, ves, esta es la cocina. y acá voy a poner un recibidor. este es el comedor, todavía no tengo mesa. este es el baño, y vení que te muestro el cuarto.
belén.- me encanta tu casa.
me miró desconfiado.
ÉL.- ¿de verdad?
belén.- obvio.

volvimos al comedor y empezó a mover la cama de una plaza que tenía ahí como sillón.

belén.- ¿qué hacés?
ÉL.- acomodo la cama para que cojamos.
belén.- jajaja. que imbécil que sos.
ÉL.- dale tarada, ayudame a mover esto así armamos una mesa.
belén.- bobo.
ÉL.- corazón. el mío hace bum bum.
belén.- tun tun. como el de bullrich.
ÉL.- me di cuenta que mantenés la distancia a raya igual. 
belén.- la burbuja proxémica.

en un rato acomodamos las cajas y el lugar se volvió transitable. abrí las ventanas para escuchar la lluvia caer y porque un poco los nervios me ahogaban.
necesitaba aire.


sábado, 21 de julio de 2018

la fatalidad de la angustia

ayer tuve un día fatal.
me gusta escribir fatal, por toda la fatalidad que la palabra conlleva, que le da niveles de melodramas dantescos al que nunca podría llegar con las palabras ¨malo¨ u ¨horrible¨.
aparentaba normalidad. estoy de vacaciones y por lo tanto con (mucho más) tiempo libre que el habitual. me levanté, fui a gimnasia (levantar el culo, uno de mis mantras), volví y tenía en casa una visita inesperada.

si bien manejé la situación lo mejor que pude (intenté no llorar ni desesperarme) ni bien cerré la puerta se me vino el mundo literalmente abajo.
si no me conociera y no hubiese convivido conmigo misma en otros momentos de mi vida lo hubiese llamado ataque de pánico.
la respiración se me aceleró, la angustia me ganó la garganta y las lágrimas me empezaron a caer a borbotones.
la sensación de soledad inmensa que me ataca cada tanto se apoderó de todo, y me empezaron a temblar las piernas. apoyé mi espalda contra la puerta y me deslicé, lentamente hasta el piso. puse mi cabeza entre las rodillas, como hacía hace muchos años cuando la tristeza me devoraba: aprisionar la cabeza entre mis piernas me hacía sentir que el mundo ya no giraba hacia abajo indefectiblemente. que algo me sostenía físicamente, aunque fuese mi mismo cuerpo.

me quedé ahí sentada mucho tiempo, tratando de volver a respirar con tranquilidad. lentamente volví a tomar el control y me tranquilicé.

a veces me sorprendo de la debilidad extrema que me invade de pronto, que me pega con la mano abierta un cachetazo descolocandome totalmente de una cotidianeidad inexorablemente controlada.
me pregunto si nos pasa a todos o si hay algo de desequilibrio propio que me gana no tan azarosamente cada cierta cantidad de tiempo y me hace desconocer las cosas que puedo llegar a sentir con tanta intensidad. la sensación espeluznante de perder el control de tu propio cuerpo. de no entender que es lo que genera reacciones inesperadas. un inconciente oculto que cada tanto aparece para recordarme que no tengo ni puta idea de quién soy y de qué carajo me pasa.

la señora bisman decía que hay mucha obscuridá alrededor. y yo pensaba que si, que claro, pero que ni te cuento toda la que hay acá adentro.

abro y cierro los ojos en un ejercicio infantil que me lleva a lugares mejores. si abro hay luz y formas, si cierro hay resplandores de lo que vi recién, si aprieto y nunca vuelvo a abrir, ¿el resplandor se apaga alguna vez?

inés me preguntaba por el deseo la última sesión y yo pensaba que últimamente ese deseo siempre arrinconado por mandatos sociales y deberes ser que nunca estaba muy delineado ahora empezaba a vislumbrarse tímidamente.
¿sabías que la angustia tiene una función anticipatoria y defensiva al deseo? dijo inés.
me sonreí, como siempre que aparece la teoría psicoanalítica en las sesiones.
la angustia como una tensión libidinal acumulada y no descargada, le recité rapidito.
inés se quedó callada.
no sabés las ganas que tengo últimamente de cojer. 
el silencio se mantuvo, imperturbable.

jueves, 2 de octubre de 2014

el faux pas, o el final de pedro, el que ya no espera/17

esta historia tiene varios capítulos previos:
primer capítulo
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
12
13
14
15
16


subió. estaba lindo, lindisimo.
no lo dejé decir nada, lo empujé contra la pared y lo besé.
me siguió, lentamente. a medida que entraba en calor, nuestras bocas se acompasaban.
lo senté en la silla y me subí encima, quedamos frente a frente.
yo jadeaba. sentía una excitación total. única.
me movía a tono de la música, despacito, mientras lo besaba.
me frenó y me preguntó si era todo preparado, la música, la escena.
me le quedé mirando extrañada. la pregunta boluda me sacó un poco de situación. decidí ignorarlo y seguí.
me sacó la remera y me desabrochó el corpiño. estaba nerviosísimo, cortado.
son hermosas, me dijo.
lo llevé, despacio, hacia ellas.
si bien yo estaba a punto, empecé a sentir que la situación no fluía.
el no avanzaba, y me empecé a poner nerviosa yo. ¿no le gustaba?, ¿qué estaba pasando?
me levanté y lo lleve a la habitación. le saqué la remera y se cubrió, como un nene.
más pasaba los minutos, más incómoda me sentía.
toda la calentura previa se esfumaba, a pasos agigantados.
me llevó la cabeza hacia su pene y noté que estaba pequeño y flácido.
no tenía ganas de chuparselo, asique lo bese alrededor, un poco, y lo toquetié, pero la no reacción del susodicho me sacaron las pocas ganas que tenía.
la situación se tornó tensa, volvió a bajarme la cabeza, esta vez con un mohín un tanto mas brusco, que me molestó. ¿qué le pasaba, pensaba acaso que yo era un perro?
cerré los ojos e inhalé profundo.
bueno bueno, dije, retobada y ya bastante molesta. vení, vení a la cama.
se tiró, junto a mi, bastante ofuscado él, por la situación.
dale, belén, ayudame un poquito, dale, imploró.
apagué la luz, sintiendo que había pasado de una película porno a una de esas yanquies berretas onda american pie 35 en tres minutos, y me dispuse a masturbarlo. sabía que él quería que se la chupe, pero yo quería cualquier cosa en mi boca menos esa pequeña cosa flácida. sabía que si me lo metía en la boca mi vagina se cerraría para siempre al mero tacto.
mientras, probaba besándolo por el resto de su cuerpo, pero su malestar era cada vez mayor.
de pronto, lo comprendí: había esperado casi dos años para cojerme a este tipo y estaba teniendo el peor polvo de mi vida. no lo podía creer. dios me odiaba.
molesto, me sacó la mano y comenzó a masturbarse él, con furia.
yo solo escuchaba la situación, en penumbras, y quería estar a 1500 km del sujeto. mientras pensaba en lo desgraciada que era mi existencia, pedro logró que su miembro reaccionara mínimamente, se puso el forro y se subió encima mío. pensé que debido a mi estrechez y mi estado de total enfriamiento (solía estar mas excitada cuando miraba los paquetes de gomitas billiken en la góndola de supermercado) no iba a poder, menos con el miembro semi rígido, pero pedro pudo. no sentí nada, pero cerré los ojos e intenté volver a la situación y recordar cuánto me gustaba, cuanto había añorado tenerlo adentro. no habrían pasado ni cuatro minutos de mi esfuerzo intelectual cuando tras dos sonidos entrecortados salió y se tiró al lado mio.

¿ya estaba?
me mordí los labios y agradecí la penumbra. estuvimos en silencio como veinte minutos, conscientes del fracaso del cual habíamos sido partícipes necesarios.
me levanté y se levantó atrás mio.
¿me puedo bañar?, me dijo. tengo que volver a casa.

asentí, pensando en lo caradura que era que después del pésimo polvo, hiciera tan explícito que volvía con su mujer. me vestí rápidamente, con un mal humor creciente. mientras escuchaba el agua caer me preguntaba qué era lo que había salido tan mal. tal vez si se la hubiese chupado... ¿era que yo no le había gustado desnuda?

salió de bañarse y se cambió, en silencio. y ahí hice lo que mi amiga p.- llama el "faux pas". pegunté lo que nunca hay que preguntar después de una mala relación sexual, pero que me quemaba en la garganta. en un hilito de voz, lo saqué:
- pedro... ¿que nos pasó?

una de las normas básicas que toda mujer aprende luego de tener algunos encuentros íntimos con los hombres es que, luego de un terrible faux pas, lo mejor es no hablar de la situación. ignorarla. el hombre quiere imaginar que mágicamente la mujer perdió la memoria completamente y que la situación nunca sucedió.

por supuesto no es algo que, belén, que siempre tiene que saber todo, pueda poner en práctica.
pedro me miró tranquilamente y me soltó, muy seriamente:
- es que estuviste muy timidita y yo así no puedo excitarme.

mi primera reacción fue de vergüenza. obviamente yo había sido un desastre, ese era el problema. obvio que no le gusté.
pero luego de 20 segundos reaccioné. ¿mi culpa? ¿que le pasaba a este imbécil? ¿a él no se le paraba el pito y la culpable era yo???
abrí la boca, pero pedro ya había salido por la puerta, con apenas un mohín como saludo.

me senté y escribí esto. mi versión de cómo debería haber sido esa noche.


nunca más lo volví a ver.


lunes, 15 de septiembre de 2014

miércoles a las 7.23 o pedro, el que ya no espera/16

primer capitulo
segundo
tercero
cuarto
quinto
sexto
7mo
8vo
9no
10
11
12
13
14
15



no volvimos a hablar.
el lunes y el martes pasaron lentos, lentísimos.
las horas, pegajosas, no parecían querer terminarse.
la ansiedad me consumía.
cada tanto me acordaba del miércoles a las 7 y el corazón me latía rápido, desbocado, porque sí.

el miércoles me desperte a las 6 am, sin sueño.
miré el celular, esperando, ridículamente, que me haya escrito confirmando la cita de hoy. nada, obviamente.
pensé en escribirle.
tipié: ¿venís al final?
pero lo borré. me sono muy minita exigiendo.
volví a tipear: ¿nos vemos today?
que pelotuda que soy, pensé, mientras lo borraba.
tiré el celular sobre la cama lejos de mis manos. el corazón se me aceleró otra vez.
es capaz de no venir, pensé, y me enojé con él por adelantado.

me bañé, me depilé, me hice un baño de crema.
me puse linda, pero una sensación de hastío me inundaba la boca del estomago. tenía un mal presentimiento.

el día fue chicle, como lo habían sido el lunes y el martes.
di clases, corregí, respondí mails con la cabeza en pedro.
mis sentidos estaban totalmente alertas. estaba tan cerca, tan, por qué esta sensación de mierda entonces. después de tanto esperar...

increíblemente llegaron las 6. y después las 6.30. me lavé los dientes, me volví a peinar el pelo. me cambié el jean por una calza que me hacía buen culo, me acomodé el escote, busqué e hice una lista de temas para cojer. 6.45. el corazón se desbocaba de a ratos, se prendía de pronto como si fuese el motor de la heladera y de a ratos se apaciguaba. 6.56. ya debería estar acá, qué onda. 6.58 me delinié otra vez los ojos. subí la musica.

y esperé.
se hicieron las 7.
y nada.

las 7.03.
y ahora eran las 7.05.

agarré el celular. ¿dónde estás?.
7.08 lo borré.
me volví a lavar los dientes.
7.14 me até el pelo otra vez.
7.17 me descorazoné. pensé que si se hacían las 7 y media y no había novedades ya no iba a venir.

¿se había olvidado??
volví a agarrar el celular.
¿donde estás, forro?, tipié.

antes de que pudiese apretar enviar, sonó el timbre. 7.23.
dos veces. cortito.

mantuve la respiración. me miré al espejo. me solté el pelo otra vez. esperé un minuto para contestar.
¿hola?, pregunté por el portero, con la mayor tranquilidad que me fue posible.
bel, soy yo. ya llegué.


jueves, 24 de julio de 2014

pedro el que ya no espera o el futuro está acá, finalmente/15

primera parte
segunda
tercera
cuarta
quinta
sexta
séptima
octava
novena
décima
once
doce
trece
catorce


abrí la puerta de casa. un escalofrío me corrió por la columna vertebral cuando volví a pensar en él. pero no de frío, de placer.

deje las llaves sobre la mesa y me saqué el calzado.
me acerqué al espejo de cuerpo entero que tengo en el comedor y me miré. llevé mi mano derecha al cuello y otro escalofrío me envolvió. cerré los ojos. los abrí.
fui a la computadora y puse los redondos.
me miré de vuelta en el espejo. me ví preciosa. me até el pelo, desordenado, en una colita y me pasé la mano por debajo de uno de mis ojos. el delineador corrido persistió, sin embargo.

cerré otra vez los ojos, fuerte, cuando empezó a sonar esta canción




volví a llevar la mano a mi cuello, y apreté, levemente. con los ojos cerrados, me balanceaba al ritmo de la voz. lentamente bajé mi mano, acariciándome el cuerpo. los escalofríos venían, uno tras otro, como una serie de orgasmos desacompasados. el placer era continuo, su mano me volvía a apretar el cuello y la mía bajaba hasta mi entrepierna, sus labios, suaves, todavía seguían sobre los míos, tibios.

despacio, sin abrir los ojos, me saqué la remera. hice lo propio con los pantalones. el frío de la noche de invierno se combinó con mis sentidos completamente alertas, estaba totalmente erizada como no sentirme así me acaricié, lentamente, mientras susurraba qué podría ser peor intentando concentrarme en las sensaciones recientes eso no me arregla a mi y en la noción de su cuerpo cercano algo me late y no es mi corazón que no se me escurriese de los dedospor momentos estaba conmigo el futuro llegó hace rato iba y venía, se me escapaba no tengo donde ir cerraba los ojos al punto de que casi me dolían con la ilusión de no perderlo del todo si ese perro sigue allí mis labios se abrieron levente dejando salir un suspiro que combinaba alivio y frustración cuando me sonó el celular

tengo que verte. ¿el miércoles a las 7 en tu casa?

me di cuenta de que seguía con la boca entreabierta y la cerré. ordené mis ideas, hoy era domingo. estaba tan cerca, y a la vez tan lejos.

por favor, no te arrepientas antes, le escribí, casi sin pensar.

yo me arrepiento de todo. 

ofuscada, solté el celular sobre la mesa. me puse la remera y volvió a sonar.

menos de vos.  

lunes, 5 de mayo de 2014

pedro el que espera, 13 o perro amor explota


esta entrada se lee con este tema de fondo:

la incomodidad crecía junto al silencio.
intenté hacerme la graciosa, pero pedro no dejaba de mirarme y me ponía más nerviosa.
la situación era insostenible, otra vez. todas mis convicciones, mi seguridad, mi integridad, mi dignidad. no quedaba nada. 4 palabras, una sonrisa y ya estaba otra vez ahi, comiendole de la manito. que boluda. boluda, boluda, boluda, me repetía mi cerebro una y otra vez.

me puse de mal humor.
matias y emilio nos esperaban afuera. empezaron a tomar. pedro pidió un whisky, y otro. tuve un deja vu, las situaciones se repetían, me sentía enredada otra vez en algo en donde no queria estar. el mozo me trajo una gaseosa y me hizo un cumplido. los muchachos lo festejaron con risotadas, salvo pedro. pedro se pidió un vodka, y su borrachera era ya palpable.

mientras contaba anécdotas sexuales y los borrachos me las festejaban, pedro intentaba avanzar, hacia algun lado. me preguntaba sobre posiciones, que me gustaba, que no.
lo miré, desafiante.
"me gusta que se animen a cojerme".
emilio y matías hicieron un sonido de uhhhhh. pedro parpadeo, mareado. con un marcado delay, me dedicó una carcajada.

a las 4 am me levanté y dije que me iba. matias y emilio protestaron. me agaché a buscar la cartera y cuando me levanté tenía a pedro a 3 cm de mi cara.
me quedé dura. apoyó su mano contra la pared cortandome el paso.
qué hacés recuerdo que le dije.

se quedó mirandome, fijamente. dos, tres, diez segundos que fueron eternos. sentía su respiración agitada, repleta de alcohol.
dejame, pedro, que me voy.

se acercó un centimetro más.
mantuve la respiración.
con la otra mano me agarró el costado del cuello, fuerte. su dedo gordo presionó mi garganta. ante el movimiento, entreabrí la boca. suavemente depositó sus labios sobre los mios. todo mi cuerpo se estremeció. sentía mi corazón a mil. sus dedos presionaron más mi garganta. el placer se disparó por todo mi cuerpo. su cuerpo se ablanzó contra el mio y la pared.

y me besó. me besó, largo, casi sin dejarme respirar.
agitadísima, sentí que me iba a morir de tanto placer, de tantas ganas, de tanto todo. mi mano se apoyaba sobre la de el intentando que aflojara la presión que hacía sobre mi garganta, pero no se inmutó, el regulaba la presión. la excitación me hacía temblar.
se alejó, mirandome fijamente, y aflojó la presión. volví a respirar normal y lo miré a los ojos. se acercó despacio y mi respiración agitada y su presión volvieron.

sosteniendome así y disfrutando su dominio total de la situación, se acercó a mi oído y tarareó: perro caliente, no deja nada... el amor explota...

martes, 11 de marzo de 2014

pedro el que espera, 7 y mis fantasías y yo

primera parte
segunda
tercera
cuarta
quinta
sexta


¿vamos a bailar con sole y matías? y festejamos.

el mensajito había aparecido, inoportuno, y allí estaba, fijo, en mi celular.

me revolví nerviosa y seguí corrigiendo la pila de exámenes de segundo año que nunca parecía terminar.
sin embargo no pude volver a concentrarme. mi nokia ME MIRABA, les juro.
me mordí el labio y calenté el agua del mate.
si hay desesperación que no se note, pensé.
corregí una V donde iba una B, y miré el celular de nuevo.
basta, belén, no te importa. ya está, ya fue pedro, hace una semana que no pensás en él ni te metés en el perfil del face. no la cagues ahora.
miré el celular de nuevo. lo agarré. lo puse encima de mis piernas cruzadas, en la silla. miré el reloj, los minutos pasaban lentos. ¿cuanto podía tardar en contestarle para que se sintiera igual de ansioso de lo que estaba yo? ¿estaría ansioso? sería genial no contestarle. si pudieras aguantar, belén...
suspiré.
volví a la letra indescifrable de lautaro, pero no podía concentrarme. juegueteaba con el celular sobre mis rodillas. ya había pasado media hora, era un tiempo prudencial.
no, belén. controlate. bañate, anda al super, hacé la cama, algo. mientras me desnudaba intentaba recordar todas las cosas que odiaba de él. su risa nerviosa, su altura, su indecisión, su pelotudez.
me solté el pelo, me saqué las medias, el corpiño y la bombacha. abrí la canilla de agua fría y me sumergí en ella con los labios apretados. por un segundo el impacto del agua helada me hizo olvidarme de pedro. cuando no aguanté más y abrí la caliente, el pensamiento recurrente volvió.
me quedé todo lo posible bajo el agua. mis dedos estaba arrugados cuando salí. desnuda, fui al celular, esperando que me haya escrito otra vez preguntándome si estaba todo bien, si me había llegado el mensaje, si estaba viva, diciendome que me amaba y que no podía vivir sin mi, que nos casemos mañana, no se, ALGO. algo que me diese la pauta de que el boludeado de la relación era él, y no yo. no soportaba ser la protagonista de ese papel.
el nokia me informó que no había nuevos mensajes. volví a releer el último que me había llegado.
¿vamos a bailar con sole y matías? y festejamos.
había sido enviado 18.52 y eran 20.15. mi dignidad estaba, al menos, maquillada. tomé aire, y le contesté:
¿festejar qué?
su respuesta al instante me satisfizo. me lo imaginé esperando la respuesta con el celular en la mano, con el corazón latiendole, con su alma... bueno, tal vez tanto no.
que te voy a volver a ver después de casi un mes.
sonreí al celular. con que tenía CONCIENCIA real del tiempo que había pasado. mi cerebro obsesivo se relajó. estaba pensando que contestar cuando sonó otra vez:
te paso a buscar el viernes a las 23 hs. y ponete ese enterito. necesito verte.

me tiré desnuda sobre la cama, feliz. ya estaba, ya no podia retractarse. no tendría sentido. era mañana, o no era nunca. estaba ahí, a un paso. concentrate, belén, concentrate.

después de 20 minutos de fantasear despierta le contesté muy sobriamente: ok.
dejé el celular en la mesita de luz, cerré los ojos, y, mientras me acariciaba como seguramente él lo haría mañana, apagué la luz y después de tantos meses de tensión, nos imaginé a los dos.

y estuvimos bastante bien, eh.

viernes, 21 de junio de 2013

el flujito, la lesbiana y artistas invitados

el otro día me llegó un mail de p.- lo abrí, extrañada, y leí:


uno aprende en la vida que la gente que nos rodea dice mucho de nosotros mismos. reflexioná acerca de qué dice de vos esto que me pasó ayer, y fijate, no se.

a continuación el texto que les transcribo tras la debida autorización de p.-, que les manda saludos.

erase una mañana en la facultad. mis compañeras de banco y yo transcurríamos los que sería un jueves en el calendario solar. yo estaba parada probando la articulación de la rodilla al ritmo de "SI TU VIEJO ES ZAPATERO, ZARPALE LA LATA" cuando de pronto...

ceci: p.-, vení, te podemos preguntar algo?
io: Sí yo también lo vi chicas pero disimulen debe tener alguna discapacidad congénita 
Ceci: NO p.-! ESCUCHAME!
io: siempre
Ceci: Vos que sos lesbiana...no te da como asco... el flujito..?
io: ARE YOU KIDDING ME? mirá a quién le estás preguntando! Si fuera por mi sacaría unos nuevos sugus confitados sabor "flujito"
Ceci: ay p.-!
io: Se lo pondría a la sopa freezada para el microondas!
- Lo pondría en cubeteras y haría hielo para fernet! 
- Lo usaría como ingrediente secreto de la pasta frola!
- Se lo pondría al té vick cuando estoy resfriada
- Llenaría una pileta y nadaría tres largos de croll 
- O haria snorkel y me olvidaría el snorkel
- Lo pondría en goteros y lo tomaría como homeopatía
- Le agregaría vinagre y perejil y haría chimichurri
- O trozos de manzana hervida y haría compota
- Lo pondría en sobrecitos de muestra gratis en las revistas!

Todo mi entusiasmo se interrumpió con el comienzo de la clase, con lo cual no tuve otra opción más que sentarme -todavía riéndome- y caer en la ingeniosidad de reanudar el desfile de ocurrencias por vía de la escritura. Paso a copiarte textualmente los papelitos que le entregaba a mi concomitante:

- Se lo pondría a las cantimploras de los san bernardo!
- Y me perdería apropósito en la nieve!
- Lo llevaría a la plaza en un termo para tereré
- Cambiaría todos mis tazos por el
- Lo propondría como "nuevo sabor Lay's"
- Le pondría miel y lo vendería para la toz
- Lo pondría en un aljibe
- jajaja el papelito anterior era re choto
- Lo usaría para baldear la vereda y después me arrepentiría
- Le pondría matapiojos y le pasaría el peine fino a mis hijos
- Si lo regalase el gobierno de la ciudad votaría a macri
- Mentira. Pero ahogaría a macri en un aljibe 
- Lo usaría para hacer buches de enjuague bucal
- Si fuese lluvia me iría a vivir a la plata para inundarme
- Si fuese lluvia mejor me iría a Belgrano que me queda más cerca
- Lo pondría en cartoncitos Baggio y se llamaría Vagio
Y terminó la clase y como si fuera la última bocanada de aire capaz de pronunciar la mejor frase de mi vida, a los gritos y con los brazos extendido:

-¡Si lo vendiesen en el cine lo pediría sin hielo!

lunes, 29 de abril de 2013

febo el efebo y yo/9 o la vida nos da sorpresas (a veces con ojos)

primera parte
segunda
tercera
cuarta
quinta
sexta
septima
octava

abrí la puerta. el desorden indicaba que no esperaba a nadie.
se sentó en una silla y abrió la cerveza que había comprado en el kiosco de abajo.
hablamos durante horas sobre todo. sobre nada.
no amagó a tocarme ni una vez.
yo tampoco hice nada para que lo intentase. me senté lejos. desde el sillón lo miraba hablar, gesticular.
a las tres am me levanté para ir a la cocina a buscar un vaso de agua. estaba claro, para mi, que nada iba a pasar. cuando estaba a punto de abrir la canilla sentí que me tironea del brazo, fuerte, y me atrae hacia el. me envuelve, mas bien, casi sin dejarme respirar. se quedó ahí, abrazandome, un rato largo. yo, incómoda, contenía la respiración y escuchaba con mi oreja pegada a su pecho su corazón acelerado; no sabía que hacer con mis manos, no soy una hug person la verdad, esto de abrazar no es muy mi estilo. después de unos minutos me moví, ya que él no parecía tener intenciones de hacerlo. me agarró la cara con sus manazas enormes y me besó. me besó apasionadamente, me besó brusco, me besó desesperado, me besó muy él. me aparté como pude para tomar aire, ya que tanta emoción me mareaba... no me gusta sentirme acorralada, no poder moverme con naturalidad me pone nerviosa. le pregunté que hora era. miró su celular y me dijo que eran 3.30. le sonreí y le dije que solo quería saber cuanto había tardado para darme un beso, eran como seis horas desde que nos encontramos en corrientes; eso no era digno de febo, el efebo, el mejor culo de puan. me agarro de la cintura y muy fácilmente me cargó como una bolsa de papas sobre uno de sus hombros. ante mis pataleos horrorizados (tengo una pesadilla constante de que muero porque se me va toda la sangre de mi cuerpo al cerebro y explota) me llevó hasta la pieza y me tiró bruscamente (como una bolsa de papas, otra vez) encima de la cama. un poco aturdida por las maneras del efebo, me senté como pude. no me dejó respirar ni diez segundos que ya lo tenía encima mío.
belén.- que haces, bruto.
febo.- nada. te miro.
me empuja hacia atrás y se me sienta encima, sujetándome las manos.
belén.- soltame gil.
efebo.- nop.
belén.- no me gusta que me agarres todo el tiempo chabón, soltame.

sin darme pelota, me besó otra vez. y otra más. y otra. me soltó una mano mientras me sacaba la remera y se desabrochaba el pantalón. en un segundo se quedó en calzones. era el tipo mas lindo del mundo, sin lugar a dudas.
febo.- que miras.
belén.- nada.
efebo.- sos linda.
belén.- es la primera vez que me lo decís.
febo.- no soy de esos.
belén.- no, claro. sos de los del garrote. tipo picapiedra.
efebo.- ¿no vas a dejar de pelearme nunca?
belén.- no.
me sacó el pantalón. me dí vuelta, para prender el velador, y lo escuche reírse.
me ofendí.
belén.- ¿de que te reís???
febo.- tu bombacha tiene ojos en la cola.
ahí de repente recordé la vedettina comprada en coto la semana pasada que me había parecido un chiste genial. coloradisima, me di vuelta otra vez.
efebo.- nooo, date vuelta, quiero ver.
belén.- dejame en paz.
febo.- no, es que esos ojos son lo mas sexy que me paso en mucho tiempo.
belén.- basta forrrro.
efebo.- jajajajaja
belén.- salí de acá.
febo.- por favor. si sos lindisima de atrás, dejame ver.
belén.- vos te queres reír de mi bombacha gil.
efebo.- ademas.
belén.- salí, tarado. dejame en paz.
se acostó a mi lado todavía riéndose y me abrazo, otra vez, sin dejar ni un espacio entre nosotros. mi dios, yo me ahogaba. intentando ser lo más delicada que pude, me di vuelta y lo miré.
belén.- ¿tenés preservativos?
efebo.- ehhh... no...
belén.- ¿no???
febo.- no. ¿vos no tenés?
belén.- no. sos el hombre, bien macho, tendrías que traer vos nene.
efebo.- belén, estuve dos meses intentando salir con vos. lo que menos me voy a imaginar es que íbamos a cojer hoy.
belén.- ¿no venías pensando en cojerme? que clase de febo sos.
febo.- no. solo en ver tu bombacha con ojos.
belén.- no quiero hablar mas de ese tema. basta.
efebo.- jajaja. a verla, dejame.
belén.- no basta. uf, que mal.
febo.- nahh. sos linda.
belén.- ¿no queres bajar al kiosco?
me abrazó de nuevo, con su style tan particular y se acurrucó contra mi, como pudo, enorme, en mi cama individual.
efebo.- en un rato bajo.
belén.- ¿no querés que vaya yo?
febo.- no.
belén.- son dos segundos, no me molesta.
efebo.- no, belén. quiero que te quedes acá.

jueves, 11 de abril de 2013

conchu

belén.- yo no puedo creer que este tipo me de bola.
p.- poooor.
belén.- que se yo. es otro nivel viste.
p.- taradaaa
belén.- es como guau.
p.- igual no te noto convencida.
belén.- ¿no?
p.- no. no te entusiasma demasiado.
belén.- si. bha, no, tanto no. o sea, es lindo.
p.- ajam.
belén.- pero lo que más me entusiasma es que se entere f.-
p.- JAJAJAJ, ves como sos.
belén.- f.- lo amaba, moría por él. se le va a retorcer el estómago MAL cuando se entere que me lo coji.
p.- jaja. dejala vivir, no seas forra. encima que le bajaste la persiana a su super amistad.
belén.- es una pelotuda.
p.- si, ya se. te lo dije desde el primer día que la conocí. y vos no, insististe cuanto, ¿dos años? hasta que te cagó feo.
belén.- por eso. 
p.- es ridiculo, ni te interesa esa piba.
belén.- obvio que no. pero se que ella anda buscando info de mi todo el tiempo, rastreando. demosle algo interesante pa que encuentre.
p.- jaja, sos mala.
belén.- es un tema. ¿cómo se puede enterar?
p.- ¡¡¡¡¡belén dejate de joder!!!
belén.- ya se. mandale un anónimo vos desde tu mail que es poco reconocible. ese mail adolescente que tenés.
p.- ridícula.
belén.- F.-, BELÉN SE COJIÓ A J.- TE RE CABIO. TU INFORMANTE SECRETA
p.- jajaja
belén.- me re emociona.
p.- o sea, te lo vas a cojer para que se entere la otra, nada mas.
belén.- exxxxacto.
p.- jajaja. belennnn.
belén.- queeee.
p.- no seas tan... tan... putaaaa.
belén.- creo que es conchuda la palabra que buscás.
p.- si, tenés razón. conchuuu.

miércoles, 27 de febrero de 2013

encuesta Nº2: ¿tenés fantasías homosexuales?

después del éxito arrollador de la encuesta Nº1 (?) hoy traemos la encuesta Nº2.

hoy, en la sección "quiero saber que tan normal soy con mis gustos sexuales por medio de una encuesta" (a su derecha, señora, siga la flecha por favor) vamos con un tema fundamental en el ser humano: ------------------------------------------------>
las fantasías. 
igual todo bien, pero yo nunca tuve demasiadas fantasías. si te me caés vestido de bombero me cago de risa. o me decís de cojer en la playa y te digo que no seas rata pulguienta y me busques al menos una cama.
lo que si me genera cierto morbo, si se quiere, son las cosas prohibidas, viste. cojer cuando hay alguien en la casa, la cama de los padres, abajo de un cuadro del señor jesucristo, no se, esas cosas (?). también me encanta cojer cuando se que está MAL lo que estoy haciendo (digamos, un primo, con un amigo de años, con un casado). UN PETE EN EL CINE, CHICOS, se me acaba de ocurrir y no la probé nunca.

pero después, a la hora de fantasías que necesitan mas despliegue.... mmmm.... cero, niente, nada. realmente no me excita verte vestido como un boludo, lamento decirte. nada que me desconcentre de mi objetivo original, porque si me entro a reír cagamos la fruta, viste, ya no hay forma de remontarla. tampoco intentes bailar y desnudarte al unísono  a menos que seas, no se, piquin, estás quedado como un retardado. ni siquiera me excita el tema de los lugares locos: al aire libre, o en la terraza, o en un ascensor (¿parados? ¿de verdad?), ni que decir en un auto (ya estoy grande para esas cosas, eso lo hacía en un reno 9 a los 16). y, POR FAVOR, TE PIDO, (esto es un llamado a la solidaridad) no le pongas nombres ridículos a tu pito.

pero la encuesta de hoy tiene por finalidad el tema de las fantasías homosexuales.
¿las tuviste, las tenés, las llevarías a la práctica?
las opciones:
a) si, y soy re macho y me la banco
b) si, y soy nena
c) no, que espanto, yo no soy puto
d) ¿fantasías? ¿qué es eso?


yo, como ya saben, soy lo mas heterosexual que existe y así de mal me va en la vida. voté no, que qué espanto, yo no soy puto.
¿y ustedes? ¿qué tan putos son?


comentario aparte merecen los datos de la primer encuesta.

muy importantes
  20 (27%)
relativamente importantes
  21 (28%)
me chupa un huevo
  28 (38%)
solo tengo un huevo, no puedo opinar
  4 (5%


votaron 75 personas (hijos de puta, entran mas que el doble, voten, no sean conchudos, que les cuesta) y estoy ENOJADISIMA con ustedes.

onda, el 55% considera que chupar los huevos es entre muy y relativamente importante. ¿qué les pasa? ¿no leyeron mis indicaciones? ¿les hace gracia ir en contra de las ideas politico religiosas de la autora?
manejense, loco. asi no va. portense bien.

jueves, 21 de febrero de 2013

encuesta Nº1: los huevos, ¿qué tan importantes son a la hora del sexo oral?

hola, como el márketing es todo (y la sed no es nada) decidí inagurar una nueva sección en este blog.

LA ENCUESTA SEXUAL. aquí a su derecha usté encontrará una encuesta en la que DEBE votar (siga la flecha para no perderse por favor) ---------------------------->

Nº1: los huevos, ¿qué tan importantes son a la hora del sexo oral?
a) muy importantes
b) relativamente importantes
c) me chupa un huevo
d) tengo un solo huevo, no puedo votar


en negrita, la opción CORRECTA (es decir, la que yo voté y ustedes deberían votar: me chupa un huevo tus huevos darling)

ustedes me dirán que este es un blog que tiene demasiadas secciones ya (muchas de ellas abandonadas) pero bueno, ya saben. soy culo inquieto y todo depende de mis ánimos del día.

pero hoy (ayer en realidad) estaba charlando con un amigo y se me ocurrió que a este blog lo que le faltan son encuestas (sexuales).

me dijeron que para tener éxito en la vida (sexo) hay que ser flexible y dinámico (teta) estar abierta (jojo) a las innovaciones (culo) y a los nuevos vientos del momento (pito).

asique me pareció que si tinelli levanta el ranking con infradotadas con tetas de plástico (sexo sexo sexo) yo podía hacer lo mismo (teta). no, no se ilusionen, no voy a subir fotos de mis tetas (sexo), pero si se me ocurrió que podíamos jugar un poco (culo) con nuestra sexualidad.

asique inauguramos esta nueva sección con la pregunta FUNDAMENTAL que se desprende de una historia personal que viví hace unos años y que ya relaté en este blog (sexo) para delicia de mis amigos que son la maldat personificada.

a mi los huevos del hombre me caen MAL.
digamos que nunca les presto demasiada atención. en realidad, si debo decirles la verdad, no soy una mina muy detallista (mala mia, pero tengo dos tetas, eso soluciona todo). pero los huevos, chicos, no se... les juro que me dan como una cosa desagradable, viste. a lo largo de todo este año que pasó me dediqué a preguntarles a mis amigos que onda. muchos pudorosos no quisieron responder (asumí que era porque les gustaba que le chupen los huevos, no había otra explicación), otros me dijeron que yo estaba en lo cierto y que los huevos estaban ahí solo para rascarselos y molestar a la hora de caminar.

asique, esto no es marketing, mentira (sexo), ni es una táctica para que el buscador del google me traiga todos los buscadores de pornografía de la internet (teta), sino que es pura curiosidad científica  voy a escribir un paper titulado: la sexualidad en la era de la posmodernidad; mitos de la historia (teta) argentina.

asique, a favor de la ciencia y de que millones de seres humanos con problemas sexuales sean más felices (ahora, hablando en serio, es increíble la cantidad de traumas sexuales que tiene la gente, y lo más gracioso es que después van por el mundo haciéndose los super capangas, una barbaridá) voten, por favor. no sean huevones, no me hagan calentar.