mis padres fueron radicales, yo soy peronista, lo de progre vino por default. no entiendo lo de guardar secretos y siempre lloro en todas las sesiones con mi analista así siento que no desperdicio 700 pé. mi último gran descubrimiento es que soy una discapacitada vincular. lo específico nunca fue mi fuerte, amo odiarme y te juro que soy mejor con la cara en movimiento.

la unica diferencia entre la realidad y la ficción es que la ficción debe ser verosímil .- mark twain

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dijo de belén el caricaturista historiador bobrow: "el idiolecto de la autora de este blog asume todos los tópicos culturales más políticamente incorrectos de occidente sin por ello asumir su carga ideológica".

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martes, 29 de enero de 2019

mariano el subtitulador promete/3

esta historia empezó acá
y sigue acá, dónde mariano la rema

luego de una semana de hablar prácticamente todos los días, mariano propuso vernos. me sorprendió un poco la rapidez tras meses de lidiar con procastinadores compulsivos y chateadores seriales. se ve que tiene apuro en asesinarme, pensé, divertida, y le dije que si, que dale, que me parecía bien. total, él era quién iba a venir, a mi no me cambiaba nada.

propuso el viernes como un día posible y le dije que yo no tenía problema, pero le recordé que justo era en pleno G20 (¿se acuerdan del G20 y de todo eso de que el macrismo nos integraba al mundo?, qué épocas aquellas, no como hoy que si somos afortunados de tener luz nos tenemos que sentar encima de un ventilador liliana porque prender el aire acondicionado es tan solo un sueño). no iba a haber medios de transporte, y dado que vivíamos a 27 kilómetros la situación se complicaba. mariano me dijo que lo bancara, que iba a ver si el padre le prestaba el auto el sábado. 

el viernes hablamos. yo cené con unas amigas y debatimos acerca de que tan fracaso sería mi próxima cita mientras chateaba con él. sin embargo, a eso de la medianoche mariano me dejó de contestar.

pensé que tal vez se habría dormido y no me preocupé. sin embargo, cuando se hizo sábado y no hubo mensaje mañanero ni intentos de comunicarse conmigo de su parte empecé a ponerme de mal humor. estaba segura de que mariano desaparecería. ya lo odiaba.
esperé hasta las 3 de la tarde y nada, silencio total. indignada, le escribí un mensajito escueto y neutral:

belén: hola, ¿venís al final?. avisame si no podés así no me clavo acá.

esperé la respuesta un rato largo, pero nada. ofuscada por poner fichas en desconocidos salidos de la internet, me tiré a dormir la siesta. habré (mal) dormido unos 30 minutos hasta que el celular vibró sobre la mesa de luz. estiré mi mano y abrí un ojo.

mariano: si, disculpame. estoy con un tema familiar. pero quiero verte si o si. no se bien cuando termino, pero ni bien salga, voy para allá. 

suspiré y pensé que me iba a terminar cancelando a las diez de la noche. pensé que responder... no tenía un plan alternativo y parecía amable. decidí darle el beneficio de la duda.

belén: si querés nos vemos otro día. no hay apuro.

me odié por dejarle servida la puerta de escape, pero mariano no la tomó.

mariano: no. quiero verte. te aviso cuando termino.

miré la hora, eran las 5 de la tarde. volví a dejar el celular y me debatí si bañarme o esperar mejor la confirmación.
agarré de vuelta el celular y revisé las conversaciones que tuvimos. mariano era amable, se mostraba interesado, era divertido.

seguro que venía.
me levanté dispuesta a bañarme, me desnudé y prendí la ducha. cuando ya tenía una pierna adentro de la bañera, escuché vibrar de vuelta el celular.
ahí está la cancelación, pensé. 
dejé que el agua siguiese corriendo. me sequé la pierna y corrí a mirar el celular para confirmar lo que ya sabíamos: mariano no vendría, ni siquiera para asesinarme.

mariano: te voy a besar de una. preparate.

me sonreí.
pobre mariano. no tenía ni puta idea.

martes, 22 de enero de 2019

mariano, el subtitulador, la rema/2

esta historia empezó acá

belén, 31: y no sé, acá estás, remandola cuando te dije que 27 kilómetros ni en pedo. vos fijate.
mariano, 36: tenés razón. ¿me pasas tu whasap o hay que atravesar un porcentaje de bardeo innecesario para que me des esa información confidencial?
belén, 31: creo que ya lo completaste. es 1136......

me acosté en la cama y esperé un rato.
mariano no me mandó nada.
me molestó sentirme un toque desilusionada. después pensé que mejor, quién quería salir con alguien que vivía en la loma del orto. que se vaya a cagar.
puse el celular a cargar y apagué el velador.
estaba a punto de quedarme dormida cuando sentí el celular vibrar. intenté mantener los ojos cerrados y no hacer caso, pero solo duré unos pocos minutos. prendí el celular y sonreí. era él.

mariano: acá estoy.

me gustó que pensara que no tenía que presentarse. sin embargo mi neurosis volvió a la carga. 

belén: mariano, escuchame. te digo en serio lo de los 27 kilómetros. es muy paja, yo viajo mucho por laburo y la verdad quiero serte sincera, no viajaría tanto para ver a alguien. y me da paja chatear ad eternum, que parece que es la nueva moda.
mariano: a mi no me molesta ir a flores de vez en cuando. si vale la pena no me jode.
belén: como saberlo.
mariano: voy a obviar que sin conocerme ya hayas decidido no venir a verme. soy chef y cocino re rico, estoy seguro de que puedo motivarte.
belén: no me gusta la comida.
mariano: ¿?
belén: pensar en comida, comer, planificar comidas, ir a super, probar cosas nuevas. lo odio.
mariano: odias muchas cosas por lo que veo.
belén: si, claro.
mariano: bueno, yo quiero conocer gente distinta a mi, asique me venís bien.
belén: ¿gente distinta a vos?
mariano: claro. expandir mi círculo de contactos por decirlo de una manera.
belén: ¿de contactos? JAJAJAJAJA
mariano: no te rías boba
belén: instalate linkedin, te equivocaste de red.
mariano: basta.
belén: ¿que buscas, amigos? para eso facebook.
mariano: no.
belén: ahhh
mariano: minas. pibas. chicas. mujeres.
belén: sexo.
mariano: minitassss.
belén: expandir contactos tiraste. barrilete cósmico.
mariano: que bardera que sos hija de puta.
belén: estoy un poco agotada, la verdad.
mariano: ¿te vas a dormir?
belén: no no. del mundo del levante quiero decir.
mariano: ah, entiendo. yo soy un poco nuevo en esto...
belén: ¿cortaste hace poco?
mariano: mmm, mas o menos.
belén: ¿ayer?
mariano: basta belén.
belén: jaja. era un chiste, perdón.
mariano: puede que esté un poco oxidado. pero vos también...
belén: ¿yo también que?
mariano: no se, tenés una personalidad bastante avasallante.


mariano en 4 días se volvió una presencia constante.
me saludaba por la mañana, y empecé a notar ciertas regularidades.
entre las 9 y las 9.45 me tiraba un mensajito que comenzaba con un buenas o con un buen día bel.
a eso de las 14 hs me mandaba algún meme bardeando al presidente mau o a algún funcionario.
para las 20 hs me consultaba que iba a comer. mariano entonces me daba ideas para hacer rápido y variado.

me sorprendió un poco el nivel de atención y ternura que se expresaban en sus mensajes. nunca nos habíamos visto, pensaba yo, era raro. empecé a desconfiar, porque para una virginiana cualquier cosa fuera de la norma es digna de sospecha.
¿que planeaba este pibe?

la respuesta era obvia.
matarme, claramente.

viernes, 21 de diciembre de 2018

mariano, el subtitulador, o no, no voy a hacer esto de nuevo/1

a fines de noviembre la vida se me hacía insoportablemente estúpida.
ya prácticamente había renunciado a cojer bien luego de un par de encuentros desabridos. estaba desarrollando una nueva teoría (que en realidad era vieja y databa de mi última relación) que implicaba que para cojer blaaa, mejor no cojer. ¿quién lo necesitaba, al fin y al cabo? ¿no es esto el mundo moderno? un mundo de relaciones virtuales, soledades profundas, vínculos superfluos y sin responsabilidades afectivas, fotos de instagram modelando felicidades huecas y cojidas pedorras con treintañeros asustados de que no les funcione el pito.
cojer mal es peor que no cojer, esa es mi máxima hace muchos años (y por eso me pasé un año sin cojer con mi ex). si yo no acabo, si no hay conexión, si no hay atracción instantánea entre los dos cuerpos, no hay nada. y si no hay nada, que quede claro que hay vacío. 
¿qué tiene de malo el vacío?. parejas horribles teniendo sexo programado. gente que se odia conviviendo para sacarse fotos sonriendo en instagram. seres humanos que solo se soportan para no acercarse al abismo de la soledad acechante. sabía mucho de parejas horribles, un año habitando una. todos estamos solos, me consolaba, solo que algunos no lo saben.
el hastío del otro. de cómo uno es con el otro. 

¿no somos la generación con menos sexo de la historia?
¿no somos la punta del iceberg del fin de nuestra especie?
¿no estamos derrotando el patriarcado y ahora solo hacemos lo que sentimos?
¿no hay que ir contra los mandatos?
somos la generación mas sexualizada y con menos sexo de la historia.
el vinulo con el otro es cada vez mas mediatizado.
las frustraciones se resuelven con un click, un block, borrando un perfil. eso que me incomoda ya no está en mi rango de visión y si algo me genera incomodidad bai, puedo iniciar otra conversación con un otro nuevo.
no hay un otro. o si lo hay, tiene que ser lo mas exactamente posible parecido a mi. el otro que es yo.

hacía rato no entraba a happen porque cuando me compenetro con mis teorías casi que me las creo y las milito a full, les pongo el cuerpo y el alma.
una noche una notificación me recordó que hacía semanas no la abría.

mariano, 36: detesto a macri.
mariano, 36: ahora sí.
mariano, 36: hola.

miré las fotos. parecía mas chico.  era flaco, no parecía muy alto. pelo castaño cortito, con un jopo que le quedaba extrañamente bien, barbita. tenía rasgos masculinos pero delicados. ¿los ojos eran verdes?. me quedé un rato mirando la última foto, tenía una semi sonrisa y se le hacían unas líneas en las comisuras que me atraparon particularmente.

belén, 31: ahora todos lo detestan. no hay mucho mérito en eso.
mariano, 36: ¿si?, pero yo lo detesto desde antes.
belén, 31: desde cemento.
mariano, 36: claro.
belén, 31: bueno. 
mariano, 36: ¿y de dónde sos, qué hacés?
belén, 31: no, no voy a hacer esto de nuevo.
mariano, 36: ¿esto?
belén, 31: no quiero que tengamos esta conversación estandarizada de mierda. estoy harta.
mariano, 36: la repetición de datos que nos da una ilusión ridícula de saber algo del otro, claro.
belén, 31: ¿cuál es tu elemento de limpieza preferido?
mariano, 36: la lavandina en gel, obvio.
belén, 31: el mío es la lavandina. no sabía que existía en gel.
mariano, 36: hay match entonces.
belén, 31: puede ser.
mariano, 36: no se como sobrevivís sin conocer la lavandina en gel.

volví a abrir el perfil y recién ahí me di cuenta de que la aplicación nos marcaba a 27 kilómetros. me fijé en el mapita, obviamente me lo había cruzado cuando había ido a trabajar a josé c. paz. hice un gruñido de desesperanza y hastío.
tiré el celular lejos y me fui a hacer algo de cenar. dos horas después cuando lo volví a abrir, me encontré con otro mensaje de mariano.

mariano, 36: ¿y te funciona?
belén, 31: mariano, estás a 27 kilómetros. esto no va a pasar.
mariano, 36: ¿si? ¿no es que happen te tira a la gente cerca?
belén, 31: pasa que laburo en jose c. paz.
mariano, 36: bueno, entonces no hay problema.
belén, 31: si hay. voy una vez por semana.
mariano, 36: y bueno.
belén, 31: y ya termino.
mariano, 36: mmmm
belén, 31: ya fue. igual voy a tomar tu consejo de la lavandina en gel. beso.
mariano, 36: ¿no te vas a dar ni siquiera la chance de conocernos?
belén, 31: 27 kilómetros.
mariano, 36: te voy a visitar yo la primera vez.
belén, 31: mmmm.
mariano, 36: y si te gusto, la segunda también. venís vos la tercera.
belén, 31: que optimista que sos.
mariano, 36: no suelo serlo. pero para mi hay algo acá.
belén, 31: ¿ah sí? ¿te funciona ese chamuyo?
mariano, 36: yo no chamuyo. odiamos a macri y amamos la lavandina. es claro que hay algo.
belén, 31: es difícil.
mariano, 36: ¿conectar?
belén, 31: cómo sabés.
mariano, 36: porque vos y yo conectamos. te diste cuenta pero te estás haciendo la boluda porque te da paja que esté un poco lejos.
belén, 31: te gustaron mis tetas. es solo eso.
mariano, 36: además. decime una cosa.
belén, 31: ¿qué?
mariano, 36: ser así de bardera, ¿te funciona para cojer o no la ponés ni en pedo?

jueves, 15 de noviembre de 2018

inés, 3 escenas y las cosas que no siento

belén: tengo dos escenas para vos. tres.
inés: escenas. como si fuesen cuadros de ficción.
belén: sí.

el silencio de inés me sonó a desaprobación. mantengo el mío obstinada. finalmente, contesta.

inés: que raro vos, confundiendo los planos. a ver.
belén: estuve viendo una serie. ella es psicóloga, tiene un accidente, cuando se recupera se da cuenta de que no quiere tener sexo con el marido. abren la pareja. hay una escena con su propia psicóloga donde aparecen un montón de cosas, está muy bien la escena, la serie maso.
inés: ajam. ¿y?
belén: pareciera que el tema de la serie es la pareja abierta pero no. no es. es la muerte.
inés: ¿cómo es eso?

escucho que inés se acomoda en su silla.
intento acomodar las ideas para que se entienda lo que quiero contar.

belén: claro. ahí en esa sesión la psicóloga encuentra un patrón. cuando la protagonista era joven se le muere la mamá. la mina lo que hace en ese preciso momento, el de la muerte, es cagar al novio (que es el marido actual) con un ex. y la psicóloga de la protagonista logra linkear eso con la muerte de un paciente de ella ahora, y esta cuestión de abrir la pareja. básicamente lo que la psicóloga le dice es que para transitar el problema de la muerte, la mina inconscientemente se genera problemas externos que si puede controlar. ante la imposibilidad de control de la muerte, la mina ¨arma¨ conflictos que si puede manejar. y ahí la psicóloga le dice que está bien sentir, que sentir más es mejor. que ella para transitar la muerte anuló eso, y la sensación de control externo de las cosas le calma la ansiedad. le da ilusión de que puede manejar ese vacío. pero que cuando uno no siente dejás de distinguir que te duele y que no, pero también dejás de conectar con lo que te emociona, con lo que te gusta, con lo que te hace bien.

hablé muy rápido, pienso que tal vez no se entendió nada. acomodo los almohadones que tenía en la espalda y espero. a veces los tiempos de inés eran muy lentos para mi, me generaban ansiedad. me miré las puntas de los pies, que mugre que tenían mis zapatillas, podría lavarlas de vez en cuando.

inés: y te viste.
belén: ¿vos me viste?
inés: me suena familiar, si.
belén: segunda escena. salgo con pablo, uno de happen. era lindo, pero no me gustaba tanto porque vino en jogging. era un ratón además, pidió agua para no pagar bebida. reclamó diez pesos que iban de propina. pero chapamos bien, entonces fui a la casa. le hice un poco de bullying porque él empezó y yo pensé que eso me habilitaba.
inés: ¿a qué?
belén: y... se burló de mi toc de la pulcritud. asique hice chistes sobre que vino en pijama y que era amarrete.
inés: ajam
belén: en mi defensa debo decir que se reía.
inés: mmm.
belén: bueno nada, me pajea, él, hasta que acabo. yo entonces le hago un pete, pensando que bueno, era un ratito y cojiamos. o sea porque después de pajearme como que el chabón se acuesta panza arriba y no hace nada más. y yo no entendía que onda, que quería. asique dije capaz que es un pete.
inés: ...
belén: bueno, se lo hago, me alaba mientras lo hacía, fue todo muy rápido no habrán sido mas de 3 minutos no se. me dice yo casi estoy y yo interpreto que para cojer entonces subo y resulta que el chabón acaba.
inés: ¿a dónde?
belén: solo, yo había subido y acaba no se. no cojimos. se acabó encima.
inés: ajam.
belén: nada, se puso todo raro ahí. yo dije algo como uh no vamos a cojer.
inés: ajam.
belén: mis amigas dicen que estuvo de más, que ahí la cagué. no se.
inés: y que pasó.
belén: nada. me acuesto al lado y el chabón me dice que va a cerrar los ojos si no me molesta. yo le pregunto si va a dormir y me dice que si, o que un rato, no sé que me dice no me acuerdo la verdad. y yo empecé a cucuquear que me iba a tener que quedar si se dormía y no quería asique le dije que me iba. y ahí como que todo se puso mas extraño, me dice bueno te acompaño al colectivo. le dije que me iba en uber. todo se volvió raro y robótico. me quiso dar un beso y yo le di uno en la mejilla no se.
inés: ajam.
belén: después le cuento a mis amigas y resulta que a ellas no les pareció tan mala cita. yo dije bueno, chapaba bien, capaz me lo puedo cojer. tres días después le mando un mensaje haciéndole un chiste y el pibe inmediatamente ME BLOQUEA DE WASSAP Y ME DEJA DE SEGUIR DE INSTAGRAM. todo a la vez.
inés: ¿por?
belén: que se yo. porque ponele que no le guste, no me llevas a tu casa. o sea, pasó algo en la escena del sexo que lo ofendió evidentemente no se. pero además porque no me bloqueo cuando me fui. no entendí.
inés: ¿cual es la tercera escena?
belén: acá entra tu personaje preferido. ÉL.
inés: no es mi preferido. es tu constante más bien.
belén: bueno, le mando a ÉL un meme. una foto de don´t ignore me i sucked your dick.




inés: ffffjjajajfffjjajajjajajaja
belén: reite inés, es gracioso.
inés: jajajaja.
belén: me manda un audio cagado de risa. lo de siempre: hola lilu, nunca en mi vida te ignoré, me hacés sentir bien, te quiero lilu bla bla bla.
inés: ¿bla bla bla? ¿te da lo mismo que te diga que te quiere?
belén: no es lo importante acá. cuestión que charlamos y me cuenta que volvió a la merca. y que se puso de novio con una brasilera que no habla casi español que conoció en una fiesta y que así es más fácil porque no tiene que estar de levante para cojer todo el tiempo. pero que ya solucionó lo de la sexopatía de cojer con todas. estaba en pasta de campeón, ya lo conozco cuando se pone así. o sea, flaco, trasladás una compulsión, el sexo con todas, a otra, la merca, es obvio. pero bueno. 
inés: que te generó que te contara que está con otra.
belén: nada, que me va a generar.

el silencio fue profundo.
me acomodé la remera hacia abajo y pensé que el marrón del color del diván era bastante feo.

inés: no se. ¿nada de nada?
belén: ÉL siempre está con otras. no me prestás atención. es lo que vengo contandote desde el principio.
inés: si, te presto atención. te pregunto que te generó a vos.
belén: nada. ya se como es. siempre está con alguien. yo también estoy con otros. siempre fuimos así nosotros.
inés: claro.
belén: lo que quería contarte de esto es otra cosa. ÉL me dice algo haciéndose el lindo porque está up. viste como es, cuando esta con la merca y cojiendo y se pone en winner total. después reaparece unos meses después deprimido y llorando.
inés: si, el comportamiento del adicto es así.
belén: bueno. nada, entonces se hace el capo y yo me hago la que fracaso y así nos relacionamos y le cuento mis malas citas y ÉL se ríe y nos distraemos.
inés: ajam. para que se quede tranquilo de que en el fondo solo te interesa ÉL. y ÉL te dice que solo te quiere a vos.
belén: no, cambiá la novela inés.

la escuchó cortar una hoja del block de hojas.

belén: bueno, entonces le cuento lo del judío y en vez de reirse me manda un audio y me dice que yo siempre trato mal a los tipos. que a ÉL también lo trato mal pero que ya se acostumbró y me quiere así.
inés: ajam.
belén: ese es el final de la tercera escena. que me dice que lo maltraté al judío, y de paso me dice que lo maltrato a ÉL.
inés: y eso que te genera.
belén: no se. no sabía que maltrataba a la gente.
inés: a los tipos, dice ÉL.
belén: ÉL también me maltrata. es el código que tenemos.
inés: el bullying, ¿no?
belén: claro, es divertido.
inés: capaz es tu código y ÉL solo se adaptó a eso, como te dice.
belén: bueno, no se.
inés: cómo podés linkear las tres escenas.
belén: no se. vine a que lo hicieses vos.
inés: dale. ¿qué pensaste?
belén: la muerte de mi vieja obvio, en la primera escena. la imposibilidad de sentir cosas que tengo.
inés: si, ¿no?. siempre hablás de tus interpretaciones. de la cuestión racional. siempre tratás de entender. siempre te comunicas. tu vinculo con el otro es todo por medio de la palabra, los juegos de palabra, el bullying, las explicaciones, las discusiones.
belén: si, bueno, igual siento cosas.
inés: ¿qué sentís?
belén: ansiedad.
inés: eso no es un sentimiento belén.
belén: bueno... no se. 
inés: qué sentís por ÉL.
belén: eh... como que yo quería que...
inés: no, no que querías. que sentís.
belén: no sé. me gusta.
inés: ajam.
belén: no me digas ajam.
inés: te dice que tiene novia. ¿qué sentís?
belén: nada. era obvio.
inés: te dice que te quiere mucho. pero que tiene novia. qué sentís.
belén: no se... nada.
inés: no te da celos.
belén: yo estuve con otra gente también.
inés: no te pregunté eso.
belén: bueno, no, no me da. no me dan celos inés, perdón.
inés: cuando te bloqueó el judío. que sentiste.
belén: nada, que voy a sentir. o sea, no entendí.
inés: o sea que el problema era la explicación. el por qué ocurren las cosas.
belén: se.
inés: bueno. quiero volver a estas dos escenas sexuales. la de ÉL y la del judío.

pensé en la pulcritud extrema del consultorio de inés. todo muy sobrio, muy blanco, muy limpio. casi vacío. me pregunté por qué los consultorios de los psicólogos serían así. la neutralidad extrema, la objetividad aparente del espacio dónde uno viene a hurgar en su mierda más profunda.

belén: si, me di cuenta.
inés: ¿de qué?
belén: ÉL coje después de años conmigo y no acaba, me quedo en la casa a dormir y cucuqueo. el judío coje la primera vez que me conoce y se acaba encima, no me quedo a dormir e igual cucuqueo.
inés: sos rápida.
belén: si.
inés: ¿qué ves ahí?
belén: no se. ¿yo soy el problema? soy la variable común
inés: no creo que seas el problema. con ÉL cuando ÉL no acabó... el parecía contento igualmente. te abrazó, hizo cucharita, te dijo que no quería acabar, que no lo necesitaba.
belén: si.
inés: el judío te hizo acabar también y se tiró panza arriba. como si tampoco quisiera nada más.
belén: no entiendo.
inés: en las dos escenas sos vos poniendote ansiosa porque no sabes que quiere el otro. que necesita, como satisfacerlo.
belén: mmm... no se supone que para el sexo hay que acabar todos...
inés: no se supone nada belén. no hay reglas.
belén: bueno no sé.
inés: veo en vos un tema con la intimidad. hay como una disociación que haces medio rara. siempre que tenés sexo con alguien la cucuqueas, como decís vos. te pasó con ÉL, toda la escena posterior. hasta ese momento todo iba bien, todo estaba bien. con el judío lo mismo. en la escena del sexo dijiste algo extraño, te pusiste incómoda, te fuiste. 
belén: puede ser.
inés: es raro, igual. porque sos muy de intimar. la gente te cuenta cosas. permite que le hagas bullying sobre sus cosas. te cuentan sus adicciones, sus temores. pero cuando se da el tema sexual, que es una intimidad física, te pones nerviosa, actúas raro. alejás al otro y luego cuando el otro responde a eso y te aleja a su vez te sentís rechazada.
belén: mmm.
inés: vos sabes que en el amor tiene que haber cosas no dichas ¿no?. algo que descubrir del otro. tiene que haber idealización. un poco de misterio. algo que el otro se guarde.
belén: puede ser. 
inés: y vos con el tema del control querés saber todo. contás todo. jugás con las cartas en la mesa, ¿no?, me lo dijiste varias veces. 
belén: quiero controlar al otro.

cerré los ojos y me limpié las manos en el jean, repetí el movimiento de forma rítmica un par de veces hasta que inés retomó.

inés: no. yo creo que querés controlarte a vos. para no sentir cosas, justamente. y el sexo es un poco perder el control de uno. tal vez por eso tus reacciones posteriores son defensivas.
belén: ....
inés: vos no buscás controlar al otro. buscás controlar que el otro no te haga sentir cosas a vos. porque si sentís, podés vincularte con el dolor. y el dolor es incontrolable, y eso te remite a la muerte. no a la muerte de alguien, sino que la muerte es la falta. lo que no está. 
belén: como en la serie.
inés: la muerte es tu mamá que desapareció de tu vida, porque desapareció de la suya. vos querés bloquear el dolor bloqueando a la gente, creandote una fantasía de que si no las ves, ya no están mas en la tuya. pero esa gente está, existe. no las dejás de querer por bloquearlas, no solucionás lo que te pasa con ellas así. o porque te bloqueen. esto, ¿no?, este maltrato a ÉL, que él te dice que ya se acostumbró, fijate esto, lograste también que te bloquee simbólicamente, si querés, que no quiera tener sexo con vos. o vos bloqueas o te bloquean. funciona en todos los casos para mantenerte lejos de la posibilidad de sentir. 
belén: ...
inés: belén.
belén: ...
inés: ¿qué sentís?
belén: ansiedad.
inés: seguimos la próxima ¿dale?

miércoles, 14 de noviembre de 2018

pablo el judío que no lo era/5 y ni idea, che

esta historia empieza acá

entramos a la casa que compartía con otras dos personas.
fuimos hasta la pieza.
puso una música instrumental que me hizo doler un poco la cabeza.
me preguntó si quería agua.
me sonreí.
se sonrió.

me saqué los zapatos y él las zapatillas y la campera. me sorprendió encontrarme con una pancita prominente. me puse un poco incómoda, dude si era el lugar dónde quería estar. 
volvimos a besarnos y terminamos acostados.
estábamos en eso cuando se interrumpió.

pablo: ¿estás bien?
belén: si. por.
pablo: no se. quiero que te sientas bien.
belén: estoy bien.
pablo: no se si tenés ganas. ¿tenés ganas?
belén: no se.
pablo: bueno. ¿estás incómoda?
belén: ¿te parezco incómoda?
pablo: no, pero te noto tensa.
belén: si, tal vez necesitaba ese gin tonic.
pablo: ¿me dejás acariciarte? tengo muchas ganas desde que te vi.

no esperó que contestara. un poco bruscamente me sacó la remera y el pantalón. se puso sobre su lado izquierdo y comenzó a acariciarme desde arriba a abajo. mi piel se erizó completamente.

pablo: ¿qué pensas?
belén: mmmm
pablo: ajam. y qué más.

abrí los ojos y me sonrió. los volví a cerrar.
metió su mano debajo de mi bombacha y se acercó a mi oído.

pablo: voy a necesitar que me enseñes como te gusta.

agarré su mano y la puse sobre mi clítoris.
lentamente comenzó a acariciarlo circularmente.
luego se inclinó sobre mi y me besó.
y yo acabé.

pablo rodó sobre si mismo y se quedó ahí, inmóvil.
yo no supe que hacer, que estaba pasando.
pablo no se volvió a mover.
me empecé a poner nerviosa. ¿querría que le haga un pete? dudé un poco, no suelo hacer sexo oral la primera vez que estoy con alguien porque me parece demasiado íntimo.
pablo seguía ahí, solo me miraba. pensé que tenía que hacer algo, asique bajé.

belén: ahhh, pero tu pito....
pablo: jaja.
belén: es normal, que clase de judío sos.
pablo: te sorprendí, viste. tengo mis secretos.

el tamaño era tirando a chico, algo que agradecí, al menos en esta instancia incial. estuve poco tiempo, habrán sido dos minutos.

pablo: ya casi estoy.

puse mis piernas alrededor de su cadera y me agaché sobre él para besarlo. me besó.

belén: ¿tenés un forro?
pablo: es que... ya acabé.

lo miré sorprendida.
pablo se había acabado encima, literalmente.

belén: ahhh. ¿ya?
pablo: si...
belén: ahhh bueno.

salí de dónde estaba y me acosté al lado de él. el cielo raso estaba lleno de humedad y la música me resultaba insoportable.

pablo: ¿qué pensás?
belén: ...
pablo: ...
belén: ...
pablo: ajá.
belén: es que no estaba pensando en nada.
pablo: bueno.

el silencio se volvió pesado. no se me ocurría nada que decir.

pablo: ¿te jode si cierro un rato los ojos?
belén: ¿te vas a dormir?
pablo: eh... no se, capaz.
belén: ahhh. entonces yo me voy.
pablo: ¿te vas?
belén: y... si. si te vas a dormir...
pablo: ehh... bueno...

me levanté y empecé a vestirme. la situación era extraña. pedí un uber. pablo tardó mil años en encontrar las llaves.
después de diez minutos de esperarlo me fastidié.

belén: che, el auto está hace 5 minutos abajo.
pablo: si, ya voy.

me abrió la puerta y se inclinó para besarme.
no se por qué corrí la cara y me dio un beso en la mejilla.
me subí al uber y volví a casa sin entender qué carajo había pasado.

lunes, 12 de noviembre de 2018

una (pequeña) historia de amor

este año comencé a hacer algo que nunca había hecho.
si bien hace mucho camino sola, ceno o almuerzo sola en restaurantes y me siento sola en cafés y bares, incluso he ido a fiestas sin conocer a nadie, nunca me había animado a ir al cine sola.
no se por qué, la verdad. tenía la idea de que la soledad se acentuaba demasiado en una sala enorme sin compañía.
con múltiples dificultades para lograr que mis amigas me acompañen (la letanía de insistir cada vez que sale una peli que quiero ver y los capaz que nunca se concretan y se achiclan hasta que la pelicula desaparece de cartel), en abril hice mi primera salida sola (con un incidente divertido el cual narré en un pequeño cuento que en algún momento compartiré) y a partir de ahí no pude parar.

no se cómo me perdí de esta experiencia durante 30 años, la verdad. decidir la película sin tener que esperar el visto bueno de nadie, no coordinar horarios, hacer una merienda o cena pos o pre función en silencio, no tener que compartir mis sensaciones ni tener que dar explicaciones al resto, no tener que DEBATIR sobre lo visto posteriormente. todo era ganancia pura.

hoy, después de 3 intentos de ir a ver la película de queen con amigas, decidí ir a verla sola. salí de terapia y después de una lluvia que no esperaba y que por supuesto me empapó, llegué al cinemark de avenida la plata chorreando, literalmente.
el horario era uno de esos horarios ridículos dónde nadie habita las salas, pero increíblemente había gente. 4 parejitas distribuidas por la sala, dos grupos de amigos adolescentes haciendo un ruido insoportable con pochoclos y un grupo de doñas que se veía habían venido directo de tomar el té y hablaban del pobrecito de freddy.

yo llegué 20 minutos después de la hora de inicio y pensé que me había perdido la primera parte pero no. miré en la oscuridad la fila y caminé hasta la 7. en la butaca al lado del pasillo había despatarrado un pibe. el único solitario, además de belén (o sea, yo), por lo que pude chequear a partir de un paneo rápido de la sala. lo miré y lo vi cómodo, ensimismado en su celular. las colas todavía no habían terminado. me paré al lado y le pedí permiso. me miró sorprendido y calculé que debía tener mi edad. el pelo negro despeinado por la lluvia y una cara  masculina mas bien clásica, extremadamente pálida y llena de pecas. me pidió perdón, se paró y me dejó pasar. conté las butacas y vi que en la fila solitaria estaba él, una butaca vacía y la mia. tuve el impulso de sentarme al lado, pero pensé que tal vez se sintiese acosado. lo cierto es que yo había sacado la entrada el día anterior por internet y no había nadie en la fila, asique él había elegido un espacio vacío adrede entre la ocupada y la suya.

me senté y comencé a moverme porque nunca se cómo poner mis piernas en el cine. las butacas suelen ser muy altas y cómo mis patas no llegan al piso enseguida comienzan a adormecerseme. mientras me ponía de costado y juntaba una rodilla contra mi pecho levanté la vista y lo vi mirarme con curiosidad. le sostuve la mirada, envalentonada por la oscuridad tenue que nos rodeaba. él me sonrió.

la película comenzó pronto y a medida que avanzaba me di cuenta de que ambos estábamos atentos a las percepciones del otro. si él se reía, yo sonreía, si yo seguía el ritmo con mi pie, él comenzaba a hacerlo también. de pronto comencé a llorar, no porque la película me emocionara (me resultó francamente mala: es la historia oficial de brian may y roger, ellos son los buenos y freddie el que se equivoca siempre, hay un discurso moralizante horrible sobre el ¨modo de vida¨ de freddie sobrevolando toda la película, los personajes no tienen ningún tipo de profundidad y de un segundo a otro pasan de desconocidos a mejores amigos, el guión es pésimo, presentan a freddy como un idiota que se deja llevar por las narices por las malas compañías; la caracterización de su juventud es un horror y todo parece sumamente fácil en el recorrido del éxito. si hay algo de cierto en la aparente soledad de freddie - todos son felices y hacen todo bien menos él que no comprende del todo que queen es su familia y se deja llevar por la avaricia - deberían haberla explotado más) sino porque la voz de freddie me hace francamente feliz. escucharlo en sonido estéreo envolvente me generó una sensación de angustia total. (estoy pre menstrual además, digamos todo).
primero las lágrimas cayeron casi imperceptiblemente pero pronto fueron acompañadas de un lloriqueo ridículo que no supe controlar.
mi compañero de fila me miró un par de veces disimuladamente y yo me mordí el labio intentando silenciar la angustia. 
la escena final de la película, que básicamente es la recreación de los veinte minutos del concierto de live aid en wembley en julio de 1985 (y solo eso, gente, para eso me hubiesen pasado el concierto original y todos disfrutabamos más con el freddie de verdad) me estrujó la garganta de forma inigualable y los lagrimones se hicieron mares. cuando se recrean los juegos vocales entre freddie y su público, mi compañero comenzó a llorar también e, intempestivamente, se cambió a la butaca a mi lado.
lo miré sorprendida mientras con las manos intentaba secarme los ojos para no parecer tan psiquiátrica, pero él siguió con los ojos fijos sobre la pantalla. quise decir algo pero no se me ocurrió qué, asique volví a mirar al frente y a intentar sorber mis mocos lo más digna y silenciosamente posible.
concentrandome en eso estaba cuando mi compañero, con un movimiento natural, me agarró la mano. mi cara se enrojeció y un calor intenso se apoderó de mis mejillas. el corazón empezó a latirme más rápido y las lágrimas comenzaron a caer mas espaciadamente.
no me animé a mirarlo. no sé si él me miró. solo dejé que me acariciara la mano y la apretase suavemente acompañando los cambios de ritmo del freddie falso de la pantalla.

al finalizar - abrupta y ridículamente, debo decir - la película, nos quedamos en silencio escuchando los temas que musicalizaban las colas.
el cine se vació y solo quedamos nosotros. las luces se prendieron y nos miramos en silencio. un poco torpe, mi compañero me hizo una especie de apretón de manos y se levantó como si le hubiese dado una descarga eléctrica.
sin que nadie hubiese articulado palabras, se alejó por el pasillo.
yo me levanté lentamente, todavía un poco anonadada. subí lentamente las escaleras del pasillo y cuando salí miré buscandolo pero solo me crucé con una empleada precarizada del complejo que me miró sin ganas de vivir.

afuera llovía torrencialmente.
me acerqué a la puerta de vidrio del cine y pensé que me gustaba mucho buenos aires bajo la lluvia.
tomé coraje y salí. miré a la vereda de enfrente y vi a mi compañero de fila refugiado en una galería. él también me vió y me saludó con una mano y una sonrisa generosa. luego se metió por el pasillo.
yo también le sonreí.

me pareció bien.

jueves, 8 de noviembre de 2018

pablo, el judío que no lo era, espera/4

esta historia empieza acá
continúa acá
acá también
y acá, obvio

el cielo era una mezcla de grises y oscuridad.
no había absolutamente nadie en los alrededores.
el viento golpeteaba entre los árboles, había una brisa ridículamente cálida.
la noche estaba realmente hermosa.
caminamos varias cuadras hablando de nuestro encuentro. ninguno de los dos sabía que hacía el otro, a qué se dedicaba, que hobbies tenía.
habíamos pasado juntos mas de dos horas y no habíamos intercambiado casi datos informativos. me gustó eso.

belén: ¿falta mucho?
pablo: ¿para que?
belén: para el bar.
pablo: ah ni idea. era ver si nos encontrábamos alguno.
belén: ¿no me estabas llevando a un bar?
pablo: no. estaba caminando con vos.
belén: me engañaste.
pablo: no.
belén: no se dónde estamos.
pablo: yo sé no te preocupes.
belén: necesito un gin tonic.
pablo: bueno. mirá allá hay unas luces. capaz tienen.

nos acercamos al semáforo para cruzar. se puso en rojo. iba a cruzar pero pablo se me puso enfrente.
me miró un rato.
lo miré y me toqué el pelo en un acto reflejo.

pablo: está perfecto así.
belén: mentiroso.
pablo: te juro. para mi está perfecto así.

se inclinó y me besó con naturalidad. como si siempre nos besáramos, como si fuese un trámite al que estaba acostumbrado a diario.
nuestras bocas encastraron perfectamente.
suavemente me mordió el labio inferior.
nuestras lenguas se acompasaron tranquilamente, como si se conociesen.
pablo me atrajo hacia él con su mano izquierda y yo lo agarré del pelo.
fue ahí cuando lo olí. 
tenía un perfume riquísimo.

pablo me fue corriendo hasta que quedé contra una pared.
me apoyé y él se me quedó mirando un rato sonriendo.

belén: qué.
pablo: nada. te miro.
belén: por qué.
pablo: porque sos linda y te ponés nerviosa.
belén: no.
pablo: voy a besarte otra vez.
belén: no.
pablo: ¿querés venir a mi casa?
belén: no.
pablo: mmm. que difícil estás.
belén: no.
pablo: si.

se inclinó de nuevo sobre mi y me corrí.
belén: no, dejame.

pablo se acercó a medio centímetro de mi boca y se quedó ahí. sin hacer nada.
me mantuve estoica unos segundos eternos.
él también.
finalmente no aguanté más y volví a besarlo.
estuvimos así un montón. mil horas. 
de pronto volvió a lloviznar.
volvimos a caminar.
ambos sabíamos hacia dónde.

martes, 6 de noviembre de 2018

pablo - el judío que no lo era - se esfuerza poco/2

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me bajé del colectivo y pablo estaba esperándome apoyado contra una pared. tenía el pelo muy corto a los costados y un poco mas largo el resto, con unas ondas. de un castaño claro, casi rojizo pero sin serlo. blanco, super blanco, ojos marrones casi negros de lo oscuro, y labios gruesos. tenía un arito en su oreja izquierda que le daba un toque final, canchero.
me sonrió amplio.
le sonreí de costadé.
lo miré un poco mejor: tenía puesta una campera negra, impermeable, un paraguas enorme al estilo chaplin, y... ¿eso era un joggin adidas de tela de avión arremangado?. miré mejor.
si, si era. combinado con zapatillas deportivas.
el mal humor que parecía controlado hasta hacía dos segundos antes se expandió sin límites.
¿vino a conocerme en joggin, en serio?
intenté racionalizar que no era lo más importante el joggin. tenía que pensar en otra cosa.
pero para mi el joggin no era solo el joggin. era un mensaje claro: ni me esforcé en cambiarme para conocerte, mi interés es tirando a cero.

pablo, ajeno a todo esto que sucedía en una milimésima de segundo en mi cabeza, me sonrió otra vez.

pablo: ¿vamos?
belén: dale.
pablo: ¿todo bien?
belén: si, ¿por?
pablo: no se, te noté seria.
belén: puede ser.
pablo: ¿pasa algo?
belén: no, estoy neutra.

pablo soltó una carcajada.
me hizo sonreír.

pablo: neutra.
belén: claro.
pablo: sin onda.
belén: por supuesto.
pablo: bueno, yo vine con buena onda.
belén: bien por vos.
pablo: no estás a favor de la buena onda.
belén: creo que la buena onda hay que ganarsela.
pablo: ajam. como vengo.
belén: y, estamos caminando abajo de la lluvia, me estoy mojando, tengo frío...
pablo: uh. estoy empujandote a la poca onda.
belén: no estás ayudando a tirarla para arriba.
pablo: entremos acá.
belén: pero es solo hamburguesas.

se frenó y me miró unos segundos. no parpadeó. tuve que bajar la mirada.
su voz sonó cuasi amenazante.

pablo: ¿querés seguir caminando? no tengo drama.
belén: mmmm
pablo: ¿no te gustan las hamburguesas?
belén: mmmm. preferiría otra cosa, pero entremos.
pablo: señorita neutra.
belén: yo te dije que teníamos que elegir el lugar antes.
pablo: señorita neutra te lo dije.
belén: ble.

me abrió la puerta para que pase. pasé y se agachó sobre mi oreja para susurrarme: me gusta incomodarte, te ponés más linda así.

sábado, 3 de noviembre de 2018

pablo, el judío que no lo era/1

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pablo se había mostrado muy interesado en conocernos, habíamos charlado casi todos los días durante una semana. sin demasiadas vueltas me dijo de ir a cenar algo para vernos. el vínculo con él era fluido, fácil, y eso, para una discapacitada vincular como yo, sumaba mucho.
cuando decidimos la zona en la que nos encontraríamos, pablo insistió en salir a caminar y ¨ver que encontrábamos¨. a mi la idea mucho no me copaba e insistí por intentar definir algún lugar, pero pablo porfió, dijo que era parte de su encanto encontrar los mejores lugares de la ciudad de casualidad. como no quería discutir demasiado, acepté.

cuando salí a reunirme con él, un rayo atravesó el cielo potente. casi inmediatamente se largó a llover. 
yo, que había decidido no ir en auto para poder tomar (ya saben, un paso ineludible para soportar las primeras citas) y que estaba muy orgullosa del estado de mi pelo hasta ese momento, sentí que comenzaba a ponerme de mal humor. no tenía paraguas ni capucha y enseguida estuve empapada.
me trepé al 76 chorreando agua. me senté y escribí un mensaje:

belén: che, está lloviendo mal. lo de caminar ya fue, ¿no?
pablo: ¿te parece?

resoplé indignada y puse la función espejo en mi celular. mi pelo se había inflado pero todavía conservaba algo de dignidad.
abrí su instagram. repasé las fotos. recordé que era lindo. tenía un arito y linda sonrisa. parecía un poco hippie.

belén: es que me empapé y tengo el pelo horrible. odio mi vida.
pablo: tengo paraguas. ahora tu pelo está bajo las influencias del presente, asique seguro que estás mas linda.

sonreí.
bueno, pablo me caía bien.

lunes, 29 de octubre de 2018

de domingo y cómo ver oportunidades en todos lados/2

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me quedé unos minutos con la cabeza recostada sobre el volante.
el tirón del cuello me dolía intensamente.
pensé que estaba muy cansada.
cuando por fin levanté la cabeza un pibe me miraba con ojos desorbitados por el parabrisa.
abrí y cerré un par de veces los mios para que todo dejara de girarme.
el pibe me dijo algo que no escuché.
le sonreí: era lindo.

---

me desprendí el cinturón y bajé la música. abrí la puerta.
el pibe se acercó y me preguntó desesperado si estaba bien.
le dije que si.
intenté pararme pero el mareo me hizo volver a sentarme inmediatamente.
miré para donde miraba el pibe. su auto perdía aceite y le salía una humareda horrible. la gente pasaba a nuestro lado mas despacio mirando con curiosidad.
yo no terminaba de comprender la situación. decidí mover el auto para sacarlo de en medio de la avenida. solo tenía destrozado el guardabarros de atrás.
desde el otro lado de la ruta veía al pibe gesticular desesperado. el auto no prendía evidentemente. vi que pasaba un auto de bomberos y les hice señas. se bajaron y nos ayudaron a mover el auto muerto.
el pibe hablaba por teléfono sacado mientras yo lo esperaba al costado de la ruta todavía un poco abombada. saqué los datos de mi seguro y la cédula azul. no sabía que se hacía en estos casos y el cuello me seguía doliendo mucho. mandé un mail avisandole a mis alumnos que estaba demorada.
el pibe se acercó de nuevo.
disculpame, estás bien vos.
le sonreí y asentí, pues soy débil con la gente bella (ya lo sabíamos).
pero que mierda la puta que me parió. no puedo creer, estoy llamando a la grúa pero no me atienden toma te doy para que tengas los datos, sacá fotos.
como yo solo lo miraba me abrió la mano y me puso los carnets en ella.
me di cuenta que estaba reaccionando a todo en cámara lenta. saqué fotos a los datos, miré su nombre, juan, le dí los míos y me quedé ahí observándolo.
juan: ¿estás segura de que estás bien? la concha de la lora, qué carajo pasó.
belén: estoy bien, si.
juan: estás muy tranquila.
belén: vos estás muy nervioso.
juan: si, si, perdón. ¿pero qué pasó?
belén: ¿qué pasó con qué? nada, el de adelante frenó medio brusco, yo frené atrás y bueno vos...
juan: yo frené también.
belén: si (no me juzguen, soy débil ante la belleza, ya les dije)
juan: clavé los frenos pero no llegué no sé qué pasó
belén: bueno ya está no te preocupes.
juan: fue culpa del de adelante.
belén: fue un accidente, tranquilo.

siguió hablando por teléfono, se notaba que lo cagaban a pedos. estaba a punto de ponerse a llorar.
yo saqué un chicle de la cartera y pensé en lo poético de la situación. me senté sobre el asiento de adelante con la puerta entreabierta y miré pasar los autos.
acaricié un poco a domingo y lo felicité por sobrevivir funcionando.
examiné a juan: rulos, alto, una camiseta de boca, piernas musculosas, ojos verdes. cada tanto me miraba y me sonreía desde lejos.
me até el pelo por el calor. cerré los ojos y me masajié un poco el cuello. juan se acercó solícito y me volvió a preguntar si me sentía bien.
le dije que si, que solo me dolía un poco el cuello.
que me iba a tener que ir al laburo.
juan me miró desbordado.
juan: gracias por quedarte esperando. mirá, se me apagó el celular. me pasan todas hoy.
una lágrima le rodó por la mejilla.
belén: ¿necesitás que te ayude con algo?
juan: no no, andá. gracias por quedarte. sos una genia.
belén: no pasa nada.
juan: ¿te puedo dar mi numero y me escribís? así se cómo estás y eso.
belén: si, dale.


anoté el número de juan.

me subí al auto y me sentí igual de feliz que antes del choque.
soy fácil, tan fácil, requete fácil.

----

a la noche.


belén: juan, soy belén, del choque.
juan: hola bel. ¿cómo me agendaste?
belén: juan choque.
juan: me lo merezco. ¿cómo está tu cuello?
belén: ¿bien, vos? te noté medio desbordado.
juan: el auto es de mi viejo, no fue una situación agradable, te lastimé.
belén: no te preocupes.
juan: bueno, nos mantenemos en contacto. gracias.


a mi chat de amigas:

belén: me cortó el rostreli juancho.
p.-: ¿cuantos años tiene?
belén: es del 94. re bebo.
m: lo busqué en instagram. está re bueno. y en face.
belén: re CIA
m: aprendí de las mejores.
belén: el padre lo debe haber cagado a pedos. a la cama sin postre por un mes.
p: el tema es que es del conurbano y ahora está sin auto.
belén:  es re mala onda.
p: claro. ya lo amás.
belén: mal. pero me cortó el rostreli. inremable. está re enojado todavía. mega chinchudo.
s:  dejá que se le pase el enojo y volvés.
belén: TE AMO JUAN. VENÍ QUE TE DOY BESITOS.
p: ojo, yo esperaría que esté todo resuelto y le tiraría onda.
belén: pero no hay excusa cuando esté todo resuelto. ¿que le pongo?
m: heyyy como va.
belén: jajajaa.
m: ¿te tiro data de dónde venden la sube?
belén: ¿tenés ganas de volver a chocarme?
m: ¿te presto la bici?
p: ¿hola juan, pudiste resolver todo? te invito una birra para festejar y que quede todo atrás. podés ponerle alguna carita feliz.
belén: fijate, esta chica nos pasa el trapo.
m: mal.
s: sí, ganó.

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llamé al chico del seguro.
me atiende una voz agradablemente masculina.
belén: hola, ¿con javier por favor?
javier: si, soy yo.
belén: ah, hola javier. soy belén, hablamos por mail, me chocaron en josé c paz.
javier: si, bel, cómo estás. ¿estás bien?
belén: si si.
javier: me hiciste reir con tu mail relatando el choque.
belén: ahhh. si, bueno. así soy yo. voy por la vida fortaleciendome de mis fracasos.
javier: jaja. no te preocupes, te van a tener que cubrir todo.
belén: genial. igual siempre pasa algo malo.
javier: ¿ah sí?
belén: claro. siempre que haya algo que pueda salir mal me va a salir mal. es mi destino. me chocan en semáforos estacionada.
javier: jaja. yo me voy a ocupar de que nada salga mal, tranquila.
belén: ¿de verdad javier? ya sabes lo que dicen de los vendedores de seguro.
javier: ¿qué dicen?
belén: no se, que te venden cualquier cosa.
javier: confiá en mí. me voy a ocupar personalmente.
belén: bueno. listo entonces, ya te mandé todos los datos de juancho.
javier: ¿quién es juancho?
belén: el chico lindo que me chocó. pero es medio bebo.
javier: jajajaa. ¿cuánto tiene?
belén: no se, es del 94. no se restar javier.
javier: bueno. ¿vos cuanto tenés?
belén: 31.
javier: yo tengo 36.
belén: ah.
javier: digo, por si te sirve el dato.
belén: lo voy a tener en cuenta.
javier: dale. te llamo cuando tenga novedades ¿querés?

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belén: creo que me tiró onda el del seguro.
l: ¿si? ¿está bueno?
belén: no nos conocemos. pero no sabes la voz hermosa que tiene. me lo imaginé morocho grandote.
l: jajaja. ¿y que te hizo?
belén: pasa que fui increíblemente divina como soy siempre, viste. le escribí un mail contándole el choque a lo belén y se divirtió parece.
l: te amó.
belén: seguro que es un gordo horrible.
l: no tiene voz de gordo.
belén: no escuchaste la voz
l: vos confiá.
belén: ya me llamó tres veces ofreciendome diversos chapistas y dándome turnos. recién me volvió a llamar para preguntarme si no me había hecho nada, que en todas las veces que hablamos no me había preguntado.
l: un divino.
belén: me ama.
l: te ama.
belén: pero yo amo al bebo juancho.
l: ya fue juancho.
belén: pero es tan mala onda y sexy...
l: sos increíble.
belén: lo sé.
l: igual era en el mal sentido.
belén: lo sé. de todo saco material para flashear boludeces.
l: por eso nunca te aburrís.

lunes, 15 de octubre de 2018

al final del cabo no hay nada

-
hoy es 15 de octubre.
y el año no se termina más.

actividades que hice hoy:
- me levanté (no es poco).
- arreglé el patio.
- me pelié con una amiga por wassap.
- limpié el piso.
- lavé ropa.
- me reconcilié con mi amiga. (por wassap).
- lavé una cagada de isidora en el patio interno.
- me acosté de nuevo.
- corregí mil horas.
- comí lo que sobró del asado que hicimos con las chicas ayer.
- corregí.
- hablé con un amigo en japón
- lloré (un poquito)
- corregí.
- leí dos cuentos.
- comí queso rallado (me dejó un montón que ralló en la heladera y cada vez que lo veo me acuerdo de ÉL)
- bailé lele pons
- escribí en este diario.
- me volví a acostar.
- planifiqué una clase.

--

actividades a resolver siendo las 21.55 pm:
- comida (cena)
- bañarme (que paja)
- no ser infeliz porque ÉL no me escribe hace diez días.

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podría vivir mi vida adentro de esta casa.
las paredes me son familiares.
me siento cómoda.
tengo todo lo que puedo necesitar para sobrevivir. una heladera, una ducha, mis libros, una computadora con internet, una cama, un patio.
porque hace mucho tiempo que siento que medio me arrastro por el mundo y que solo espero volver acá. cerrar la puerta, sacarme las zapatillas y ponerme a salvo del afuera.
afuera están las responsabilidades, los mandatos, pero básicamente están los otros. cuando salgo tengo que sostener vínculos de la mejor manera posible, y a mi si hay algo que me desgasta es vincularme con los otros.
es que el otro me es un completo desconocido. me asusta la posibilidad de un razonamiento totalmente diferente al mio, no puedo concebir que haya otros que entiendan el mundo de manera tan diferente.
establecer una relación con gente que no se cómo piensa, no se qué siente, no entiendo por qué hace lo que hace y para qué me habla como me habla me agota. me la paso intentando conectar variables conocidas con recuerdos de gente similar que actuaban de una manera parecida.
el otro me abruma porque nunca se que le está sucediendo conmigo.
y ese es un problema enorme.
soy una discapacitada vincular.
me di cuenta hace muy poquito.

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salí con dos porque ÉL no me escribe.
se que una cosa no tiene que ver con la otra, pero para mi están íntimamente relacionadas.
ÉL no me escribe y una amiga me dice que yo tampoco le escribo. que ÉL me escribió las últimas dos veces y que ante su última pregunta (y vos, ¿cómo estás?) yo le clavé el visto.
pero es que ella no entiende.
¿qué respondemos los discapacitados vinculares a un cómo estás?

estoy muy bien, gracias. ayer solo pensé 35 veces en vos.
o
estoy bien. siento que te amo irónicamente.
o
acá estoy. anoche soñé que tenía un hijo con vos y me asustaba tanto que lo dejaba en un banco de plaza con un cartel que rezaba ¨no se que decirte¨.
o
neutral. salí con dos tipos que me tocaron las tetas y no me dieron ganas de tocarles el pito.
o
muy mal, enfermo. te odio, ojalá te atragantes pronto con un chipá y te mueras para siempre. estúpido.

entonces me invade la parálisis.
y no hago nada.
de nada.

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al fin y al cabo.
el fin del cabo.
la punta de todo.
es que hiciste que me pasaran cosas que no suelen pasarme y eso me fastidia.
de pronto me hiciste pensar que afuera había algo más que otros desconocidos y responsabilidades angustiantes.
que afuera estuvieses vos
para una discapacitada
emocional
como
yo
era algo.
no un final.
pero al menos.
un cabo.
un algo.

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jueves, 11 de octubre de 2018

una declaración de amor

me puse la campera a las apuradas porque estaba llegando tarde a la universidad. los jueves es mi día de la muerte y no tengo un segundo libre hasta las 19 hs. metí la mano en el bolsillo en un gesto mecánico y me encontré con un papel de cuaderno arrancado. lo saqué extrañada, para ver qué me había olvidado esta vez y lo abrí.
no era mi letra. 
leí, con dificultad, los trazos irregulares.

belén,
los jueves eran mis días preferidos para venir, porque era cuando te veía. jugaba un poco a ver de que tan mal humor te habías levantado. siempre estabas de mal humor temprano, pero entrabas y se te iba pasando. te reías mucho, tipo cuando decías ¨como andannnn¨ y nosotros te imitabamos. te reías mas con nosotros que con ellos, la verdad. una cosa que me gustaba era que siempre decías cuando no sabías algo y eso es medio raro, nadie dice cuando no sabe algo.
me gustabas vos también, la verdad. que seas tan bajita, de espaldas parecías una de nosotros tranquilamente. y no te molestaba eso, usabas zapatillas all star y jeans y siempre parecías cómoda con nosotros. eras la mas linda de todos los profes, la verdad, en eso coincidimos con los chicos pero yo un poco me obsesioné. te busqué en las redes sociales y miraba tu fotito de perfil de face aunque nunca me animé a mandarte solicitud. 
se que nunca fui de tus preferidos. si bien eras copada con todos, se notaba que te tiraban más los graciosos que nunca hacían los tps. cuando dabas clases los mirabas más a ellos, te reías. a mi no tanto porque yo me dedicaba a portarme bien y eso no te divertía, ya se. yo me esforzaba por argumentar mas y mejor para que me notaras en los tps pero nunca te aprendiste mi apellido, solo mi nombre, aunque me ponías diez. me di cuenta de que solo te sabías los apellidos de los cancheritos, el mio no.
a veces te imaginaba en el secu, alguna vez nos contaste que te llevabas mal con tus compañeros. me hubiese gustado haber nacido antes o vos después, tengo la sensación de que gustarme me gustaste siempre.
cuando empecé quinto y ya no te tuvimos un poco me olvidé. me empezó a gustar luciana, que tampoco me dio bola pero la veía todos los días y era mas probable. pero el otro día te crucé en el pasillo y me miraste desde abajo y me dijiste que había crecido mucho y te reiste de tener que mirarme desde abajo. y medio que se me derritió un poco todo. me quedé parado un rato para quedarme un rato más con vos y vos me miraste y me preguntaste si había perdido algo y me sonreíste otra vez.
me acuerdo que una vez nos dijiste que lo mas ridiculo era tener miedo a cosas que no pasaron. no me miraste a mi, pero yo sentí que me lo decías para mi.
igual nunca me miraste del todo a mi.
quería decirte eso, más que nada.

martes, 9 de octubre de 2018

inés opina (una posdata de ÉL)/38

nota importante: para entender esta historia, es muy necesario leer las entradas de ÉL (hagan click acá) del 2013, dónde, justamente, ÉL aparece y yo lo cuento en tiempo real en el blog.

ÉL en el 2018:

inés: ufff.
belén: te reiste y todo. viste, no te defraudé. 
inés: ¿por qué decís eso?
belén: porque estuviste toda la semana preguntándote como salió mi cita con ÉL después de que me fui de acá. lo sé.
inés: jaja. ¿te parece?
belén: no te culpo inés. ÉL siempre consigue hacer todo más interesante.
inés: ¿y eso te gusta?
belén: eso te gusta a vos. fue lo primero que me preguntaste cuando me senté en el diván.
inés: hablemos de la situación.
belén: ¿lo vas a analizar a él?
inés: eso quisieras, ¿no?, para tipificarlo y encasillarlo un poco más.
belén: me dejaría mas tranquila.
inés: bueno, puedo decirte que aún con rasgos psicopáticos es un neurótico. y que él perciba que hay algo que no funciona, implica que reconoce su angustia. y que eso lo movilice como para empezar terapia, es algo bueno. asique es neurótico también. 
belén: lo mismo me dijiste con fran, que era bueno que empezara terapia y pedo. no fue bueno.
inés: bueno, hay que ver.
belén: se que defendés tu rubro, pero no siempre implica algo.
inés: yo creo que implica mucho. es más, creo que la situación con vos lo conmovió. y que fue eso lo que le dio la pauta de que algo no estaba funcionando.
belén: mmmm vs desssis
inés: reite, dale.
belén: no, sabés que me encantaría pensar eso. las dos sabemos mi necesidad de ser la favorita, la especial, estrellita mia. y pensar que yo movilicé algo tan importante en él me pone en esa posición y me encantaría ser protagonista. pero no sé, no creo.
inés: creo que movilizás mas cosas de la que creés en él. y por eso él no sabe bien que hacer con vos.
belén: cojer no. empecemos a tachar cosas.
inés: eso te hace especial. no quiere cojer con vos.
belén: alta lotería. bingo belén. hoy estoy en winner total.
inés: vos sabés que la sexualidad no es cojer solamente, ¿no?
belén: mmmm
inés: digo. todo lo que hacés con él. que te cocine. que te acompañe. que intente que estés bien. que te acaricie. que te cante. que se siente a tu lado para elegir compartir ciertos momentos con vos. compartir un vino. todo eso hace a la sexualidad.
belén: ehh...
inés: belén. es de una intimidad intimidante. con vos tiene intimidad. más allá de que te bese o de que cojan. precisamente, que intente alejarte de eso que él no está disfrutando, que siente que no le hace bien, que es algo mecánico. te preserva. creo que te preservó todo el tiempo de él mismo. 
belén: bueno.
inés: qué pasa.
belén: nada, no pasa nada. no tengo mucho que hacer con esta situación la verdad. 
inés: me quedé pensando en esto no, en la resolución de todo esto, cómo se dio. y pensaba como te la pasaste semanas intentando adivinar que pasaba, barajando posibilidades, angustiandote. y lo que en realidad pasaba no tenía nada que ver con todo eso que habías adelantado.
belén: sí. al pedo.
inés: el anticiparte constantemente como una forma de angustiarte.
belén: y pensar que siempre todo tiene que ver conmigo. y no. estrellita mia. me odian a mi, yo hice algo mal, es mi culpa.
inés: yo creo que lo que a él le pasa tiene que ver con vos. pero no todo. y no desde la perspectiva que vos le quisiste dar.
belén: ya sé si.
inés: ¿y entonces?
belén: entonces nada. ya está.
inés: nunca está nada con él. por qué en vez de intentar cerrar las cosas no las dejas fluir un poco. ver que pasa. no racionalizar al pedo, dejarte llevar.
belén: él fue muy claro. me quiere como amiga.
inés: el fue muy claro. sos la única mujer que no se quiere cojer mecánicamente. 
belén: mmm
inés: no se si te das cuenta de lo importante que es eso. más en un pibe con la historia que tiene él. la madre esa que tenía, como era esa historia.
belén: la actriz que andaba en bolas adelante de sus amigos y que nunca le dio bola.
inés: cómo no va a desarrollar rasgos psicopáticos con las minas belén.
belén: yo no puedo salvar a nadie inés. no puedo conmigo misma.
inés: no, no te digo que intentes salvar a nadie. digo que las cosas son las que son. él te está diciendo muchas cosas. no te quedes pegada a lo literal, sos mas inteligente que eso.
belén: yo me siento rechazada. no le gusto. no quiere cojerme. entiendo que racionalmente es mas complejo. pero siento eso.
inés: yo creo que acá hay problemas de comunicación. bha, no, comunicación no. de entendimiento. él te dice algo, vos sobre interpretás y actuás en consecuencia a esa sobre interpretación, él sobre interpreta tu sobre interpretación y actúa en consecuencia y así. por eso las situaciones terminan en cosas tensadas al máximo de la ridiculez. los dos hacen lo mismo. se sobre interpretan. 
belén: si, no entiendo un carajo que está pasando nunca.
inés: él tampoco.
belén: bueno.
inés: te dije que había algún problema de indole sexual.
belén: estaba esperando a ver cuándo lo sacabas a relucir.
inés: jaja. mirá. se explicaron muchas cosas. tu incomodidad al momento del sexo, que lo notaras mecánico, que él no pudiese acabar. que te dijese que no te quería usar.
belén: sí, como que termine enroscada en medio de todo eso, ¿no?
inés: no, creo que al contrario. toda esta cosa de querer que vos la pases bien en demasía, que te terminó molestando. atenderte, que acabes, que estés bien. 
belén: ¿lo de echarme de la casa?
inés: no te echó, pero mas allá de eso. si como cierta frustración. que no pudieses dormir con él. sentir que no lo logró tal vez.
belén: capaz.
inés: qué te pasa a vos con él.
belén: lo extraño.
inés: nunca te escuché decir eso de nadie creo.
belén: no. pero un poco me pasa eso. ayer le escribí.
inés: ¿al wassap?
belén: no. no no, le escribí... como un mail no se. cosas que me hubiese gustado decirle y no le dije. no se lo mandé.
inés: ¿qué cosas?
belén: que esta relación siempre me llamó la atención. como que nunca hubo nada real que nos uniese. no fuimos compañeros de nada, no tenemos amores en común, ni gente conocida. no somos la misma generación, no compartimos espacios ni de militancia ni de laburo. y sin embargo es como que siempre estuvimos presentes. o sea, sin la necesidad de algo externo que nos uniera. como que siempre estamos dando vueltas. bha, en realidad él. él siempre mantuvo un vinculo conmigo. yo le dejé de hablar, lo borré del facebook, no lo quise ver por años y él siempre...
inés: siempre lo rechazaste, decís.
belén: no, no lo rechacé.
inés: a mi me parece que si. que lo rechazaste mucho.
belén: puede ser si. él siempre me perdonó. como que el siempre entendió algo más. me tuvo paciencia.
inés: si, eso si.
belén: es que él siempre me dio miedo. yo percibía algo. viste como soy. yo me preservo, me encierro. prefiero no sentir las cosas, me costó mucho estructurarme de nuevo. y él es todo lo contrario, va por la vida chocándose todo buscando sentir algo.
inés: ¿y que es lo que te da miedo?
belén: no se. que se rompa. que me rompa a mi.
inés: ¿que te haga sentir algo?
belén: puede ser. que me desarme. que me haga doler.
inés: pero si es todo lo contrario a lo que intenta hacer siempre.
belén: si. ya se.
inés: no le tengas miedo.
belén: igual ya no hay mucho que hacer.
inés: ¿no volvieron a hablar?
belén: después de esa vez que intercambiamos un par de mensajes no. no se si mandarle lo que le escribí o no.
inés: no se lo mandes. tal vez decírselo en persona.
belén: no creo que nos volvamos a ver...
inés: bueno, ya me dijiste que él es un tipo con paciencia. de acá a seis años sabés la cantidad de cosas que pueden pasar.