mis padres fueron radicales, yo soy peronista, lo de progre vino por default. no entiendo lo de guardar secretos y siempre lloro en todas las sesiones con mi analista así siento que no desperdicio 700 pé. mi último gran descubrimiento es que soy una discapacitada vincular. lo específico nunca fue mi fuerte, amo odiarme y te juro que soy mejor con la cara en movimiento.

la unica diferencia entre la realidad y la ficción es que la ficción debe ser verosímil .- mark twain

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dijo de belén el caricaturista historiador bobrow: "el idiolecto de la autora de este blog asume todos los tópicos culturales más políticamente incorrectos de occidente sin por ello asumir su carga ideológica".

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jueves, 15 de noviembre de 2018

inés, 3 escenas y las cosas que no siento

belén: tengo dos escenas para vos. tres.
inés: escenas. como si fuesen cuadros de ficción.
belén: sí.

el silencio de inés me sonó a desaprobación. mantengo el mío obstinada. finalmente, contesta.

inés: que raro vos, confundiendo los planos. a ver.
belén: estuve viendo una serie. ella es psicóloga, tiene un accidente, cuando se recupera se da cuenta de que no quiere tener sexo con el marido. abren la pareja. hay una escena con su propia psicóloga donde aparecen un montón de cosas, está muy bien la escena, la serie maso.
inés: ajam. ¿y?
belén: pareciera que el tema de la serie es la pareja abierta pero no. no es. es la muerte.
inés: ¿cómo es eso?

escucho que inés se acomoda en su silla.
intento acomodar las ideas para que se entienda lo que quiero contar.

belén: claro. ahí en esa sesión la psicóloga encuentra un patrón. cuando la protagonista era joven se le muere la mamá. la mina lo que hace en ese preciso momento, el de la muerte, es cagar al novio (que es el marido actual) con un ex. y la psicóloga de la protagonista logra linkear eso con la muerte de un paciente de ella ahora, y esta cuestión de abrir la pareja. básicamente lo que la psicóloga le dice es que para transitar el problema de la muerte, la mina inconscientemente se genera problemas externos que si puede controlar. ante la imposibilidad de control de la muerte, la mina ¨arma¨ conflictos que si puede manejar. y ahí la psicóloga le dice que está bien sentir, que sentir más es mejor. que ella para transitar la muerte anuló eso, y la sensación de control externo de las cosas le calma la ansiedad. le da ilusión de que puede manejar ese vacío. pero que cuando uno no siente dejás de distinguir que te duele y que no, pero también dejás de conectar con lo que te emociona, con lo que te gusta, con lo que te hace bien.

hablé muy rápido, pienso que tal vez no se entendió nada. acomodo los almohadones que tenía en la espalda y espero. a veces los tiempos de inés eran muy lentos para mi, me generaban ansiedad. me miré las puntas de los pies, que mugre que tenían mis zapatillas, podría lavarlas de vez en cuando.

inés: y te viste.
belén: ¿vos me viste?
inés: me suena familiar, si.
belén: segunda escena. salgo con pablo, uno de happen. era lindo, pero no me gustaba tanto porque vino en jogging. era un ratón además, pidió agua para no pagar bebida. reclamó diez pesos que iban de propina. pero chapamos bien, entonces fui a la casa. le hice un poco de bullying porque él empezó y yo pensé que eso me habilitaba.
inés: ¿a qué?
belén: y... se burló de mi toc de la pulcritud. asique hice chistes sobre que vino en pijama y que era amarrete.
inés: ajam
belén: en mi defensa debo decir que se reía.
inés: mmm.
belén: bueno nada, me pajea, él, hasta que acabo. yo entonces le hago un pete, pensando que bueno, era un ratito y cojiamos. o sea porque después de pajearme como que el chabón se acuesta panza arriba y no hace nada más. y yo no entendía que onda, que quería. asique dije capaz que es un pete.
inés: ...
belén: bueno, se lo hago, me alaba mientras lo hacía, fue todo muy rápido no habrán sido mas de 3 minutos no se. me dice yo casi estoy y yo interpreto que para cojer entonces subo y resulta que el chabón acaba.
inés: ¿a dónde?
belén: solo, yo había subido y acaba no se. no cojimos. se acabó encima.
inés: ajam.
belén: nada, se puso todo raro ahí. yo dije algo como uh no vamos a cojer.
inés: ajam.
belén: mis amigas dicen que estuvo de más, que ahí la cagué. no se.
inés: y que pasó.
belén: nada. me acuesto al lado y el chabón me dice que va a cerrar los ojos si no me molesta. yo le pregunto si va a dormir y me dice que si, o que un rato, no sé que me dice no me acuerdo la verdad. y yo empecé a cucuquear que me iba a tener que quedar si se dormía y no quería asique le dije que me iba. y ahí como que todo se puso mas extraño, me dice bueno te acompaño al colectivo. le dije que me iba en uber. todo se volvió raro y robótico. me quiso dar un beso y yo le di uno en la mejilla no se.
inés: ajam.
belén: después le cuento a mis amigas y resulta que a ellas no les pareció tan mala cita. yo dije bueno, chapaba bien, capaz me lo puedo cojer. tres días después le mando un mensaje haciéndole un chiste y el pibe inmediatamente ME BLOQUEA DE WASSAP Y ME DEJA DE SEGUIR DE INSTAGRAM. todo a la vez.
inés: ¿por?
belén: que se yo. porque ponele que no le guste, no me llevas a tu casa. o sea, pasó algo en la escena del sexo que lo ofendió evidentemente no se. pero además porque no me bloqueo cuando me fui. no entendí.
inés: ¿cual es la tercera escena?
belén: acá entra tu personaje preferido. ÉL.
inés: no es mi preferido. es tu constante más bien.
belén: bueno, le mando a ÉL un meme. una foto de don´t ignore me i sucked your dick.




inés: ffffjjajajfffjjajajjajajaja
belén: reite inés, es gracioso.
inés: jajajaja.
belén: me manda un audio cagado de risa. lo de siempre: hola lilu, nunca en mi vida te ignoré, me hacés sentir bien, te quiero lilu bla bla bla.
inés: ¿bla bla bla? ¿te da lo mismo que te diga que te quiere?
belén: no es lo importante acá. cuestión que charlamos y me cuenta que volvió a la merca. y que se puso de novio con una brasilera que no habla casi español que conoció en una fiesta y que así es más fácil porque no tiene que estar de levante para cojer todo el tiempo. pero que ya solucionó lo de la sexopatía de cojer con todas. estaba en pasta de campeón, ya lo conozco cuando se pone así. o sea, flaco, trasladás una compulsión, el sexo con todas, a otra, la merca, es obvio. pero bueno. 
inés: que te generó que te contara que está con otra.
belén: nada, que me va a generar.

el silencio fue profundo.
me acomodé la remera hacia abajo y pensé que el marrón del color del diván era bastante feo.

inés: no se. ¿nada de nada?
belén: ÉL siempre está con otras. no me prestás atención. es lo que vengo contandote desde el principio.
inés: si, te presto atención. te pregunto que te generó a vos.
belén: nada. ya se como es. siempre está con alguien. yo también estoy con otros. siempre fuimos así nosotros.
inés: claro.
belén: lo que quería contarte de esto es otra cosa. ÉL me dice algo haciéndose el lindo porque está up. viste como es, cuando esta con la merca y cojiendo y se pone en winner total. después reaparece unos meses después deprimido y llorando.
inés: si, el comportamiento del adicto es así.
belén: bueno. nada, entonces se hace el capo y yo me hago la que fracaso y así nos relacionamos y le cuento mis malas citas y ÉL se ríe y nos distraemos.
inés: ajam. para que se quede tranquilo de que en el fondo solo te interesa ÉL. y ÉL te dice que solo te quiere a vos.
belén: no, cambiá la novela inés.

la escuchó cortar una hoja del block de hojas.

belén: bueno, entonces le cuento lo del judío y en vez de reirse me manda un audio y me dice que yo siempre trato mal a los tipos. que a ÉL también lo trato mal pero que ya se acostumbró y me quiere así.
inés: ajam.
belén: ese es el final de la tercera escena. que me dice que lo maltraté al judío, y de paso me dice que lo maltrato a ÉL.
inés: y eso que te genera.
belén: no se. no sabía que maltrataba a la gente.
inés: a los tipos, dice ÉL.
belén: ÉL también me maltrata. es el código que tenemos.
inés: el bullying, ¿no?
belén: claro, es divertido.
inés: capaz es tu código y ÉL solo se adaptó a eso, como te dice.
belén: bueno, no se.
inés: cómo podés linkear las tres escenas.
belén: no se. vine a que lo hicieses vos.
inés: dale. ¿qué pensaste?
belén: la muerte de mi vieja obvio, en la primera escena. la imposibilidad de sentir cosas que tengo.
inés: si, ¿no?. siempre hablás de tus interpretaciones. de la cuestión racional. siempre tratás de entender. siempre te comunicas. tu vinculo con el otro es todo por medio de la palabra, los juegos de palabra, el bullying, las explicaciones, las discusiones.
belén: si, bueno, igual siento cosas.
inés: ¿qué sentís?
belén: ansiedad.
inés: eso no es un sentimiento belén.
belén: bueno... no se. 
inés: qué sentís por ÉL.
belén: eh... como que yo quería que...
inés: no, no que querías. que sentís.
belén: no sé. me gusta.
inés: ajam.
belén: no me digas ajam.
inés: te dice que tiene novia. ¿qué sentís?
belén: nada. era obvio.
inés: te dice que te quiere mucho. pero que tiene novia. qué sentís.
belén: no se... nada.
inés: no te da celos.
belén: yo estuve con otra gente también.
inés: no te pregunté eso.
belén: bueno, no, no me da. no me dan celos inés, perdón.
inés: cuando te bloqueó el judío. que sentiste.
belén: nada, que voy a sentir. o sea, no entendí.
inés: o sea que el problema era la explicación. el por qué ocurren las cosas.
belén: se.
inés: bueno. quiero volver a estas dos escenas sexuales. la de ÉL y la del judío.

pensé en la pulcritud extrema del consultorio de inés. todo muy sobrio, muy blanco, muy limpio. casi vacío. me pregunté por qué los consultorios de los psicólogos serían así. la neutralidad extrema, la objetividad aparente del espacio dónde uno viene a hurgar en su mierda más profunda.

belén: si, me di cuenta.
inés: ¿de qué?
belén: ÉL coje después de años conmigo y no acaba, me quedo en la casa a dormir y cucuqueo. el judío coje la primera vez que me conoce y se acaba encima, no me quedo a dormir e igual cucuqueo.
inés: sos rápida.
belén: si.
inés: ¿qué ves ahí?
belén: no se. ¿yo soy el problema? soy la variable común
inés: no creo que seas el problema. con ÉL cuando ÉL no acabó... el parecía contento igualmente. te abrazó, hizo cucharita, te dijo que no quería acabar, que no lo necesitaba.
belén: si.
inés: el judío te hizo acabar también y se tiró panza arriba. como si tampoco quisiera nada más.
belén: no entiendo.
inés: en las dos escenas sos vos poniendote ansiosa porque no sabes que quiere el otro. que necesita, como satisfacerlo.
belén: mmm... no se supone que para el sexo hay que acabar todos...
inés: no se supone nada belén. no hay reglas.
belén: bueno no sé.
inés: veo en vos un tema con la intimidad. hay como una disociación que haces medio rara. siempre que tenés sexo con alguien la cucuqueas, como decís vos. te pasó con ÉL, toda la escena posterior. hasta ese momento todo iba bien, todo estaba bien. con el judío lo mismo. en la escena del sexo dijiste algo extraño, te pusiste incómoda, te fuiste. 
belén: puede ser.
inés: es raro, igual. porque sos muy de intimar. la gente te cuenta cosas. permite que le hagas bullying sobre sus cosas. te cuentan sus adicciones, sus temores. pero cuando se da el tema sexual, que es una intimidad física, te pones nerviosa, actúas raro. alejás al otro y luego cuando el otro responde a eso y te aleja a su vez te sentís rechazada.
belén: mmm.
inés: vos sabes que en el amor tiene que haber cosas no dichas ¿no?. algo que descubrir del otro. tiene que haber idealización. un poco de misterio. algo que el otro se guarde.
belén: puede ser. 
inés: y vos con el tema del control querés saber todo. contás todo. jugás con las cartas en la mesa, ¿no?, me lo dijiste varias veces. 
belén: quiero controlar al otro.

cerré los ojos y me limpié las manos en el jean, repetí el movimiento de forma rítmica un par de veces hasta que inés retomó.

inés: no. yo creo que querés controlarte a vos. para no sentir cosas, justamente. y el sexo es un poco perder el control de uno. tal vez por eso tus reacciones posteriores son defensivas.
belén: ....
inés: vos no buscás controlar al otro. buscás controlar que el otro no te haga sentir cosas a vos. porque si sentís, podés vincularte con el dolor. y el dolor es incontrolable, y eso te remite a la muerte. no a la muerte de alguien, sino que la muerte es la falta. lo que no está. 
belén: como en la serie.
inés: la muerte es tu mamá que desapareció de tu vida, porque desapareció de la suya. vos querés bloquear el dolor bloqueando a la gente, creandote una fantasía de que si no las ves, ya no están mas en la tuya. pero esa gente está, existe. no las dejás de querer por bloquearlas, no solucionás lo que te pasa con ellas así. o porque te bloqueen. esto, ¿no?, este maltrato a ÉL, que él te dice que ya se acostumbró, fijate esto, lograste también que te bloquee simbólicamente, si querés, que no quiera tener sexo con vos. o vos bloqueas o te bloquean. funciona en todos los casos para mantenerte lejos de la posibilidad de sentir. 
belén: ...
inés: belén.
belén: ...
inés: ¿qué sentís?
belén: ansiedad.
inés: seguimos la próxima ¿dale?

martes, 6 de noviembre de 2018

pablo - el judío que no lo era - se esfuerza poco/2

esta historia empieza acá

me bajé del colectivo y pablo estaba esperándome apoyado contra una pared. tenía el pelo muy corto a los costados y un poco mas largo el resto, con unas ondas. de un castaño claro, casi rojizo pero sin serlo. blanco, super blanco, ojos marrones casi negros de lo oscuro, y labios gruesos. tenía un arito en su oreja izquierda que le daba un toque final, canchero.
me sonrió amplio.
le sonreí de costadé.
lo miré un poco mejor: tenía puesta una campera negra, impermeable, un paraguas enorme al estilo chaplin, y... ¿eso era un joggin adidas de tela de avión arremangado?. miré mejor.
si, si era. combinado con zapatillas deportivas.
el mal humor que parecía controlado hasta hacía dos segundos antes se expandió sin límites.
¿vino a conocerme en joggin, en serio?
intenté racionalizar que no era lo más importante el joggin. tenía que pensar en otra cosa.
pero para mi el joggin no era solo el joggin. era un mensaje claro: ni me esforcé en cambiarme para conocerte, mi interés es tirando a cero.

pablo, ajeno a todo esto que sucedía en una milimésima de segundo en mi cabeza, me sonrió otra vez.

pablo: ¿vamos?
belén: dale.
pablo: ¿todo bien?
belén: si, ¿por?
pablo: no se, te noté seria.
belén: puede ser.
pablo: ¿pasa algo?
belén: no, estoy neutra.

pablo soltó una carcajada.
me hizo sonreír.

pablo: neutra.
belén: claro.
pablo: sin onda.
belén: por supuesto.
pablo: bueno, yo vine con buena onda.
belén: bien por vos.
pablo: no estás a favor de la buena onda.
belén: creo que la buena onda hay que ganarsela.
pablo: ajam. como vengo.
belén: y, estamos caminando abajo de la lluvia, me estoy mojando, tengo frío...
pablo: uh. estoy empujandote a la poca onda.
belén: no estás ayudando a tirarla para arriba.
pablo: entremos acá.
belén: pero es solo hamburguesas.

se frenó y me miró unos segundos. no parpadeó. tuve que bajar la mirada.
su voz sonó cuasi amenazante.

pablo: ¿querés seguir caminando? no tengo drama.
belén: mmmm
pablo: ¿no te gustan las hamburguesas?
belén: mmmm. preferiría otra cosa, pero entremos.
pablo: señorita neutra.
belén: yo te dije que teníamos que elegir el lugar antes.
pablo: señorita neutra te lo dije.
belén: ble.

me abrió la puerta para que pase. pasé y se agachó sobre mi oreja para susurrarme: me gusta incomodarte, te ponés más linda así.

viernes, 2 de noviembre de 2018

qué sabés

l.-: ¿salís al final?
belén: si.
l.-: con ese que estaba re fuerte.
belén: sí.
l.-: no te veo entusiasmada.
belén: ya sabés que cuando me entusiasmo resultan ser un horror.
l.-: sabés que no creo en happen.
belén: jaja, tipo religión, creer o no creer.
l.-: si, pero este lo analizamos bien.
belén: si.
l.-: en instagram se ve divino también. subió storys normales, nada raro. fotos nuevas, no está gordo.
belén: te acordás ese con el que salí que estaba diez kilos arriba, que horror.
l.-: por eso, este está chequeado. ¿cuánto charlaste?
belén: una semana, maso.
l.-: y era pasable.
belén: parece amable. siempre me habló él, recordó él el día de la salida.
l.-: todo ok.
belén: además estudió en una pública, fundamental.
l.-: bue.
belén: no me gusta la gente que paga por tener un titulo de grado.
l.-: está bien. ¿y cómo te ves para esta noche? ¿sale?
belén: si sale qué.
l.-: garchesín.
belén: y no se. tengo que ver si lo siento.
l.-: boluda, los últimos cinco con los que saliste no te los garchaste. a tres te fuiste hasta las casas y nada.
belén: bueno, no lo sentí.
l.-: te quedaste en tetas.
belén: UNA VEZ.
l.-: histérica total.
belén: no se boluda, te juro que estoy ahí y no me pasa nada. para mi es el chape.
l.-: que cosa.
belén: no se, a la gente ya no le interesa chapar bien no se que les pasa. tipo te chapan dos segundos con la boca dura y ya te meten la mano por abajo de la remera para apretarte una teta. pará amigo, ponele un toque de onda.
l.-: revolveme el estofado.
belén: sazoname la almeja.
l.-: que les pasa.
belén: no se te juro. si vamos a cojer papu, para eso vine, banca dos minutos que me pre caliente el horno.
l.-: jaja. igual después no garchan.
belén: pero es que no boluda, si me fastidian. me tocan las tetas como si fueran un timbre. por qué apretas dejame en paz.
l.-: es tu culpa, por tenerlas tan lindas.
belén: pero parecen unos virgos boluda, yo no se. capaz es la edad y es todo mas rápido a los treinta. no me tiraron la data de que esto era así.
l.-: pero basta belén. cojetelos.
belén: te juro que quiero.
l.-: no, no querés. sino te los cojerías.
belén: así no quiero.
l.-: pero el de hoy pinta bien, ¿no?
belén: si, si. es re lindo. y alto. y tiene mucho pelo.
l.-: no te lo vas a cojer.
belén: qué sabés.

viernes, 26 de octubre de 2018

de domingo y una premonición

adquirí a domingo hace un par de meses.
era algo que venía pensando hace un tiempo, cansada de mis itinerarios conurbanenses (avellaneda, jose c paz, florencio varela). finalmente adquirí un auto en el peor momento del macrismo (así soy yo, siempre tomando decisiones importantes en momentos perfectos). me endeudé con mi padre y mi tía, puse la guita que había logrado ahorrar durante el kirchnerismo y domingo se incorporó a mi vida.

jamás había manejado en capital federal o gran buenos aires. mi ex tenía auto pero nunca me lo quiso prestar (pues forro, por supuesto), por lo que el primer viaje que hice implicó mucha transpiración y sufrimiento. tampoco había manejado nunca en autopista o ruta, pero me largué. si hay algo que se puede decir de belén (entre todo lo malo) es que el miedo nunca fue una de mis cualidades. tengo que hacer algo y lo hago, sin pensarlo, como salga. 
mis problemas en realidad no devienen del accionar (no me pongo nerviosa cuando tengo que hacer las cosas) sino de pensar en hacerlas. puedo darte un beso sin problemas, dar un exámen sin nervios, largarme a una ruta sin experiencia con tranquilidad. ahora, si comienzo a fantasear con eso en mi casa, segura y tapada con una frazada, las cosas comienzan a parecerme monstruosamente imposibles y termino decidiendo quedarme abajo de mi cama para siempre.
acción y reacción son mi fuerte.
el problema es cuando las elucubraciones comienzan a apoderarse de todo.

---
tengo un (mal) presentimiento desde que domingo apareció en mi vida.
me pasa cada vez que voy a buscarlo a la calle donde lo deje estacionado: pienso que no está, que desapareció, que alguien se lo llevó.
la sensación continua y molesta de que algo va a salir mal.
si lo encuentro en su lugar, lo miro atrás y adelante, buscando no se bien qué. saber si alguien se robó el guardabarros, si no rompieron el parabrisas, ni idea. 
el finde habíamos quedado juntarnos a almorzar con unas amigas. caminé por aranguren con la sensación de que solo encontraría un hueco donde había dejado a domingo. la primer cuadra no estaba y el corazón me empezó a latir fuerte, ¿se lo habrían robado?. caminé una cuadra más y lo vislumbré, ahí estaba. me acerqué y metí la llave, pero no entraba. caminé unos pasos para atrás y miré la patente: empezaba con S, claramente no era domingo.
miré hacia atrás y lo ví, un gris mas oscuro, ese era domingo. caminé hasta él y chequié la patente, empezaba con O, tenía que ser.  me aseguré de que el guardabarros estuviese en su lugar y que la llave entrase. todo ok.
aliviada me senté y prendí la radio. puse la dirección a la que iba en el waze del celular y quise ponerlo en el soporte dónde suelo ubicar el celular. no estaba.
me quedé unos segundos tildada. miré al piso y alrededor, en el asiento, nada.
pensé que me había subido al auto equivocado y me bajé rapidito a chequear la patente otra vez. 
era domingo.
volví a subir sin entender. ¿se habría enganchado en la campera la última vez que bajé? ¿lo había bajado yo sin darme cuenta? ¿cómo podía ser?
miré en el asiento de atrás y encontré cascaras de manies por todos lados. mi cerebro empezó a procesar la información: no estaba el soporte, nadie había comido manies en la parte atrás de mi auto conmigo. me acordé que tenía los lentes en la guantera y la abrí: no estaban.
alguien había estado de fiesta adentro de domingo y se había llevado un par de souvenirs.
me dio un ataque de risa que la información del robo haya tardado tanto en procesarse en mi cerebro y noté que una de las puertas traseras estaba sin traba.
domingo me engaña con otros, pensé.
ese día almorzamos ñoquis.
las fichas se acomodaban.
domingo avisaba.
me encanta encontrarme con señales y no prestarles atención.
-----

me di cuenta que me gusta manejar, me relaja. pienso en mi ex y todo lo que se quejaba cada vez que tenía que manejar a algún lado el pedazo de forro. cualquier cosa le implicaba un esfuerzo atroz, que pelotudo del orto. 
al principio escuchaba la radio pero me di cuenta de que me generaba estrés pues macrismo. asique armé un compilado con la mejor música del planeta tierra y la puse en un pendrive que domingo reproduce. los que estuvieron de fiesta en domingo no lo vieron y no se lo llevaron.
manejar distancias largas, entonces, con la mejor música del planeta tierra, me relaja. voy cantando canciones y dedicándosela a gentes diversas.
venía en eso yendo hacia josé c paz por el camino polémico para no pagar los tres millones de peajes que te cobran a precio oro, cuando un camión hecho mierda se me cruzó. frené de pedo y lo recontra putiee, además de tocar bocina porque soy una fundamentalista de dejarle en claro a la gente que es una pelotuda. frené ante un semaforo y el camión hecho mierda se frenó a mi lado pese a que había mucho lugar mas adelante. me dio un poco de miedo, pero ya les dije que ante todo soy la reina de la acción, asique bajé la ventanilla para seguir puteandolo. desde arriba un chico me miraba divertido. el pibe sonrió y juntó sus manos pidiéndome perdón. yo sonreí, pues soy débil ante la gente hermosa, y él me tiró un besito.
subí la ventanilla y encaré un tema de shakira  totalmente reanimada. la vida era linda y el mundo me amaba, era claro.
-----

diez minutos después el auto de adelante que había acelerado para pasar un semáforo en amarillo decidió frenar bruscamente.
yo, que mantengo siempre una distancia prudencial, frené atrás sin inconvenientes. estaba feliz, el universo me amaba. el cover de laura no está que estaba tarareando también.
diez segundos después sentí el impacto y mi cabeza dio violentamente contra el volante.
si esta era mi hora de morir, era casi de justicia poética que fuese en el lugar mas horrible de josé c. paz con el único tema exitoso de nek siendo cantado por una banda de gordos mexicanos de fondo. era claro que si mi vida era un transcurrir azaroso de boludeces absurdas, mi muerte no podía ser menos.



viernes, 19 de octubre de 2018

inés y la astrología coinciden, querido diario

19 de octubre. es viernes.

lacan decía algo así como que la angustia es correlativa del momento de suspensión del objeto en un tiempo en el que ya no sabe dónde está, hacia un tiempo en el que va a ser algo en lo que ya nunca pueda reconocerse.

suspendida ando.
siento que estoy cercana a algún tipo de certeza y que cada tanto la acaricio pero en cuanto intento racionalizarla se me escurre.
en medio de un mar enormemente calmo pero no por eso menos angustiante. en el centro de la nada. nadar no sirve porque no se hacia donde.
la respuesta natural es flotar.
el agua me mece suavemente y me adormezco.
encontrar el punto exacto en dónde el relax no termine en dormirme definitivamente y me hunda.

aunque un final en el fondo del mar tiene algo de poético.
un cuerpo perdido.
otra cosa que ya no soy yo.
Él me escribió un comentario en facebook. una boludez. nunca me había escrito nada.
releo el comentario.
entro a su perfil.
lo veo sonreír en las fotos.
pienso que está grande.
eso debe implicar que yo también lo estoy.
¨estar grande¨.
la única forma de vivir es volverse grande.
--
inés sigue hinchando por ÉL. está muy convencida de que hay algo.
pienso que tal vez soy mejor relatando historias que escribiéndolas y se creyó la novelita del hijo rojo.
le pregunté a la astróloga. hizo como una cosa dónde superpone las dos cartas natales: hay una conexión de otras vidas acá. imposible de resolver en esta.
pero también: no se si te conviene este chico, ojo. mucho ego, mirá acá. y tendencias bígamas, usa el sexo como un arma. pero mirá acá: no puede evitar sentirse atraído por vos. no te va a soltar nunca, ojo. tal vez lo tengas que soltar vos. es el rey de la ambigüedad.

pienso que tal vez todo esto no es sobre ÉL sino es sobre mi. él es anecdótico.
tal vez todo sea sobre aprender a vincularme con otra gente.
alguien distinto a mi.
que entiende distinto, piensa distinto, siente distinto, reacciona distinto.

siento que estuve toda la vida relacionándome con gente similar a mi.
tal vez es bueno esto.
encontrar otra manera de vincularme.

inés insiste, ÉL está desde siempre en este análisis belén. ¿por qué?, la única variable constante de tu análisis después de tu madre y tu padre.
ÉL como una continuidad intermitente en mi vida.
le digo a inés que ÉL cerró la puerta a cualquier vinculo por fuera de la amistad.
inés dice que yo le creo mucho a las palabras. uno a veces dice cosas que siente en ese momento y después cambian. otras veces dice cosas que no siente pero que le salen por miedo, enojo, frustración. o dice cosas que piensa que quieren decir algo y significan otra cosa. o vos interpretás algo de lo que te dicen que no necesariamente es lo que te dijeron. la palabra es más liviana de lo que pensás. 
creo que tiene razón, pero bueno. qué puedo hacer con eso.
inés dice que dejar de interpretar. dejar de juntar indicios que te corroboren tus hipótesis. dejar de revisar las situaciones tres millones de veces. dejar de poner las situaciones a consideración de los puntos de vista de los demás.
dejar de ser yo inés, básicamente. si me odiás, decimelo.
inés dice que no. que solamente ir para adelante. dejar de racionalizar e interpretar. tomar las cosas sin tanto peso real. empujar.
cómo inés, cómo.
para inés es simple: identificá lo que querés. dejá que el vinculo fluya. se creativa. 
---
belén: te extraño, pijachu. ¿cuando tomamos un vinito?
ÉL: ¡lilu! ¡hola! termino de poner a punto la casa y vineamos. quiero que veas como quedó todo.
belén: eso suena lejano.
ÉL: ya armé la biblio. me falta: mesa, pintar dos paredes, dos cuadros, instalar el bidet. como mucho, primeros días del mes que viene.
----
creo que no fui lo suficiente creativa.
no dijo que no. dijo que si. puso una fecha. quiere que vea la casa terminada. sigue hablándome de muebles.
no veo entusiasmo.
pero no tengo que sobreinterpretar.
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dejar que fluya.
que carajo es fluir.
si hay algo que no hago yo es fluir.
no puedo fluir.
necesito un mapa de las cosas.
saber hacia donde vamos.
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la astróloga dice que ÉL tiene personalidad adictiva. la precisión para detectar cosas en gente que no conoce me sigue sorprendiendo. ¿querés relacionarte con alguien con personalidad adictiva?, me pregunta.
inés sin saberlo hace la misma acotación pero sin adivinar. con información. lo mas complejo de este chico es estas tendencias adictivas que tiene belén.
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pienso que tengo ganas de relacionarme con alguien que sienta cosas.
a veces yo no tengo sensaciones.
mis vínculos con los otros se resuelven racionalmente.
la carta de este chico está inundada de agua belén, de lo emocional dice la astróloga. y vos no tenés casi agua en la tuya, nada. tenés que aprender a salirte del aire y de la tierra, de la racionalidad y materialidad extrema. los vínculos no se racionalizan, se sienten. se entienden desde otro lado. 
inés dice que me vinculo con los otros como si yo no tuviese que ver. las cosas cambian y yo me sorprendo, como si lo mirara desde afuera. como si fuese la historia de otro. transitas tus relaciones como si fuesen un cuento que le pasan a otros. a partir de eso las analizas. te están pasando a vos belén. vos tenés que ver con que los vínculos cambien. no es todo responsabilidad del otro. no es que vos reaccionas a las transformaciones inesperadas de los demás. tenés que ver con esas transformaciones. empezá a hacerte cargo.
le digo que yo me hago cargo.
inés dice que no. siempre estás como sorprendida. como si vos no tuvieses que ver con las reacciones del otro.
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cambié mi bio de twitter.
ahora reza discapacitada vincular.
me agotan los demás. me agota interpretar a los demás.
no a los demás, a tus vínculos afectivos, dice inés. sos muy funcional para lo laboral, para lo social, para lo que no implique un involucramiento afectivo denso. pero en cuanto hay afecto involucrado, ahí empieza el problema.
mis problemas son los otros que quiero. que me quieren.
estás esperando todo el tiempo que te rechacen. a la defensiva. buscando señales para poder irte antes vos, rechazás primero siempre y ni te das cuenta.
la astrología dice que todo el tiempo intento anticiparme. clasifico a la gente como buena virginiana meticulosa, encasillo, armo estereotipos y meto a la gente en el casillero correspondiente. el astrólogo me preguntó si mi miedo al vinculo afectivo no tendrá que ver con el miedo a que los demás me encasillen a mi y me descarten, lo mismo que hago siempre yo. estás aterrada por el otro, me dijo sin pestañar. ¿qué te da miedo? ¿no pertenecer? sos parte. estas viva, sos una instancia ínfima de este sistema solar enorme. si no pertenecieses ya se te hubiese caido un piano en la cabeza y no estarías acá. relajá. no busques indicios. pertenecés, porque estás.
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no fui a gimnasia. me levanté la cama y ni bien volví me vine a acostar de nuevo.
el mundo es grande y horrible.
en mi cama con isi ronroneando al lado y con internet todo es mas controlable.
un mundo pequeño y confortable sin otros que me confronten con la realidad inevitable de que hay otros afuera que no soy yo y con los que tengo que lograr vincularme funcionalmente.
me tapé con el acolchado y cerré los ojos sintiéndome segura.
tal vez necesite medicarme, no se.
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ayer me compré una malla entera. porque estamos grandes.
igual es sexy, mega escotada arriba y cavada abajo.
me gusté cuando me la probé. no se si voy a permitirme usarla en el mundo real.
porque afuera hay otros que encasillan como yo.
o será que yo ya me encasillé, ojeli.
si sigo faltando a gimnasia igual a la playa la voy a ver por fotos nomás.
digo esto mientras espero que sean las 17 hs para cruzarme al chino en pijama a comprar chocolate. (si, ya me puse el pijama, es mi armadura frente al mundo)
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quiero ser lo que nunca fui.
sentir lo que nunca pude sentir.
sea agua, sea ser creativa.
permitirme la posibilidad de ser distinta.
si te digo la verdad.
si te dijera que últimamente pienso en vos.
si te contara que me da miedo que te vuelvas importante.
si te explicara que para mi sería fácil olvidarme de vos. solo borrando el contacto, bloqueandote de las redes, dejando de pensar. no sería la primera vez que lo hago. deshacerme de algo que me angustia.
pero que no tengo ganas.
¿saldrías corriendo?
¿te asustarías?
sos inconmovible lilu, me dijiste una vez. lo dijiste con admiración.
¿y si me conmoviese?
ya no sería yo.
¿te sería gustando?
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¿sabés cuál es mi problema inés? que no puedo cuando los vínculos cambian. o sea, mientras eramos amigos con ÉL estaba todo bien. había un código. se que se hace con los amigos, manejo el vinculo, se como tengo que hacer. ser divina, divertida, leal, compañera. me sale eso. estar presente, acordarme de cosas. ahora, después ÉL me dijo un montón de cosas, cojimos. me empezó a hablar todos los días. entonces ya no eramos amigos. yo ya no sabía que hacer, el código era otro. le dejaba morir las conversaciones, lo evitaba. porque nada, soy belén, no se que hacer cuando el vinculo cambia. ÉL insistió y nos vimos otra vez. ok, como garche nos vemos, pensé yo. pero me saludó con un beso en la frente, entendés. entonces ahí fue cortocircuito. o sea, beso en la frente es somos amigos. pero me escribió al otro día otra vez. entonces nada, la cagué entendés. porque ÉL me mezcló los códigos. ahí fue cuando la cagué del todo y le pregunté si eramos amigos o garchábamos.
¿y qué te contestó ÉL?, me preguntó inés.
me contestó que no sabía que tenía que elegir uno.
bueno, ¿ves?, por qué empujas y forzas todo el tiempo. por qué encasillás. por qué necesitás definir con palabras.
porque no se que hacer inés. necesito ponerme en modo vínculo. no es lo mismo el vinculo de amigo, que el vinculo de garche, que el vinculo de novios. las funciones y la manera de comportarse son otras.
sos inviable, dice sebastián.
estás enferma belén, dicen mis amigas.
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la fantasía de saber todo, de tener toda la información.
de que las variables no se desordenen.
huir ante el dolor de un otro que es un extraño.
es la ilusión del control.
el auto control.
evitar desarmarme.
refugiarme en mi luna en tauro.
mi casa, mi gata, mi patio. 
no volver a conmoverme. la clave que encontré para sobrevivir.

miércoles, 26 de septiembre de 2018

belén aprende a compartir con ÉL/34

nota importante: para entender esta historia, es muy necesario leer las entradas de ÉL (hagan click acá) del 2013, dónde, justamente, ÉL aparece y yo lo cuento en tiempo real en el blog.

ÉL en el 2018:
14. chats e invitación
14 bis. inés me empuja hacia ÉL.
15. ÉL me acorrala
16. ÉL y el instante de volver a verte
17. ÉL y de cómo me achico un poco más
18. ÉL y la incompatibilidad lunar
19. ÉL lo pone en palabras
20. ÉL y no se que carajo está pasando
21. acá nos peleamos
22. Él y de las cosas que ya no podría soportar
23. ÉL me obliga a decidir
24. ÉL se confiesa
25. ÉL o ya no se que carajo está pasando
26. Él o la compulsión
27. Él o el impulso autodestructivo
28. ÉL y la bomba
29. Inés interpreta todo
30. un interludio
31. querido diario
32. querido diario bis
33. ay belén
salté de la cama y me cambié. me puse unas calzas nuevas negras y una camisa de jean anudada en la cintura. me peiné el flequillo y me hice una media colita.
me veía medio aniñada, pero sabía que a ÉL no le disgustaba verme así.
salí medio al trote escuchando de fondo las quejas de padre porque él había comprado comida para todos.
cerré la puerta de entrada y respiré el aire puro y el silencio. nadie me hacía preguntas ni me cuestionaba cosas. me di cuenta que antes era feliz y no lo sabía.

me tomé el subte y noté que estaba atrasada. bajé en castro barros y miré por el ventanal de los orientales. no lo vi.
esperé un rato afuera. el vientito me pegaba en las mejillas. metí las manos en el bolsillo de la campera y me sentí bien. me llamó la atención que no llegara.
me acerqué de vuelta al ventanal y miré hacia el costado. estaba sentado hace rato, de espaldas a la puerta. miraba para todos lados con expectativa.
pobre, pensé, lo dejé esperando veinte minutos. que boluda.
entré.
me paré al lado  y me miró. el rostro se le iluminó.

ÉL: lilu.
belén: que hacés, pijachu. estaba esperando afuera.
ÉL: uh, sos medio pelotuda.
belén: si, ya sé.

me incliné y le dí un beso chiquito en la mejilla.
me senté enfrente.

ÉL: me gusta esa camisa que tenés puesta. te queda re bien.
sonreí, amplia. se inclinó sobre la mesa y me tocó el hombro.
ÉL: pero ese bordado no me gusta.
belén: bueno.
ÉL: qué.
belén: algo bonito, una piña.
ÉL: nada que ver. qué decís además, vos sos igual. ¿querés que compartamos estos platos enormes para dos? traen papas fritas y huevos fritos.
belén: los fritos y nosotros.
ÉL: una relación conflictiva. pero es carne. te gusta un bife de chorizo. ¿no?
belén: si.
ÉL: lo pedimos con puré querés.
belén: no, pedí las papas.

me miró divertido por encima del menú.

ÉL: no querés compartir conmigo ¿no?.
belén: la nueva belén está aprendiendo a compartir comida.
ÉL: jajaja. cierto que no te gusta que te toquen el plato de comida.
belén: ni compartir.
ÉL: bueno, pero conmigo podés aprender.
belén: si. es una etapa dónde estoy aprendiendo muchas cosas.
ÉL: ¿y que tal te va?
belén: adiviná.

lunes, 17 de septiembre de 2018

ÉL o cuando todo explota/28

nota importante: para entender esta historia, es muy necesario leer las entradas de ÉL (hagan click acá) del 2013, dónde, justamente, ÉL aparece y yo lo cuento en tiempo real en el blog.

ÉL en el 2018:


hiperventilé toda la noche. no pegué un ojo.
finalmente, luego de lo que me parecieron siglos, por la ventana entró un resabio, tímido, de luz. 
me inundó la emoción. ya era de día, eso solo significaba una cosa: una excusa para poder levantarme.
me desenredé pacientemente de ÉL y salí de la cama sin hacer ningún tipo de ruido. me estiré el sweeter hacia abajo, intentando cubrirme un poco más las piernas. el piso estaba helado y no quise ponerme a buscar el pantalón ni las medias para no despertarlo. 
me senté en el comedor y me puse la frazada encima. busqué con la mirada mi celular, y lo encontré encima de unas cajas al costado. lo agarré. marcaba las 7:08 am. suspiré desengañaba, había pensado que serían las 9, algo así.
abrí twitter y me enfrasqué en las noticias hasta que apareció ÉL, totalmente desnudo.
levanté mi vista sorprendida y nos miramos.

ÉL.- ¿que pasó?
belén.- nada nada. andá a dormir.
ÉL.- ¿estás bien?
belén.- si si, me desperté.
ÉL.- nunca te dormiste.
belén.- si me dormí.

lo miré de arriba a abajo. ÉL se miró también.

belén.- estás desnudo.
ÉL.- si, ahora me visto.
belén.- no, no te vistas. seguí durmiendo.
ÉL.- no, no puedo dormir si estás despierta acá sola.
belén.- no pasa nada.
ÉL.- si, pasa.

se fue a la habitación y volvió vestido. me tiró el jean y lo que restaba de mi ropa.

ÉL.- vestite que te llevo.
belén.- ¿a dónde? son las 7 de la mañana.
ÉL.- si, te llevo a tu casa así podés dormir.
belén.- estás en pedo que me vas a llevar a mi casa a esta hora.
ÉL.- bueno, no se, vamos a desayunar.
belén.- ¿a dónde vamos a ir a desayunar? mirá la hora que es.
ÉL.- bueno, te hago unos mates.
belén.- andate a dormir, no dormiste nada. ayer te levantaste super temprano.
ÉL.- no me puedo dormir si vos no podés dormirte.
belén.- bueno vamos a acostarnos.
ÉL.- no, no dormiste en toda la noche. te llevo.
belén.- cómo me vas a llevar a las 7 de la mañana, en todo caso me tomo un taxi.
ÉL.- te llevo.
belén.- no, esperá, sentate. escuchá lo que te estoy diciendo. nos acostamos los dos de vuelta y listo.
ÉL.- no.
belén.- no seas caprichoso.
ÉL.- vos sos una caprichosa de mierda, no podés dormir, te llevo a tu casa, no quiero que estés sin dormir.
belén.- no quiero que me lleves a mi casa a esta hora, estas en pedo pibe.
ÉL.- bueno, no te vas a quedar todo el día acá, en algún momento te vas a tener que ir.

el comentario me cayó como el orto. ¿este hijo de puta me estaba acusando de que me quería instalar en su casa? ¿que mierda le pasaba? todo el intento de tolerancia y paciencia que había exhibido hasta ese momento desapareció. me sentí rechazada, ofendida, echada.

no dije una palabra más. me levanté y empecé a cambiarme. agarré mis cosas con energía.
ÉL percibió el cambio de tensión de la situación y empezó a hacer chistes. iba detrás mío comentando boludeces.

ÉL.- lilu.

ni lo miré.

ÉL.- lilu, te ponés más bonita cuando te enojás.

abrí la puerta del departamento y salí al pasillo. ÉL me siguió, monologando. me corrí sin mirarlo para que abriese la puerta de entrada del edificio. la abrió y salí detrás. ÉL venía medio al trote detrás mío sin parar de decir pelotudeces.

ÉL.- lilu, el auto está para el otro lado.

seguí caminando en la misma dirección.

ÉL.- ey, bel.

me agarró el brazo y me liberé con un gesto seco como si hubiese recibido de su cuerpo una patada eléctrica. lo miré fijamente.

belén.- déjame en paz.

ÉL se quedó mudo.
me di vuelta y seguí caminando entre prostitutas hasta que vislumbré un taxi y lo paré. me subí y recién ahí volví a mirar para dónde estaba ÉL.
seguía exactamente en el mismo lugar.
le di la dirección al taxista y arrancó.

jueves, 13 de septiembre de 2018

ÉL o la compulsión/26

nota importante: para entender esta historia, es muy necesario leer las entradas de ÉL (hagan click acá) del 2013, dónde, justamente, ÉL aparece y yo lo cuento en tiempo real en el blog.


ÉL en el 2018:


no recuerdo el sexo. no se si es que no lo recuerdo por la cantidad de vino que había tomado, por los nervios, o por lo desconcertada que estuve en todo momento. 
cojer implicó una obsesión de ÉL por complacerme: quería que yo acabara. y yo, que siempre fue una chica aplicada, acababa. creo que acabé como 3 veces: por la penetración, por como me tocaba, por sus caricias. quería que estuviese feliz y si para eso yo tenía que acabar todo el tiempo, lo hacía. mis sentidos estaban atentos como nunca, todo generaba una reacción placentera.
siempre fui algo estructuradita para el sexo.
bhá, para todo, pero para el sexo también. para mi el sexo es eso que hacés con otra persona. es como la estructura de un cuento clásico: tiene un inicio, una tensión que crece, un momento de espera, suspendido, dónde parece que no pasa nada pero está pasando todo y que no es más que la espera que te empuja al clímax final. traducido: hay una previa, un desenlace que implica la suspensión del tiempo real y reduce toda tu vida a ese momento en el que estás vos y el otro  y la culminación que implica que ambos acabemos. si es juntos, mejor. si no, acaba uno y el otro ayuda al que no acabó. y luego listo. nos vamos a dormir.
sin embargo yo no entendía que le pasaba a ÉL, que necesitaba. le hice sexo oral, lo acaricié, lo masturbé, lo penetré. cada cierto tiempo me frenaba y volvía a intentar que yo acabara y yo pensaba que ya no iba a acabar, que ya había acabado mil veces SIN ÉL porque ÉL había querido que así fuese, porque no me permitió intentar acabar una sola vez, pero juntos. yo ya no quería acabar y no entendía por qué no me permitía ayudarlo a ÉL. pensé que seguramente era mi culpa, que estaba haciendo todo mal, que no lograba que le gustara. ÉL no me decía absolutamente nada, y yo empecé a lamentar haber acabado, que nuestra relación sexual hubiese parecido dos personas masturbándose en pos del objetivo último y no vinculándose entre sí. como todo con ÉL la situación se salió de mis posibilidades de control; fue como un sexo en continuado sin inicio ni final claro, en dónde ÉL todo el tiempo quería hacerme acabar y yo no entendía que era lo que tenía que hacer para que acabe ÉL.
la imposibilidad de controlar que estaba pasando me estaba matando y tuve la compulsión estúpida que tengo siempre: intenté verbalizar al pedo todo.

belén.- ¿no te gusta?
ÉL.- ¿mmm?
belén.- no se, el pete que te hago, ¿lo hago mal?
ÉL.- no, como lo vas a hacer mal.
belén.- no se... decime que querés.
ÉL.- no soy muy de hablar.
belén.- yo tampoco. pero... no entiendo... no se como puedo acompañarte para que acabes.
ÉL.- quiero que acabes vos.
belén.- pero yo ya acabé pijachu.
ÉL.- jajaja, qué.
belén.- quiero que acabes vos.
ÉL.- me cuesta acabar.
belén.- ¿por mi culpa?
ÉL.- nada es tu culpa. dejame tocarte un poco más.
belén.- ya me estás tocando.
ÉL.- si, y me gusta. con la mano izquierda.
belén.- si, se nota.
ÉL.- jajajajjajajajajaja, sos una hija de puta.
belén.- jajajaja.
ÉL.- que forra que sos.
belén.- nada que ver.
ÉL.- si.
belén.- si soy un amor.
ÉL.- a veces sos muy amor. y a veces...
belén.- qué.
ÉL.- no se qué pensar.
belén.- ¿no vas a acabar?
ÉL.- no te preocupes por mi.
belén.- si me preocupo. es re egoísta esto.
ÉL.- ¿querer que vos estés bien es egoísta?
belén.- no. no permitir que el otro te de placer.
ÉL.- puede ser. perdón.
belén.- te perdono si no me volvés a tocar nunca con la mano izquierda.
ÉL.- pelotuda.
le di un beso.
ÉL.- ¿vas a escribir mi historia en el blog?
belén.- claro. solo escribo de vos en mi blog.
ÉL.- ¿ah sí?
belén.- por supuesto. sos el centro de mi universo.
ÉL.- me acuerdo cuando encontré la historia que habías escrito de cuando nos conocimos.
belén.- no me hagas acordar, que verguenza.
ÉL.- me encantó leerte. te dije que iba a encontrar tu blog aunque no quisieses.
belén.- si, ya se.
ÉL.- no se por qué la bajaste. se la quise mostrar a un amigo para hacerme el super pijachu y ya no estaba.
belén.- ya se. la borré.
ÉL.- por qué, que mala que sos.
belén.- porque me da paja que te hagas el pija.
ÉL.- jaja. y miranos ahora. resulta que tengo un blog solo para mi.
belén.- obvio. se llama ¨enamorada de ÉL¨
ÉL.- ¿me escribís poemas de amor?
belén.- uno por día.
ÉL.- ufff.
belén.- que.
ÉL.- tu tono.
belén.- que tiene.
ÉL.- a veces te ponés tan forra.
belén.- por qué. es la verdad, ya sabés que nunca pude vivir sin vos.
ÉL.- por eso me esquivaste seis años.
belén.- tal vez si.

me di vuelta en la oscuridad y le di la espalda.

ÉL.- lilu.
belén.- qué.
ÉL.- al menos no te escapaste esta vez.

lunes, 3 de septiembre de 2018

ÉL y el primer cortocircuito de la noche/21

nota importante: para entender esta historia, es muy necesario leer las entradas de ÉL (hagan click acá) del 2013, dónde, justamente, ÉL aparece y yo lo cuento en tiempo real en el blog.

ÉL en el 2018:
14. chats e invitación
14 bis. inés me empuja hacia ÉL.
15. ÉL me acorrala
16. ÉL y el instante de volver a verte
17. ÉL y de cómo me achico un poco más
18. ÉL y la incompatibilidad lunar
19. ÉL lo pone en palabras
20. ÉL y no se que carajo está pasando

me quedé sola en el comedor y empecé a enroscarme. ¿no quería estar conmigo? ¿para qué me había invitado? ¿es que estoy gorda? no le gusto, es eso.
el estomago empezó a hacerme ruidos raros y mi ánimo cambió bruscamente. me di cuenta de que si permitía que mi cucuqueada se expandiera todo se iba a ir a la mierda. tenía que escaparme de mi cabeza, y lo único que se me ocurrió fue meterme en la cocina. abrí la puerta de sopetón y me recibió una humareda importante.

belén.- ¿qué hacés?
ÉL.- papas fritas.
belén.- ¿papas fritas hijo de puta? mirá la hora que es.
ÉL.- por vos cualquier cosa lilu.

sonrió amplio, y se puso a maniobrar con una ensalada mientras vigilaba los bifes a la plancha. 
se me revolvió aún más el estomago al ver la cantidad de aceite que le ponía a todo y sentí (les juro que lo sentí) como el olor se me impregnaba en el pelo, la ropa, el alma y el cerebro. 
cerré los ojos intentando controlar un ataque compulsivo de pulcritud virginiana. conté hasta cinco y repetí como mantra: vos podés belén, tranquila. 
abrí los ojos de vuelta. lo vi enfrascado en manejar las distintas hornallas. me dio ternura la dedicación que estaba poniendo en cocinar. 
en eso estaba cuando preguntó desconfiado.

ÉL.- ¿te gusta no? 
belén.- si si.
ÉL.- ¿seguro?
belén.- no estoy muy acostumbrada a tanto frito, pero obvio que me gusta.
ÉL.- ¿lilu, no te gusta? 

soltó la sartén que pegó contra la cocina con un golpe seco.
pensé rápido. se me da horrible mentir y ÉL era extremadamente perceptivo.

ÉL.- hago otra cosa. que querés.
belén.- si me gusta.

le mantuve la mirada e intenté que la voz me saliera lo mas firme posible.
ÉL.- no te gusta. te pregunté.

contraatacó. que difícil, la puta madre, este chabón.
mantuve la línea. me reí un toque forzadamente.

belén.- como no me van a gustar las papas fritas. no estoy acostumbrada a tanto aceite, nada más.
ÉL.- uh bueno. yo quería que todo te guste.
belén.- me gusta.
ÉL.- no.
belén.- si me gustan.
ÉL.- es obvio que no.

el fastidio que estaba intentando controlar me atacó como una bofetada.
belén.- te estoy diciendo que si. que denso que te pones.
ÉL.- ¿yo? ¿a quién no le gustan las papas fritas?
belén.- ¿pero quién dijo que no me gustaban?
ÉL.- no me tenés que decir nada. se te nota todo enana.
belén.- me gustan.
ÉL.- no me gusta que me mientas.
belén.- que gomoso que sos.
ÉL.- no soy gomoso. quiero que estés bien.
belén.- entonces no me rompas mas las pelotas.

salí de la cocina con ganas de dar un portazo pero me contuve.
desde ahí lo escuché quedarse con la última palabra.
ÉL.- no te gustan porque nunca comiste MIS papas fritas lilu. ya vas a ver.

jueves, 23 de agosto de 2018

ÉL me acorrala/15

nota importante: para entender esta historia, es muy necesario leer las entradas de ÉL (hagan click acá) del 2013, dónde, justamente, ÉL aparece y yo lo cuento en tiempo real en el blog.

ÉL en el 2018:

ÉL me había invitado a cenar a su casa, estaba recién mudado. prometió que iba a cocinarme.
el sábado amanecí con una sensación extraña. intenté pensar en otra cosa, hacerme la boluda, pero eran claramente nervios. pensé que era muy idiota, treinta años al pedo belén. la sensación de molestia se fue acrecentando a lo largo del día. 
me tranquilicé a mi misma pensando que seguramente pasaría algo, alguien cancelaría, nadie hablaría del tema y la fecha pasaría, como había pasado cada vez que habíamos arreglado para vernos durante estos seis años: siempre alguno retrocedía sobre la marcha. 
bueno, en realidad era yo la que retrocedía, pero eso no lo pensé.
mi sábado pasó entre escuchar música y tomar mates. no podía concentrarme en nada. de repente un trueno estruendoso anunció tormenta, creo que hasta casí sentí como vibraba todo. la lluvia torrencial no tardó en aparecer. me acerqué a la ventana y miré como se caía el mundo. estuve media hora mirando la lluvia caer cada vez con mayor fuerza.
pensé que era un mensaje de los astros, del planeta tierra, de la naturaleza, del cosmos, de dios, de la diosa fortuna. estaba todo super claro, no teníamos que vernos. yo no podía ir a tomarme el 53 bajo este diluvio, viajar durante una hora hasta la zona mas profunda de constitución con esta tormenta, empaparme las diez cuadras que me separaban del bondi mas los minutos de su espera. agarré el celular para mandarle un mensaje. pensé unos segundos y escribí:
belén.-: uh viste como llueve... no creo que pueda ir.

lo releí. me pareció estúpido cancelar una cita programada desde  hace seis años con una excusa tan pelotuda.
borré el mensaje.
miré un rato más por la ventana.
volví a agarrar el celular.

belén.-: che, estoy medio resfriada y salir con este temporal...

lo borré de nuevo. que pelotuda que sos belén por favor.
pensé que tal vez la mejor estrategia era no dar señales de vida. con suerte el tampoco las daría y así retomaríamos nuestro ciclo habitual de no vernos. en el peor de los casos si me escribía sería super tarde y no se, me haría la muerta. ya fue. estaba pensando si apagar el celular para hacer la muerte mas creíble cuando sonó en mi mano. 
era ÉL. cerré los ojos y recé para que sea una cancelación. los abrí y leí:

ÉL.-: lilu, tengo el auto, te busco y te traigo a casa.

puse el celular boca abajo, como si eso borrara el mensaje recibido. pensé un par de minutos. todavía podía hacerme la muerta. la panza empezó a hacerme ruidos raros, estás muerta de miedo belén. nunca te pasó esto, no es normal. comportate. es ÉL, durante dos años se vieron casi 3 o 4 veces por semana, no hay nada raro, vas, la pasan bien, te volvés, ya está. no pasa nada. vos podés.

di vuelta el celular.

belén.- ¿de dónde sacaste un auto? ¿lo compraste en cuotas con la american express sin limite que te dieron?
ÉL.- es de mi madre. estoy desarmando un placard, estuve todo el día con esta bosta. llevo el placard a casa y te paso a buscar. ¿no te arrepentiste, no?
belén.- ¿por qué habría de arrepentirme?
ÉL.- porque es lo que hacés siempre.

lo odié. no le contesté.

ÉL.- ¿me vas a dar tu dirección así te busco o no? después de tantos años de decirte que quería visitarte...
belén.- es carabobo xxx
ÉL.- nos vemos en un rato lilu. esperame.

eso hice, me senté a esperarlo. y tuve la molesta sensación de que hace mucho lo único que estaba haciendo era exactamente eso.

martes, 7 de agosto de 2018

lautaro se ama/8


lautaro me miraba fijo y cada tanto hacía silencios penetrantes.
no solo estaba de mal humor, sino que me estaba empezando a poner incómoda.
sentía que no había nada que controlara en la situación. codeado en la barra me miraba en silencio y tomaba su cerveza. yo intentaba repasar temas de conversación para llenar los silencios, pero lautaro continuaba ahí, impenetrable.

lautaro: en que pensás.
belén: nada, por.
lautaro: porque veo como estás carburando. se te nota.
belén: ¿si?
lautaro: si.
belén: no estoy pensando en nada.
lautaro: te voy a dar una ayuda.
belén: ¿si?
lautaro: claro, para que no te sientas tan perdedora en el bullying. repetí tercer año.
belén: jajajaja.
lautaro: vos sos docente no te podés reír de mi.
belén: bueno, al final no eras tan maravilloso.
lautaro: mas o menos. repetí porque era honesto y no me macheteaba como mis compañeros.
belén: guau. hasta en repetir te encontrás una virtud.
lautaro: obvio. estoy lleno de ellas.
belén: las puedo ver si.
lautaro: ¿te hace mal a la vista?
belén: ¿tanta luz?
lautaro: claro.
belén: si
lautaro: bueno, vas a tener que acostumbrarte.
belén: que dificil para dormir
lautaro: estoy pensando en poner black out en el cuarto.
belén: claro
lautaro: pintar las paredes de negro
belén: ¿entraremos los dos?
lautaro: ¿vos, yo y mi ego decís?
belén: claro. no los quiero incomodar.
lautaro: te podemos hacer un espacio.
belén: que amable.
lautaro: soy un sol. la gente me suele amar.
belén: claro. sos el preferido de tus padres no?
lautaro: ¿como lo supiste?
belén: me lo imaginé.
lautaro: único varón. único pelirrojo. único con hijo. todo sonrisas y simpatía. y eso que los colorados somos una de las minorías mas discriminadas del planeta, ojo. pero me sobrepuse.
belén: cuando sea grande quiero ser como vos.
lautaro: te puedo dar unos tips.

lautaro dominaba una y otra vez la conversación y yo sentía que sólo podía seguirlo, no podía evitar que eso me molestara mucho. ya habían pasado tres horas e iba por el tercer gin tonic. lautaro hacía largos silencios sin sonreír, solo mirandome,  y yo sentía que todo se me subía a la cabeza.
hice un comentario sobre una cita horrible que tuve en el cual el tipo no paraba de hablar un segundo.

lautaro: no está bueno que hables mal de otros.
belén: ¿no está bueno para quién?
lautaro: en general, digo. yo no hablo de las minas con las que salgo.
belén: me imagino. estás tan ocupado escuchándote a vos mismo que ni registras a la mina.
lautaro se carcajeo por única vez en la noche.
lautaro: ¿me estas queriendo decir algo?
belén: no no. solo adivino que tal vez te pasa eso. sos tan maravilloso.
lautaro: increible.
belén: inteligente pese a repetir.
lautaro: muy honesto.
belén: ¿no me vas a decir nada lindo a mi?
lautaro: no.
belén: por qué.
lautaro: porque ya repartiste los papeles y este es el que me diste.
belén: ¿cual?
lautaro: el del egocéntrico y malvado.
belén: no veo que te cueste mucho.
lautaro: hago mi mejor esfuerzo belén.
belén: me parece bien.
lautaro: contame de tu peor cita.
belén: no, si te hiciste el lindo. ya fue.
lautaro: dale. contame.
belén: no.
lautaro: bueno.

el silencio se hizo espeso. lautaro me miraba y yo, que no se que se hace cuando no puedo decir miles de palabras, me estiraba el sweter sobre las manos. decidí que no me iba a ganar en esta. levanté la mirada y él seguía ahí, con su mirada penetrante, casi sin parpadear. de pronto se semi sonrió, me tironeó la mano en un gesto casi tierno e insistió:
dale bel. contame todo.

domingo, 29 de julio de 2018

lautaro TE AMO o el torneo de tu vida/4


estoy de vacaciones. sin embargo me desperté a las 9 de la mañana. fui a gimnasia, volví a mi casa, me bañé, desayuné. 11 am.

el pensamiento estaba en mi cabeza desde las 9 pero me venía haciendo la boluda. no seas pelotuda belén, ni lo conocés, no te obsesiones, dejate de joder, por favor, que arrastrada, todo por una pija, cortala estúpida, pensá en otra cosa.

me hice algo de almorzar, las horas eran chicle. a las 13 hs lo supe: no me iba a escribir. ni se te ocurra escribirle, me amenacé. hacé tu vida, vamos vamos. ni idea cuál era tu vida antes del colorado pero no importa, concentrate, no te va a escribir ni siquiera era tan lindo no abras la foto enferma sos una psicótica cortala dios mio verguenza me das verguenza basta cortala ¿qué hacías antes de tomar esa captura de tinder? concentrate uh dios me tienen que medicar urgente por favor intensa del orto.


sonido de mensaje. la ilusión, breve, surca mi rostro.

m: yyyyyyyyyy
b.-: ¿y qué?

eso, ni te importa. hacete la boluda.


m: si escribió el colorado porno boluda.
b.-: ahhh, eso, no.

eso eso, que nadie se entere de que sos una psicótica, venís muy bien.


m: ah no, malísimo.

b.-: si, que se mate.
m: belén, no le escribas.
b.-: ni en pedo, tengo dignidad.

si, claro.


después de lavar los platos del almuerzo, me hice unos mates y puse intrusos de fondo (conduce la one de la moria). abrí el word de la tesis y sentí que mi existencia no tenía ningún tipo de sentido sin colorados en mi vida. ¿para qué esforzarme en terminar una tesis? tal vez solo debía dejarme morir y ya.


bueno, tal vez esperaría un horario limite y luego si, la muerte. si no me escribe a las 15 hs es el fin. no, bueno, a las 16 hs todavía puede escribirme, puede ser. tengo tiempo de cambiarme todavía y buscar un vestido de novia por mercado libre. 16 hs es la hora limite y lo borro. y luego la muerte.


de pronto, el milagro:

[15:59, 25/7/2018] lautaro: che al final no puedo. tengo torneo de dominó hoy

no me escriban, ya estoy muerta.

martes, 10 de julio de 2018

andate a la concha de tu madre

               una oda inversa para un machirulo de clase media

me olvidé como se hacía.
tanto tiempo pensándome en falta por no querer hacerlo
con vos.
tantas discusiones donde me hacías sentir culpable.
decidí, para alivianarte el dolor, que no era
con vos entonces.
que era que no quería hacerlo con nadie.

que yo ya no tenía deseo.

hace cuatro meses nos separamos.
y recién ayer me di cuenta.
de que no se cómo se desanuda un destino impuesto.
mientras vos cojías con otras por mi supuesta culpa
porque yo no quería cojer
con vos
y me lo hacías saber
dejando miguitas viriles por el mantel
yo me castigué y decidí que si no quería cojer con vos
entonces
era porque no quería cojer con nadie.

te quedaste con lo que más te gustaba de mi:
              una concha estrechita
                            que
                            se terminó
                                cerrando
                                completamente.

pero que pedazo de hijo de puta resultaste.
                           no te bastó con secarme
                           de a poquito.



y esto también
es el patriarcado:

terminar
de pronto
         y sin darte cuenta
convertida en una conchuda promedio.