mis padres fueron radicales, yo soy peronista, lo de progre vino por default. no entiendo lo de guardar secretos y siempre lloro en todas las sesiones con mi analista así siento que no desperdicio 700 pé. mi último gran descubrimiento es que soy una discapacitada vincular. lo específico nunca fue mi fuerte, amo odiarme y te juro que soy mejor con la cara en movimiento.

la unica diferencia entre la realidad y la ficción es que la ficción debe ser verosímil .- mark twain

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dijo de belén el caricaturista historiador bobrow: "el idiolecto de la autora de este blog asume todos los tópicos culturales más políticamente incorrectos de occidente sin por ello asumir su carga ideológica".

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jueves, 15 de noviembre de 2018

inés, 3 escenas y las cosas que no siento

belén: tengo dos escenas para vos. tres.
inés: escenas. como si fuesen cuadros de ficción.
belén: sí.

el silencio de inés me sonó a desaprobación. mantengo el mío obstinada. finalmente, contesta.

inés: que raro vos, confundiendo los planos. a ver.
belén: estuve viendo una serie. ella es psicóloga, tiene un accidente, cuando se recupera se da cuenta de que no quiere tener sexo con el marido. abren la pareja. hay una escena con su propia psicóloga donde aparecen un montón de cosas, está muy bien la escena, la serie maso.
inés: ajam. ¿y?
belén: pareciera que el tema de la serie es la pareja abierta pero no. no es. es la muerte.
inés: ¿cómo es eso?

escucho que inés se acomoda en su silla.
intento acomodar las ideas para que se entienda lo que quiero contar.

belén: claro. ahí en esa sesión la psicóloga encuentra un patrón. cuando la protagonista era joven se le muere la mamá. la mina lo que hace en ese preciso momento, el de la muerte, es cagar al novio (que es el marido actual) con un ex. y la psicóloga de la protagonista logra linkear eso con la muerte de un paciente de ella ahora, y esta cuestión de abrir la pareja. básicamente lo que la psicóloga le dice es que para transitar el problema de la muerte, la mina inconscientemente se genera problemas externos que si puede controlar. ante la imposibilidad de control de la muerte, la mina ¨arma¨ conflictos que si puede manejar. y ahí la psicóloga le dice que está bien sentir, que sentir más es mejor. que ella para transitar la muerte anuló eso, y la sensación de control externo de las cosas le calma la ansiedad. le da ilusión de que puede manejar ese vacío. pero que cuando uno no siente dejás de distinguir que te duele y que no, pero también dejás de conectar con lo que te emociona, con lo que te gusta, con lo que te hace bien.

hablé muy rápido, pienso que tal vez no se entendió nada. acomodo los almohadones que tenía en la espalda y espero. a veces los tiempos de inés eran muy lentos para mi, me generaban ansiedad. me miré las puntas de los pies, que mugre que tenían mis zapatillas, podría lavarlas de vez en cuando.

inés: y te viste.
belén: ¿vos me viste?
inés: me suena familiar, si.
belén: segunda escena. salgo con pablo, uno de happen. era lindo, pero no me gustaba tanto porque vino en jogging. era un ratón además, pidió agua para no pagar bebida. reclamó diez pesos que iban de propina. pero chapamos bien, entonces fui a la casa. le hice un poco de bullying porque él empezó y yo pensé que eso me habilitaba.
inés: ¿a qué?
belén: y... se burló de mi toc de la pulcritud. asique hice chistes sobre que vino en pijama y que era amarrete.
inés: ajam
belén: en mi defensa debo decir que se reía.
inés: mmm.
belén: bueno nada, me pajea, él, hasta que acabo. yo entonces le hago un pete, pensando que bueno, era un ratito y cojiamos. o sea porque después de pajearme como que el chabón se acuesta panza arriba y no hace nada más. y yo no entendía que onda, que quería. asique dije capaz que es un pete.
inés: ...
belén: bueno, se lo hago, me alaba mientras lo hacía, fue todo muy rápido no habrán sido mas de 3 minutos no se. me dice yo casi estoy y yo interpreto que para cojer entonces subo y resulta que el chabón acaba.
inés: ¿a dónde?
belén: solo, yo había subido y acaba no se. no cojimos. se acabó encima.
inés: ajam.
belén: nada, se puso todo raro ahí. yo dije algo como uh no vamos a cojer.
inés: ajam.
belén: mis amigas dicen que estuvo de más, que ahí la cagué. no se.
inés: y que pasó.
belén: nada. me acuesto al lado y el chabón me dice que va a cerrar los ojos si no me molesta. yo le pregunto si va a dormir y me dice que si, o que un rato, no sé que me dice no me acuerdo la verdad. y yo empecé a cucuquear que me iba a tener que quedar si se dormía y no quería asique le dije que me iba. y ahí como que todo se puso mas extraño, me dice bueno te acompaño al colectivo. le dije que me iba en uber. todo se volvió raro y robótico. me quiso dar un beso y yo le di uno en la mejilla no se.
inés: ajam.
belén: después le cuento a mis amigas y resulta que a ellas no les pareció tan mala cita. yo dije bueno, chapaba bien, capaz me lo puedo cojer. tres días después le mando un mensaje haciéndole un chiste y el pibe inmediatamente ME BLOQUEA DE WASSAP Y ME DEJA DE SEGUIR DE INSTAGRAM. todo a la vez.
inés: ¿por?
belén: que se yo. porque ponele que no le guste, no me llevas a tu casa. o sea, pasó algo en la escena del sexo que lo ofendió evidentemente no se. pero además porque no me bloqueo cuando me fui. no entendí.
inés: ¿cual es la tercera escena?
belén: acá entra tu personaje preferido. ÉL.
inés: no es mi preferido. es tu constante más bien.
belén: bueno, le mando a ÉL un meme. una foto de don´t ignore me i sucked your dick.




inés: ffffjjajajfffjjajajjajajaja
belén: reite inés, es gracioso.
inés: jajajaja.
belén: me manda un audio cagado de risa. lo de siempre: hola lilu, nunca en mi vida te ignoré, me hacés sentir bien, te quiero lilu bla bla bla.
inés: ¿bla bla bla? ¿te da lo mismo que te diga que te quiere?
belén: no es lo importante acá. cuestión que charlamos y me cuenta que volvió a la merca. y que se puso de novio con una brasilera que no habla casi español que conoció en una fiesta y que así es más fácil porque no tiene que estar de levante para cojer todo el tiempo. pero que ya solucionó lo de la sexopatía de cojer con todas. estaba en pasta de campeón, ya lo conozco cuando se pone así. o sea, flaco, trasladás una compulsión, el sexo con todas, a otra, la merca, es obvio. pero bueno. 
inés: que te generó que te contara que está con otra.
belén: nada, que me va a generar.

el silencio fue profundo.
me acomodé la remera hacia abajo y pensé que el marrón del color del diván era bastante feo.

inés: no se. ¿nada de nada?
belén: ÉL siempre está con otras. no me prestás atención. es lo que vengo contandote desde el principio.
inés: si, te presto atención. te pregunto que te generó a vos.
belén: nada. ya se como es. siempre está con alguien. yo también estoy con otros. siempre fuimos así nosotros.
inés: claro.
belén: lo que quería contarte de esto es otra cosa. ÉL me dice algo haciéndose el lindo porque está up. viste como es, cuando esta con la merca y cojiendo y se pone en winner total. después reaparece unos meses después deprimido y llorando.
inés: si, el comportamiento del adicto es así.
belén: bueno. nada, entonces se hace el capo y yo me hago la que fracaso y así nos relacionamos y le cuento mis malas citas y ÉL se ríe y nos distraemos.
inés: ajam. para que se quede tranquilo de que en el fondo solo te interesa ÉL. y ÉL te dice que solo te quiere a vos.
belén: no, cambiá la novela inés.

la escuchó cortar una hoja del block de hojas.

belén: bueno, entonces le cuento lo del judío y en vez de reirse me manda un audio y me dice que yo siempre trato mal a los tipos. que a ÉL también lo trato mal pero que ya se acostumbró y me quiere así.
inés: ajam.
belén: ese es el final de la tercera escena. que me dice que lo maltraté al judío, y de paso me dice que lo maltrato a ÉL.
inés: y eso que te genera.
belén: no se. no sabía que maltrataba a la gente.
inés: a los tipos, dice ÉL.
belén: ÉL también me maltrata. es el código que tenemos.
inés: el bullying, ¿no?
belén: claro, es divertido.
inés: capaz es tu código y ÉL solo se adaptó a eso, como te dice.
belén: bueno, no se.
inés: cómo podés linkear las tres escenas.
belén: no se. vine a que lo hicieses vos.
inés: dale. ¿qué pensaste?
belén: la muerte de mi vieja obvio, en la primera escena. la imposibilidad de sentir cosas que tengo.
inés: si, ¿no?. siempre hablás de tus interpretaciones. de la cuestión racional. siempre tratás de entender. siempre te comunicas. tu vinculo con el otro es todo por medio de la palabra, los juegos de palabra, el bullying, las explicaciones, las discusiones.
belén: si, bueno, igual siento cosas.
inés: ¿qué sentís?
belén: ansiedad.
inés: eso no es un sentimiento belén.
belén: bueno... no se. 
inés: qué sentís por ÉL.
belén: eh... como que yo quería que...
inés: no, no que querías. que sentís.
belén: no sé. me gusta.
inés: ajam.
belén: no me digas ajam.
inés: te dice que tiene novia. ¿qué sentís?
belén: nada. era obvio.
inés: te dice que te quiere mucho. pero que tiene novia. qué sentís.
belén: no se... nada.
inés: no te da celos.
belén: yo estuve con otra gente también.
inés: no te pregunté eso.
belén: bueno, no, no me da. no me dan celos inés, perdón.
inés: cuando te bloqueó el judío. que sentiste.
belén: nada, que voy a sentir. o sea, no entendí.
inés: o sea que el problema era la explicación. el por qué ocurren las cosas.
belén: se.
inés: bueno. quiero volver a estas dos escenas sexuales. la de ÉL y la del judío.

pensé en la pulcritud extrema del consultorio de inés. todo muy sobrio, muy blanco, muy limpio. casi vacío. me pregunté por qué los consultorios de los psicólogos serían así. la neutralidad extrema, la objetividad aparente del espacio dónde uno viene a hurgar en su mierda más profunda.

belén: si, me di cuenta.
inés: ¿de qué?
belén: ÉL coje después de años conmigo y no acaba, me quedo en la casa a dormir y cucuqueo. el judío coje la primera vez que me conoce y se acaba encima, no me quedo a dormir e igual cucuqueo.
inés: sos rápida.
belén: si.
inés: ¿qué ves ahí?
belén: no se. ¿yo soy el problema? soy la variable común
inés: no creo que seas el problema. con ÉL cuando ÉL no acabó... el parecía contento igualmente. te abrazó, hizo cucharita, te dijo que no quería acabar, que no lo necesitaba.
belén: si.
inés: el judío te hizo acabar también y se tiró panza arriba. como si tampoco quisiera nada más.
belén: no entiendo.
inés: en las dos escenas sos vos poniendote ansiosa porque no sabes que quiere el otro. que necesita, como satisfacerlo.
belén: mmm... no se supone que para el sexo hay que acabar todos...
inés: no se supone nada belén. no hay reglas.
belén: bueno no sé.
inés: veo en vos un tema con la intimidad. hay como una disociación que haces medio rara. siempre que tenés sexo con alguien la cucuqueas, como decís vos. te pasó con ÉL, toda la escena posterior. hasta ese momento todo iba bien, todo estaba bien. con el judío lo mismo. en la escena del sexo dijiste algo extraño, te pusiste incómoda, te fuiste. 
belén: puede ser.
inés: es raro, igual. porque sos muy de intimar. la gente te cuenta cosas. permite que le hagas bullying sobre sus cosas. te cuentan sus adicciones, sus temores. pero cuando se da el tema sexual, que es una intimidad física, te pones nerviosa, actúas raro. alejás al otro y luego cuando el otro responde a eso y te aleja a su vez te sentís rechazada.
belén: mmm.
inés: vos sabes que en el amor tiene que haber cosas no dichas ¿no?. algo que descubrir del otro. tiene que haber idealización. un poco de misterio. algo que el otro se guarde.
belén: puede ser. 
inés: y vos con el tema del control querés saber todo. contás todo. jugás con las cartas en la mesa, ¿no?, me lo dijiste varias veces. 
belén: quiero controlar al otro.

cerré los ojos y me limpié las manos en el jean, repetí el movimiento de forma rítmica un par de veces hasta que inés retomó.

inés: no. yo creo que querés controlarte a vos. para no sentir cosas, justamente. y el sexo es un poco perder el control de uno. tal vez por eso tus reacciones posteriores son defensivas.
belén: ....
inés: vos no buscás controlar al otro. buscás controlar que el otro no te haga sentir cosas a vos. porque si sentís, podés vincularte con el dolor. y el dolor es incontrolable, y eso te remite a la muerte. no a la muerte de alguien, sino que la muerte es la falta. lo que no está. 
belén: como en la serie.
inés: la muerte es tu mamá que desapareció de tu vida, porque desapareció de la suya. vos querés bloquear el dolor bloqueando a la gente, creandote una fantasía de que si no las ves, ya no están mas en la tuya. pero esa gente está, existe. no las dejás de querer por bloquearlas, no solucionás lo que te pasa con ellas así. o porque te bloqueen. esto, ¿no?, este maltrato a ÉL, que él te dice que ya se acostumbró, fijate esto, lograste también que te bloquee simbólicamente, si querés, que no quiera tener sexo con vos. o vos bloqueas o te bloquean. funciona en todos los casos para mantenerte lejos de la posibilidad de sentir. 
belén: ...
inés: belén.
belén: ...
inés: ¿qué sentís?
belén: ansiedad.
inés: seguimos la próxima ¿dale?

lunes, 22 de octubre de 2018

de cuando conocí a maría

el día estaba gris. miré al cielo y pensé que tal vez era mejor volver a mi casa en vez de embarcarme en esta pelotudez.
había visto a francisco y nada tenía sentido.
no había absolutamente nada que me atara a él y sin embargo ahí estaba yo. inmovilizada como una liebre ante los focos del auto. no tomaba ninguna decisión y creía que tenía que aferrarme a la única persona que me veía. si francisco dejaba de mirarme pensaba que tal vez desaparecería.
caminé unos pasos y las gotitas pegajosas empezaron a caer. miré el celular esperando algún mensaje salvador. no se de quién. pero no llegó. pensé que tal vez el problema de todo eran siempre las expectativas. esperar a que pase algo que le de a tu vida un giro en el último minuto. que la dotara de sentido. que te indicara para dónde ir. 
nada.
nada de nada.
es lo que más odio del celular. ese silencio horrendo justo cuando necesitas que alguien te recuerde que existís.
me puse la capucha y caminé las 10 cuadras que me separaban del 44. la lluvia era ridícula, solo para molestarme. sentía como mi pelo se inflaba y cómo mi mal humor se apuraba a brotar como un vaho espantoso que se esparcía silencioso.
subí al 44 con un saltito y el colectivero me sonrió.
lo miré inexpresiva.
me dijo que pase.
lo miré sin entender.
me volvió a sonreír.
para que te mejore el día, me dijo.

toqué el timbre del ph sin expectativas.
nadie contestó ni bajó.
pensé que era lo que me faltaba.
esperé cinco minutos y toqué de vuelta, irritada. conte hasta seis y me pareció que era el largor necesario para un segundo ring.
acerqué mi cara a la puerta de vidrio y el calor que salió de mi boca lo empaño. pude ver a lo lejos movimientos. puse las manos en los bolsillos con un estremecimiento.

maría abrió la puerta y nos miramos unos segundos. me sonrió amplia y sus ojos se achinaron. me hizo una pequeña reverencia y me sentí culpable por los seis segundos del segundo timbre. esbocé una mueca que quiso ser una sonrisa.
maría: ¿sos belén, no?
belén: si, si.
maría: subí.

la vi trepar las escaleras un poco chueca y la seguí. un cactus enorme a la entrada me dio la pauta de que iba a entrar a un lugar distinto. las puertas altas, de madera, se abrieron y vislumbré un lugar repleto de cosas hermosas. lámparas, plantas, almohadones, escritorios, sillas,  libros, velas, cortinas de mostacillas, gatos. cada espacio estaba lleno de baratijas increíbles. no pude evitar recorrer con mis manos las distintas cositas sobre las mesas y escritorios, necesitaba palpar esa fiesta que estaba percibiendo mi vista. maría había desaparecido y yo quería absorber ese lugar lleno de boludeces con mis pupilas, recordar cada rincón. 

un rayo inundó de pronto como un flash intenso la habitación e iluminó totalmente el patio interno con cerramiento de fibra de vidrio. el trueno que lo siguió pareció romper el mundo en dos. 
me quedé estática donde estaba, pensando que tal vez había tocado algo que no debía.

maría apareció con el mate y solo me señaló una habitación.
decidí que si, que obvio.
que podría seguirla hasta el fin del mundo porque ella sabía. 
sentí que apreté con fuerza el play del passacasette que era de mi vieja y que todavía conservaba en mi casa de madryn con la tecla de pausa trabada hacia abajo.

de pronto estaba pasando algo.

lunes, 15 de octubre de 2018

al final del cabo no hay nada

-
hoy es 15 de octubre.
y el año no se termina más.

actividades que hice hoy:
- me levanté (no es poco).
- arreglé el patio.
- me pelié con una amiga por wassap.
- limpié el piso.
- lavé ropa.
- me reconcilié con mi amiga. (por wassap).
- lavé una cagada de isidora en el patio interno.
- me acosté de nuevo.
- corregí mil horas.
- comí lo que sobró del asado que hicimos con las chicas ayer.
- corregí.
- hablé con un amigo en japón
- lloré (un poquito)
- corregí.
- leí dos cuentos.
- comí queso rallado (me dejó un montón que ralló en la heladera y cada vez que lo veo me acuerdo de ÉL)
- bailé lele pons
- escribí en este diario.
- me volví a acostar.
- planifiqué una clase.

--

actividades a resolver siendo las 21.55 pm:
- comida (cena)
- bañarme (que paja)
- no ser infeliz porque ÉL no me escribe hace diez días.

---

podría vivir mi vida adentro de esta casa.
las paredes me son familiares.
me siento cómoda.
tengo todo lo que puedo necesitar para sobrevivir. una heladera, una ducha, mis libros, una computadora con internet, una cama, un patio.
porque hace mucho tiempo que siento que medio me arrastro por el mundo y que solo espero volver acá. cerrar la puerta, sacarme las zapatillas y ponerme a salvo del afuera.
afuera están las responsabilidades, los mandatos, pero básicamente están los otros. cuando salgo tengo que sostener vínculos de la mejor manera posible, y a mi si hay algo que me desgasta es vincularme con los otros.
es que el otro me es un completo desconocido. me asusta la posibilidad de un razonamiento totalmente diferente al mio, no puedo concebir que haya otros que entiendan el mundo de manera tan diferente.
establecer una relación con gente que no se cómo piensa, no se qué siente, no entiendo por qué hace lo que hace y para qué me habla como me habla me agota. me la paso intentando conectar variables conocidas con recuerdos de gente similar que actuaban de una manera parecida.
el otro me abruma porque nunca se que le está sucediendo conmigo.
y ese es un problema enorme.
soy una discapacitada vincular.
me di cuenta hace muy poquito.

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salí con dos porque ÉL no me escribe.
se que una cosa no tiene que ver con la otra, pero para mi están íntimamente relacionadas.
ÉL no me escribe y una amiga me dice que yo tampoco le escribo. que ÉL me escribió las últimas dos veces y que ante su última pregunta (y vos, ¿cómo estás?) yo le clavé el visto.
pero es que ella no entiende.
¿qué respondemos los discapacitados vinculares a un cómo estás?

estoy muy bien, gracias. ayer solo pensé 35 veces en vos.
o
estoy bien. siento que te amo irónicamente.
o
acá estoy. anoche soñé que tenía un hijo con vos y me asustaba tanto que lo dejaba en un banco de plaza con un cartel que rezaba ¨no se que decirte¨.
o
neutral. salí con dos tipos que me tocaron las tetas y no me dieron ganas de tocarles el pito.
o
muy mal, enfermo. te odio, ojalá te atragantes pronto con un chipá y te mueras para siempre. estúpido.

entonces me invade la parálisis.
y no hago nada.
de nada.

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al fin y al cabo.
el fin del cabo.
la punta de todo.
es que hiciste que me pasaran cosas que no suelen pasarme y eso me fastidia.
de pronto me hiciste pensar que afuera había algo más que otros desconocidos y responsabilidades angustiantes.
que afuera estuvieses vos
para una discapacitada
emocional
como
yo
era algo.
no un final.
pero al menos.
un cabo.
un algo.

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domingo, 7 de octubre de 2018

oh lord, please don't let me be misunderstood/37

nota importante: para entender esta historia, es muy necesario leer las entradas de ÉL (hagan click acá) del 2013, dónde, justamente, ÉL aparece y yo lo cuento en tiempo real en el blog.

ÉL en el 2018:

ÉL me estaba evitando. para mi era claro, para el resto del mundo no. pero el resto del mundo no lo conocía y yo sí. ÉL siempre estaba dispuesto a vernos, ÉL siempre ponía la fecha. y ahora me hablaba solo para dejar flotando en la nebulosa la posibilidad de vernos en algún momento indeterminado. no estaba siendo ÉL.
yo hablaba con quién quisiera escucharme intentando encontrar pistas o respuestas, que es básicamente lo que hago todo el tiempo. pedirle a la gente que me ayude a pensar. nunca confío en lo que creo yo. y entonces intento incorporar un crisol de miradas para poner la mía en perspectiva y me confundo más. y entiendo menos.
a medida que los días pasaban y mis mecanismos mentales se agudizaban y empezaban a rodar una y otra vez sobre lo mismo en forma circular, crecía mi inseguridad. no quiere verme porque me odia, porque no le gusto, porque nadie puede amarme nunca es obvio, porque hice todo mal. ¿que tengo que hacer? ¿eliminarlo para siempre? ¿bloquearlo? ¿odiarlo yo primera?
era obvio que yo había hecho las cosas mal. la cucuquié dos veces, las dos veces que nos vimos en otro plan (no amigos) hice un planteo ridículo, es obvio que lo asusté. pensé que tenía razón en odiarme.

ÉL, que nunca había desaparecido en 6 años, que no me había abandonado, que nunca lo hacía, siempre estaba. sin embargo me hablaba para hacerme promesas que quedaban flotando. ¨te debo una chocotorta lilu¨, ¨tengo ganas de verte tenemos que arreglar¨ ¨te extraño¨ pero no había precisiones.
empecé a darme cuenta que evidentemente no quería enfrentarse a mi. le dije a todos que era obvio que quería que seamos amigos, que quería que volvamos a la situación anterior. sin embargo no me hablaba una vez cada una semana o diez días como antes, cuando eramos amigos. no, me hablaba día por medio. me rondaba.
rondarme. algo que ÉL hacía desde siempre.
estar sin estar.
estar estando.
intermitentemente presente.
en cuando yo pensaba que ÉL había desaparecido definitivamente y me olvidaba,  ÉL reaparecía para marcar una presencia mas fuerte que nunca.
¨lilu, te acordás de...¨
¨lilu, sabés que esto me encanta de vos¨
¨lilu, te extraño. ¿pensás en mi?¨
¨lilu, ¿estás?, quiero hablar con vos¨

entonces hice lo que nunca hago.
insistí. decidí llevarlo al limite.
le dije que tenía su regalo de cumpleaños hace mil y quería entregárselo. que se me iba a vencer en casa, que cuándo nos veíamos.
ÉL se dio cuenta de que no había espacio para más evasivas y me dijo que bueno, que el lunes.
el lunes no estuve nerviosa, no. me levanté de un humor horrible sin saber demasiado bien por qué. odiaba mi vida, odiaba al macrismo, me odiaba a mi y probablemente lo odiaba a ÉL. no era el mejor día para verlo, pero decidí que no soportaba más la indefinición, asique volví a insistirle, le pregunté si nos veíamos.
me dijo que si, que por supuesto. pero empezó a dar vueltas. que tenía que arreglar la luz en su casa, que mi casa le quedaba un poco lejos, que si quería pasara a visitarlo a ÉL.
yo estaba harta, super harta, mega harta. ya no quería verlo, pero me mordí el labio y le dije que si. que bueno. que lo visitaba, porque realmente no soportaba seguir estirandola.

belén: ok. voy a tu casa, ahora salgo.
ÉL: ah, no te avisé que estoy con renato. un pibe ecuatoriano que se esta quedando en casa.

cerré los ojos. respiré hondo.

belén: bueno.
ÉL: si querés cuando termine esto vemos de salir.
belén: ok.

llegué a la casa con su regalo.
bajó y se subió a mi auto recientemente adquirido.
nos miramos en silencio. tenía unas zapatillas topper rojas, un jean clarito y una remera gris topo casi pegada al cuerpo. el pelo despeinado, como en un remolino en la frente, las canas de siempre y olorcito a perfume.
estaba hermoso. cerré y abrí los ojos y seguía ahí, siendo bello. el corazón se me aceleró.
me presionó la rodilla con una de sus manos fuertes. yo apoyé la mía sobre la de ÉL, habrán sido diez segundos. ÉL me sonrió picaro y de pronto toda la angustia de estas semanas desapareció. me tironeó suavemente el pelo.
eramos de vuelta ÉL y yo. ÉL también parecía aliviado.
éramos nosotros. igual que siempre.
me hizo chistes acerca de mis miedos al manejar en la gran urbe. me indicó donde estacionar. alabó mis dotes de estacionamiento. me giré hacia ÉL y nos miramos en silencio. se ensombreció de pronto y bajó la vista. abrió la puerta para bajarse.

belén: perá. agarrá tu regalo. está atrás.
ÉL: ¿en serio tenés un regalo para mi?
belén: si.

abrió la puerta trasera y solo hubo silencio. esperé unos segundos y nada.
bajé del auto y di la vuelta. ÉL estaba parado ahí, mirando el cuadro apoyado en el asiento de atrás con la foto de gatica y perón dandose la mano. en la foto ambos están felices, ambos de traje, gatica se inclina desde el ring. perón sonríe como solo perón sabe hacerlo. gatica se inclina divertido ante el presidente hacedor.

ÉL me mira, como perdido.

ÉL: ¿en serio es para mi?
belén: si.
ÉL: pero esto... ¿dónde lo conseguiste?
belén: lo mandé a hacer.
ÉL: buscaste la foto y todo...
belén: si.
ÉL: es justo lo que quería. para cuando tuviese una casa. pero hablamos de esto hace mil años, cuando recién nos conocíamos.
belén: ¿te gusta?

ÉL agarró el cuadro. cerró la puerta y comenzamos a caminar hasta su departamento sin decir una palabra. de pronto lo soltó:

ÉL: la puta madre. es hermoso.

le sonreí. me sonrió como un chico emocionado.

entramos y estaba renato. ÉL terminó de hacer la conexión eléctrica y renato seguía allí, tirado en la cama del comedor. como todo lo que se aparta de mi fantasía, renato me molestaba. no parecía inmutarse ni sentir que estaba de más. solo estaba ahí, renateando. lo odié.
ÉL le contaba a renato cosas sobre mi y renato intentó que conversaramos pero yo contestaba con monosílabos. ÉL me miró divertido. me conocía, sabía de mis odios instantáneos a personajes específicos y mi poco interés por parecer agradable si no me interesaba.
cuando terminó fue poniendo el cuadro en distintas paredes para que yo le indicara donde quedaba mejor. renato esbozó la idea de quedarse a cenar con nosotros. mi cara de orto se hizo evidente. ÉL salvó la situación y dijo que saldríamos. renato preguntó donde, que él tal vez se sumaba.

ÉL: no nene, no te sumás. vamos nosotros.

me guiñó un ojo.
finalmente decidimos volver a mi casa.
manejé en silencio, íbamos escuchando música, pero tuve un presentimiento. todo era perfecto, pero algo no andaba bien.
al bajarnos en casa ÉL decidió cocinarme. me quejé un poco, era tarde, las diez de la noche. pero ÉL encontró un chino abierto y decidió que era obvio que teníamos que comer chipá. me pareció una ridiculez, pero decidí dejar de decir que no a todo. compramos un vino y entramos a casa.
ÉL se puso a cocinar enseguida. yo puse música. charlamos, bailamos.
todo fluía. porque entre ÉL y yo siempre era así.
me sirvió vino y se me subió a la cabeza. me miraba divertido. me dijo que ya no me serviría más, que ya estaba borracha. negué que lo estuviese.

ÉL: tenes los ojos brillantes. más que siempre.
belén: alergia.
ÉL: basta belén. te va a hacer mal, sabés que te tengo que cuidar.
me reí, divertida.
belén: si tuviese que pedirle a alguien que me cuidase, serías el último de la lista.
a ÉL no le gustó el comentario
ÉL: sos una forra boluda.
belén: ¿por qué?
ÉL: porque lo sos.
belén: uh, te vas a ofender de vuelta. no puedo decir nada.
ÉL: tratá de no decir forradas y fijate.
belén: bueno, vos te reís de mi mamá muerta.
ÉL: ya no me río, desde que me dejaste de hablar mil años por eso. solo te digo que ya pasó mucho tiempo y tenes que pasar a otra cosa. quiero que estés bien.
belén: ya se.
ÉL: ¿cuánto se cumplen?
belén: diez años el 2 de octubre. me parece increíble.
ÉL: ¿el 2?
belén: se
ÉL: hoy es 2.
belén: ¿eh? no.
ÉL: si. es 1, pero a las 12.
belén: ¿en serio?
ÉL: no te acordaste.
belén: te juro que no.
ÉL: me trajiste inconscientemente para que te haga compañía.
belén: si, debe ser eso.
ÉL: nena, el tonito.
belén: bueno.
ÉL: llorá si necesitas. estoy acá con vos.

como si hubiese dicho las palabras mágicas, las lágrimas empezaron a deslizarse a borbotones. ÉL me miraba sin saber bien que hacer.
miré para otro lado.

belén: esto es tu culpa.
ÉL: mirame.
belén: me siento muy boluda. se que pensás que soy una estúpida.
ÉL: nunca pensé que lo fueras.
belén: siempre te burlás de mi, de que no lo supero.
ÉL: porque soy un mogolico. ya sabés.

se paró y cambió la música. puso nina simone.
me reí.
belén: qué hacés.
ÉL: pongo musica triste así lloramos todo.
belén: bobo.

se sentó al lado mio y nuestros cuerpos estaban pegados, uno al lado del otro. estiré mis piernas sobre la silla y él las suyas.
me empezó a acariciar suavemente la pierna.
me incliné sobre su hombro y me quede ahí.

ÉL: ¿querés que te cante?
belén: no sabes la letra
ÉL: te la invento. hago lo que necesites lilu.
belén: bueno.

empezó a tararear feeling good. me adormecí.
ÉL: sos tan neurótica a veces. me das ternura.
belén: ¿por qué?
ÉL: porque bajas la neurosis con algo siempre. tipo tu falta de confianza hace que te desorientes y te olvides de la obsesión.
belén: todos somos neuróticos. ¿o no?
ÉL: no.
belén: ¿no?
ÉL: no.
belén: ¿vos no?
ÉL: no. yo tengo rasgos psicopáticos que me hacen tender a tener actitudes sociópatas.

mi cerebro, que estaba a punto de desconectarse, tuvo un tirón de tensión. me reí, pero ÉL no se rió.
levanté mi cabeza y lo miré, ÉL miraba hacia el frente.

belén: ¿sos un psicópata, eso me estás diciendo?
ÉL: ¿sos pelotuda belén?
belén: pará, no te pongas agresivo.
ÉL: no soy un psicópata.
belén: ¿y entonces que me estás diciendo?
ÉL: te estoy diciendo que tiendo a tener actitudes sociópatas.
belén: ....
ÉL: no me mires como si te espantara. quería contarte que el jueves empiezo la psicóloga.
belén: te miro con la única cara que tengo.
ÉL: eso. últimamente me estoy desajustando y tengo que empezar terapia para arreglar un poco la situación.
belén: ¿qué significa que te estas desajustando?
ÉL: no importa la cuestión puntual.
belén: si importa.
ÉL: nada, tengo actitudes... no se, me quedo pegado varios veces a la merca, o me agarro a piñas por la calle, esas cosas.
belén: ah.
ÉL: y me doy cuenta de que tengo que ir a ajustar.
belén: ¿y ahora que hiciste?
ÉL: que hice con qué.
belén: en que te desajustaste.
ÉL: no querés saber.
belén: si quiero. sino no te preguntaría.
ÉL: no querés saber. en serio.
belén: si quiero saber. ahora solo puedo pensar que mataste a alguien.
ÉL: jajaja, sos una pelotuda.
belén: ¿me vas a matar?
ÉL: debería.
belén: tengo una parrilla acá atrás. digo, por si necesitás deshacerte de algún cuerpo. te ayudo. somos amigos bro.
ÉL: jajaja. sos una boluda.
belén: más vale que me digas que hiciste porque ahora solo pienso que sos un asesino serial.
ÉL: ok... no se, últimamente estoy teniendo sexo con mucha gente de forma mecánica. no por el placer del sexo, sino por tenerlo y poder hablar de eso después. por coleccionar conquistas para contarles después a mis amigos, a mis compañeros de laburo. no lo disfruto, lo hago compulsivamente.

abrí y cerré los ojos. ÉL no me miraba, miraba fijo hacia adelante.

ÉL: ya se que estás pensando. y no. la respuesta es no.
belén: ¿no qué?
ÉL: no. no tiene nada que ver con vos.
belén: ¿cómo que no?
ÉL: no. vos es distinto.

seguía sin mirarme.
me moví un poco para tratar de que me mirase, pero nada. seguía acariciandome la pierna. me concentré en el gesto, era rítmico, iba con la música.

belén: ¿por que distinto?
ÉL: no sos de mi circulo de amigos, no te conocen. no sos un trofeo para mostrar. te quiero, nos conocemos desde hace mucho. tenía curiosidad de ver como estábamos juntos, como eramos juntos. no fue en la linea esta.
belén: ah.

ÉL seguía mirando hacia adelante.
se hizo un silencio.

belén: ¿y por eso no cojimos mas?
ÉL: te quiero. nosotros tenemos algo mas. somos amigos, hay algo acá.
belén: y no querés cojerme.

ÉL me miró por primera vez en lo que me parecieron años.

ÉL: cuando cojimos frikeaste belén. pensé que habíamos arruinado todo. se puso todo muy extraño.
belén: vos también frikeaste.
ÉL: puede ser.
belén: ¿por eso no querés cojer conmigo?
ÉL: me asustaste, no se. es importante para mi esto así.
belén: o sea ser amiguis.
ÉL: otra vez ese tono.
belén: y si. lo decidiste unilateralmente.
ÉL: ¿no te interesa ser mi amiga?
belén: no se, tenía otra cosa en mente.

su rostro cambió completamente. su mano, que me había acariciado intermitente la pierna desde el inicio se congeló. me miró unos segundos y su cara se transformó.
se levantó.

ÉL: ok.
belén: ¿que hacés?
ÉL: nada, todo bien si no querés que seamos amigos.
belén: esperá, no dije eso.
ÉL: si, dijiste eso. lo dijiste clarísimo.
belén: no quiero pelear.
ÉL: no voy a pelear, está todo bien. hacemos lo que vos quieras. que me importa.
belén: no parece que no te importe. te podés calmar un toque y dejar de hacer una escena.
ÉL: no estoy haciendo una escena belén. ya está. no puedo obligarte.
belén: ¿obligarme? ¿de qué hablás?
ÉL: a que quieras que estemos bien, que seamos amigos.
belén: no quise decir eso.
ÉL: si belén, lo estás diciendo desde hace un tiempo.
belén: de que hablás.
ÉL: se te nota todo.
belén: bueno, ya está. andate entonces, otra vez lo de la otra noche no tengo ganas.
ÉL: ok.

se levantó y se puso a ordenar. lo veía ir y venir.

belén: dejá todo como está.
ÉL: ok.

se puso la campera, me levanté para abrirle.
me miró de arriba a abajo y me sonrió triste. señaló mis pies desnudos.

ÉL: ponete las zapatillas, te vas a enfriar.
belén: no te preocupes.

caminamos a lo largo del pasillo en silencio. abrí la puerta. me miró de arriba a abajo. se inclinó sobre mi y me dio un beso chiquito en la mejilla que duró mil años. cerré los ojos y sentí que algo me dolía muy adentro.

ÉL: ¿me escribís mañana a ver como estás?
belén: ....
ÉL: belén.

abrí la puerta mas amplia para que saliera.
salió.
no miré para atrás. no se si él miró.

al día siguiente recibí un mensaje.
lilu. 
me volvió a doler el pecho como cuando nos despedimos. di vuelta la pantalla del celular enojada. 
al rato sonó otra vez. 
lilu, ¿estás?





sábado, 29 de septiembre de 2018

receta para un desastre

puede ser un día cualquiera, X, el que usted quiera.
puede sentirse neutra, como cualquier día de esos que nos tocan transitar. la vida está llena de días cualquieras. esos dónde no pasa absolutamente nada digno de mención, una repetición de la nada misma, un día menos de nuestro calendario de vida.
puede tener el mal tino de mirar las noticias, o tal vez twitter. ya nadie mira las noticias, es cierto. abre twitter y de pronto la realidad de la mierda en la que se ha convertido su país la abofetea. o sea, usted se sentía bastante bien, neutra, no pasaba nada, pero de pronto la realidad se hace evidente, le escupe a la cara y se encuentra bombardeada por la mierda. a usted no le afecta tan directamente porque es privilegiada y lo sabe, pero no importa. tiene empatía burguesa, puede imaginarse. ya la neutralidad se pierde y el destino se tuerce. ya no es un día cualquiera, sino que es un día que se ennegrece. 
puede salir a tomarse el colectivo con la pesadumbre de que la gobierne el macrismo y el colectivo tardar 45 minutos. puede mirar las caras de sus desafortunados compañeros de espera en la parada e imaginar que el 51% de ellos votó porque este tipo la gobierne. puede pensar que empatía las pelotas y fantasear con ajusticiar a cada uno de ellos al grito de ¨viste que no eran lo mismo, imbécil del orto¨ y de pronto darse cuenta de que este día ya está tomando un tufillo cercano a la mierda.
puede suceder que al subir al colectivo la cantidad de gente que viaja apretadísima a que le quieten la plusvalía la abrumen. que enterarse de un nuevo aumento en el boleto empuje su ánimo un poco más al borde y que comience a sentir calor y odie esta época del año en la que se pone una campera para salir a la mañana y ya a las 11 am no sabe qué hacer con ella. puede que transpire y a partir de ello se sienta sucia durante todo el día, y paranoique con que todos la ven así e incluso, porque no, la huelen. puede que se haya olvidado de cargar el celular y su batería se muera a medio camino del trabajo. puede pensar que la vida la odia, y seguramente tenga razón.
puede pasar que tenga un día largo dando una materia que no le guste en una carrera que considere ridículamente funcional al sistema capitalista, pero que se consuele pensando que hay gente que la pasa peor. puede que vuelva a recordar que la gobierna el macrismo y tenga ganas de quitarse la vida. puede que piense que loco esas fantasías que de pronto la asaltan y que más loco aún es que haya gente que las lleve a la práctica.
puede que vuelva en el colectivo cansada y sintiéndose horriblemente molesta y un chico lindo la mire. puede que piense que la mira porque está sucia, y se encorve un poco para hacer más horrible el cuadro. puede que sepa que nadie puede verla bella porque todos la ven como se ve usted, horrenda.
puede que llegue a su casa casi a la medianoche con mucha hambre pero sin ganas de cocinar. puede que su gata haya vomitado en lugares diversos para recibirla, puede que sienta que su mascota la odia. seguramente tenga razón.
puede que se mire al espejo y se vea ojerosa y horrible. puede que se toque el pelo y piense que ese shampoo del orto se lo deja cada vez más pedorro. puede que se vea un grano en el mentón y piense que es obvio que nadie la va a amar nunca. 
puede que ponga a cargar el celular y lo encienda con cierta esperanza que no quiere reconocer. puede que le caigan algunos mensajes intrascendentes, pero nunca el que usted está esperando. puede que esa persona no se haya acordado de usted en todo el día, mientras que usted se hizo la que no, pero lo tuvo todo el puto día presente, sobrevolándola como un fantasma. puede que se sienta una estúpida y se diga a si misma que era obvio que no le iba a escribir. 
puede que decida no comer nada pese al ruido de su panza y se contente con unas nueces que compra haciéndose la fit. puede que se tire en la cama y abra la ventana de chat del susodicho que no se acordó de usted en todo el día. puede que el mismo se encuentre en línea, y seguramente usted empiece a desarrollar teorías fantasiosamente disparatadas en donde él habla con una modelo hermosa que lo contenta sexualmente como usted nunca pudo.
puede que la ansiedad la haga comenzar a rascarse el grano del mentón. no contenta con rascar la cascarita, sigue hurgando hasta que salga sangre roja y el agujero en el centro de su barbilla quede total y absolutamente visible. puede que se vaya a mirar al espejo y la embargue una desesperación total porque al otro día tiene que ir a dar clase en el secundario con ese horror en el medio de la cara que acaba de perpetuar.
puede que vuelva a acostarse resignada a ser un ser horrible gobernada por el macrismo y no amada por nadie. y puede que vuelva a abrir la ventana del susodicho, que ya no se encuentra en línea. esto en lugar de aliviarla, puede que le genere mayor preocupación. si no está en línea, ¿dónde está? ¿pasándola bomba con la modelo rubia que se lo coje como en una porno?
puede que comience a fantasear con que usted está muy gorda y ahora tiene un cráter en la barbilla, y además la gobierna el macrismo. ¿quién podría amarla en esas condiciones?
puede que vuelva a abrir el chat y que la ausencia del en línea del susodicho le genere niveles de ansiedad neurótica desconocidos. puede que comience a odiarlo por no estar en línea y que encima no la ame. puede sentirse rechazada porque el susodicho no solo no le habló, sino que además ni siquiera se encuentra en línea y encima se digna a vivir su vida sin avisarle a usted qué carajo está haciendo. puede que sea una control freak que quiera saber absolutamente todo del susodicho y resulta que no sabe absolutamente nada. puede hundirse en la desesperación horrorosa de la ridiculez del azar que nos maneja y que nos enfrenta una y otra vez a la realidad de que no podemos controlar siquiera nuestra existencia, mucho menos la de los demás.
puede que vuelva a abrir el chat e impulsivamente escriba: pero por qué no te vas a la reputa que te pario, pedazo de pelotudo. puede que, sin pensarlo un nanosegundo, apriete enviar.

puede que definitivamente lo haya logrado. 
felicitaciones. 
el desastre ha sido perpetuado.

lunes, 24 de septiembre de 2018

querido diario, capaz que ÉL no me ama/32

nota importante: para entender esta historia, es muy necesario leer las entradas de ÉL (hagan click acá) del 2013, dónde, justamente, ÉL aparece y yo lo cuento en tiempo real en el blog.

ÉL en el 2018:
14. chats e invitación
14 bis. inés me empuja hacia ÉL.
15. ÉL me acorrala
16. ÉL y el instante de volver a verte
17. ÉL y de cómo me achico un poco más
18. ÉL y la incompatibilidad lunar
19. ÉL lo pone en palabras
20. ÉL y no se que carajo está pasando
21. acá nos peleamos
22. Él y de las cosas que ya no podría soportar
23. ÉL me obliga a decidir
24. ÉL se confiesa
25. ÉL o ya no se que carajo está pasando
26. Él o la compulsión
27. Él o el impulso autodestructivo
28. ÉL y la bomba
29. Inés interpreta todo
30. un interludio


18 de agosto, más tarde.

me vino a buscar. estaba hermoso, tiene canas ahora, delicias de los cuasi cuarenta. le quedan lindas. me llevó a la casa, me cocinó. la charla fluyó, como si nos hubiésemos visto ayer y no cuando teníamos veinte y treinti respectivamente. hizo bife y papas fritas, MI CARA EL OLOR QUE HABÍA A FRITANGA. no critiqué nada. bueno, un poco, pero me contuve. la nueva belén de treinta. contenida. 

sentí que se esforzó, quería que todo estuviese perfecto. yo tomé vino. nunca tomo, pero la situación lo ameritaba, solo podía atravesar este reencuentro borracha. igual como que el único movimiento que hizo fue sentarse al lado mío y taparnos con una frazada. nada más. lo tuve que besar yo porque era eso o quedarme dormida. lo besé porque había tomado vino, esa es la verdad. de otra manera no hubiese podido pues alta cagona. el beso estuvo bien. ahí fue cuando me dijo que estaba nervioso, que no iba a poder. 

me descolocó un toque. pensé que la nerviosa era yo. ¿qué esté nervioso que significa? ¿qué le gusto? 

cogimos… raro. no acabó. intentó que yo acabara todo el tiempo y cuando intenté que acabara él me dijo que no, que le costaba. ¿estuve horrible? tal vez fue el peor garche de su vida y no le gustó. no le gusté. 

después obvio que me puse neurótica. se puso para dormir y me abrazó cucharita y empecé a sentir que no tenía aire. me lo quería sacar de encima pero no quería que se ponga mal, pero de verdad sentía que no podía respirar. me la pasé toda la noche cucuqueando y pensando boludeces una atrás de otra. 

de pronto vi un rayo de luz y pensé que bueno que ya me podía levantar. me fui al comedor. al toque apareció y protagonizamos una escena ridícula: se empezó a lamentar de que no pude dormir y de que estuviese incómoda y se vistió. yo le dije que no se preocupara que me podía volver a acostar, que si, que había dormido y él me dijo que no le mintiese que no había dormido una mierda que me lo veía en la cara que me llevaba a mi casa así podía dormir bien en mi cama. discutimos. sentí que me rechazaba cuando me tiró que no me iba a quedar todo el día ahí. por supuesto me ofendí (que se pensó que me quería instalar no sé) asique me vestí y salí sin volver a mirarlo. el salió atrás diciéndome que me llevaba que no sea cabrona que bla bla bla. Pero ya estaba todo explotado. le dije que me dejara en paz. me subí al taxi para ir a casa y la última vez que lo miré por la ventanilla seguía parado ahí. encima el taxista me confundió con una prostituta. por supuesto, isidora había vomitado. cosecha de éxitos. 

no sé qué mierda pasó la verdad. no tengo ni puta idea. 

19 de agosto. 

lo amo. 

mientras tanto: pensar formas de vivir sin laburar. el esfuerzo ya fue. 

tengo que ver como se levanta por instagram. averiguar la técnica. 

22 de agosto. 

desde que le volví a escribir diciendole que la pasé lindo, me escribe todos los días con cosas totalmente randoms. no me dice de vernos. no entiendo que es lo que está pasando. 

a favor: es hermoso. canas. sentido del humor. experiencia en COSAS. ¿hermoso ya dije? inteligente. sabe cocinar. me quiere. nos conocemos. tiene un hijo y es lindo con él. 

en contra: es ÉL. border. un día se da con merca, el otro es el deportista del año. no acabó. es muy bruto. no es cariñoso. no sé si le gusto. tiene demasiada energía, siempre está haciendo algo, tantas ganas de vivir vas a tener pibe quedate quieto. impredecible. me da miedo. dice inés que para ella tiene un problema sexual porque no eyacula: mirá inés, no me hables mal de ÉL porque se pudre todo. 

¿y si yo no le gusto? por algo no acabó.

23 de agosto. 

el bebo insiste. pero Él lo ocupa todo. ahora empezó a trabajar tres turnos porque quiere comprarse una moto. tal vez se mata y soluciono el tema. 

tienen que operar a mi padre. escándalo. encima del corazón. mis dos ramas familiares se murieron todos de cáncer, ahora a él se le da por innovar. le dije que viniese a casa, obvio, allá no se puede operar. viene con la mujer. alguien va a morir y no va a ser él, obvio. está re cagado. 

posta que no me preocuparía morirme, no sé por qué él se pone tan mal. encima mi viejo se la pasa peleado con todo el mundo, quejándose, paranoiqueando que todos lo quieren cagar. ¿para qué querría sobrevivir? 

isidora opinó sobre el tema y cagó en la bañadera. 

ÉL me dio la solución: venite a casa hasta que se vuelva. le dije que sí, que dale, que me muero de ganas de que me eche a las 7 am. no me contestó más. 

haciendo amigos con belén. 

25 de agosto. 

mañana llega padre. muerte y destrucción.

27 de agosto. 

vino una madre a quejarse a la escuela de que yo adoctrino pibes porque la nena le dijo que yo comenté que en la constitución nacional no está contemplada la pena de muerte. le dije que proponga una reforma constitucional si no está de acuerdo. 
que ganas de que exista la pena de muerte para mi, señora, así no tengo que escuchar las boludeces que dice. 

sobre todo desde que convivo con padre y anexos. 

llegó padre pero no tocó el timbre, vaya a saber por qué. mandó un mensaje, pero como no tiene señal, jamás me llegó. de pronto suena insistente el timbre. abro. que por qué tardé tanto en abrirles, que hace frío, que había mandado un mensaje. por qué no toca el timbre en vez de mandar un mensaje si está parado en la puerta. misterio. 

entra, dice que en mi casa hay mucho olor a gato. me angustia un poco porque detesto los olores, me llama la atención porque había pasado lavandina por todos lados. la mujer dice que no hay olor. 

luego se queja de que hace mucho calor adentro de la casa. bajo la estufa. dice que esta casa es un freezer. la vuelvo a subir. dice que el calor de la estufa que tengo es horrible, que no tiene tiro balanceado. el calor al parecer es agobiante. la vuelvo a bajar y le prendo el ventilador. dice que hace mucho frío, que apague el ventilador. bueno. 

pregunta que vamos a cenar. le comento que hay una tarta de acelga. debe estar horrible si la hiciste vos, dice. sí, claro, coincido. decide pedir comida, y elige un lomo con huevo frito para todos. le digo que me gustaría comer otra cosa. se ofende. okey. llega la comida, son 600 pesos. se indigna, dice que en todo el día ya gastó mil pesos, que en esta ciudad, en este país, en el macrismo no se puede vivir. 

intenta abrir la puerta para ir a buscar la comida, se queda con el picaporte en la mano. esto está todo roto, exclama. le digo que se afloja, que si lo abrís con delicadeza no se sale. esto hay que arreglarlo YA, insiste. le digo que lo deje. se que sus intentos de arreglar cosas pueden terminar con el derrumbe de la estructura edilicia. 

Viernes. 

fui al laburo y a gimnasia dos veces para salir de casa y no tener que estar acá encerrada todo el día. recién van unos días y ya añoro mi vida de antes. 

Sábado.

fui a gimnasia otra vez un sábado. las visitas me van a dejar la mejor cola de flores. ojalá Él lo note. 

vuelvo, tenía que ir a almorzar con adri, entré y no había nadie. Dije GUAU (nunca averiguar que pasó), fui feliz diez segundos. puse música y me bañé cantando. bailé un toque en bombacha, sentí la felicidad suprema de vivir sin nadie jodiendome. isidora desapareció desde ayer no se qué onda. yo si pudiese haría lo mismo, hizo bien. 

cuando quise salir para ir a almorzar me di cuenta de que NO ESTABA EL PICAPORTE y por lo tanto me había quedado encerrada: evidentemente mi padre había dejado el de la parte de afuera pero se había llevado el de adentro. intenté mil veces abrir la puerta, no pude. llamé a padre, dijo que estaba buscando una ferretería ESPECIALIZADA EN PICAPORTES. le dije que necesitaba irme (lejos tuyo), que viniese YA. cuando vino lo primero que hizo fue CERRAR LA PUERTA Y DEJARNOS A LOS DOS ENCERRADOS. la otra parte del picaporte OBVIAMENTE LO HABÍA DEJADO EN LA FERRETERÍA. 

finalmente se me ocurrió llamar a la encargada para que nos abriera desde afuera. llegue a comer con adri. 

creo que es 2 de septiembre.

hablan todo el tiempo. TODO EL TIEMPO. de nada. hablan hablan hablan. preguntan boludeces: ¿sofi tiene novio?, ¿adri de qué color tiene el pelo?, ¿dónde te compraste esas zapatillas? ¿te sirve de algo toda esa información? 

se la pasan comiendo harinas. dos veces por día compran facturas. me vuelve loca. comen comen comen. un poco entiendo, convivir con mi padre solo te deja dos opciones, suicidio o hidratos para sentir sensación de falsa felicidad. todo el tiempo cuestiona todo. ¿por qué pones esta olla acá? PORQUE SI, NO TIENE UNA EXPLICACION. ¿por qué compras esta marca de papel higiénico? QUE SE YO, DEJAME EN PAZ. y todas estamos gordas. a mí me tiró ayer: ¿estás más rellenita? peso 50 kilos señor déjeme en paz. pero eso sí, te persigue por la casa con medialunas. ¿por qué no comes una? PORQUE DESPUES ME DECIS QUE SOY UNA GORDA DE MIERDA Y ME HACES SENTIR PARA EL ORTO. dejame vivir. 

ÉL vía wasap: dejalos, así tapan la angustia que les da la posibilidad de la muerte, con hidratos y palabras vacuas. sabés que no puedo contenerte, soy medio malo en eso, pero te aporto soluciones. vení a quedarte a casa. 

te amo. ¿vos me amás? 

3 de septiembre. 

inés dice que no lo amo , que me obsesiono como me obsesiono con otras cosas. me recordó la historia de las milanesas. una vez me obsesioné con milanesas y solo comí milanesas durante dos meses. milanesas con puré, con papas fritas, a la napolitana, milanesa fría, en sanguche, con huevo frito. y un día dejé de comer milanesas para siempre. me pasó con el yogur también. y con otras cosas. 

qué sé yo. le dije que no se qué carajo hacer con ÉL. 

inés es de la opinión que ÉL tampoco sabe que hacer conmigo. yo le dije que no me invita a hacer nada, no me dice de volver a vernos, para mí me odia. me dijo que me invitó a ir a vivir a su casa mientras estuviese mi padre, que eso es algo. capaz que tiene un punto.

lunes, 17 de septiembre de 2018

ÉL o cuando todo explota/28

nota importante: para entender esta historia, es muy necesario leer las entradas de ÉL (hagan click acá) del 2013, dónde, justamente, ÉL aparece y yo lo cuento en tiempo real en el blog.

ÉL en el 2018:


hiperventilé toda la noche. no pegué un ojo.
finalmente, luego de lo que me parecieron siglos, por la ventana entró un resabio, tímido, de luz. 
me inundó la emoción. ya era de día, eso solo significaba una cosa: una excusa para poder levantarme.
me desenredé pacientemente de ÉL y salí de la cama sin hacer ningún tipo de ruido. me estiré el sweeter hacia abajo, intentando cubrirme un poco más las piernas. el piso estaba helado y no quise ponerme a buscar el pantalón ni las medias para no despertarlo. 
me senté en el comedor y me puse la frazada encima. busqué con la mirada mi celular, y lo encontré encima de unas cajas al costado. lo agarré. marcaba las 7:08 am. suspiré desengañaba, había pensado que serían las 9, algo así.
abrí twitter y me enfrasqué en las noticias hasta que apareció ÉL, totalmente desnudo.
levanté mi vista sorprendida y nos miramos.

ÉL.- ¿que pasó?
belén.- nada nada. andá a dormir.
ÉL.- ¿estás bien?
belén.- si si, me desperté.
ÉL.- nunca te dormiste.
belén.- si me dormí.

lo miré de arriba a abajo. ÉL se miró también.

belén.- estás desnudo.
ÉL.- si, ahora me visto.
belén.- no, no te vistas. seguí durmiendo.
ÉL.- no, no puedo dormir si estás despierta acá sola.
belén.- no pasa nada.
ÉL.- si, pasa.

se fue a la habitación y volvió vestido. me tiró el jean y lo que restaba de mi ropa.

ÉL.- vestite que te llevo.
belén.- ¿a dónde? son las 7 de la mañana.
ÉL.- si, te llevo a tu casa así podés dormir.
belén.- estás en pedo que me vas a llevar a mi casa a esta hora.
ÉL.- bueno, no se, vamos a desayunar.
belén.- ¿a dónde vamos a ir a desayunar? mirá la hora que es.
ÉL.- bueno, te hago unos mates.
belén.- andate a dormir, no dormiste nada. ayer te levantaste super temprano.
ÉL.- no me puedo dormir si vos no podés dormirte.
belén.- bueno vamos a acostarnos.
ÉL.- no, no dormiste en toda la noche. te llevo.
belén.- cómo me vas a llevar a las 7 de la mañana, en todo caso me tomo un taxi.
ÉL.- te llevo.
belén.- no, esperá, sentate. escuchá lo que te estoy diciendo. nos acostamos los dos de vuelta y listo.
ÉL.- no.
belén.- no seas caprichoso.
ÉL.- vos sos una caprichosa de mierda, no podés dormir, te llevo a tu casa, no quiero que estés sin dormir.
belén.- no quiero que me lleves a mi casa a esta hora, estas en pedo pibe.
ÉL.- bueno, no te vas a quedar todo el día acá, en algún momento te vas a tener que ir.

el comentario me cayó como el orto. ¿este hijo de puta me estaba acusando de que me quería instalar en su casa? ¿que mierda le pasaba? todo el intento de tolerancia y paciencia que había exhibido hasta ese momento desapareció. me sentí rechazada, ofendida, echada.

no dije una palabra más. me levanté y empecé a cambiarme. agarré mis cosas con energía.
ÉL percibió el cambio de tensión de la situación y empezó a hacer chistes. iba detrás mío comentando boludeces.

ÉL.- lilu.

ni lo miré.

ÉL.- lilu, te ponés más bonita cuando te enojás.

abrí la puerta del departamento y salí al pasillo. ÉL me siguió, monologando. me corrí sin mirarlo para que abriese la puerta de entrada del edificio. la abrió y salí detrás. ÉL venía medio al trote detrás mío sin parar de decir pelotudeces.

ÉL.- lilu, el auto está para el otro lado.

seguí caminando en la misma dirección.

ÉL.- ey, bel.

me agarró el brazo y me liberé con un gesto seco como si hubiese recibido de su cuerpo una patada eléctrica. lo miré fijamente.

belén.- déjame en paz.

ÉL se quedó mudo.
me di vuelta y seguí caminando entre prostitutas hasta que vislumbré un taxi y lo paré. me subí y recién ahí volví a mirar para dónde estaba ÉL.
seguía exactamente en el mismo lugar.
le di la dirección al taxista y arrancó.

viernes, 14 de septiembre de 2018

ÉL o el impulso auto destructivo/27

nota importante: para entender esta historia, es muy necesario leer las entradas de ÉL (hagan click acá) del 2013, dónde, justamente, ÉL aparece y yo lo cuento en tiempo real en el blog.


ÉL en el 2018:


le di la espalda y me dispuse a dormirme. me quedé así un rato. lo escuchaba moverse, como si estuviese ansioso. o incómodo. 
de pronto, habló.

ÉL.- lilu.
belén.- mmm.
ÉL.- ¿puedo abrazarte?

tragué saliva y me mordí los labios. estaba muerta de calor, empezaba a atacarme la neurosis y me ponía nerviosa el contacto físico excesivo. pero no había acabado, le debía una. suspiré.

belén.- si, si.
ÉL.- ¿segura? ¿no te jode?

me di vuelta y lo miré. me besó suave.
belén.- cómo me va a joder.
ÉL.- te conozco. sos bastante reticente al contacto.
belén.- no se de dónde sacaste eso.
ÉL.- mmm.

inmediatamente me abrazó. cerré fuerte los ojos invocando el sueño. estaba incómoda, me sentía ahogada. ÉL se relajó y se durmió enseguida, se transformó en un cuerpo pesadísimo encima del mío. dejé de moverme intentando no despertarlo. ÉL tenía el sueño realmente pesado, cada tanto temblaba, como tiemblan los perros al dormir, evidentemente estaba soñando algo. 
estuve así unos minutos y me empezaron a doler los ojos de la fuerza que hacía para mantenerlos cerrados. los abrí, tratando de acostumbrarme a la oscuridad. noté como se iba acrecentando la neurosis, mi corazón empezó a latir mas rápido, intenté moverme, correrme para no estar tan encima. ÉL, entre sueños, me siguió. más me corría yo al borde de la cama, más se corría ÉL. empecé a repasar toda la noche, un poco mas lúcida. me parecía increible haber cojido con ÉL después de seis años. no había pasado nada catastrófico, todo había salido bien. mi cabeza se empezó a acelerar: ¿y si ÉL no la había pasado bien? ¿y si yo no le gustaba? ni siquiera había acabado ¿sería verdad que le costaba en general acabar o habría sido mi culpa? ¿y si había quedado embarazada? que horror, yo no quería tener hijos ¿y si quería que me fuese a mi casa pero le daba cosa decirme? ¿y si me enamoraba de ÉL? ¿y cómo se da cuenta uno si está enamorado? creo que nunca me pasó. además el nunca se enamoraría de mi, que ridiculez. ¿y si le parecí una estúpida? ¿y si no nos vemos más? sería una lástima porque nos llevábamos bien, pero el me dijo que nunca había tenido amigas. ¿querría cojer otra vez conmigo o tal vez yo había sido el peor sexo que había tenido nunca? ¿por qué se fijaría en mi? era ridiculo, yo era ridícula, la situación era ridícula, por qué no estaba en mi casa, no me iba  a poder dormir, dios mio seguro que me odia. dios, me odio yo.

ÉL.- lilu, ¿estás bien?
lo miré, tenía los ojos cerrados. yo no había hecho ningún movimiento. pensé que tal vez había pensado todo tan fuerte que me había escuchado. desestimé la idea por ridícula.
belén.- si si
ÉL.- ¿no podés dormir?
belén.- si si, estaba durmiendo.
ÉL.- no me mientas.
belén.- estoy bien.
ÉL.- no estás dormida ¿estás incómoda?
belén.- no no.
ÉL.- ¿te molesto?
belén.- nunca me molestás, corazón.
ÉL.- me gusta eso.

dicho esto me abrazó todavía mas fuerte.
la sensación de asfixia era total. tuve que controlar el impulso de salir corriendo.