entre sola al pub.
nunca voy sola a ningun lugar.
es raro, porque hace mucho que vivo sola. que no tengo pareja, ni convivo con nadie. sería normal que fuese al cine sola, o a tomar un café por la mia, no se.
pero no. siempre me pareció que la soledad era algo para tener en la intimidad. nunca me gustó andar pavonenado mi soledad, tal vez siempre senti que era una forma de realzarla. para sola, me quedo en mi casa. me preparo un te, veo una pelicula, leo un libro, me baño, escucho musica, duermo. salir siempre me parecio que tenía que ser algo de a dos o más. que uno sale al mundo a compartir.
como sea, ayer, salí por primera vez en mucho tiempo, sola.
entre y me senté en la barra. la música estaba fuerte, me aturdía. apagué el celular, cansada de estar esperando que los otros se acuerden de que existo. existis a partir de los otros, si los otros te recuerdan, belén. no puede ser así, dice inés. apagué el celular, entonces, y sentí ganas de no ser mas yo. de ser otra distinta. si pudiese divorciarme de mi un rato estaría bien. mandarme a dormir a otro lado para quedarme sola.
me reí del absurdo.
soy lo único que tengo y no me soporto.
una vida sin mi estaría bien.
el tipo de la barra me pregunto que quería tomar. me apoyé contra la pared detrás mio y cerré los ojos dos segundos.
pedí ron con coca.
miraba a la gente que me miraba a mi, a la vez. ¿con lástima me miraban?, en un rincón, sola. tan desvergonzadamente sola.
los redondos estallaban en mi cabeza y yo hacía rodar el hielo dentro del vaso. la musica estaba tan alta que interrumpía mis propios pensamientos.
una parejita peleaba unas mesas adelante. ella hablaba y el la miraba cansinamente. lugar raro para pelear, pensé. yo no me escuchaba a mi misma en mi cabeza, el tipo no debe saber que carajo le está diciendo. la piba gesticulaba y el no hacia el menor esfuerzo por demostrarle que la escuchaba, nada de su cuerpo se movia. salvo sus dedos, largos, que golpeteaban al ritmo de la musica contra la mesa, parecia concentrado en eso. me quede un rato hipnotizada en su mano, cuando un borracho se acercó a hablarme. deslizaba las palabras, balbuceaba sin sentidos. dijo algo de mis tetas. yo no podía sacar mis ojos de los dedos del pibe. de pronto el pibe me ve, me mira. yo lo miro a el, desde lejos. 5 segundos, tal vez diez. bajé la mirada y le sonreí al borracho de compromiso. me bajé del taburete y caminé hacia una mesa cercana a la de la pareja. me senté con las piernas cruzadas y mi vaso. un tema de soda estereo sonaba y los dedos del chico lo acompañaban. intenté afinar el oído para ver que era lo que la chica le reprochaba con tanto ahínico, pero el volumen de la musica lo hacia imposible. subí mi mirada de sus dedos a su cara. el pelo negro, corto. barba. no estaba nada mal. nuestras miradas se volvieron a cruzar y me pareció que me hizo una especie de guiño. avergonzada me terminé el vaso de sopetón. la chica seguía gesticulando, y yo ya estaba cansada de ella, de sus reproches que no escuchaba, tanto como de mi. dejando la cartera y el saco en la silla me volví a acercar a la barra para pedir otro ron. al darme vuelta para volver, veo al pibe acercandose. me volví a apoyar en la barra, el corazón me latía rapidamente. se apoyó al lado mio, era alto. su brazo rozó el mio. pidió una cerveza y me miró. le sonreí brevemente y me preguntó si era una mala noche.
belén.- como la tuya.
.- mi pésame entonces, para los dos.
agarré el ron que me alcanzaba el barman y me quedé en silencio.
.- me quedaría acá, con vos.
lo miré desconfiada. miré hacia su mesa. la chica hablaba por celular y me pregunté como haría con tanto ruido.
.- porque vos no sos de esas, ¿no?
y señaló brevemente a su mesa.
belén.- depende de cuales.
.- de las que reprochan.
belén.- soy de quedarme callada, más bien.
.- justo lo que necesito.
belén.- a veces es peor.
.- ¿estás triste?
belén.- quisiera ser otra persona.
.- ¿ah si? ¿quién?
belén.- adiviná.
.- ¿yo?
belén.- siempre me pareció interesante tener pito.
se rió fuerte. me miró un rato, sin decir nada. relojeó su mesa. agarró la cerveza.
.- me tengo que ir.
belén.- si.
.- sos rara.
belén.- bueh.
.- rara bien.
le sonreí.
se alejó dos pasos y volvió sobre ellos. se inclinó sobre mi y me susurró:
.- seguí siendo vos, que estás muy bien.
le sonreí otra vez y me quedé quieta, mirando como volvía a su mesa. le pagué al barman, y me acerqué a buscar mi cartera. lo miré para despedirme y me sonrió de costado, señalando brevemente mi saco. la chica seguia al telefono.
de pronto tomé conciencia de que sonaba uno de mis temas preferidos de charly:
tararié contenta, mirandolo: trato de resistir, y al final no es un problema, que placer esta pena.
levantó su copa alentandome.
lo saludé brevemente con un pequeño gesto de cabeza. me puse el saco y salí. a las dos cuadras metí la mano en los bolsillos y encontré un papel en donde, garabateado, decía: "y cuando sonreís, más".
una sensación de calidez me envolvió. pensé en volver. en dejarle mi número.
existis cuando los otros te ven, belén, pensé.
apreté los dientes y segui caminando.
estoy bien, pensé.
si yo fuera otro ser, no lo podría entender, pero es tan dificil ver, algo controla mi ser, puedo ver y decir y sentir, mi vida dormir...
nunca voy sola a ningun lugar.
es raro, porque hace mucho que vivo sola. que no tengo pareja, ni convivo con nadie. sería normal que fuese al cine sola, o a tomar un café por la mia, no se.
pero no. siempre me pareció que la soledad era algo para tener en la intimidad. nunca me gustó andar pavonenado mi soledad, tal vez siempre senti que era una forma de realzarla. para sola, me quedo en mi casa. me preparo un te, veo una pelicula, leo un libro, me baño, escucho musica, duermo. salir siempre me parecio que tenía que ser algo de a dos o más. que uno sale al mundo a compartir.
como sea, ayer, salí por primera vez en mucho tiempo, sola.
entre y me senté en la barra. la música estaba fuerte, me aturdía. apagué el celular, cansada de estar esperando que los otros se acuerden de que existo. existis a partir de los otros, si los otros te recuerdan, belén. no puede ser así, dice inés. apagué el celular, entonces, y sentí ganas de no ser mas yo. de ser otra distinta. si pudiese divorciarme de mi un rato estaría bien. mandarme a dormir a otro lado para quedarme sola.
me reí del absurdo.
soy lo único que tengo y no me soporto.
una vida sin mi estaría bien.
el tipo de la barra me pregunto que quería tomar. me apoyé contra la pared detrás mio y cerré los ojos dos segundos.
pedí ron con coca.
miraba a la gente que me miraba a mi, a la vez. ¿con lástima me miraban?, en un rincón, sola. tan desvergonzadamente sola.
los redondos estallaban en mi cabeza y yo hacía rodar el hielo dentro del vaso. la musica estaba tan alta que interrumpía mis propios pensamientos.
una parejita peleaba unas mesas adelante. ella hablaba y el la miraba cansinamente. lugar raro para pelear, pensé. yo no me escuchaba a mi misma en mi cabeza, el tipo no debe saber que carajo le está diciendo. la piba gesticulaba y el no hacia el menor esfuerzo por demostrarle que la escuchaba, nada de su cuerpo se movia. salvo sus dedos, largos, que golpeteaban al ritmo de la musica contra la mesa, parecia concentrado en eso. me quede un rato hipnotizada en su mano, cuando un borracho se acercó a hablarme. deslizaba las palabras, balbuceaba sin sentidos. dijo algo de mis tetas. yo no podía sacar mis ojos de los dedos del pibe. de pronto el pibe me ve, me mira. yo lo miro a el, desde lejos. 5 segundos, tal vez diez. bajé la mirada y le sonreí al borracho de compromiso. me bajé del taburete y caminé hacia una mesa cercana a la de la pareja. me senté con las piernas cruzadas y mi vaso. un tema de soda estereo sonaba y los dedos del chico lo acompañaban. intenté afinar el oído para ver que era lo que la chica le reprochaba con tanto ahínico, pero el volumen de la musica lo hacia imposible. subí mi mirada de sus dedos a su cara. el pelo negro, corto. barba. no estaba nada mal. nuestras miradas se volvieron a cruzar y me pareció que me hizo una especie de guiño. avergonzada me terminé el vaso de sopetón. la chica seguía gesticulando, y yo ya estaba cansada de ella, de sus reproches que no escuchaba, tanto como de mi. dejando la cartera y el saco en la silla me volví a acercar a la barra para pedir otro ron. al darme vuelta para volver, veo al pibe acercandose. me volví a apoyar en la barra, el corazón me latía rapidamente. se apoyó al lado mio, era alto. su brazo rozó el mio. pidió una cerveza y me miró. le sonreí brevemente y me preguntó si era una mala noche.
belén.- como la tuya.
.- mi pésame entonces, para los dos.
agarré el ron que me alcanzaba el barman y me quedé en silencio.
.- me quedaría acá, con vos.
lo miré desconfiada. miré hacia su mesa. la chica hablaba por celular y me pregunté como haría con tanto ruido.
.- porque vos no sos de esas, ¿no?
y señaló brevemente a su mesa.
belén.- depende de cuales.
.- de las que reprochan.
belén.- soy de quedarme callada, más bien.
.- justo lo que necesito.
belén.- a veces es peor.
.- ¿estás triste?
belén.- quisiera ser otra persona.
.- ¿ah si? ¿quién?
belén.- adiviná.
.- ¿yo?
belén.- siempre me pareció interesante tener pito.
se rió fuerte. me miró un rato, sin decir nada. relojeó su mesa. agarró la cerveza.
.- me tengo que ir.
belén.- si.
.- sos rara.
belén.- bueh.
.- rara bien.
le sonreí.
se alejó dos pasos y volvió sobre ellos. se inclinó sobre mi y me susurró:
.- seguí siendo vos, que estás muy bien.
le sonreí otra vez y me quedé quieta, mirando como volvía a su mesa. le pagué al barman, y me acerqué a buscar mi cartera. lo miré para despedirme y me sonrió de costado, señalando brevemente mi saco. la chica seguia al telefono.
de pronto tomé conciencia de que sonaba uno de mis temas preferidos de charly:
tararié contenta, mirandolo: trato de resistir, y al final no es un problema, que placer esta pena.
levantó su copa alentandome.
lo saludé brevemente con un pequeño gesto de cabeza. me puse el saco y salí. a las dos cuadras metí la mano en los bolsillos y encontré un papel en donde, garabateado, decía: "y cuando sonreís, más".
una sensación de calidez me envolvió. pensé en volver. en dejarle mi número.
existis cuando los otros te ven, belén, pensé.
apreté los dientes y segui caminando.
estoy bien, pensé.
si yo fuera otro ser, no lo podría entender, pero es tan dificil ver, algo controla mi ser, puedo ver y decir y sentir, mi vida dormir...