mis padres fueron radicales, yo soy peronista, lo de progre vino por default. no entiendo lo de guardar secretos y siempre lloro en todas las sesiones con mi analista así siento que no desperdicio 700 pé. mi último gran descubrimiento es que soy una discapacitada vincular. lo específico nunca fue mi fuerte, amo odiarme y te juro que soy mejor con la cara en movimiento.

la unica diferencia entre la realidad y la ficción es que la ficción debe ser verosímil .- mark twain

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dijo de belén el caricaturista historiador bobrow: "el idiolecto de la autora de este blog asume todos los tópicos culturales más políticamente incorrectos de occidente sin por ello asumir su carga ideológica".

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jueves, 15 de noviembre de 2018

inés, 3 escenas y las cosas que no siento

belén: tengo dos escenas para vos. tres.
inés: escenas. como si fuesen cuadros de ficción.
belén: sí.

el silencio de inés me sonó a desaprobación. mantengo el mío obstinada. finalmente, contesta.

inés: que raro vos, confundiendo los planos. a ver.
belén: estuve viendo una serie. ella es psicóloga, tiene un accidente, cuando se recupera se da cuenta de que no quiere tener sexo con el marido. abren la pareja. hay una escena con su propia psicóloga donde aparecen un montón de cosas, está muy bien la escena, la serie maso.
inés: ajam. ¿y?
belén: pareciera que el tema de la serie es la pareja abierta pero no. no es. es la muerte.
inés: ¿cómo es eso?

escucho que inés se acomoda en su silla.
intento acomodar las ideas para que se entienda lo que quiero contar.

belén: claro. ahí en esa sesión la psicóloga encuentra un patrón. cuando la protagonista era joven se le muere la mamá. la mina lo que hace en ese preciso momento, el de la muerte, es cagar al novio (que es el marido actual) con un ex. y la psicóloga de la protagonista logra linkear eso con la muerte de un paciente de ella ahora, y esta cuestión de abrir la pareja. básicamente lo que la psicóloga le dice es que para transitar el problema de la muerte, la mina inconscientemente se genera problemas externos que si puede controlar. ante la imposibilidad de control de la muerte, la mina ¨arma¨ conflictos que si puede manejar. y ahí la psicóloga le dice que está bien sentir, que sentir más es mejor. que ella para transitar la muerte anuló eso, y la sensación de control externo de las cosas le calma la ansiedad. le da ilusión de que puede manejar ese vacío. pero que cuando uno no siente dejás de distinguir que te duele y que no, pero también dejás de conectar con lo que te emociona, con lo que te gusta, con lo que te hace bien.

hablé muy rápido, pienso que tal vez no se entendió nada. acomodo los almohadones que tenía en la espalda y espero. a veces los tiempos de inés eran muy lentos para mi, me generaban ansiedad. me miré las puntas de los pies, que mugre que tenían mis zapatillas, podría lavarlas de vez en cuando.

inés: y te viste.
belén: ¿vos me viste?
inés: me suena familiar, si.
belén: segunda escena. salgo con pablo, uno de happen. era lindo, pero no me gustaba tanto porque vino en jogging. era un ratón además, pidió agua para no pagar bebida. reclamó diez pesos que iban de propina. pero chapamos bien, entonces fui a la casa. le hice un poco de bullying porque él empezó y yo pensé que eso me habilitaba.
inés: ¿a qué?
belén: y... se burló de mi toc de la pulcritud. asique hice chistes sobre que vino en pijama y que era amarrete.
inés: ajam
belén: en mi defensa debo decir que se reía.
inés: mmm.
belén: bueno nada, me pajea, él, hasta que acabo. yo entonces le hago un pete, pensando que bueno, era un ratito y cojiamos. o sea porque después de pajearme como que el chabón se acuesta panza arriba y no hace nada más. y yo no entendía que onda, que quería. asique dije capaz que es un pete.
inés: ...
belén: bueno, se lo hago, me alaba mientras lo hacía, fue todo muy rápido no habrán sido mas de 3 minutos no se. me dice yo casi estoy y yo interpreto que para cojer entonces subo y resulta que el chabón acaba.
inés: ¿a dónde?
belén: solo, yo había subido y acaba no se. no cojimos. se acabó encima.
inés: ajam.
belén: nada, se puso todo raro ahí. yo dije algo como uh no vamos a cojer.
inés: ajam.
belén: mis amigas dicen que estuvo de más, que ahí la cagué. no se.
inés: y que pasó.
belén: nada. me acuesto al lado y el chabón me dice que va a cerrar los ojos si no me molesta. yo le pregunto si va a dormir y me dice que si, o que un rato, no sé que me dice no me acuerdo la verdad. y yo empecé a cucuquear que me iba a tener que quedar si se dormía y no quería asique le dije que me iba. y ahí como que todo se puso mas extraño, me dice bueno te acompaño al colectivo. le dije que me iba en uber. todo se volvió raro y robótico. me quiso dar un beso y yo le di uno en la mejilla no se.
inés: ajam.
belén: después le cuento a mis amigas y resulta que a ellas no les pareció tan mala cita. yo dije bueno, chapaba bien, capaz me lo puedo cojer. tres días después le mando un mensaje haciéndole un chiste y el pibe inmediatamente ME BLOQUEA DE WASSAP Y ME DEJA DE SEGUIR DE INSTAGRAM. todo a la vez.
inés: ¿por?
belén: que se yo. porque ponele que no le guste, no me llevas a tu casa. o sea, pasó algo en la escena del sexo que lo ofendió evidentemente no se. pero además porque no me bloqueo cuando me fui. no entendí.
inés: ¿cual es la tercera escena?
belén: acá entra tu personaje preferido. ÉL.
inés: no es mi preferido. es tu constante más bien.
belén: bueno, le mando a ÉL un meme. una foto de don´t ignore me i sucked your dick.




inés: ffffjjajajfffjjajajjajajaja
belén: reite inés, es gracioso.
inés: jajajaja.
belén: me manda un audio cagado de risa. lo de siempre: hola lilu, nunca en mi vida te ignoré, me hacés sentir bien, te quiero lilu bla bla bla.
inés: ¿bla bla bla? ¿te da lo mismo que te diga que te quiere?
belén: no es lo importante acá. cuestión que charlamos y me cuenta que volvió a la merca. y que se puso de novio con una brasilera que no habla casi español que conoció en una fiesta y que así es más fácil porque no tiene que estar de levante para cojer todo el tiempo. pero que ya solucionó lo de la sexopatía de cojer con todas. estaba en pasta de campeón, ya lo conozco cuando se pone así. o sea, flaco, trasladás una compulsión, el sexo con todas, a otra, la merca, es obvio. pero bueno. 
inés: que te generó que te contara que está con otra.
belén: nada, que me va a generar.

el silencio fue profundo.
me acomodé la remera hacia abajo y pensé que el marrón del color del diván era bastante feo.

inés: no se. ¿nada de nada?
belén: ÉL siempre está con otras. no me prestás atención. es lo que vengo contandote desde el principio.
inés: si, te presto atención. te pregunto que te generó a vos.
belén: nada. ya se como es. siempre está con alguien. yo también estoy con otros. siempre fuimos así nosotros.
inés: claro.
belén: lo que quería contarte de esto es otra cosa. ÉL me dice algo haciéndose el lindo porque está up. viste como es, cuando esta con la merca y cojiendo y se pone en winner total. después reaparece unos meses después deprimido y llorando.
inés: si, el comportamiento del adicto es así.
belén: bueno. nada, entonces se hace el capo y yo me hago la que fracaso y así nos relacionamos y le cuento mis malas citas y ÉL se ríe y nos distraemos.
inés: ajam. para que se quede tranquilo de que en el fondo solo te interesa ÉL. y ÉL te dice que solo te quiere a vos.
belén: no, cambiá la novela inés.

la escuchó cortar una hoja del block de hojas.

belén: bueno, entonces le cuento lo del judío y en vez de reirse me manda un audio y me dice que yo siempre trato mal a los tipos. que a ÉL también lo trato mal pero que ya se acostumbró y me quiere así.
inés: ajam.
belén: ese es el final de la tercera escena. que me dice que lo maltraté al judío, y de paso me dice que lo maltrato a ÉL.
inés: y eso que te genera.
belén: no se. no sabía que maltrataba a la gente.
inés: a los tipos, dice ÉL.
belén: ÉL también me maltrata. es el código que tenemos.
inés: el bullying, ¿no?
belén: claro, es divertido.
inés: capaz es tu código y ÉL solo se adaptó a eso, como te dice.
belén: bueno, no se.
inés: cómo podés linkear las tres escenas.
belén: no se. vine a que lo hicieses vos.
inés: dale. ¿qué pensaste?
belén: la muerte de mi vieja obvio, en la primera escena. la imposibilidad de sentir cosas que tengo.
inés: si, ¿no?. siempre hablás de tus interpretaciones. de la cuestión racional. siempre tratás de entender. siempre te comunicas. tu vinculo con el otro es todo por medio de la palabra, los juegos de palabra, el bullying, las explicaciones, las discusiones.
belén: si, bueno, igual siento cosas.
inés: ¿qué sentís?
belén: ansiedad.
inés: eso no es un sentimiento belén.
belén: bueno... no se. 
inés: qué sentís por ÉL.
belén: eh... como que yo quería que...
inés: no, no que querías. que sentís.
belén: no sé. me gusta.
inés: ajam.
belén: no me digas ajam.
inés: te dice que tiene novia. ¿qué sentís?
belén: nada. era obvio.
inés: te dice que te quiere mucho. pero que tiene novia. qué sentís.
belén: no se... nada.
inés: no te da celos.
belén: yo estuve con otra gente también.
inés: no te pregunté eso.
belén: bueno, no, no me da. no me dan celos inés, perdón.
inés: cuando te bloqueó el judío. que sentiste.
belén: nada, que voy a sentir. o sea, no entendí.
inés: o sea que el problema era la explicación. el por qué ocurren las cosas.
belén: se.
inés: bueno. quiero volver a estas dos escenas sexuales. la de ÉL y la del judío.

pensé en la pulcritud extrema del consultorio de inés. todo muy sobrio, muy blanco, muy limpio. casi vacío. me pregunté por qué los consultorios de los psicólogos serían así. la neutralidad extrema, la objetividad aparente del espacio dónde uno viene a hurgar en su mierda más profunda.

belén: si, me di cuenta.
inés: ¿de qué?
belén: ÉL coje después de años conmigo y no acaba, me quedo en la casa a dormir y cucuqueo. el judío coje la primera vez que me conoce y se acaba encima, no me quedo a dormir e igual cucuqueo.
inés: sos rápida.
belén: si.
inés: ¿qué ves ahí?
belén: no se. ¿yo soy el problema? soy la variable común
inés: no creo que seas el problema. con ÉL cuando ÉL no acabó... el parecía contento igualmente. te abrazó, hizo cucharita, te dijo que no quería acabar, que no lo necesitaba.
belén: si.
inés: el judío te hizo acabar también y se tiró panza arriba. como si tampoco quisiera nada más.
belén: no entiendo.
inés: en las dos escenas sos vos poniendote ansiosa porque no sabes que quiere el otro. que necesita, como satisfacerlo.
belén: mmm... no se supone que para el sexo hay que acabar todos...
inés: no se supone nada belén. no hay reglas.
belén: bueno no sé.
inés: veo en vos un tema con la intimidad. hay como una disociación que haces medio rara. siempre que tenés sexo con alguien la cucuqueas, como decís vos. te pasó con ÉL, toda la escena posterior. hasta ese momento todo iba bien, todo estaba bien. con el judío lo mismo. en la escena del sexo dijiste algo extraño, te pusiste incómoda, te fuiste. 
belén: puede ser.
inés: es raro, igual. porque sos muy de intimar. la gente te cuenta cosas. permite que le hagas bullying sobre sus cosas. te cuentan sus adicciones, sus temores. pero cuando se da el tema sexual, que es una intimidad física, te pones nerviosa, actúas raro. alejás al otro y luego cuando el otro responde a eso y te aleja a su vez te sentís rechazada.
belén: mmm.
inés: vos sabes que en el amor tiene que haber cosas no dichas ¿no?. algo que descubrir del otro. tiene que haber idealización. un poco de misterio. algo que el otro se guarde.
belén: puede ser. 
inés: y vos con el tema del control querés saber todo. contás todo. jugás con las cartas en la mesa, ¿no?, me lo dijiste varias veces. 
belén: quiero controlar al otro.

cerré los ojos y me limpié las manos en el jean, repetí el movimiento de forma rítmica un par de veces hasta que inés retomó.

inés: no. yo creo que querés controlarte a vos. para no sentir cosas, justamente. y el sexo es un poco perder el control de uno. tal vez por eso tus reacciones posteriores son defensivas.
belén: ....
inés: vos no buscás controlar al otro. buscás controlar que el otro no te haga sentir cosas a vos. porque si sentís, podés vincularte con el dolor. y el dolor es incontrolable, y eso te remite a la muerte. no a la muerte de alguien, sino que la muerte es la falta. lo que no está. 
belén: como en la serie.
inés: la muerte es tu mamá que desapareció de tu vida, porque desapareció de la suya. vos querés bloquear el dolor bloqueando a la gente, creandote una fantasía de que si no las ves, ya no están mas en la tuya. pero esa gente está, existe. no las dejás de querer por bloquearlas, no solucionás lo que te pasa con ellas así. o porque te bloqueen. esto, ¿no?, este maltrato a ÉL, que él te dice que ya se acostumbró, fijate esto, lograste también que te bloquee simbólicamente, si querés, que no quiera tener sexo con vos. o vos bloqueas o te bloquean. funciona en todos los casos para mantenerte lejos de la posibilidad de sentir. 
belén: ...
inés: belén.
belén: ...
inés: ¿qué sentís?
belén: ansiedad.
inés: seguimos la próxima ¿dale?

miércoles, 14 de noviembre de 2018

pablo el judío que no lo era/5 y ni idea, che

esta historia empieza acá

entramos a la casa que compartía con otras dos personas.
fuimos hasta la pieza.
puso una música instrumental que me hizo doler un poco la cabeza.
me preguntó si quería agua.
me sonreí.
se sonrió.

me saqué los zapatos y él las zapatillas y la campera. me sorprendió encontrarme con una pancita prominente. me puse un poco incómoda, dude si era el lugar dónde quería estar. 
volvimos a besarnos y terminamos acostados.
estábamos en eso cuando se interrumpió.

pablo: ¿estás bien?
belén: si. por.
pablo: no se. quiero que te sientas bien.
belén: estoy bien.
pablo: no se si tenés ganas. ¿tenés ganas?
belén: no se.
pablo: bueno. ¿estás incómoda?
belén: ¿te parezco incómoda?
pablo: no, pero te noto tensa.
belén: si, tal vez necesitaba ese gin tonic.
pablo: ¿me dejás acariciarte? tengo muchas ganas desde que te vi.

no esperó que contestara. un poco bruscamente me sacó la remera y el pantalón. se puso sobre su lado izquierdo y comenzó a acariciarme desde arriba a abajo. mi piel se erizó completamente.

pablo: ¿qué pensas?
belén: mmmm
pablo: ajam. y qué más.

abrí los ojos y me sonrió. los volví a cerrar.
metió su mano debajo de mi bombacha y se acercó a mi oído.

pablo: voy a necesitar que me enseñes como te gusta.

agarré su mano y la puse sobre mi clítoris.
lentamente comenzó a acariciarlo circularmente.
luego se inclinó sobre mi y me besó.
y yo acabé.

pablo rodó sobre si mismo y se quedó ahí, inmóvil.
yo no supe que hacer, que estaba pasando.
pablo no se volvió a mover.
me empecé a poner nerviosa. ¿querría que le haga un pete? dudé un poco, no suelo hacer sexo oral la primera vez que estoy con alguien porque me parece demasiado íntimo.
pablo seguía ahí, solo me miraba. pensé que tenía que hacer algo, asique bajé.

belén: ahhh, pero tu pito....
pablo: jaja.
belén: es normal, que clase de judío sos.
pablo: te sorprendí, viste. tengo mis secretos.

el tamaño era tirando a chico, algo que agradecí, al menos en esta instancia incial. estuve poco tiempo, habrán sido dos minutos.

pablo: ya casi estoy.

puse mis piernas alrededor de su cadera y me agaché sobre él para besarlo. me besó.

belén: ¿tenés un forro?
pablo: es que... ya acabé.

lo miré sorprendida.
pablo se había acabado encima, literalmente.

belén: ahhh. ¿ya?
pablo: si...
belén: ahhh bueno.

salí de dónde estaba y me acosté al lado de él. el cielo raso estaba lleno de humedad y la música me resultaba insoportable.

pablo: ¿qué pensás?
belén: ...
pablo: ...
belén: ...
pablo: ajá.
belén: es que no estaba pensando en nada.
pablo: bueno.

el silencio se volvió pesado. no se me ocurría nada que decir.

pablo: ¿te jode si cierro un rato los ojos?
belén: ¿te vas a dormir?
pablo: eh... no se, capaz.
belén: ahhh. entonces yo me voy.
pablo: ¿te vas?
belén: y... si. si te vas a dormir...
pablo: ehh... bueno...

me levanté y empecé a vestirme. la situación era extraña. pedí un uber. pablo tardó mil años en encontrar las llaves.
después de diez minutos de esperarlo me fastidié.

belén: che, el auto está hace 5 minutos abajo.
pablo: si, ya voy.

me abrió la puerta y se inclinó para besarme.
no se por qué corrí la cara y me dio un beso en la mejilla.
me subí al uber y volví a casa sin entender qué carajo había pasado.

jueves, 8 de noviembre de 2018

pablo, el judío que no lo era, espera/4

esta historia empieza acá
continúa acá
acá también
y acá, obvio

el cielo era una mezcla de grises y oscuridad.
no había absolutamente nadie en los alrededores.
el viento golpeteaba entre los árboles, había una brisa ridículamente cálida.
la noche estaba realmente hermosa.
caminamos varias cuadras hablando de nuestro encuentro. ninguno de los dos sabía que hacía el otro, a qué se dedicaba, que hobbies tenía.
habíamos pasado juntos mas de dos horas y no habíamos intercambiado casi datos informativos. me gustó eso.

belén: ¿falta mucho?
pablo: ¿para que?
belén: para el bar.
pablo: ah ni idea. era ver si nos encontrábamos alguno.
belén: ¿no me estabas llevando a un bar?
pablo: no. estaba caminando con vos.
belén: me engañaste.
pablo: no.
belén: no se dónde estamos.
pablo: yo sé no te preocupes.
belén: necesito un gin tonic.
pablo: bueno. mirá allá hay unas luces. capaz tienen.

nos acercamos al semáforo para cruzar. se puso en rojo. iba a cruzar pero pablo se me puso enfrente.
me miró un rato.
lo miré y me toqué el pelo en un acto reflejo.

pablo: está perfecto así.
belén: mentiroso.
pablo: te juro. para mi está perfecto así.

se inclinó y me besó con naturalidad. como si siempre nos besáramos, como si fuese un trámite al que estaba acostumbrado a diario.
nuestras bocas encastraron perfectamente.
suavemente me mordió el labio inferior.
nuestras lenguas se acompasaron tranquilamente, como si se conociesen.
pablo me atrajo hacia él con su mano izquierda y yo lo agarré del pelo.
fue ahí cuando lo olí. 
tenía un perfume riquísimo.

pablo me fue corriendo hasta que quedé contra una pared.
me apoyé y él se me quedó mirando un rato sonriendo.

belén: qué.
pablo: nada. te miro.
belén: por qué.
pablo: porque sos linda y te ponés nerviosa.
belén: no.
pablo: voy a besarte otra vez.
belén: no.
pablo: ¿querés venir a mi casa?
belén: no.
pablo: mmm. que difícil estás.
belén: no.
pablo: si.

se inclinó de nuevo sobre mi y me corrí.
belén: no, dejame.

pablo se acercó a medio centímetro de mi boca y se quedó ahí. sin hacer nada.
me mantuve estoica unos segundos eternos.
él también.
finalmente no aguanté más y volví a besarlo.
estuvimos así un montón. mil horas. 
de pronto volvió a lloviznar.
volvimos a caminar.
ambos sabíamos hacia dónde.

miércoles, 7 de noviembre de 2018

pablo, el judío que no lo era, y la puta madre/3

esta historia empieza acá

el lugar era horrible, de esos clásicos medio palermitanos con banquetas incómodas y mesas construidas con pallets berretas. nos sentamos en una mesa y yo arrastré mi banqueta contra la pared para poder apoyarme.
pablo me miraba divertido.
me senté y agarré una servilleta para limpiar las migas que había en la mesa.

pablo: ya. quedó re limpito.

lo miré, se estaba burlando.

belén: disculpá, me molestan las cosas sucias.
pablo: veo. te molestan muchas cosas.
belén: no tenés idea.
pablo: me muero por saberlas.
belén: estoy percibiendo el tonito de bullying eh. mirá que yo podría devolvértelo pero soy generosa.
pablo: ¿ah sí? estoy dispuesto a recibirlo.
belén: por ahora no. cuando haya mas confianza.
pablo: yo estoy en total confianza.
belén: si, lo noté.
pablo: ¿y eso te molesta?
belén: no, no sé. tal vez es algo apresurado.
pablo: querés ir indicándome los tiempos en que puedo ir haciendo las cosas. me los podés anotar acá en esta servilleta en orden.
belén: no, dejame en paz.

pablo me corrió el flequillo de los ojos. extrañamente esa invasión a mi burbuja proxémica no me incomodó.

pablo: ahí está, ahora me podés mirar.
belén: te podía mirar antes.
pablo: sin embargo mirabas para otro lado todo el tiempo.
belén: es que me mirás muy fijo.
pablo: ¿te molesto?
belén: no me molestás. que vas a comer.
pablo: una con queso cheddar. ¿vos?
belén: no se, esta que dice vegana.
pablo: ¿sos vegetariana?
belén: ¿y vos sos freegano?
pablo: te iba a invitar a comer del tacho de basura hoy, pero cuando vi tu toc con la limpieza lo reconsideré.
belén: jajaa.
pablo: ahhh, ahí estabas.
belén: qué.
pablo: los hoyuelos. tenía ganas de conocerlos en vivo. 

pedimos las hamburguesas y yo pedí un vaso de vino, pensé que para olvidarme del joggin lo necesitaría.
le pregunté a pablo que quería tomar.
pablo titubeó y no respondió nada.
levanté mis cejas consultandole de nuevo sin emitir palabra.

pablo: no, nada.
belén: ¿nada?
pablo: no, por ahora no.
belén: pero...
pablo: después les pido agua de la canilla.

lo miré esperando una risa, algo que me indicara que era una broma. nada.
traté de censurar una semi sonrisa. miré de vuelta el joggin. suspiré hondo: estaba con un amarrete en joggin, nada podía ser peor. pensé de nuevo que tenía que ser tolerante.

belén: no te voy a convidar vino.
pablo: ¿no?
belén: no.
pablo: ¿por? no seas mala.

no lo digas belén. guardatelo. no lo dejes salir.

belén: por mickey mouse.

puta madre.

pablo se carcajeó.

pablo: soy judío, ya lo sabías.
belén: está bien, tenés que bancar los trapos a los estereotipos.
pablo: cada cual con lo suyo.
belén: sos un ridículo. no podés no tomar nada.
pablo: mirá cómo puedo.

se sentó en la banqueta, desafiante.

belén: veo que podés muchas cosas.
pablo: re. ¿qué otras notaste?

no belén. no.

belén: que venís a una primera cita en joggin.

puta madre.

pablo: y vos en jean. ¿usás muchos jeans?
belén: que clase de pregunta ridícula es esa.
pablo: me molestan los jeans.
belén: veo.
pablo: la próxima si querés me pongo corbata.
belén: no, con un jean y que tomes algo me parece que estamos.
pablo: vengo como soy.
belén: claro. pero hay un otro también.
pablo: no te hacía de las formas.
belén: yo le puse onda.
pablo: ¿no habías venido neutra?
belén: si, pero mirá. me puse aros argollas re lindos. me arreglé el pelo.
pablo: podías venir en calzas si querías y hubiese estado bien.
belén: que hippie. ¿tenés pan relleno en los bolsillos del joggin?
pablo: freegano.
belén: además.
pablo: veo que estás mirando mis manos con horror.
belén: si. es un enchastre lo que estás haciendo.
pablo: ¿puedo probar tu hamburguesa?
belén: ¿es necesario?
pablo: sí. si no querés no me convides.
belén: salí salí, no toques con las manos sucias. te corto un pedazo.
pablo: pensaba acariciarte con mis manos llenas de queso cheddar.
belén: en tus sueños.
pablo: bueno. igual tengo planes para nosotros... en la vida real.
belén: está bien tener proyectos.
pablo: me molesta que no haya respaldo.
belén: estos lugares a dónde me traes.
pablo: vinimos al primero que había para que no te pongas de mal humor.
belén: vos tenés la culpa de todo esto.
pablo: mmm. especificame mejor.
belén: de que me mojara, para empezar.
pablo: ah, es mi culpa la lluvia. tengo poderes que controlan la presión atmosférica.

el mozo nos dejó el cambio sobre la mesa. eran $90. miré la guita y lo miré a él.
belén: ¿dejamos propina no?, no se cuanto era lo mio...
pablo: de ahí son míos diez pesos.

pablo estiró la mano y los agarró.
lo miré por segunda vez esperando un chiste, algo. nada. pablo me miraba serio.

belén: bueno. dejo la propina yo entonces, je.
pablo: no te rías de mi ser judío, me estás discriminando.

no lo digas belén. no.

belén: es horrible ser amarrete.

puta madre.

pablo: soy lo que soy.
belén: veo.
pablo: ¿vos que sos?

no contesté. la situación se había vuelto extraña.
pablo entrecerró los ojos. abrió la boca para decir algo pero la cerró. me dijo que iba al baño. seguro que va a tomar agua, pensé.
también pensé que podía desaparecer en ese momento, era una oportunidad.
continué sentada donde estaba.
reapareció y me mostró sus manos.

belén: ¿te las limpiaste?
pablo: con mi pis. hoy tome mucha agua, dicen que hace bien.
belén: freegano total.
pablo: control freak.
belén: al menos me baño para mis citas.
pablo: yo me bañé para mi día. tengo hasta perfumito pasa que no te acercaste a olerme.
belén: no te bañaste para la cita.
pablo: me bañé hoy para mi día. vos estabas incluída en él.
belén: no entiendo por qué todavía no salí corriendo.
pablo: porque te caigo bien. ¿vamos a caminar? paró de llover.
belén: me estás jodiendo.
pablo: vamos a buscar otro bar para tomar algo. con sillas de verdad.
belén: bueno.
pablo: te dejo olerme por el camino si querés y vas a ver. te voy a caer todavía mejor.

martes, 6 de noviembre de 2018

pablo - el judío que no lo era - se esfuerza poco/2

esta historia empieza acá

me bajé del colectivo y pablo estaba esperándome apoyado contra una pared. tenía el pelo muy corto a los costados y un poco mas largo el resto, con unas ondas. de un castaño claro, casi rojizo pero sin serlo. blanco, super blanco, ojos marrones casi negros de lo oscuro, y labios gruesos. tenía un arito en su oreja izquierda que le daba un toque final, canchero.
me sonrió amplio.
le sonreí de costadé.
lo miré un poco mejor: tenía puesta una campera negra, impermeable, un paraguas enorme al estilo chaplin, y... ¿eso era un joggin adidas de tela de avión arremangado?. miré mejor.
si, si era. combinado con zapatillas deportivas.
el mal humor que parecía controlado hasta hacía dos segundos antes se expandió sin límites.
¿vino a conocerme en joggin, en serio?
intenté racionalizar que no era lo más importante el joggin. tenía que pensar en otra cosa.
pero para mi el joggin no era solo el joggin. era un mensaje claro: ni me esforcé en cambiarme para conocerte, mi interés es tirando a cero.

pablo, ajeno a todo esto que sucedía en una milimésima de segundo en mi cabeza, me sonrió otra vez.

pablo: ¿vamos?
belén: dale.
pablo: ¿todo bien?
belén: si, ¿por?
pablo: no se, te noté seria.
belén: puede ser.
pablo: ¿pasa algo?
belén: no, estoy neutra.

pablo soltó una carcajada.
me hizo sonreír.

pablo: neutra.
belén: claro.
pablo: sin onda.
belén: por supuesto.
pablo: bueno, yo vine con buena onda.
belén: bien por vos.
pablo: no estás a favor de la buena onda.
belén: creo que la buena onda hay que ganarsela.
pablo: ajam. como vengo.
belén: y, estamos caminando abajo de la lluvia, me estoy mojando, tengo frío...
pablo: uh. estoy empujandote a la poca onda.
belén: no estás ayudando a tirarla para arriba.
pablo: entremos acá.
belén: pero es solo hamburguesas.

se frenó y me miró unos segundos. no parpadeó. tuve que bajar la mirada.
su voz sonó cuasi amenazante.

pablo: ¿querés seguir caminando? no tengo drama.
belén: mmmm
pablo: ¿no te gustan las hamburguesas?
belén: mmmm. preferiría otra cosa, pero entremos.
pablo: señorita neutra.
belén: yo te dije que teníamos que elegir el lugar antes.
pablo: señorita neutra te lo dije.
belén: ble.

me abrió la puerta para que pase. pasé y se agachó sobre mi oreja para susurrarme: me gusta incomodarte, te ponés más linda así.

sábado, 3 de noviembre de 2018

pablo, el judío que no lo era/1

esta historia empieza acá

pablo se había mostrado muy interesado en conocernos, habíamos charlado casi todos los días durante una semana. sin demasiadas vueltas me dijo de ir a cenar algo para vernos. el vínculo con él era fluido, fácil, y eso, para una discapacitada vincular como yo, sumaba mucho.
cuando decidimos la zona en la que nos encontraríamos, pablo insistió en salir a caminar y ¨ver que encontrábamos¨. a mi la idea mucho no me copaba e insistí por intentar definir algún lugar, pero pablo porfió, dijo que era parte de su encanto encontrar los mejores lugares de la ciudad de casualidad. como no quería discutir demasiado, acepté.

cuando salí a reunirme con él, un rayo atravesó el cielo potente. casi inmediatamente se largó a llover. 
yo, que había decidido no ir en auto para poder tomar (ya saben, un paso ineludible para soportar las primeras citas) y que estaba muy orgullosa del estado de mi pelo hasta ese momento, sentí que comenzaba a ponerme de mal humor. no tenía paraguas ni capucha y enseguida estuve empapada.
me trepé al 76 chorreando agua. me senté y escribí un mensaje:

belén: che, está lloviendo mal. lo de caminar ya fue, ¿no?
pablo: ¿te parece?

resoplé indignada y puse la función espejo en mi celular. mi pelo se había inflado pero todavía conservaba algo de dignidad.
abrí su instagram. repasé las fotos. recordé que era lindo. tenía un arito y linda sonrisa. parecía un poco hippie.

belén: es que me empapé y tengo el pelo horrible. odio mi vida.
pablo: tengo paraguas. ahora tu pelo está bajo las influencias del presente, asique seguro que estás mas linda.

sonreí.
bueno, pablo me caía bien.

viernes, 2 de noviembre de 2018

qué sabés

l.-: ¿salís al final?
belén: si.
l.-: con ese que estaba re fuerte.
belén: sí.
l.-: no te veo entusiasmada.
belén: ya sabés que cuando me entusiasmo resultan ser un horror.
l.-: sabés que no creo en happen.
belén: jaja, tipo religión, creer o no creer.
l.-: si, pero este lo analizamos bien.
belén: si.
l.-: en instagram se ve divino también. subió storys normales, nada raro. fotos nuevas, no está gordo.
belén: te acordás ese con el que salí que estaba diez kilos arriba, que horror.
l.-: por eso, este está chequeado. ¿cuánto charlaste?
belén: una semana, maso.
l.-: y era pasable.
belén: parece amable. siempre me habló él, recordó él el día de la salida.
l.-: todo ok.
belén: además estudió en una pública, fundamental.
l.-: bue.
belén: no me gusta la gente que paga por tener un titulo de grado.
l.-: está bien. ¿y cómo te ves para esta noche? ¿sale?
belén: si sale qué.
l.-: garchesín.
belén: y no se. tengo que ver si lo siento.
l.-: boluda, los últimos cinco con los que saliste no te los garchaste. a tres te fuiste hasta las casas y nada.
belén: bueno, no lo sentí.
l.-: te quedaste en tetas.
belén: UNA VEZ.
l.-: histérica total.
belén: no se boluda, te juro que estoy ahí y no me pasa nada. para mi es el chape.
l.-: que cosa.
belén: no se, a la gente ya no le interesa chapar bien no se que les pasa. tipo te chapan dos segundos con la boca dura y ya te meten la mano por abajo de la remera para apretarte una teta. pará amigo, ponele un toque de onda.
l.-: revolveme el estofado.
belén: sazoname la almeja.
l.-: que les pasa.
belén: no se te juro. si vamos a cojer papu, para eso vine, banca dos minutos que me pre caliente el horno.
l.-: jaja. igual después no garchan.
belén: pero es que no boluda, si me fastidian. me tocan las tetas como si fueran un timbre. por qué apretas dejame en paz.
l.-: es tu culpa, por tenerlas tan lindas.
belén: pero parecen unos virgos boluda, yo no se. capaz es la edad y es todo mas rápido a los treinta. no me tiraron la data de que esto era así.
l.-: pero basta belén. cojetelos.
belén: te juro que quiero.
l.-: no, no querés. sino te los cojerías.
belén: así no quiero.
l.-: pero el de hoy pinta bien, ¿no?
belén: si, si. es re lindo. y alto. y tiene mucho pelo.
l.-: no te lo vas a cojer.
belén: qué sabés.