mis padres fueron radicales, yo soy peronista, lo de progre vino por default. no entiendo lo de guardar secretos y siempre lloro en todas las sesiones con mi analista así siento que no desperdicio 700 pé.

la unica diferencia entre la realidad y la ficción es que la ficción debe ser verosímil .- mark twain

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dijo de belén el caricaturista historiador bobrow: "el idiolecto de la autora de este blog asume todos los tópicos culturales más políticamente incorrectos de occidente sin por ello asumir su carga ideológica".

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lunes, 18 de junio de 2018

matías el breve/12 y encima belén espadea

esta historia comienza acá
sigue acá
da un paso determinante acá
se perfila acá
y acá 
finalmente, nos conocemos acá
y acá
acá también
y estamos llegando a casa acá
acá nos besamos
acá me arregla la luz

b.- lo amo.
n.- cortala belén, no te pongas intensa.
b.- es lindo, es útil, me deja hacerle bullying, somos tal para cual.
n.- vos no sos útil.
b.- bueno, me entendés lo que quiero decir.
n.- no te pongas gorda intensa, ya sabés lo que pasa si te ponés así.
b.- lo arruino.
n.- atraés toda la mierda cósmica.
b.- bueno, pero lo re amo.
n.- lo vas a asustar infeliz, bajá diez cambios.
b.- me arregló la luz. ya sabés.
n.- si, se que los que te arreglan cosas te pueden. igual no hizo nada, lo que te dijo te lo podía decir yo.
b.- ¿me lo dijiste?
n.- no, pero si me hubiese interesado ponermelo a pensar...
b.- pffffffffffffffff
n.- ¿cuando se ven?
b.- no se, no me dijo. pero me habla todos los días.
n.- raro.
b.- ¿vos decís?
n.- y si, el próximo paso es ponerla, debería decirte.
b.- me dijo que se va a australia.
n.- ¿qué?
b.- si, como un mes y medio. de vacaciones. solo.
n.- ¿no se había ido a cuba cuando empezaron a hablar?
b.- se.
n.- ah pero está al super pedo.
b.- es feliz.
n.- maso, mirale esos cuernos. debe tener una ira.
b.- ¿qué hago, le digo de hacer algo?
n.- no, dejá que te diga él.
b.- ¿y si no me dice?
n.- y bueno. bancatela. no te pongas intensa, tampoco es que con un chongo uno se ve todas las semanas. ya lo viste la pasada.
b.- pero es finde. y después en dos semanas se va a australia.
n.- entonces te dirá él.
b.- mirá si se va y no le conozco el pito. y me sigue hablando desde australia alta paja. todos los días.
n.- te va a decir. la debe querer poner.
b.- no parecía muy abocado a eso la otra vez igual eh.
n.- es chabón.
b.- tengo que conocerle la pija.
n.- aflojá, belén. no empieces a espadear.
b.- ¿a qué?
n.- te conozco. te ponés a competir con los chabones para ver quién tiene el pito mas grande entre los dos.
b.- nada que ver.
n.- manzana.
b.- no tengo pito.
n.- es lo que te estoy diciendo, justamente.
b.- es parte de mi encanto.
n.- no.
b.- dejame vivir.
n.- haceme caso por una vez en tu vida. dejá que te invite él.

------

matías.- ¿cómo estás hoy bel?
b.- bien, ¿vos?
m.- acá, cansado.
b.- es dura la vida del obrero explotado.
m.- no me hagas bullying.
b.- ¿yo? nooo, por qué.
m.- te veo venir.
b.- jamás.
m.- que planes tenés.
b.- ninguno. estaba acá disputandole cariño a isidora. me lo negó, por supuesto.
m.- nos odia esa gata. no me olvidé que me mordió.
b.- no te odia. odió tus pantalones.
m.- jajajaja, me parecía raro que no hayas hecho comentarios.
b.- ¿por?
m.- te vi la cara cuando me los viste.
b.- que cara.
m.- no te gustaron.
b.- noooooo, yo no dije nada.
m.- no fue necesario. me dieron ganas de sacarmelos ahí mismo.
b.- no hubiese sido mal plan.
m.- jajajaja. ¿tan feos eran?
b.- mmm. son polémicos. te perjudican, un toque.
m.- están re de moda.
b.- muy de tincho cool.
m.- yo que me los puse para estar lindo para vos.
b.- estabas lindo. hasta la cintura.
m.- forra.
b.- vos me preguntaste.
m.- no te pregunté. y la próxima vez que nos veamos voy en pijama.
b.- me parece un buen plan. así no me tengo que vestir hoy.
m.- ¿hoy?
b.- ¿querés que nos veamos?
m.- uhh tengo re ganas de verte pero mañana sábado me tengo que levantar re temprano porque se rompió el baño de la oficina y lo tengo que arreglar.
b.- ah
m.- pero arreglamos para otro día.
b.- ok.
m.- no me pongas puntito final
b.-  .
m.- ¿vos te vas a quedar en pijama?
b.- no, voy a salir.
m.- ¿no me estabas invitando a tu casa porque te ibas a quedar en pijama?
b.- cambié de opinión. voy a salir con las chicas.
m.- ahhh. ¿vas a buscar chicos sin jeans rotos?
b.- y sin baños que arreglar.
m.- bueno, me dolió.
b.- bai
m.- bueno, voy para allá.
b.- ¿qué?
m.- si, no te saques el pijama. en una hora estoy.
b.- pero vení sin el jean eh.
m.- te lo prometo. te caigo con el joggin. y ahí te arreglás.
-------

b.- lo invité a casa.
n.- hacé lo que se te cante, mamita.
b.- me dijo que no.
n.- ves.
b.- le dije que entonces salía a buscar chongos. y entonces me dijo que si.
n.- jajaa. que pajero.
b.- y le critiqué los jeans rotos.
n.- no podés parar.
b.- no. 
n.- no te merecés pito.
b.- cuanta maldad. 

martes, 12 de junio de 2018

matías/11 o tener dignidad ya fue

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matías me siguió charlando todos los días. yo me reía de todos sus éxitos instagrameros (sus fotos de viajes, sus hastaghs buena vibra, sus frases motivacionales en inglés) y él para contrarrestar el bullying que le hacía me contaba sus fracasos cotidianos. pronto nuestras conversaciones se volvieron una especie de competencia acerca de quién había fracasado más y mejor al finalizar el día, y, lentamente también, de su instagram comenzaron a desaparecer los hastaghs pelotudos.

n.- dejalo ser belén.
b.- lo dejo ser.
n.- no, te burlás de él.
b.- pero es por una buena causa, ya no pone las frases motivacionales pedorras de dame la mano y vamos a dar la vuelta al mundo en inglés.
n.- dejá a la gente ser como es. ese es tu problema.
b.- qué. ¿cuál es el problema, ayudar a la gente a ser mejor?
n.- ser mejor es subjetivo. dejá de querer que la gente sea otra cosa de lo que es. es un desgaste de energía al pedo, ya te pasó con francisco.
b.- ni me digas. lo mejoré por mil y ahora lo disfruta una gorda pajera.
n.- es lo que te digo.
b.- tiene pelo gracias a mi. lo llevé a comprar las pastillas del tratamiento y me pelee con el para que fuese a la dermatóloga.
n.- entre tantas otras cosas.
b.- tendría que haberlo dejado quedarse pelado la puta madre.
n.- si. por eso, dejá que la gente sea como es, no gastes energías en eso.
b.- no lo puedo evitar, se me sale.
n.- ya se, sos insufrible.
b.- pero es que los jastags que usa son muy idiotas boludo. que es esa felicidad del orto chabón, te cuernearon, no te cree nadie.
n.- cortala.
b.- ufa.

mi semana tiene días de la muerte. es decir, días dónde comienzo a trabajar a las 7 am y no termino hasta las 20 hs todo de corrido (meto todo en pocos días para tener los viernes libres). el jueves era uno de ellos, y luego de un día particularmente horrible, llegué a mi casa empapada de andar todo el día bajo una lluvia intensa y desagradable. me había atado el pelo tirante, tenía el jean mojado hasta la rodilla y había estado dando clases durante 6 horas seguidas con la ropa mojada. cuando logré volver a casa, aliviada, tomé unos mates y dispuesta a bañarme prendí la luz del pasillo cuando con un puf que no auguraba nada bueno se apagaron las luces de toda la casa. desesperada y con la linterna del celular, bajé y subí la térmica de todas las maneras y formas posibles. nada. abrí la puerta del pasillo y la luz resplandeciente de todo el edificio me golpeó directamente en la jeta: todos tenían luz menos yo la reconcha de la lora. se había quemado todo en mi casa, me quería morir. 
mi celular tenía 7% de bateria y yo ya estaba totalmente derrotada por la existencia.
sin más que hacer, me senté en el pasillo iluminado a esperar la muerte por hipotermia, o por inanición, lo que llegase primero. de repente me sonó el celular.

m.- ¿y? ¿mucho fracaso hoy?
b.- no te imaginás.
m.- vengo dispuesto a darte pelea eh. 
b.- tengo todo eléctrico en mi casa y me quedé sin luz. estoy mojada, muerta de frío.
m.- uhhhh encima recién llegás del día de la muerte.
b.- si.
m.- ¿qué vas a hacer?
b.- dejarme morir.
m.- jajaja, tarada. ¿llamaste a un electricisista?
b.- le escribí a jorge. me pidió una foto de la térmica, me dijo que todo estaba mal hecho y que tengo que demoler la casa.
m.- jaja. siempre te tiran todo para abajo. exageran.
b.- no se.
m.- tranquila. ¿lo conocés?
b.- ¿no, por?
m.- jaja, no se, como le decís jorge.
b.- ah no no, lo saqué de internet. y se llama jorge, como querés que le diga.
m.- ¿y cuando va jorge?
b.- mañana a la tarde me dijo.
m.- ¿y ahora?
b.- nada matías, ahora nada. me voy a quedar sentada en el pasillo llorando.
m.- nooo, no llores.
b.- soy un fracaso. o sea, estaba volviendo a casa, feliz de que había logrado sobrevivir al día de la muerte y de que iba a comer algo rico y a bañarme y todo y chan me pasa esto. y tengo 4% de batería encima. 
m.- ¿te puedo llamar?
b.- ¿para? no tengo bateria.
m.- a ver si te puedo ayudar. mandame la foto que le mandaste a jorge a ver.

le mandé la foto y me quedé sentada en el pasillo muerta de frío. matías me llamó a los cinco minutos.

m.- bajá todas las térmicas.
b.- ya las bajé.
m.- no, otra vez. bajalas todas y te voy a decir una pelotudez, pero capaz funciona y te salvás de jorge.
b.- bueno, a ver. ahí las bajé.
m.- buenísimo. ¿te acordás que fue lo que prendiste cuando saltó todo? ¿la compu? ¿la cocina?
b.- no no, la luz del pasillo.
m.- bueno, a ver. capaz que está en corto. apagala y volvé a subir todo con la térmica a ver si vuelve la luz. es una re pavada, pero...
b.- a ver...

apagué la luz. subí la térmica.
la casa se iluminó.

b.- boludo! tengo luz!!!
m.- bien belén.
b.- ah no, no, no lo puedo creer.
m.- jajaja no fue para tanto.
b.- ya está, oficialmente te amo.
m.- jaja, que tarada.
b.- hiciste mi mundo mil veces mejor.
m.- bueno, no se que hacer con tanto agradecimiento.
b.- nada, la próxima vez que te vea te lo devuelvo.
m.- bueno, me podés dar besos vos, que a mi me cuesta dartelos.
b.- matías, yo a vos, a partir de hoy, te doy todo.

domingo, 10 de junio de 2018

matías el breve/10 entra a mi vida

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entramos y recorrí rápidamente la casa con la mente. ¿no había nada fuera de lugar que pudiese espantarlo no?, solo ropa colgada en la galería, pero no creo que fuese para allá. me saqué la campera y miré para atrás, matías no estaba. giré la vista hacia la derecha y lo vi entrando a la galería.

m.- guau, tu casa es genial.
b.- ¿si?
m.- mirá el patio que tenés belén.
b.- ¿querés salir?
m.- dale, ¿puedo?

recorrió el patio tirando comentarios arquitectónicos mientras yo lo miraba desde adentro. las lucecitas de navidad lo iluminaban intermitentemente y le daban un aire más nostálgico que el que tenía en su auto de 1986. me miró por la ventana y le sonreí. me saludó con la mano y siguió mirando las ventanas y los apliques. al rato entró.

m.- ¿a ver el termo? ¿está en el baño no?

yo no lo podía creer. ¿en serio va a ir a mirar el termotanque?
le señalé el pasillo y fue a inspeccionarlo.
m.- ¿un metro tenés?

cerré mis ojos y conté hasta diez. los abrí y miré la cinta métrica que estaba sobre la repisa.

b.- no se dónde está. pero no te preocupes mati, ya fue.
m.- es medio tarde pero la próxima si querés lo vemos.
b.- dale dale, quedate tranqui.
m.- me encantan los pisos, ¿que son?
b.- no se... pisos.
m.- para mi que son calcáreos.
b.- ¿querés tomar algo?
m.- dale, lo que tengas ganas.
b.- solo tengo campari o vino.
m.- vos vino no tomás...
b.- no pero si vos querés...
m.- no no, campari está bien.
b.- ¿querés poner música en la compu?
m.- dale, ¿romeo?
b.- jajaja, lo que tengas ganas.

le di el campari y me senté en el sillón intentando mantener los ojos abiertos. tenía mucho sueño, tanto sueño, super sueño. matías puso youtube 


y se sentó al lado.
nos miramos y yo me empecé a reír.
m.- estoy haciendo todo lo posible por arreglar la llegada tarde.
b.- veo. incluso poner romeo.
m.- ¿me ves un poco parecido?
b.- tendrías que cantar para saber.
m.- no estoy tan borracho.
b.- yo creo que si.
m.- te veo mucho mas sonriente.
b.- ¿me estás diciendo mala onda?
m.- jamás.
b.- estoy intentando enmendar mis errores previos

dije enmendar. si.
y me le acerqué un poco más.

m.- no creo que hayas hecho nada mal.
b.- que bueno eso.
m.- si.

matías tomo aire y me acarició la cara. yo, luchando contra el sueño y el mareo, pensé en besarlo, pero después me di cuenta de que nunca, nunca jamás, había dado un primer beso. me paralicé pensando cual sería el ángulo correcto, la velocidad, cómo hacer para que no sea brusco, si tal vez tendría que acercarme un poco más y después....

m.- nooooo, temazo!
dijo y saltó del sillón a subir el volumen.
me quedé sentada incrédula y medio atontada. ¿qué onda? ¿no nos íbamos a besar entonces? 
menos mal que no hiciste nada, belén. hubieses quedado como una idiota, pensé.

matías me tironeó de la mano y me hizo pararme.
esta es la mejor parte, me dijo, e inmediatamente se llevó mi mano a su corazón, entra en mis horaaaas, salvameeeee ahooooraaaa, abre tus brazooooos fuerte y dejameee entraaaaaaarrrrr.



me dio un ataque de risa y él me acercó más y, abrazándome, comenzamos a girar.

b.- mucho sentimiento veo acá.
m.- de pronto me siento en el 2000.
b.- uh, en cualquier momento viene el corralito.
m.- si, muy atinado todo.

nos sentamos otra vez mientras la lista de reproducción de youtube se adentraba en un viaje cada vez mas acelerado hacia los deep noventas. matías estaba feliz cantando temas de arjona y nek, y yo trataba de seguirle la felicidad pero tenía mucho sueño, tanto sueño, super sueño. él me miraba como para incentivarme a tararear los temas juntos y yo en algún momento me quedé profundamente dormida. no se si fueron diez minutos o una hora, cuando volví a abrir los ojos matías estaba con su cabeza recostada sobre la mía y su mano, sobre mi hombro, seguía el ritmo de la música. me sobresalté.
m.- te quedaste dormida.
b.- ay si perdón, es que me levanté muy temprano, ¿qué hora es?
m.- no sé.
b.- son las 7 boludo, con razón.
m.- uh re tarde.
b.- si....
m.- ....
b.- yo me voy a ir a dormir, ¿no te jode?
m.- no no, no. yo también me tengo que ir, tengo un viaje hasta allá.
b.- uh si, mal.

me levanté y matías se levantó conmigo. lo miré, tan alto, y me di cuenta que desde esa posición sería imposible intentar un primer beso. me resigné y abrí la puerta de casa. caminamos en silencio por el pasillo y abrí la puerta de entrada. el frío me pegó otra vez, de lleno, despejándome completamente.

m.- bueno....
b.- fue lindo conocernos.
m.- si...
b.- ....
m.- ...
b.- que frío que hace.

entrecerré la puerta, matías estaba afuera y yo adentro, y en ese preciso momento matías se inclinó y me dio un pico.

¿acá????? ¿¿¿en serio?????

yo, temblando, le sonreí. matías me agarró la cara con las dos manos y se inclinó suavemente. me dio un beso suave, dulce y tímido. de a poco su lengua tomaba ritmo dentro de mi boca y yo me olvidé del frío. estaba disfrutando la sensación de besar a alguien después de tanto tiempo de besos mecánicos. justo en ese momento matías se separó, bruscamente. 
ufa, pensé. igual le sonreí.
me sonrió.

b.- chau matías.
m.- chau belén.

volví y me desmayé en la cama. a la media hora me sonó el celular.

m.- llegué. que linda casa tenés. aguante romeo.

jueves, 7 de junio de 2018

matías el breve/9, en tránsito

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nos subimos al auto y me contó que el suyo se lo quedó la ex. hizo un mohín de tristeza infinita y yo, aterrorizada de que comenzara a contarme una historia indigerible, le puse la mano en la rodilla y le di dos palmaditas de ánimo. la cara se le iluminó, calculo que después de todo el tema de la burbuja, habrá pensado que se había venido desde san isidro al pedo y mi gesto humilde le reavivó las esperanzas.
me auto felicité por el increíble movimiento. había borrado la cagada inicial y me había evitado los violines del divorciado. win win. estaba extasiada.

le dije mi dirección y arrancamos. entendí, de pronto, la llegada tarde. creo que iba más rápido si trotaba afuera del auto. él me contaba que era el auto que le había dejado su abuelo y que le tenía un cariño especial y yo pensaba que que hermoso que sos papito, sos lindo, tan lindo, super lindo, ¿qué carajo hacés acá conmigo si sos tan lindo? sos lindo lindo, lindo, lindo lindo lindo, lindo, super lindo, hiper lindo, te amo matías sos hermoso ultra lindo.

de pronto me mira y se sonríe. ¿en qué pensás bel?, tan callada.

me sonrojé, como si hubiese escuchado mis pensamientos de gorda intensa monotemática.  nada, pensaba cómo iría a cagarla esta vez.
¿dije eso en voz alta?

¿que cosa vas a cagar?
no, no, digo. como con lo de la burbuja proxémica.
ahh, si. pensé que te estaba molestando un toque.
noooo, no, cero, perdón, no se porque te dije eso.

nos quedamos callados hasta llegar a casa. se estacionó en doble fila, yo sentía mi nariz helada. me miró en semi penumbras y nada dijo. yo tampoco. nos quedamos ahí, diez, quince, veinte segundos.

estiró su mano y me tocó la mía.
tenes las manos heladas. son las manos mas chicas que vi en mi vida.
me miré las manos, y las suyas, enormes.
eso, creo, me decidió.

¿querés bajar a casa a ver el termotanque?

viernes, 1 de junio de 2018

matias el breve/8 y su encuentro desafortunado con la burbuja proxémica

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después de un rato y el tercer gin tonic, los ojos se me empezaron a entrecerrar. pensé que qué pelotuda, mi primera cita con un tipo y me daba sueño, harta de triunfar.
la conversación de matías tampoco me estaba estimulando demasiado, desvarió en el tema de los albañiles y empezó a preguntarme por mi casa, los arreglos, las ventanas. le dije en joda que el problema mayor era el termotanque eléctrico que me pusieron cuando me mudé sin gas, que solo te duraba para una ducha de veinte minutos y me cagó el mayor placer del mundo que era hacerme baños de inmersión. matías me dijo que había que poner uno mas grande (alto einstein, en serio) y le dije que si, pero que no había espacio. me dijo que seguro se podía solucionar y yo pensé que debía ser la primera persona en la estratosfera en usar la palabra termotanque en una primera cita y que la conversación sobre ese mismo tema se estirara veinte minutos. de sopetón, a punto de morir de aburrimiento, le dije que estaba cansada, que ya me quería ir.
matías se sorprendió un poco (claramente es un negador, debía pensar que el de los termotanques era un tema impresionante) y preguntó por que ya. miré el reloj, eran las 3 am, con razón mi sueño, pensé. le dije que no sabía bien como era el tema de las citas a los treinta en san isidro, pero que a mi ya me había dado un poco de sueño porque me había levantado temprano.

me levanté y matías se levantó y me volvió a agarrar la mano. yo instintivamente se la saqué y me miró con cara de desamparo total.
así ni en pedo te lo cojes, belén, pensé.
no tuve mejor idea que salir de la situación explicándole mis problemas con los espacios del otro y toda mi teoría de la burbuja proxémica y de la gente que no respeta las distancias básicas para una buena convivencia social. pésima idea, el pibe se alejó treinta metros más.
siempre triunfando, siempre.
salimos y el fresco que me pegó directo en la jeta me despejó. lo miré de nuevo, intentando que no entrase en el foco la parte de los pantalones desgastados. era realmente lindo y me miraba sin saber muy bien que hacer.
bueno, yo me tomo el 132, dije, por decir algo.
te llevo bel.
no no, no te hagas drama.
dale, no me cuesta nada y me quedo mas tranquilo.
bueno, dale. cual es tu auto?
ese, me dijo, y señaló un fiat de 1986.
me empecé a reir y le dije: jajaja, sos un salame.
es ese posta. ¿viste que prejuzgas?



miércoles, 30 de mayo de 2018

matias/7, o si, salgo con un genio

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matías habló, habló mucho. de su familia, de su carrera, de sus viajes.
yo, ya por mi tercer gin tonic solo sonreía y me bajaba el escote del sweeter para que supiese que había tetas por ahí.

se lo notaba nervioso, hablaba rápido y me tocaba intermitentemente la mano. me causaba gracia el gesto, era una especie de tic, como si necesitara comprobar  insistentemente si seguía ahí.

¿no querés comer nada?, me preguntó, de pronto. 
no, matías, corazón, comí a las 9 de la noche por suerte, no sabés lo que es belén con hambre, pero come vos, comé. 
llamé a la moza que me hizo un gesto de sorpresa genuina. ¿viste? vino, le dije, señalándole la obviedad de que ese tipo divinamente hermoso estaba ahí y me había hecho esperar pero que había venido a verme a mi, y carajo por qué elegí ese lugar tan oscuro, esta forra condescendiente no iba a poder apreciar toda la belleza de mi acompañante. 
la piba me sonrió como disculpándose. mientras matías elegía una hamburguesa y yo me ocupaba de solo mirarlo a él mi celular no paraba de vibrar. cuando se alejó la moza matías finalmente lo soltó:

¿quién te escribe?
b.-: ¿dónde?
en el celu, está sonando desde que llegué.
b.-: nadie, nada, eso, es que es nuevo y no se desde donde silenciarlo.
pero te están re escribiendo hace un rato, fijate, capaz que es importante.
b.-: no no.
¿son tus amigos?
b.-: no no.
jaja son tus amigos. a ver que te ponen.
b.-: no no.
dale, me divierte.
b.- no te va a divertir.
quiero ver, me dijo mati, y me agarró la mano como dándome ánimos. y yo, que resulta que al final parezco ser sospechosamente fácil, terminé aceptando.
b.-: ok.

prendo la pantalla del celular: 49 mensajes de wassap.
n.-: ¿llegó el exitoso o todavía no?
n.-: ¿llegó?
n.-: boludaaaaaa ¿te asesinó?
n.-: espero que le hayas tocado el pito primero.

matías estalló en una carcajada.
contestale, me dice.
b.-: no, no.
dale. quiero ver que respondes.
b.-: ok

llegó. es más exitoso de lo que creíamos. y alto. todavía no resolvimos si tiene pito.
n. me contestó de toque:
n.-: ¿tiene los dientes derechos?

matías estaba tentado.

p.-: malísimo que esté tan tarde.
p.-: o sea primera cita boluda, no da.
p.- ¿te vas a quedar o que?
p.-: ¿llegó?
p.-: cualquier cosa mandame un natalia natalia
p.-: ¿necesitás que te rescate?
copié y pegué:
llegó. es más exitoso de lo que creíamos. y alto. todavía no resolvimos si tiene pito.
p. también fue rápida:
p.- lo del pito es lo mas importante, ojeli.

grupo especialistas en cosas:
p.- ¿llegó? beléeeenn
llegó. es más exitoso de lo que creíamos. y alto. todavía no resolvimos si tiene pito.
p.- ¿pusiste reenviar a toda tu lista de contactos boluda?

l.-: ¿dónde estás? ¿seguís esperando?
l.-: nosotros vamos a comer una pizza sino venite a casa
l.- que patada en los huevos los tipos que llegan tarde.
l.- ¿estás? perfilamelo si llegó, andá al baño.
llegó. es más exitoso de lo que creíamos. y alto. todavía no resolvimos si tiene pito.
l.- uh que paja la gente exitosa. igual no te preocupes, no se te nota tanto todo el fracaso la primera vez.

son todos re vos, boluda, concluyó, tentado.
todo un einstein el mati, eh.

lunes, 28 de mayo de 2018

matias/6, o el gin tonic canta victoria

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me bañé e hice un baño de crema. el pelo quedó lacio, super lacio, este pelo del orto no me iba a ganar. elegí ponerme un jean y un suéter gris con los hombros descubiertos. las zapatillas all star rojas y después de probar varios peinados terminé optando por lo más clásico, una colita. me delinié los ojos mirandome fijamente al espejo. no estás tan mal, gordita, pensé.

habíamos quedado en vernos a las 10 pm. me puso un poco mal humorada el horario, porque era ambiguo. ¿tenía que ir comida o comíamos ahí? no quise ser goma y preguntarle, al fin y al cabo él se venía desde san isidro. dudé sobre si comer o no, y terminé decidiendome por lo primero. belén sin cenar puede ser un agujero sin fondo de maldad y mal humor. hice una milanesa y me arrepentí mientras la comía porque estaba segura de que la ropa se me había llenado de olor. era tal la ansiedad que estaba lista desde las 7 de la tarde, esperar a las 10 se me hizo interminable. entremedio el celular no paraba de sonar, n.-, m.-, p.- y l.- querían saber TODO y no paraban de mandar mensajes, poniendome más nerviosa todavía. de matías, ni noticias.
a las 9.30 decidí que me pondría en camino para el lugar de encuentro (oldest de caballito) y justo en ese momento cae un mensaje de matías diciendo que estaba saliendo. me pareció que era un poco tarde pero que se yo. al rato envía por wassap su ubicación:
m: seguime por aca, estoy llegando un poco tarde.

dudé sobre si volverme a casa a esperar pero decidí tomarme el subte, ya no me bancaba estar en casa.
a las 10 ya estaba afuera del lugar y me di cuenta de que tendría que esperarlo un rato largo. enseguida me agarró frío asique entré. subí al primer piso y busqué un lugar en semi oscuridad, pensé que tal vez los defectos se suavizarán así. la moza me miró con lástima, ¿vas a tomar algo, mamita?. había un lejano goce en el tono, asique traté de aclararle que no estaba ahí sola sino que esperaba a alguien, si si, mamu, seguro que ya llega, dijo, y acrecentó a niveles astronómicos la sensación de desamparo ridícula que sentía.
fue en ese preciso instante en el que decidí que esta nueva etapa de mi soltería no podría transitarla sobria como las anteriores, asique le pedí un gin tonic. a los quince minutos, cuando subió a traermelo y vio que todavía estaba sola, me dijo con compasión: uh, seguro que se le hizo tarde, no te preocupes.
evidentemente mi imagen era desoladora.
entre los mensajes de mis amigos 
¿llegó? ¿cómo es? 
¿todavía no llegó? 
¿pero a que hora se juntaban? 
cualquiera llegar tarde en la primera cita 
¿y ahora, llegó? ¿ahora sí? 
se amontonaban los mensajes de matías: estoy llegando eh, disculpame. ya estoy ya estoy. ¿me ves la ubicación?. estoy cerca. 
para que dejara de escribir le contesté: 
ok.
¿ok le pusiste belén? va a pensar que estás enojada, me reproché.
estoy enojada, hace cuarenta minutos que lo espero.
bueno viene desde san isidro, concilié.
menos mal que comí.
el gin tonic que tomé de un saque y un enorme mal humor fueron reemplazando a los nervios iniciales. me pedí otro, que terminé tan rápido como el primero.
y ahí, justo ahí, una voz masculina, grave pero tímida, exclamó:

¿belén?
me di vuelta. 
alto, altísimo, casi 1,90. morocho, pelo negro, barbita de tres días, sonrisa impecablemente blanca, ojos verdes, una remera azul oscura, una campera de cuero con unos pequeños detalles en dorado, y un jean. a medida que mi vista iba bajando, el mal humor se disolvía rápidamente hasta que llegué a las rodillas.
frené.
era uno de esos jeans de moda todos desgastados y lleno de agujeros, digno de un tincho cualquiera y encima combinados con unas zapatillas enormes con velcro.
cerré los ojos y dejé que el gin tonic me bloquiara los pensamientos nazis.

lo miré.
si, soy yo.
m: cuando me tiraste ese ok pensé que te habías ido a la mierda, gracias por esperarme.
hice silencio. se sentó enfrente mío. estaba visiblemente nervioso.
mantuve el silencio.
hizo un chasquido con la lengua. nerviosamente desplazaba las manos sobre sus muslos y rodillas una y otra vez.
el silencio se sostenía, mi cara era inexpresiva. el gin tonic se me había subido a la cabeza y pensé que la única técnica que no me dejaría al descubierto era callarme la boca.

m: mirá, me puse la única campera que encontré con algo dorado.
agarró mi mano y, con un gesto rápido, la soltó.
me miró a los ojos y con una sonrisa divinamente nerviosa, casi que susurró:
m: ¿me perdonás que llegué tan tarde? tenía muchas ganas de conocerte. espero no haberla cagado ya.

y la verdad, no se si era el gin tonic o yo, pero ya le había perdonado todo a esa sonrisa.