mis padres fueron radicales, yo soy peronista, lo de progre vino por default. no entiendo lo de guardar secretos y siempre lloro en todas las sesiones con mi analista así siento que no desperdicio 700 pé. mi último gran descubrimiento es que soy una discapacitada vincular. lo específico nunca fue mi fuerte, amo odiarme y te juro que soy mejor con la cara en movimiento.

la unica diferencia entre la realidad y la ficción es que la ficción debe ser verosímil .- mark twain

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dijo de belén el caricaturista historiador bobrow: "el idiolecto de la autora de este blog asume todos los tópicos culturales más políticamente incorrectos de occidente sin por ello asumir su carga ideológica".

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jueves, 15 de noviembre de 2018

inés, 3 escenas y las cosas que no siento

belén: tengo dos escenas para vos. tres.
inés: escenas. como si fuesen cuadros de ficción.
belén: sí.

el silencio de inés me sonó a desaprobación. mantengo el mío obstinada. finalmente, contesta.

inés: que raro vos, confundiendo los planos. a ver.
belén: estuve viendo una serie. ella es psicóloga, tiene un accidente, cuando se recupera se da cuenta de que no quiere tener sexo con el marido. abren la pareja. hay una escena con su propia psicóloga donde aparecen un montón de cosas, está muy bien la escena, la serie maso.
inés: ajam. ¿y?
belén: pareciera que el tema de la serie es la pareja abierta pero no. no es. es la muerte.
inés: ¿cómo es eso?

escucho que inés se acomoda en su silla.
intento acomodar las ideas para que se entienda lo que quiero contar.

belén: claro. ahí en esa sesión la psicóloga encuentra un patrón. cuando la protagonista era joven se le muere la mamá. la mina lo que hace en ese preciso momento, el de la muerte, es cagar al novio (que es el marido actual) con un ex. y la psicóloga de la protagonista logra linkear eso con la muerte de un paciente de ella ahora, y esta cuestión de abrir la pareja. básicamente lo que la psicóloga le dice es que para transitar el problema de la muerte, la mina inconscientemente se genera problemas externos que si puede controlar. ante la imposibilidad de control de la muerte, la mina ¨arma¨ conflictos que si puede manejar. y ahí la psicóloga le dice que está bien sentir, que sentir más es mejor. que ella para transitar la muerte anuló eso, y la sensación de control externo de las cosas le calma la ansiedad. le da ilusión de que puede manejar ese vacío. pero que cuando uno no siente dejás de distinguir que te duele y que no, pero también dejás de conectar con lo que te emociona, con lo que te gusta, con lo que te hace bien.

hablé muy rápido, pienso que tal vez no se entendió nada. acomodo los almohadones que tenía en la espalda y espero. a veces los tiempos de inés eran muy lentos para mi, me generaban ansiedad. me miré las puntas de los pies, que mugre que tenían mis zapatillas, podría lavarlas de vez en cuando.

inés: y te viste.
belén: ¿vos me viste?
inés: me suena familiar, si.
belén: segunda escena. salgo con pablo, uno de happen. era lindo, pero no me gustaba tanto porque vino en jogging. era un ratón además, pidió agua para no pagar bebida. reclamó diez pesos que iban de propina. pero chapamos bien, entonces fui a la casa. le hice un poco de bullying porque él empezó y yo pensé que eso me habilitaba.
inés: ¿a qué?
belén: y... se burló de mi toc de la pulcritud. asique hice chistes sobre que vino en pijama y que era amarrete.
inés: ajam
belén: en mi defensa debo decir que se reía.
inés: mmm.
belén: bueno nada, me pajea, él, hasta que acabo. yo entonces le hago un pete, pensando que bueno, era un ratito y cojiamos. o sea porque después de pajearme como que el chabón se acuesta panza arriba y no hace nada más. y yo no entendía que onda, que quería. asique dije capaz que es un pete.
inés: ...
belén: bueno, se lo hago, me alaba mientras lo hacía, fue todo muy rápido no habrán sido mas de 3 minutos no se. me dice yo casi estoy y yo interpreto que para cojer entonces subo y resulta que el chabón acaba.
inés: ¿a dónde?
belén: solo, yo había subido y acaba no se. no cojimos. se acabó encima.
inés: ajam.
belén: nada, se puso todo raro ahí. yo dije algo como uh no vamos a cojer.
inés: ajam.
belén: mis amigas dicen que estuvo de más, que ahí la cagué. no se.
inés: y que pasó.
belén: nada. me acuesto al lado y el chabón me dice que va a cerrar los ojos si no me molesta. yo le pregunto si va a dormir y me dice que si, o que un rato, no sé que me dice no me acuerdo la verdad. y yo empecé a cucuquear que me iba a tener que quedar si se dormía y no quería asique le dije que me iba. y ahí como que todo se puso mas extraño, me dice bueno te acompaño al colectivo. le dije que me iba en uber. todo se volvió raro y robótico. me quiso dar un beso y yo le di uno en la mejilla no se.
inés: ajam.
belén: después le cuento a mis amigas y resulta que a ellas no les pareció tan mala cita. yo dije bueno, chapaba bien, capaz me lo puedo cojer. tres días después le mando un mensaje haciéndole un chiste y el pibe inmediatamente ME BLOQUEA DE WASSAP Y ME DEJA DE SEGUIR DE INSTAGRAM. todo a la vez.
inés: ¿por?
belén: que se yo. porque ponele que no le guste, no me llevas a tu casa. o sea, pasó algo en la escena del sexo que lo ofendió evidentemente no se. pero además porque no me bloqueo cuando me fui. no entendí.
inés: ¿cual es la tercera escena?
belén: acá entra tu personaje preferido. ÉL.
inés: no es mi preferido. es tu constante más bien.
belén: bueno, le mando a ÉL un meme. una foto de don´t ignore me i sucked your dick.




inés: ffffjjajajfffjjajajjajajaja
belén: reite inés, es gracioso.
inés: jajajaja.
belén: me manda un audio cagado de risa. lo de siempre: hola lilu, nunca en mi vida te ignoré, me hacés sentir bien, te quiero lilu bla bla bla.
inés: ¿bla bla bla? ¿te da lo mismo que te diga que te quiere?
belén: no es lo importante acá. cuestión que charlamos y me cuenta que volvió a la merca. y que se puso de novio con una brasilera que no habla casi español que conoció en una fiesta y que así es más fácil porque no tiene que estar de levante para cojer todo el tiempo. pero que ya solucionó lo de la sexopatía de cojer con todas. estaba en pasta de campeón, ya lo conozco cuando se pone así. o sea, flaco, trasladás una compulsión, el sexo con todas, a otra, la merca, es obvio. pero bueno. 
inés: que te generó que te contara que está con otra.
belén: nada, que me va a generar.

el silencio fue profundo.
me acomodé la remera hacia abajo y pensé que el marrón del color del diván era bastante feo.

inés: no se. ¿nada de nada?
belén: ÉL siempre está con otras. no me prestás atención. es lo que vengo contandote desde el principio.
inés: si, te presto atención. te pregunto que te generó a vos.
belén: nada. ya se como es. siempre está con alguien. yo también estoy con otros. siempre fuimos así nosotros.
inés: claro.
belén: lo que quería contarte de esto es otra cosa. ÉL me dice algo haciéndose el lindo porque está up. viste como es, cuando esta con la merca y cojiendo y se pone en winner total. después reaparece unos meses después deprimido y llorando.
inés: si, el comportamiento del adicto es así.
belén: bueno. nada, entonces se hace el capo y yo me hago la que fracaso y así nos relacionamos y le cuento mis malas citas y ÉL se ríe y nos distraemos.
inés: ajam. para que se quede tranquilo de que en el fondo solo te interesa ÉL. y ÉL te dice que solo te quiere a vos.
belén: no, cambiá la novela inés.

la escuchó cortar una hoja del block de hojas.

belén: bueno, entonces le cuento lo del judío y en vez de reirse me manda un audio y me dice que yo siempre trato mal a los tipos. que a ÉL también lo trato mal pero que ya se acostumbró y me quiere así.
inés: ajam.
belén: ese es el final de la tercera escena. que me dice que lo maltraté al judío, y de paso me dice que lo maltrato a ÉL.
inés: y eso que te genera.
belén: no se. no sabía que maltrataba a la gente.
inés: a los tipos, dice ÉL.
belén: ÉL también me maltrata. es el código que tenemos.
inés: el bullying, ¿no?
belén: claro, es divertido.
inés: capaz es tu código y ÉL solo se adaptó a eso, como te dice.
belén: bueno, no se.
inés: cómo podés linkear las tres escenas.
belén: no se. vine a que lo hicieses vos.
inés: dale. ¿qué pensaste?
belén: la muerte de mi vieja obvio, en la primera escena. la imposibilidad de sentir cosas que tengo.
inés: si, ¿no?. siempre hablás de tus interpretaciones. de la cuestión racional. siempre tratás de entender. siempre te comunicas. tu vinculo con el otro es todo por medio de la palabra, los juegos de palabra, el bullying, las explicaciones, las discusiones.
belén: si, bueno, igual siento cosas.
inés: ¿qué sentís?
belén: ansiedad.
inés: eso no es un sentimiento belén.
belén: bueno... no se. 
inés: qué sentís por ÉL.
belén: eh... como que yo quería que...
inés: no, no que querías. que sentís.
belén: no sé. me gusta.
inés: ajam.
belén: no me digas ajam.
inés: te dice que tiene novia. ¿qué sentís?
belén: nada. era obvio.
inés: te dice que te quiere mucho. pero que tiene novia. qué sentís.
belén: no se... nada.
inés: no te da celos.
belén: yo estuve con otra gente también.
inés: no te pregunté eso.
belén: bueno, no, no me da. no me dan celos inés, perdón.
inés: cuando te bloqueó el judío. que sentiste.
belén: nada, que voy a sentir. o sea, no entendí.
inés: o sea que el problema era la explicación. el por qué ocurren las cosas.
belén: se.
inés: bueno. quiero volver a estas dos escenas sexuales. la de ÉL y la del judío.

pensé en la pulcritud extrema del consultorio de inés. todo muy sobrio, muy blanco, muy limpio. casi vacío. me pregunté por qué los consultorios de los psicólogos serían así. la neutralidad extrema, la objetividad aparente del espacio dónde uno viene a hurgar en su mierda más profunda.

belén: si, me di cuenta.
inés: ¿de qué?
belén: ÉL coje después de años conmigo y no acaba, me quedo en la casa a dormir y cucuqueo. el judío coje la primera vez que me conoce y se acaba encima, no me quedo a dormir e igual cucuqueo.
inés: sos rápida.
belén: si.
inés: ¿qué ves ahí?
belén: no se. ¿yo soy el problema? soy la variable común
inés: no creo que seas el problema. con ÉL cuando ÉL no acabó... el parecía contento igualmente. te abrazó, hizo cucharita, te dijo que no quería acabar, que no lo necesitaba.
belén: si.
inés: el judío te hizo acabar también y se tiró panza arriba. como si tampoco quisiera nada más.
belén: no entiendo.
inés: en las dos escenas sos vos poniendote ansiosa porque no sabes que quiere el otro. que necesita, como satisfacerlo.
belén: mmm... no se supone que para el sexo hay que acabar todos...
inés: no se supone nada belén. no hay reglas.
belén: bueno no sé.
inés: veo en vos un tema con la intimidad. hay como una disociación que haces medio rara. siempre que tenés sexo con alguien la cucuqueas, como decís vos. te pasó con ÉL, toda la escena posterior. hasta ese momento todo iba bien, todo estaba bien. con el judío lo mismo. en la escena del sexo dijiste algo extraño, te pusiste incómoda, te fuiste. 
belén: puede ser.
inés: es raro, igual. porque sos muy de intimar. la gente te cuenta cosas. permite que le hagas bullying sobre sus cosas. te cuentan sus adicciones, sus temores. pero cuando se da el tema sexual, que es una intimidad física, te pones nerviosa, actúas raro. alejás al otro y luego cuando el otro responde a eso y te aleja a su vez te sentís rechazada.
belén: mmm.
inés: vos sabes que en el amor tiene que haber cosas no dichas ¿no?. algo que descubrir del otro. tiene que haber idealización. un poco de misterio. algo que el otro se guarde.
belén: puede ser. 
inés: y vos con el tema del control querés saber todo. contás todo. jugás con las cartas en la mesa, ¿no?, me lo dijiste varias veces. 
belén: quiero controlar al otro.

cerré los ojos y me limpié las manos en el jean, repetí el movimiento de forma rítmica un par de veces hasta que inés retomó.

inés: no. yo creo que querés controlarte a vos. para no sentir cosas, justamente. y el sexo es un poco perder el control de uno. tal vez por eso tus reacciones posteriores son defensivas.
belén: ....
inés: vos no buscás controlar al otro. buscás controlar que el otro no te haga sentir cosas a vos. porque si sentís, podés vincularte con el dolor. y el dolor es incontrolable, y eso te remite a la muerte. no a la muerte de alguien, sino que la muerte es la falta. lo que no está. 
belén: como en la serie.
inés: la muerte es tu mamá que desapareció de tu vida, porque desapareció de la suya. vos querés bloquear el dolor bloqueando a la gente, creandote una fantasía de que si no las ves, ya no están mas en la tuya. pero esa gente está, existe. no las dejás de querer por bloquearlas, no solucionás lo que te pasa con ellas así. o porque te bloqueen. esto, ¿no?, este maltrato a ÉL, que él te dice que ya se acostumbró, fijate esto, lograste también que te bloquee simbólicamente, si querés, que no quiera tener sexo con vos. o vos bloqueas o te bloquean. funciona en todos los casos para mantenerte lejos de la posibilidad de sentir. 
belén: ...
inés: belén.
belén: ...
inés: ¿qué sentís?
belén: ansiedad.
inés: seguimos la próxima ¿dale?

miércoles, 31 de octubre de 2018

hola, como estás

hoy me llegó un mail. sin remitente, sin asunto, sin nada.
no se por qué no llegó directo a la papelera.
mientras intentaba meterme en la lata de sardinas que es el subte A a las 9 de la mañana lo abrí extrañada y leí:

31-10-2017

hola, como estás belén.
hoy a la noche decidiste dejarte de joder y volver a sentirte vos. 
no se exactamente que significa eso, pero calculo que tiene que ver con escribir. con escribirte. 
volvé. 
isidora duerme con la cabeza contra la cama en tu colchón alto, altísimo. francisco desapareció, otra vez. ¿será el final, finalmente? ojalá que sí. el fin suena bien a estas alturas. la descomposición es total. 
este año estuviste apagada. 
al pedo vivir así. 
buscá algo que te haga sentir que tenés algo que contar. 
aunque no lo encuentres. 
ojalá cuando me leas te sientas como me siento ahora. llena de ganas, de expectativas. 
quiero volver a empezar. ¿vos también? creo que es la mejor sensación del mundo, sentir que podés pararte de nuevo. 
i.- me hizo ver algo de lo que hablamos con la astróloga de mercurio y su presencia constante en mi carta. que mercurio es el único que visita a los muertos, el único que puede adentrarse en el mundo de hades y salir de ahí. me dijo que de tantas veces que me visitó la muerte pude volver. salir. 
ojalá sea así. ya estoy llorando, ya me conocés. 
querete un poco más, belén. tal vez debieras empezar por ahí. 
mamá y su amor inmenso ya no están acá para protegerte de que no te quieran los demás. 
acordate. yo te quiero.

domingo, 7 de octubre de 2018

oh lord, please don't let me be misunderstood/37

nota importante: para entender esta historia, es muy necesario leer las entradas de ÉL (hagan click acá) del 2013, dónde, justamente, ÉL aparece y yo lo cuento en tiempo real en el blog.

ÉL en el 2018:

ÉL me estaba evitando. para mi era claro, para el resto del mundo no. pero el resto del mundo no lo conocía y yo sí. ÉL siempre estaba dispuesto a vernos, ÉL siempre ponía la fecha. y ahora me hablaba solo para dejar flotando en la nebulosa la posibilidad de vernos en algún momento indeterminado. no estaba siendo ÉL.
yo hablaba con quién quisiera escucharme intentando encontrar pistas o respuestas, que es básicamente lo que hago todo el tiempo. pedirle a la gente que me ayude a pensar. nunca confío en lo que creo yo. y entonces intento incorporar un crisol de miradas para poner la mía en perspectiva y me confundo más. y entiendo menos.
a medida que los días pasaban y mis mecanismos mentales se agudizaban y empezaban a rodar una y otra vez sobre lo mismo en forma circular, crecía mi inseguridad. no quiere verme porque me odia, porque no le gusto, porque nadie puede amarme nunca es obvio, porque hice todo mal. ¿que tengo que hacer? ¿eliminarlo para siempre? ¿bloquearlo? ¿odiarlo yo primera?
era obvio que yo había hecho las cosas mal. la cucuquié dos veces, las dos veces que nos vimos en otro plan (no amigos) hice un planteo ridículo, es obvio que lo asusté. pensé que tenía razón en odiarme.

ÉL, que nunca había desaparecido en 6 años, que no me había abandonado, que nunca lo hacía, siempre estaba. sin embargo me hablaba para hacerme promesas que quedaban flotando. ¨te debo una chocotorta lilu¨, ¨tengo ganas de verte tenemos que arreglar¨ ¨te extraño¨ pero no había precisiones.
empecé a darme cuenta que evidentemente no quería enfrentarse a mi. le dije a todos que era obvio que quería que seamos amigos, que quería que volvamos a la situación anterior. sin embargo no me hablaba una vez cada una semana o diez días como antes, cuando eramos amigos. no, me hablaba día por medio. me rondaba.
rondarme. algo que ÉL hacía desde siempre.
estar sin estar.
estar estando.
intermitentemente presente.
en cuando yo pensaba que ÉL había desaparecido definitivamente y me olvidaba,  ÉL reaparecía para marcar una presencia mas fuerte que nunca.
¨lilu, te acordás de...¨
¨lilu, sabés que esto me encanta de vos¨
¨lilu, te extraño. ¿pensás en mi?¨
¨lilu, ¿estás?, quiero hablar con vos¨

entonces hice lo que nunca hago.
insistí. decidí llevarlo al limite.
le dije que tenía su regalo de cumpleaños hace mil y quería entregárselo. que se me iba a vencer en casa, que cuándo nos veíamos.
ÉL se dio cuenta de que no había espacio para más evasivas y me dijo que bueno, que el lunes.
el lunes no estuve nerviosa, no. me levanté de un humor horrible sin saber demasiado bien por qué. odiaba mi vida, odiaba al macrismo, me odiaba a mi y probablemente lo odiaba a ÉL. no era el mejor día para verlo, pero decidí que no soportaba más la indefinición, asique volví a insistirle, le pregunté si nos veíamos.
me dijo que si, que por supuesto. pero empezó a dar vueltas. que tenía que arreglar la luz en su casa, que mi casa le quedaba un poco lejos, que si quería pasara a visitarlo a ÉL.
yo estaba harta, super harta, mega harta. ya no quería verlo, pero me mordí el labio y le dije que si. que bueno. que lo visitaba, porque realmente no soportaba seguir estirandola.

belén: ok. voy a tu casa, ahora salgo.
ÉL: ah, no te avisé que estoy con renato. un pibe ecuatoriano que se esta quedando en casa.

cerré los ojos. respiré hondo.

belén: bueno.
ÉL: si querés cuando termine esto vemos de salir.
belén: ok.

llegué a la casa con su regalo.
bajó y se subió a mi auto recientemente adquirido.
nos miramos en silencio. tenía unas zapatillas topper rojas, un jean clarito y una remera gris topo casi pegada al cuerpo. el pelo despeinado, como en un remolino en la frente, las canas de siempre y olorcito a perfume.
estaba hermoso. cerré y abrí los ojos y seguía ahí, siendo bello. el corazón se me aceleró.
me presionó la rodilla con una de sus manos fuertes. yo apoyé la mía sobre la de ÉL, habrán sido diez segundos. ÉL me sonrió picaro y de pronto toda la angustia de estas semanas desapareció. me tironeó suavemente el pelo.
eramos de vuelta ÉL y yo. ÉL también parecía aliviado.
éramos nosotros. igual que siempre.
me hizo chistes acerca de mis miedos al manejar en la gran urbe. me indicó donde estacionar. alabó mis dotes de estacionamiento. me giré hacia ÉL y nos miramos en silencio. se ensombreció de pronto y bajó la vista. abrió la puerta para bajarse.

belén: perá. agarrá tu regalo. está atrás.
ÉL: ¿en serio tenés un regalo para mi?
belén: si.

abrió la puerta trasera y solo hubo silencio. esperé unos segundos y nada.
bajé del auto y di la vuelta. ÉL estaba parado ahí, mirando el cuadro apoyado en el asiento de atrás con la foto de gatica y perón dandose la mano. en la foto ambos están felices, ambos de traje, gatica se inclina desde el ring. perón sonríe como solo perón sabe hacerlo. gatica se inclina divertido ante el presidente hacedor.

ÉL me mira, como perdido.

ÉL: ¿en serio es para mi?
belén: si.
ÉL: pero esto... ¿dónde lo conseguiste?
belén: lo mandé a hacer.
ÉL: buscaste la foto y todo...
belén: si.
ÉL: es justo lo que quería. para cuando tuviese una casa. pero hablamos de esto hace mil años, cuando recién nos conocíamos.
belén: ¿te gusta?

ÉL agarró el cuadro. cerró la puerta y comenzamos a caminar hasta su departamento sin decir una palabra. de pronto lo soltó:

ÉL: la puta madre. es hermoso.

le sonreí. me sonrió como un chico emocionado.

entramos y estaba renato. ÉL terminó de hacer la conexión eléctrica y renato seguía allí, tirado en la cama del comedor. como todo lo que se aparta de mi fantasía, renato me molestaba. no parecía inmutarse ni sentir que estaba de más. solo estaba ahí, renateando. lo odié.
ÉL le contaba a renato cosas sobre mi y renato intentó que conversaramos pero yo contestaba con monosílabos. ÉL me miró divertido. me conocía, sabía de mis odios instantáneos a personajes específicos y mi poco interés por parecer agradable si no me interesaba.
cuando terminó fue poniendo el cuadro en distintas paredes para que yo le indicara donde quedaba mejor. renato esbozó la idea de quedarse a cenar con nosotros. mi cara de orto se hizo evidente. ÉL salvó la situación y dijo que saldríamos. renato preguntó donde, que él tal vez se sumaba.

ÉL: no nene, no te sumás. vamos nosotros.

me guiñó un ojo.
finalmente decidimos volver a mi casa.
manejé en silencio, íbamos escuchando música, pero tuve un presentimiento. todo era perfecto, pero algo no andaba bien.
al bajarnos en casa ÉL decidió cocinarme. me quejé un poco, era tarde, las diez de la noche. pero ÉL encontró un chino abierto y decidió que era obvio que teníamos que comer chipá. me pareció una ridiculez, pero decidí dejar de decir que no a todo. compramos un vino y entramos a casa.
ÉL se puso a cocinar enseguida. yo puse música. charlamos, bailamos.
todo fluía. porque entre ÉL y yo siempre era así.
me sirvió vino y se me subió a la cabeza. me miraba divertido. me dijo que ya no me serviría más, que ya estaba borracha. negué que lo estuviese.

ÉL: tenes los ojos brillantes. más que siempre.
belén: alergia.
ÉL: basta belén. te va a hacer mal, sabés que te tengo que cuidar.
me reí, divertida.
belén: si tuviese que pedirle a alguien que me cuidase, serías el último de la lista.
a ÉL no le gustó el comentario
ÉL: sos una forra boluda.
belén: ¿por qué?
ÉL: porque lo sos.
belén: uh, te vas a ofender de vuelta. no puedo decir nada.
ÉL: tratá de no decir forradas y fijate.
belén: bueno, vos te reís de mi mamá muerta.
ÉL: ya no me río, desde que me dejaste de hablar mil años por eso. solo te digo que ya pasó mucho tiempo y tenes que pasar a otra cosa. quiero que estés bien.
belén: ya se.
ÉL: ¿cuánto se cumplen?
belén: diez años el 2 de octubre. me parece increíble.
ÉL: ¿el 2?
belén: se
ÉL: hoy es 2.
belén: ¿eh? no.
ÉL: si. es 1, pero a las 12.
belén: ¿en serio?
ÉL: no te acordaste.
belén: te juro que no.
ÉL: me trajiste inconscientemente para que te haga compañía.
belén: si, debe ser eso.
ÉL: nena, el tonito.
belén: bueno.
ÉL: llorá si necesitas. estoy acá con vos.

como si hubiese dicho las palabras mágicas, las lágrimas empezaron a deslizarse a borbotones. ÉL me miraba sin saber bien que hacer.
miré para otro lado.

belén: esto es tu culpa.
ÉL: mirame.
belén: me siento muy boluda. se que pensás que soy una estúpida.
ÉL: nunca pensé que lo fueras.
belén: siempre te burlás de mi, de que no lo supero.
ÉL: porque soy un mogolico. ya sabés.

se paró y cambió la música. puso nina simone.
me reí.
belén: qué hacés.
ÉL: pongo musica triste así lloramos todo.
belén: bobo.

se sentó al lado mio y nuestros cuerpos estaban pegados, uno al lado del otro. estiré mis piernas sobre la silla y él las suyas.
me empezó a acariciar suavemente la pierna.
me incliné sobre su hombro y me quede ahí.

ÉL: ¿querés que te cante?
belén: no sabes la letra
ÉL: te la invento. hago lo que necesites lilu.
belén: bueno.

empezó a tararear feeling good. me adormecí.
ÉL: sos tan neurótica a veces. me das ternura.
belén: ¿por qué?
ÉL: porque bajas la neurosis con algo siempre. tipo tu falta de confianza hace que te desorientes y te olvides de la obsesión.
belén: todos somos neuróticos. ¿o no?
ÉL: no.
belén: ¿no?
ÉL: no.
belén: ¿vos no?
ÉL: no. yo tengo rasgos psicopáticos que me hacen tender a tener actitudes sociópatas.

mi cerebro, que estaba a punto de desconectarse, tuvo un tirón de tensión. me reí, pero ÉL no se rió.
levanté mi cabeza y lo miré, ÉL miraba hacia el frente.

belén: ¿sos un psicópata, eso me estás diciendo?
ÉL: ¿sos pelotuda belén?
belén: pará, no te pongas agresivo.
ÉL: no soy un psicópata.
belén: ¿y entonces que me estás diciendo?
ÉL: te estoy diciendo que tiendo a tener actitudes sociópatas.
belén: ....
ÉL: no me mires como si te espantara. quería contarte que el jueves empiezo la psicóloga.
belén: te miro con la única cara que tengo.
ÉL: eso. últimamente me estoy desajustando y tengo que empezar terapia para arreglar un poco la situación.
belén: ¿qué significa que te estas desajustando?
ÉL: no importa la cuestión puntual.
belén: si importa.
ÉL: nada, tengo actitudes... no se, me quedo pegado varios veces a la merca, o me agarro a piñas por la calle, esas cosas.
belén: ah.
ÉL: y me doy cuenta de que tengo que ir a ajustar.
belén: ¿y ahora que hiciste?
ÉL: que hice con qué.
belén: en que te desajustaste.
ÉL: no querés saber.
belén: si quiero. sino no te preguntaría.
ÉL: no querés saber. en serio.
belén: si quiero saber. ahora solo puedo pensar que mataste a alguien.
ÉL: jajaja, sos una pelotuda.
belén: ¿me vas a matar?
ÉL: debería.
belén: tengo una parrilla acá atrás. digo, por si necesitás deshacerte de algún cuerpo. te ayudo. somos amigos bro.
ÉL: jajaja. sos una boluda.
belén: más vale que me digas que hiciste porque ahora solo pienso que sos un asesino serial.
ÉL: ok... no se, últimamente estoy teniendo sexo con mucha gente de forma mecánica. no por el placer del sexo, sino por tenerlo y poder hablar de eso después. por coleccionar conquistas para contarles después a mis amigos, a mis compañeros de laburo. no lo disfruto, lo hago compulsivamente.

abrí y cerré los ojos. ÉL no me miraba, miraba fijo hacia adelante.

ÉL: ya se que estás pensando. y no. la respuesta es no.
belén: ¿no qué?
ÉL: no. no tiene nada que ver con vos.
belén: ¿cómo que no?
ÉL: no. vos es distinto.

seguía sin mirarme.
me moví un poco para tratar de que me mirase, pero nada. seguía acariciandome la pierna. me concentré en el gesto, era rítmico, iba con la música.

belén: ¿por que distinto?
ÉL: no sos de mi circulo de amigos, no te conocen. no sos un trofeo para mostrar. te quiero, nos conocemos desde hace mucho. tenía curiosidad de ver como estábamos juntos, como eramos juntos. no fue en la linea esta.
belén: ah.

ÉL seguía mirando hacia adelante.
se hizo un silencio.

belén: ¿y por eso no cojimos mas?
ÉL: te quiero. nosotros tenemos algo mas. somos amigos, hay algo acá.
belén: y no querés cojerme.

ÉL me miró por primera vez en lo que me parecieron años.

ÉL: cuando cojimos frikeaste belén. pensé que habíamos arruinado todo. se puso todo muy extraño.
belén: vos también frikeaste.
ÉL: puede ser.
belén: ¿por eso no querés cojer conmigo?
ÉL: me asustaste, no se. es importante para mi esto así.
belén: o sea ser amiguis.
ÉL: otra vez ese tono.
belén: y si. lo decidiste unilateralmente.
ÉL: ¿no te interesa ser mi amiga?
belén: no se, tenía otra cosa en mente.

su rostro cambió completamente. su mano, que me había acariciado intermitente la pierna desde el inicio se congeló. me miró unos segundos y su cara se transformó.
se levantó.

ÉL: ok.
belén: ¿que hacés?
ÉL: nada, todo bien si no querés que seamos amigos.
belén: esperá, no dije eso.
ÉL: si, dijiste eso. lo dijiste clarísimo.
belén: no quiero pelear.
ÉL: no voy a pelear, está todo bien. hacemos lo que vos quieras. que me importa.
belén: no parece que no te importe. te podés calmar un toque y dejar de hacer una escena.
ÉL: no estoy haciendo una escena belén. ya está. no puedo obligarte.
belén: ¿obligarme? ¿de qué hablás?
ÉL: a que quieras que estemos bien, que seamos amigos.
belén: no quise decir eso.
ÉL: si belén, lo estás diciendo desde hace un tiempo.
belén: de que hablás.
ÉL: se te nota todo.
belén: bueno, ya está. andate entonces, otra vez lo de la otra noche no tengo ganas.
ÉL: ok.

se levantó y se puso a ordenar. lo veía ir y venir.

belén: dejá todo como está.
ÉL: ok.

se puso la campera, me levanté para abrirle.
me miró de arriba a abajo y me sonrió triste. señaló mis pies desnudos.

ÉL: ponete las zapatillas, te vas a enfriar.
belén: no te preocupes.

caminamos a lo largo del pasillo en silencio. abrí la puerta. me miró de arriba a abajo. se inclinó sobre mi y me dio un beso chiquito en la mejilla que duró mil años. cerré los ojos y sentí que algo me dolía muy adentro.

ÉL: ¿me escribís mañana a ver como estás?
belén: ....
ÉL: belén.

abrí la puerta mas amplia para que saliera.
salió.
no miré para atrás. no se si él miró.

al día siguiente recibí un mensaje.
lilu. 
me volvió a doler el pecho como cuando nos despedimos. di vuelta la pantalla del celular enojada. 
al rato sonó otra vez. 
lilu, ¿estás?





jueves, 4 de octubre de 2018

querido diario, estoy dispuesta a todo porque amo odiarme o ÉL/36

nota importante: para entender esta historia, es muy necesario leer las entradas de ÉL (hagan click acá) del 2013, dónde, justamente, ÉL aparece y yo lo cuento en tiempo real en el blog.

ÉL en el 2018:
14. chats e invitación
14 bis. inés me empuja hacia ÉL.
15. ÉL me acorrala
16. ÉL y el instante de volver a verte
17. ÉL y de cómo me achico un poco más
18. ÉL y la incompatibilidad lunar
19. ÉL lo pone en palabras
20. ÉL y no se que carajo está pasando
21. acá nos peleamos
22. Él y de las cosas que ya no podría soportar
23. ÉL me obliga a decidir
24. ÉL se confiesa
25. ÉL o ya no se que carajo está pasando
26. Él o la compulsión
27. Él o el impulso autodestructivo
28. ÉL y la bomba
29. Inés interpreta todo
30. un interludio
31. querido diario
32. querido diario bis
33. ay belén
34. del compartir y otros momentos
35. ahora ÉL hace algo estúpido

5 de agosto del 2018. 


ÉL me invitó a cenar. está demacrado mal, labura 14 horas por día. está pasado de rosca, para variar. nos reímos. 
ni un beso me dio. 
bhá, si. ME DIO UN BESO EN LA FRENTE CUANDO LLEGÓ MI COLECTIVO. 

no pregunten por mí, ya estoy muerta. 

6 de agosto. 


las chicas dicen que es un histérico. yo no entiendo un pedo. ¿quiere que volvamos a ser amigos? ¿me odia? ¿para qué me invitas a cenar si no me das siquiera un beso? 
mi padre escucha andrea bocelli a todo lo que da en mi computadora. 
no entiendo a los hombres. no puedo con ellos. 

10 de agosto. 


hoy soñé con mamá y me desperté llorando. onda, lloraba dormida. estoy desbloqueando un nuevo nivel de borderismo. debe ser que la vi a adri y que en octubre se cumplen diez años. diez. por favor. y la operación de mi padre. y que no me besó, obvio. 

11 de agosto. 


ÉL me habla todo el tiempo. no me aguanté más y le pregunté por wasap medio en joda medio en serio si ya no nos dábamos besos por la otra vez. me dijo que me había visto desbordada por lo de mi viejo, que no quería aprovecharse, que no sabía que quería yo. que él me quería acompañar. y ahí la cagué un poco más, y le dije: pero yo quiero saber si somos amigos o garchamos, como es. (virginiana psicótica que necesita encasillar). ÉL me dijo que no sabía que tenía que elegir, que no lo había pensado tan tajantemente. 

y ahí nada, hice lo que hago siempre: derrapar. obvio que llevé la situación a hablar sobre el día que cojimos y estuvimos todo el puto día hablando POR WASAP de cómo garchamos (no muy bien). claramente fue mi culpa. es mi ascendente en géminis que me obliga a intentar poner todo en palabras, al pedo. cómo si HABLAR las cosas me permitiera SABER que le pasa al otro. esa obsesión por DECIR que tengo, por favor. que gorda insufriblemente intensa. el pibe no sabía qué decirme y yo en todo encontraba algo para sentirme rechazada y ofendida. fue la fermentación lenta e inexorable de un conflicto auto inducido. medio que veo lo que estoy haciendo, pero no puedo parar, es una especie de compulsión. como ir en un auto y acelerar a 140 sabiendo que a 5 metros tenés una pared, como si la única respuesta a todo fuese morirse. todo un día discutiendo acerca de cómo garchamos (no muy bien). POR WASAP. obvio que iba a terminar todo como el orto. 

mi padre se queja. ahora cree que lo odian los de la clínica porque le cambiaron el turno para unos análisis. no saben ni quién sos, nadie te odia. sos una mancha en medio del universo. ojalá caiga un meteorito que nos borre a todos. 

ojalá le caiga a ÉL en medio de la frente. 

pelotudo. 

15 de agosto. 


mi casa está invadida. mi padre, la mujer, mi hermana. estoy agotada de tener que hablar con gente. de tener que dar explicaciones. de macri. 

le pedí disculpas a ÉL. me pasé el otro día. ÉL contestó ¨no tengo nada que disculparte lilu. te quiero. mucho¨.

hoy lo hablé con inés, no entiendo lo que hago. es como que quiero controlar todo. en mi cabeza armo escenas donde ocurren cosas y cuando la realidad se aparta de mi fantasía me parece que todo fue fatal y horrible y voy a morir. muy inflexible, quiero controlar todo. lo que me pasa a mí, lo que le pasa al otro. es imposible saber que le pasa al otro. ni siquiera sé qué me pasa a mí. inés opina que ÉL está inseguro. por eso no me dio el primer beso. por eso no me dio un beso la segunda noche. como que prepara todo y espera. yo no estoy tan segura. creo que tal vez quiere que volvamos a ser amigos y no sabe como decirme. dice inés que tengo tanto miedo a que me rechacen que armo la escena al borde del barranco y empujo para provocar ese rechazo que espero, para que se vaya todo a la mierda. qué hice eso con la discusión ridícula que armé. que manipulé todo lo que dijo para sentirme rechazada. ÉL me dijo que garchar es un diálogo y que no lo hicimos horrible pero tampoco genial (no tan bien), que a veces pasa. y yo sentí que me estaba diciendo que yo era horrible. inés dice que basta belén. basta belén, dice, y yo no tengo idea de basta qué. 
inés opina que ÉL me conmueve. que por primera vez me ve conmovida por un tipo. que por qué en vez de tratar de saber que le pasa a ÉL y que piensa ÉL no me ocupo de intentar saber qué me pasa a mí con él. pero es que creo que eso es mucho menos interesante inés, dale. 

3 de septiembre. 


hoy tuve una linda clase con los pibes del secundario. me caen bien. me hacen acordar a cuando yo era adolescente y sentía las cosas fuerte. como que podía sentir lo que quisiera, decir lo que quisiera… las cosas importaban. discutir, pelear, combatir. 
ojalá fuese un poco mas como ellos. 

o como ÉL. ah re que siempre quería nombrarlo. intensa. 

5 de septiembre. 


ahora entiendo como hace la gente normal que tiene vida y no se enrosca: tienen familia. conviven con su familia. vivir en familia no te deja tiempo para nada más. todo es estar todo el tiempo en conversaciones en loop semi lisérgicas, en una especie de zoocosis aguda dónde las cosas se repiten una y otra vez y el fastidio crece. no hay tiempo para nada, todo el mundo está amontonado, tenés que escuchar mil veces cosas que no te interesan, no podes pensar. no podes hilvanar ideas. estás pensando algo y siempre alguien te interrumpe. una pregunta boluda, una anécdota sin gracia, un pedido rompe pelota, la repetición de la repetición. 

la gente con familia no puede pensar en la mierda de su existencia: solo se dedica a sobrevivir dentro de un panorama de ruido ambiente constante y cotidianeidad costumbrista de desorden y risas grabadas. 

con razón. 


pensé en la muerte mucho más seguido estos días, sobre todo cuando me veo haciendo cosas igualitas a las que hace mi padre. 
dramático plot twist: SOY mi padre

lo único bueno de todo esto es que no pensé demasiado en ÉL. ni le escribí. 
ÉL tampoco. ¿estará cogiendo (muy bien) con otras? 

ayer escuche a marcos peña decir no estamos ante un fracaso y sentí que marquitos somos todes. como yo con ÉL. junto los pedazos y mi dignidad del suelo repitiendo en loop: todavía sirve todavía sirve. 

ojala que no esté cogiendo. a mí me acaba de morder isidora, es lo más cercano al contacto sexual que voy a estar esta noche. bueno. 
igual qué difícil es intentar cojer, eh. un trabajo a tiempo completo, por favor. yo ya estoy agotada. 

6 de septiembre.

hoy cumple ÉL. lo saludé. no respondió. confirmadísimo. me odia.

la operación de padre salió bien. se fueron ayer. ya tengo todo el tiempo del mundo para obsesionarme neuróticamente con ÉL. soy toda tuya bebé.

7 de septiembre.

me respondió. al parecer no me odia. hablamos todo el día. de todo y de nada. le dije que le compré un regalo. no me dio mucha pelota con el regalo, estaba obsesionado con que hablemos de política. igual creo que le va a encantar.
inés insiste con que escriba, que escribir me va a servir para bajar la obsesión. 
lo que no me dijo es si ÉL me ama o no. 

11 de septiembre.

cumplí años. ÉL no me saludo.
sobreviví a otro cumpleaños. no es poco.

12 de septiembre.

me saludó a las 5 am. lo odio, pero un poco lo amo. deben ser las hormonas.
me dijo de vernos, pero medio en el aire. que quería hacerme una torta.
una chocotorta.
obvio que odio las chocotortas. no le dije. bien belén.

16 de septiembre. 

ÉL me habla me habla me habla. nada concreto.
si ya no me querés. ¿para qué me hablás?
okey, metadiscursié el sexo, la cagué. pero te pedí disculpas y me dijiste que no había nada que disculpar lilu.

¿entonces?

20.
tengo menos ganas de vivir. el bebo me invitó a salir (cojer). lo vistié porque nada, amo autodestruirme.

amo odiarme. no se hacer otra cosa.

ÉL me habla todo el tiempo y me ronda.
eso hace ÉL conmigo hace 7 años. rondarme.

23 de septiembre.

¿hola lilu, estás?
no estoy, hombre horrible.
te debo una chocotorta.


que es esta conexión ridícula. ya me está molestando. por qué querés estar todo el día presente estando tan ausente. forro. dejame en paz.
quiero orearme de vos.
o que todo explote. una de dos.

porque ambos sabemos.
esto va a terminar para el orto.

¿es eso lo que estás haciendo? ¿alargar la agonía? ¿no te resignás al fin de esta historia enormemente inviable y ridícula?

porque yo ya estoy dispuesta a que arda todo. y a la puta que nos parió, corazón.

martes, 4 de septiembre de 2018

ÉL y de las cosas que yo no podría volver a soportar/22

nota importante: para entender esta historia, es muy necesario leer las entradas de ÉL (hagan click acá) del 2013, dónde, justamente, ÉL aparece y yo lo cuento en tiempo real en el blog.

ÉL en el 2018:

me senté en la cama de una plaza del comedor embroncada. a ÉL le gustaba pelearme, en general, y yo engranaba siempre. sentí que estaba perdiendo, sin saber exactamente qué.
pasó un rato hasta que me llamó desde la cocina. abrí la puerta y lo vi con un vino en la mano. 

ÉL.- a ver, ¿este te gusta, o va a ser como las papas?
belén.- basta.
ÉL.- dale, ¿este te va?

me mostró la botella. asentí, sin tener idea de qué era lo que estaba aceptando. lo abrió y sirvió en dos vasos horribles. pensé en que nunca tomo vino, no me gusta el vino, pero que era lo único que había para bajar el nivel de extrema tensión en el que estaban mis sentidos.
me acercó el vaso. 

ÉL.- ¿brindamos por el reencuentro, no? o seguís chinchuda.

brindé con él sin contestar y me tomé el contenido del vaso de una. inmediatamente después agarré otro vaso, lo llené de agua y también lo tomé. pensé que iba a poder soportar emborracharme con vino, no estaba tan mal. me sirvió un vaso más y me miró divertido.

ÉL.- ¿todo bien?
belén.- si.
ÉL.- estás con sed.
belén.- entre otras cosas.
ÉL.- bueno, te toca armar la mesa.
belén.- ¿con qué la armo?
ÉL.- ingeniatelas.

me empujó afuera de la cocina. miré el escenario que me presentaba el comedor, agarré dos caballetes y los puse al lado de la cama-sillón. fui hasta el dormitorio y agarré una parte del placard desarmado. la puse encima. un pedazo de tela que había dando vueltas hizo de mantel. lo llamé. apareció secándose las manos con un repasador.

belén.- ya está.
ÉL.- ah pero muy bien. sos práctica lilu.

nos sentamos a la mesa, frente a frente. 
ÉL.- ¿podemos brindar otra vez?
belén.- ¿otra vez? que pesado. ¿por qué brindamos ahora?
ÉL.- por que estés acá.
belén.- ¿de nuevo?
ÉL.- después de seis años hay que festejar.
belén.- bueno.
ÉL.- ¿puedo bendecir la mesa? tengo ganas.
belén.- mmm. 

ÉL cerró los ojos y se concentró.
¨baruj ata ado noi, elo-heinu melej ha-olam, ha motzi lejem min  ha aretz¨
abrió los ojos y me sonrío.
le sonreí y tomé un sorbo de vino.
ÉL.- boluda, tenés que decir amén.
belén.- ah que mierda se yo.
ÉL.- que atea de mierda que sos.
belén.- ¿y vos desde cuando sos judío?
ÉL.- no soy, pero me gusta.
belén.- jaja.
ÉL.- sos rara lilu.
belén.- por qué.
ÉL.- no se. empezá a comer y decime si te gusta.

probé la carne. estaba riquísima. 

ÉL.- estoy cagando de hambre.
belén.- te veo.
ÉL.- es mi permitido, tengo que bajar tres kilos.
belén.- estás muy flaco 
ÉL.- si, pero para competir me conviene bajar.
belén.- vas a quedar mas pelotudo de lo que sos si te siguen pegando en la cabeza.
ÉL.- es eso o perder neuronas por la merca. ¿que preferis lilu?
belén.- mmm. 
ÉL.- no entendés vos lo que se siente.
belén.- que se siente.
ÉL.- es... liberador cagarte a piñas con alguien. es una relación totalmente... no se, real. los dos ni sabemos quiénes somos y nos subimos a cagarnos a piñas. y después bajamos y está todo bien.
belén.- bueno. luna en aries.
ÉL.- si, algo así.
belén.- me preocupa que te lastimen.
ÉL.- no me van a lastimar.
belén.- bueno.
ÉL.- igual que importa, ¿no?
belén.- a mi me importa.
ÉL.- ya fue lilu, si nos vamos a morir. ya hablamos esto.
belén.- si.
ÉL.- que te puedo explicar a vos de la muerte, ¿no?
belén.- conozco.
ÉL.- cuantas muertes viviste.
belén.- toda la familia de mi vieja: abuela, abuelo, los tres hijos. no quedó nadie, todos de cáncer. del lado de mi papá solo los abuelos, pero los tres hijos vivos también tuvieron cáncer.
ÉL.- cómo es.
belén.- que cosa.
ÉL.- saber que se van a morir.
belén.- no se. aprendés a convivir con la enfermedad. la naturalizas. la hermana de mi mamá vivió su último año con nosotras, yo tenía cinco años. vi como perdía el pelo, las fuerzas, las ganas de jugar conmigo. pero no se si entendía que estaba pasando. un día no estuvo más. con mi mamá fue mas consciente. dejás de hacer cada vez más cosas. hay cada vez menos actividades, mas silencios, menos salidas. te vas encerrando y terminás siendo vos y el enfermo, no existe otra cosa mas que nosotros. convivis en silencio con la sensación de que el tiempo se escurre y sin saber que deberías hacer. no es como las películas en que lo aprovechás, te decís cosas. descubrís verdades. es solo acompañar el transcurrir hasta la muerte. te aferrás a la esperanza y la negación de que tal vez no pase, pero sabés que va a pasar. yo reconocí el momento exacto en el que mi mamá ya no era mi vieja, era solo un cuerpo enfermo que se estaba yendo.
ÉL.- bueno, pero vos y yo tenemos un plan, ¿no?
belén.- si. igual me tengo que morir yo primero. 
ÉL.- ya se.
belén.- no podría con la desolación de volver a acompañar en silencio y despertarme al otro día acá sola otra vez.

sábado, 18 de agosto de 2018

hoy soñé con mi mamá

hoy soñé con mi mamá.
es de los pocos sueños que siempre recuerdo al despertar. y lo recuerdo, como todo, porque es una sensación dolorosa.
sueño que estoy ahí, con ella, al lado, y a ella no le importa. no me ve, no me escucha, no me siente. yo le hablo desesperada buscando que me preste atención, preguntandole si ya no me recuerda, si prefiere su vida sin mi, con sus cosas en dónde yo ya no estoy. 
ella me mira como atravesandome, como si no hubiese nadie. en algunos casos da respuestas de compromiso (claro que te quiero, o luego nos vemos y lo charlamos) mientras se aleja, en otras ni siquiera me contesta.
me despierto siempre angustiada, enojada. me da bronca que mi inconsciente me la devuelva de una forma tan diferente a como era en la vida. inés suele decirme que es porque mi mama está muerta en mi sueño, pero mi inconsciente todavía no se enteró, entonces yo le hablo como si pudiese responderme. sabés que no puede, pero tu inconsciente todavía no lo internaliza, sostiene inés.

hoy soñé con mi mamá. estábamos las dos sentadas a la mesa de madera de la casa que compartimos en madryn. yo le reprochaba, le reprochaba todo el tiempo que estuve sin ella, en el que me abandonó y ella me miraba con amor y me escuchaba pacientemente. me respondía, me decía que tenía todo el tiempo del mundo para mi, que ella estaba conmigo siempre mas allá de las palabras, de la cercanía física y yo solo le repetía lo sola que me había sentido.

me desperté aturdida y busqué el cuadernito que tengo en mi mesa de luz, ese en el que siempre anoto cuando sueño. repasé las anotaciones anteriores:
- hoy soñé con mamá, no me veía.
- hoy soñé con mamá, no le importaba que yo estuviese ahí.
- hoy soñé con mamá, tenía otra familia y yo trataba de hablar con ella y nunca tenía tiempo.
- hoy soñé con mamá, tenía un novio y salía con él todo el tiempo, nunca quería quedarse conmigo.
- hoy soñé con mamá, había un vidrio y me miraba sin verme desde ahí.
- hoy soñé con mamá, yo le hablaba y no me escuchaba.
- hoy soñé con mamá, era ella pero no me reconocía.
- hoy soñé con mamá, cuando la quería tocar ya no estaba.

repasé, una por una, cada anotación. 
agarré la lapicera, todavía medio atontada, y anoté:
- hoy soñé con mi mamá y estuvimos juntas todo el sueño.

martes, 13 de mayo de 2014

que cosa, la vida

me acosté a las 3.47 am sin ningún tipo de sueño, ni el mas remoto, pero sabiendo que al otro día el reloj sonaría a las 7.18 y mientras convencía a mi cerebro que dejara de saltar como pochoclos en una sartén los segundos y los minutos y las horas pasaban y yo seguía ahí, pensando en que debía dormirme porque en cualquier momento debería de levantarme y era necesario, necesario tal vez como respirar, o como sentir, o como reír, pero mi cerebro no se apagaba hasta que de pronto en algún momento nada paso y sonó el reloj y ya eran las 7.18 y me levante, me saqué la remera vieja de evita que uso para dormir y me puse la remera al revés y me puse las medias y después me peiné y me puse una camperita gris y las zapatillas y por ultimo me puse el jean y mi estomago no tenia hambre de nada pero sabia que tenia que comer asique me serví un vaso de yogur bebible probablemente vencido que había en la heladera pero no me fijé y me puse la campera y pensé que capaz que llovía pero me dio paja levantar la persiana para constatarlo y mientras me lavaba los dientes agarraba el bolso y bostezaba porque tenia sueño porque no habría dormido mas de tres horas, tal vez dos y media, y mi estomago hacia ruido pero no de hambre sino de protesta por haberlo obligado a tomar yougur sin hambre solo porque pensaba que era necesario comer porque así nos enseñaban no se puede salir al mundo sin desayunar y sin lavarse los dientes y mientras pensaba esto y que hoy sabella iba a dar la lista de 30 convocados al mundial y que que me importaba si nunca fui muy fana de futbol pero sabella era de estudiantes y el mundial era divertido y me cruce con una señora de frente por la senda peatonal que separaba rivadavia de av. la plata y ella me sonrió y yo le dije chau aunque no la conocía pero la saludé porque me salió y llegué a la parada y puse los auriculares y mientras tarareaba should i stay or should i go subí al colectivo y una pibita me piso y la miré mal y me pidió disculpas pero yo no sonreí no se porque debería tal vez haberle sonreído porque se disculpó y probablemente no me la cruce nunca más en mi vida y me acomode en la baranda al lado de la puerta sabiendo que molestaba pero no había espacio en otro lado y me acorde de las veces que puteaba a la gente que hacia lo mismo en el colectivo pero no me importó porque ya estaba ahí y ahora que linda que estas sos mi caramelo una señora me golpeo con su cartera enorme y la mire mal y ella no me miró y supuse que tal vez era mi culpa por estar en el medio y me interrumpió mi panza haciendo sonidos extraños y ahora no sabia si era de hambre o de protesta y una señora me preguntó molesta si bajaba y le dije que no como disculpándome con la voz y la miré como para sonreirle pero no me miró y al rato toque el timbre y camine las dos cuadras que me separaban de mi trabajo y me acomodé el flequillo y pensé que la humedad era el problema y la secretaria del colegio me abrió y me dijo algo y yo no la escuche porque todavía no había apagado los auriculares pero le sonreí y le dije que buen día y subí las escaleras de a dos escalones y entré justo cuando una señora comenzaba su clase de jornada institucional enseñándonos algo sobre como hablar por señas ya que en mi escuela hay un par de chicos sordos y aprendí a decir profesor e historia por señas y aprendí a decir también te ayudo y silencio con las manos y fue bueno y pensé que a veces las jornadas estaban bien mientras miraba a mis compañeras docentes todas mas mayores que yo mientras hablaban y comían bizcochitos don satur y miraba mis zapatillas de tela que se les había hecho un agujero y me acorde que las había comprado el año que empece el cbc y pensé que tenían muchos años y me iba a poner a contar cuantos años tenían pero me distraje pensando que siempre le digo a mis alumnos que es mentira que no podemos existir sin las matemáticas y que yo solo sabia sumar y restar de a 5 o de a 10 y que ya dividir me parecía algo cuasi imposible y ya eran las 10.30 e iba a llegar tarde a ingles asique me puse la campera y saludé y salí medio corriendo del colegio y la portera me grito que no corriera que recién había encerado el piso y me iba a resbalar y lastimar y cuando salí camine por la calle y el vientito fresco en la cara me hizo acordar que estaba despierta y pensé que que lindo todo lo de estar despierta y que sea invierno y el fresco y parpadee un par de veces y cante el tema ese del amor es mas fuerte un poco bajo porque me daba vergüenza cuando alguien pasaba caminando cerca mio y después llegue a lo de mi profesora de ingles y ella me pregunto how are you y yo como si tuviese el síndrome de tourette como dice mi amiga p.- no lo tomé como una pregunta retórica sino que me puse a hablarle de como estaba realmente y le conté de mi mama y del lenguaje a señas y como se decía profesor en señas y de que me había separado de alguien hace poco pero que estaba todo tanto mejor y que a veces hacia todo mal pero a veces me olvidaba y me sentía un poco mejor y entonces ella me sonreía y yo pensaba que que lindo tener una mama como ella capaz alguien a quien contarle cosas a veces y no estar solo pensándolas todo el tiempo para mi e hicimos unas actividades y me enseño como se dice separarse en ingles split up o algo así y después termino la clase y camine hacia puan y medio que salte un poco como cuando era chica e iba de la mano de mi papa y llegue y di parte de una clase sobre la revolución inglesa y dije siglo XVI en vez de siglo XVII y me dio un poco de verguenza pero después hice un chiste y se rieron todos y me olvide de que me había dado verguenza y después charle un poco con la profesora y me entere de chismes y me emocione por tener primicias que contarles por wassap a mis amigas y se las conté y me sentí re genial teniendo novedades y fui mala un rato diciendo cosas feas acerca de una persona mientras volvía a mi casa en subte y después me cruce en la veterinaria con un gatito anaranjado encerrado en una jaula chiquita y pensé que que lindo y que me lo podría quedar de no tener a mi gata isidora que es bastante odiosa y nunca supe porque y después pensé en lion el gatito de a.- y que es medio malo también pero un amor porque es chiquito y que cuando uno es chiquito las cosas malas se notan menos y llegue a casa y me puse a mirar las noticias y me indigne con el pollo sobrero y con los troskos en general y estuve un rato enojada con eso pero después se me paso porque vi un chiste sobre judíos que me hizo reír y entonces hice mate y cuando me fui a servir justo estaba mirando la nota que le hizo mirta legrand a pamela david y no preste atención y el mate se rebalso y me lo tire encima y me quemé y pensé que qué pelotuda que era y fui a buscar el trapo y pensé que justo había limpiado ayer y hoy hacia este enchastre y me dolía de la quemadura la pierna y después pensé un rato en mi tía no se por qué y le puse like a una foto que subieron de mi padre en su juventud en el face de un amigo de el y pensé que era un lindo tipo y que en esa foto debía de tener mi edad y me olvide de terminar de limpiar el piso y pise descalza el agua que había tirado y putié de vuelta y puse una track list de temas de scorpions y abrí un archivo word para empezar a preparar una clase mientras wassapeaba sobre el chisme genial con una de estas amigas a las que le había contado y de pronto me puse un poco triste porque me hubiese gustado contárselo a una persona pero ya no nos hablábamos y después medio que se me pasó porque me olvidé y me hice una colita y pensé un poco en mi nueva obsesión masculina y en lo mal que me había portado y que tenía ganas de verlo pero capaz que él no y después pensé en el blog y decidí que tenia que escribir todo esto porque qué cosa la vida, ¿no?, decía mi vieja, un día está y al otro resulta que ya no.

martes, 6 de mayo de 2014

soltar

               "endijpué de tantos años, si tengo que elegir otra vez, la elijo a la eulogia con los ojos cerrados... porque si los abro, elijo a otra"*
inodoro pereyra
                                   

hay un momento maravilloso, para mi.

cuando la vida se vuelve pesada. cuando las situaciones se vuelven tan enredadas y desgastantes que pasas mas tiempo sintiéndote mal que bien.
cuando los días solo son una sucesión de malos momentos.
cuando mantenés vínculos enfermos, pestilentes, o muertos.
cuando te abrazas a lo que no va.
cuando querés y no te quieren.
cuando te ganan obsesiones ridículas, cuando parte de tu vida gira en torno a sentirte despreciado, chiquito, casi que invisible.
cuando pataleas en el vacío, cuando te miran hablar pero no te oyen.
cuando insistís y al otro no le importa.
cuando no te ven si no estás enfrente.
                                   si no estás arriba.
                                           si no estás adentro.


muchas veces sentí vergüenza de que no me quisieran.
desde chiquita preferí no querer a que no me quieran.
cuando alguien no me quería parecía confirmarle a mi autoestima todo lo que pensaba de si misma. que era poco, que no era suficiente, que no valía nada, para nadie.

hace poco empecé a darme cuenta de que es al revés. de que no hay que sentir vergüenza si alguien no te quiere. hay que sentir vergüenza por no querer. por no saber querer. por no poder. por querer mal.


cuando me quedé sin la persona que mas me quería mi mundo se quebró. me enojé con ella, por quererme siempre, por quererme tanto, por quererme bien. pensaba que, después de haber experimentado eso, nada me sería suficiente, nunca. y en parte tenía razón.

un invierno de hace un par de años atrás, sentada en el piso de mi casa y llorando desconsolada con una amiga, ella me abrazó y me dijo, suavecito al oido, que a mi me dolía tanto ese amor perdido porque no estaba dándome cuenta de que ese amor, que conocí yo, mucha gente, como ella, no lo había conocido nunca. se alejó un poco, me miro tranquila y sonrió: te quisieron tanto, toda, siempre. ¿no te das cuenta?. con eso te basta para sobrevivir hasta que te mueras, haber sido querida como te quisieron a vos basta y sobra para nuestro paso en el mundo. que suerte tuviste, belén, de que te quisieran así, tan grande, tan toda, tan siempre.

a veces me olvido. me enrosco en historias ridículas con gente que no quiere quererme para regordearme en mi soledad, en ese amor perdido, para constatar que ya está, que ese amor no existe mas. que no me lo merezco nunca mas.

pero por suerte, cada tanto, me salva un destello de lucidez mental. de pronto la sensación de malestar, el proceso cognitivo de autoflagelación, decanta, y me doy cuenta.
así, instantáneamente, la cadena se rompe.

cuando sucede, entra la luz. es un momento maravilloso, para mi.

de pronto me doy cuenta de que cuando algo no va, que cuando alguien no me ve, cuando alguien no me quiere, hay que soltar.

ese momento es único. el pecho se distiende, la sonrisa aparece, la cabeza se relaja.

yo te quise todo lo que pude.
                           vos no pudiste quererme.

en boxeo, para no comerte todas las piñas, tenés dos estrategias: o abrazás, o te alejás. siempre hay un ganador y un perdedor.
         
te dejo adivinar cual de los dos sos vos.


pero te debo una, eso si.
por permitirme sentir
                         
                 
 me hizo recordar todo lo viva que estoy
gracias, entonces, por eso.

te deseo que cierres bien fuerte los ojos y que te vaya bien,
muy bien
y seas siempre muy feliz
  mi amor.



*gracias sil. por ya sabés qué.

sábado, 26 de abril de 2014

qué importa

siempre me costó crecer.

tal vez porque era una forma de alejarme de la que era cuando estabas vos.

dejar de ser la nena que criaste, la mujer semi adulta que dejaste sin avisar. no me voy a morirme, me dijiste. y yo te creí, como siempre. ¿por qué no creerte? si siempre estabas ahí, para mi. te dejé irte de casa, sin mi. me quedé acá sola, sin vos.
te dejé irte porque te creí. te juro que te creí. lo que es la negación, desde su perspectiva tapar el sol con la mano basta. si no lo veo no está, no existe, no es.

no quisiste que nos despidamos.

yo acaté, todo. inconcientemente pensaba que si te hacía caso, si me portaba bien, todo iria bien.
te salude con la mano desde la vereda. no sonreiste, estabas enojada porque yo me enoje, porque no queria que te fueras. no quería que te mueras.

siempre mi reducto, último, fue enojarme. estaba enojada con vos porque me estabas dejando sin decirmelo, y no lo sabía. te dolía verme, o que yo te viese así. o no se.
nunca supe que era lo que te dolía porque nunca me lo dijiste.
nunca me hablaste de que pasaría si pasase lo que vos sabias que iba a pasar.
por primera vez no me diste instrucciones.

vos no hablabas casi. yo no se hacer otra cosa.
hablo y hablo y vuelvo a hablar.
hablo al pedo.

ya no me quiero lastimar.
me olvido de todo para tratar de alivianar el peso sobre mi cabeza.
pero seguís tan presente que aunque te borronee para intentar sobrevivir
estas acá enredada en mi garganta.
te siento en mis manos, que son identicas.
sonreís en mis comisuras
aparecés en mis miedos
y ya no me acuerdo de tu voz, de la forma en que te peinabas el flequillo ni del color con que te pintabas las uñas.
sin embargo todo lo bueno, todo lo lindo, todo
sos vos.
tu presencia es enorme
tu amor está tan vivo
que me emociona tu capacidad de trascender

y me lastima sentir que todo mi amor, todo lo que podría darte ahora, que es tanto más que antes, se queda acá atragantado.
y otra vez, una más
soy yo, recibiendo
todo lo que me das.



tengo bien abierto el corazón
pero ahora,
qué importa.