mis padres fueron radicales, yo soy peronista, lo de progre vino por default. no entiendo lo de guardar secretos y siempre lloro en todas las sesiones con mi analista así siento que no desperdicio 700 pé. mi último gran descubrimiento es que soy una discapacitada vincular. lo específico nunca fue mi fuerte, amo odiarme y te juro que soy mejor con la cara en movimiento.

la unica diferencia entre la realidad y la ficción es que la ficción debe ser verosímil .- mark twain

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dijo de belén el caricaturista historiador bobrow: "el idiolecto de la autora de este blog asume todos los tópicos culturales más políticamente incorrectos de occidente sin por ello asumir su carga ideológica".

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lunes, 19 de noviembre de 2018

tierra de oportunidades

paso los perfiles hastiada.
como todo lo que toca el sistema de consumo masivo, los modelos difieren pero al ser tantos abruman. trato de adivinar con cual podría haber, aunque sea, un mínimo de conexión. los miro unos dos segundos, si me parecen lindos (condición si qua non para comprar, obviamente, aún aquello que es gratis) paso a otras fotos. si el susodicho mantiene la belleza en las fotos restantes (a veces solo la primera es potable) paso a la descripción.
las descripciones son complicadas. es difícil mantener el equilibrio necesario. algunas son excesivamente elaboradas y el tufillo de gomosidad me hacen poner la cruz. un esfuerzo atroz por parecer inteligentes, o divertidos. lo peor de lo peor. otras son horrendamente descriptivas en datos estúpidos. las hay llenas de preferencias (me gusta viajar, amo tomar helado, me van los beatles) como si algo de todo eso fuese interesante per se.
el filtro es enorme:
- que sea lindo.
- que no tenga fotos idiotas (yo en el ascensor, yo sacando músculos, yo y mis abdominales, yo y un niño que pasaba por ahí para que sepas que soy un amor, yo y mis viajes por el mundo, yo y mis diversos instrumentos musicales, yo haciéndome el interesante).
- que la descripción no sea una paja.

si después de ese tamiz enorme lográs que algunos de los pocos que seleccionaste te devuelvan el corazón comienza la segunda etapa: el inicio de la conversación.
la repetición de hola como estás que haces de que laburas donde vivis con quien que estudiaste se extiende como un letargo atroz de impresionante hastío.

al principio pensaba líneas inteligentes, pero con el transcurrir de los dìas, meses, el cerebro se me fue achicharrando como una pasa de uva.

hacer que en un catálogo enorme de Xs sin ningún tipo de vinculo emocional, afectivo o meramente empático tengan ganas de contestarte un hola a vos es un desafío cada vez mas intimidante.

veo los matchs acumularse y ya no tengo fuerzas ni para iniciar o continuar conversaciones.

miro las fotos de los que me hablan tratando de adivinar si podría haber algo ahí. las paso una y otra vez tratando de decidir si continuar la conversación.
la respuesta casi siempre es un no.
que hay en ese ser humano anónimo que sonríe hacia alguien que no soy yo.
que podría encontrar yo.
que podrían encontrar ellos en mi.
que buscarán.
que buscaremos.
un catálogo enorme de soledades inmensas que buscan sin saber qué.
el capitalismo es tierra de posibilidades.
oportunidades al alcance de un click.
un match.
un hola como estás que haces de que laburas donde vivis con quien que estudiaste.
miro las fotos y la desolación es enorme.
hola no estoy no hago laburo porque no me queda otra en flores con isidora historia.
yo quería una conexión.
pero solo tengo 234 matchs.

jueves, 15 de noviembre de 2018

inés, 3 escenas y las cosas que no siento

belén: tengo dos escenas para vos. tres.
inés: escenas. como si fuesen cuadros de ficción.
belén: sí.

el silencio de inés me sonó a desaprobación. mantengo el mío obstinada. finalmente, contesta.

inés: que raro vos, confundiendo los planos. a ver.
belén: estuve viendo una serie. ella es psicóloga, tiene un accidente, cuando se recupera se da cuenta de que no quiere tener sexo con el marido. abren la pareja. hay una escena con su propia psicóloga donde aparecen un montón de cosas, está muy bien la escena, la serie maso.
inés: ajam. ¿y?
belén: pareciera que el tema de la serie es la pareja abierta pero no. no es. es la muerte.
inés: ¿cómo es eso?

escucho que inés se acomoda en su silla.
intento acomodar las ideas para que se entienda lo que quiero contar.

belén: claro. ahí en esa sesión la psicóloga encuentra un patrón. cuando la protagonista era joven se le muere la mamá. la mina lo que hace en ese preciso momento, el de la muerte, es cagar al novio (que es el marido actual) con un ex. y la psicóloga de la protagonista logra linkear eso con la muerte de un paciente de ella ahora, y esta cuestión de abrir la pareja. básicamente lo que la psicóloga le dice es que para transitar el problema de la muerte, la mina inconscientemente se genera problemas externos que si puede controlar. ante la imposibilidad de control de la muerte, la mina ¨arma¨ conflictos que si puede manejar. y ahí la psicóloga le dice que está bien sentir, que sentir más es mejor. que ella para transitar la muerte anuló eso, y la sensación de control externo de las cosas le calma la ansiedad. le da ilusión de que puede manejar ese vacío. pero que cuando uno no siente dejás de distinguir que te duele y que no, pero también dejás de conectar con lo que te emociona, con lo que te gusta, con lo que te hace bien.

hablé muy rápido, pienso que tal vez no se entendió nada. acomodo los almohadones que tenía en la espalda y espero. a veces los tiempos de inés eran muy lentos para mi, me generaban ansiedad. me miré las puntas de los pies, que mugre que tenían mis zapatillas, podría lavarlas de vez en cuando.

inés: y te viste.
belén: ¿vos me viste?
inés: me suena familiar, si.
belén: segunda escena. salgo con pablo, uno de happen. era lindo, pero no me gustaba tanto porque vino en jogging. era un ratón además, pidió agua para no pagar bebida. reclamó diez pesos que iban de propina. pero chapamos bien, entonces fui a la casa. le hice un poco de bullying porque él empezó y yo pensé que eso me habilitaba.
inés: ¿a qué?
belén: y... se burló de mi toc de la pulcritud. asique hice chistes sobre que vino en pijama y que era amarrete.
inés: ajam
belén: en mi defensa debo decir que se reía.
inés: mmm.
belén: bueno nada, me pajea, él, hasta que acabo. yo entonces le hago un pete, pensando que bueno, era un ratito y cojiamos. o sea porque después de pajearme como que el chabón se acuesta panza arriba y no hace nada más. y yo no entendía que onda, que quería. asique dije capaz que es un pete.
inés: ...
belén: bueno, se lo hago, me alaba mientras lo hacía, fue todo muy rápido no habrán sido mas de 3 minutos no se. me dice yo casi estoy y yo interpreto que para cojer entonces subo y resulta que el chabón acaba.
inés: ¿a dónde?
belén: solo, yo había subido y acaba no se. no cojimos. se acabó encima.
inés: ajam.
belén: nada, se puso todo raro ahí. yo dije algo como uh no vamos a cojer.
inés: ajam.
belén: mis amigas dicen que estuvo de más, que ahí la cagué. no se.
inés: y que pasó.
belén: nada. me acuesto al lado y el chabón me dice que va a cerrar los ojos si no me molesta. yo le pregunto si va a dormir y me dice que si, o que un rato, no sé que me dice no me acuerdo la verdad. y yo empecé a cucuquear que me iba a tener que quedar si se dormía y no quería asique le dije que me iba. y ahí como que todo se puso mas extraño, me dice bueno te acompaño al colectivo. le dije que me iba en uber. todo se volvió raro y robótico. me quiso dar un beso y yo le di uno en la mejilla no se.
inés: ajam.
belén: después le cuento a mis amigas y resulta que a ellas no les pareció tan mala cita. yo dije bueno, chapaba bien, capaz me lo puedo cojer. tres días después le mando un mensaje haciéndole un chiste y el pibe inmediatamente ME BLOQUEA DE WASSAP Y ME DEJA DE SEGUIR DE INSTAGRAM. todo a la vez.
inés: ¿por?
belén: que se yo. porque ponele que no le guste, no me llevas a tu casa. o sea, pasó algo en la escena del sexo que lo ofendió evidentemente no se. pero además porque no me bloqueo cuando me fui. no entendí.
inés: ¿cual es la tercera escena?
belén: acá entra tu personaje preferido. ÉL.
inés: no es mi preferido. es tu constante más bien.
belén: bueno, le mando a ÉL un meme. una foto de don´t ignore me i sucked your dick.




inés: ffffjjajajfffjjajajjajajaja
belén: reite inés, es gracioso.
inés: jajajaja.
belén: me manda un audio cagado de risa. lo de siempre: hola lilu, nunca en mi vida te ignoré, me hacés sentir bien, te quiero lilu bla bla bla.
inés: ¿bla bla bla? ¿te da lo mismo que te diga que te quiere?
belén: no es lo importante acá. cuestión que charlamos y me cuenta que volvió a la merca. y que se puso de novio con una brasilera que no habla casi español que conoció en una fiesta y que así es más fácil porque no tiene que estar de levante para cojer todo el tiempo. pero que ya solucionó lo de la sexopatía de cojer con todas. estaba en pasta de campeón, ya lo conozco cuando se pone así. o sea, flaco, trasladás una compulsión, el sexo con todas, a otra, la merca, es obvio. pero bueno. 
inés: que te generó que te contara que está con otra.
belén: nada, que me va a generar.

el silencio fue profundo.
me acomodé la remera hacia abajo y pensé que el marrón del color del diván era bastante feo.

inés: no se. ¿nada de nada?
belén: ÉL siempre está con otras. no me prestás atención. es lo que vengo contandote desde el principio.
inés: si, te presto atención. te pregunto que te generó a vos.
belén: nada. ya se como es. siempre está con alguien. yo también estoy con otros. siempre fuimos así nosotros.
inés: claro.
belén: lo que quería contarte de esto es otra cosa. ÉL me dice algo haciéndose el lindo porque está up. viste como es, cuando esta con la merca y cojiendo y se pone en winner total. después reaparece unos meses después deprimido y llorando.
inés: si, el comportamiento del adicto es así.
belén: bueno. nada, entonces se hace el capo y yo me hago la que fracaso y así nos relacionamos y le cuento mis malas citas y ÉL se ríe y nos distraemos.
inés: ajam. para que se quede tranquilo de que en el fondo solo te interesa ÉL. y ÉL te dice que solo te quiere a vos.
belén: no, cambiá la novela inés.

la escuchó cortar una hoja del block de hojas.

belén: bueno, entonces le cuento lo del judío y en vez de reirse me manda un audio y me dice que yo siempre trato mal a los tipos. que a ÉL también lo trato mal pero que ya se acostumbró y me quiere así.
inés: ajam.
belén: ese es el final de la tercera escena. que me dice que lo maltraté al judío, y de paso me dice que lo maltrato a ÉL.
inés: y eso que te genera.
belén: no se. no sabía que maltrataba a la gente.
inés: a los tipos, dice ÉL.
belén: ÉL también me maltrata. es el código que tenemos.
inés: el bullying, ¿no?
belén: claro, es divertido.
inés: capaz es tu código y ÉL solo se adaptó a eso, como te dice.
belén: bueno, no se.
inés: cómo podés linkear las tres escenas.
belén: no se. vine a que lo hicieses vos.
inés: dale. ¿qué pensaste?
belén: la muerte de mi vieja obvio, en la primera escena. la imposibilidad de sentir cosas que tengo.
inés: si, ¿no?. siempre hablás de tus interpretaciones. de la cuestión racional. siempre tratás de entender. siempre te comunicas. tu vinculo con el otro es todo por medio de la palabra, los juegos de palabra, el bullying, las explicaciones, las discusiones.
belén: si, bueno, igual siento cosas.
inés: ¿qué sentís?
belén: ansiedad.
inés: eso no es un sentimiento belén.
belén: bueno... no se. 
inés: qué sentís por ÉL.
belén: eh... como que yo quería que...
inés: no, no que querías. que sentís.
belén: no sé. me gusta.
inés: ajam.
belén: no me digas ajam.
inés: te dice que tiene novia. ¿qué sentís?
belén: nada. era obvio.
inés: te dice que te quiere mucho. pero que tiene novia. qué sentís.
belén: no se... nada.
inés: no te da celos.
belén: yo estuve con otra gente también.
inés: no te pregunté eso.
belén: bueno, no, no me da. no me dan celos inés, perdón.
inés: cuando te bloqueó el judío. que sentiste.
belén: nada, que voy a sentir. o sea, no entendí.
inés: o sea que el problema era la explicación. el por qué ocurren las cosas.
belén: se.
inés: bueno. quiero volver a estas dos escenas sexuales. la de ÉL y la del judío.

pensé en la pulcritud extrema del consultorio de inés. todo muy sobrio, muy blanco, muy limpio. casi vacío. me pregunté por qué los consultorios de los psicólogos serían así. la neutralidad extrema, la objetividad aparente del espacio dónde uno viene a hurgar en su mierda más profunda.

belén: si, me di cuenta.
inés: ¿de qué?
belén: ÉL coje después de años conmigo y no acaba, me quedo en la casa a dormir y cucuqueo. el judío coje la primera vez que me conoce y se acaba encima, no me quedo a dormir e igual cucuqueo.
inés: sos rápida.
belén: si.
inés: ¿qué ves ahí?
belén: no se. ¿yo soy el problema? soy la variable común
inés: no creo que seas el problema. con ÉL cuando ÉL no acabó... el parecía contento igualmente. te abrazó, hizo cucharita, te dijo que no quería acabar, que no lo necesitaba.
belén: si.
inés: el judío te hizo acabar también y se tiró panza arriba. como si tampoco quisiera nada más.
belén: no entiendo.
inés: en las dos escenas sos vos poniendote ansiosa porque no sabes que quiere el otro. que necesita, como satisfacerlo.
belén: mmm... no se supone que para el sexo hay que acabar todos...
inés: no se supone nada belén. no hay reglas.
belén: bueno no sé.
inés: veo en vos un tema con la intimidad. hay como una disociación que haces medio rara. siempre que tenés sexo con alguien la cucuqueas, como decís vos. te pasó con ÉL, toda la escena posterior. hasta ese momento todo iba bien, todo estaba bien. con el judío lo mismo. en la escena del sexo dijiste algo extraño, te pusiste incómoda, te fuiste. 
belén: puede ser.
inés: es raro, igual. porque sos muy de intimar. la gente te cuenta cosas. permite que le hagas bullying sobre sus cosas. te cuentan sus adicciones, sus temores. pero cuando se da el tema sexual, que es una intimidad física, te pones nerviosa, actúas raro. alejás al otro y luego cuando el otro responde a eso y te aleja a su vez te sentís rechazada.
belén: mmm.
inés: vos sabes que en el amor tiene que haber cosas no dichas ¿no?. algo que descubrir del otro. tiene que haber idealización. un poco de misterio. algo que el otro se guarde.
belén: puede ser. 
inés: y vos con el tema del control querés saber todo. contás todo. jugás con las cartas en la mesa, ¿no?, me lo dijiste varias veces. 
belén: quiero controlar al otro.

cerré los ojos y me limpié las manos en el jean, repetí el movimiento de forma rítmica un par de veces hasta que inés retomó.

inés: no. yo creo que querés controlarte a vos. para no sentir cosas, justamente. y el sexo es un poco perder el control de uno. tal vez por eso tus reacciones posteriores son defensivas.
belén: ....
inés: vos no buscás controlar al otro. buscás controlar que el otro no te haga sentir cosas a vos. porque si sentís, podés vincularte con el dolor. y el dolor es incontrolable, y eso te remite a la muerte. no a la muerte de alguien, sino que la muerte es la falta. lo que no está. 
belén: como en la serie.
inés: la muerte es tu mamá que desapareció de tu vida, porque desapareció de la suya. vos querés bloquear el dolor bloqueando a la gente, creandote una fantasía de que si no las ves, ya no están mas en la tuya. pero esa gente está, existe. no las dejás de querer por bloquearlas, no solucionás lo que te pasa con ellas así. o porque te bloqueen. esto, ¿no?, este maltrato a ÉL, que él te dice que ya se acostumbró, fijate esto, lograste también que te bloquee simbólicamente, si querés, que no quiera tener sexo con vos. o vos bloqueas o te bloquean. funciona en todos los casos para mantenerte lejos de la posibilidad de sentir. 
belén: ...
inés: belén.
belén: ...
inés: ¿qué sentís?
belén: ansiedad.
inés: seguimos la próxima ¿dale?

miércoles, 14 de noviembre de 2018

pablo el judío que no lo era/5 y ni idea, che

esta historia empieza acá

entramos a la casa que compartía con otras dos personas.
fuimos hasta la pieza.
puso una música instrumental que me hizo doler un poco la cabeza.
me preguntó si quería agua.
me sonreí.
se sonrió.

me saqué los zapatos y él las zapatillas y la campera. me sorprendió encontrarme con una pancita prominente. me puse un poco incómoda, dude si era el lugar dónde quería estar. 
volvimos a besarnos y terminamos acostados.
estábamos en eso cuando se interrumpió.

pablo: ¿estás bien?
belén: si. por.
pablo: no se. quiero que te sientas bien.
belén: estoy bien.
pablo: no se si tenés ganas. ¿tenés ganas?
belén: no se.
pablo: bueno. ¿estás incómoda?
belén: ¿te parezco incómoda?
pablo: no, pero te noto tensa.
belén: si, tal vez necesitaba ese gin tonic.
pablo: ¿me dejás acariciarte? tengo muchas ganas desde que te vi.

no esperó que contestara. un poco bruscamente me sacó la remera y el pantalón. se puso sobre su lado izquierdo y comenzó a acariciarme desde arriba a abajo. mi piel se erizó completamente.

pablo: ¿qué pensas?
belén: mmmm
pablo: ajam. y qué más.

abrí los ojos y me sonrió. los volví a cerrar.
metió su mano debajo de mi bombacha y se acercó a mi oído.

pablo: voy a necesitar que me enseñes como te gusta.

agarré su mano y la puse sobre mi clítoris.
lentamente comenzó a acariciarlo circularmente.
luego se inclinó sobre mi y me besó.
y yo acabé.

pablo rodó sobre si mismo y se quedó ahí, inmóvil.
yo no supe que hacer, que estaba pasando.
pablo no se volvió a mover.
me empecé a poner nerviosa. ¿querría que le haga un pete? dudé un poco, no suelo hacer sexo oral la primera vez que estoy con alguien porque me parece demasiado íntimo.
pablo seguía ahí, solo me miraba. pensé que tenía que hacer algo, asique bajé.

belén: ahhh, pero tu pito....
pablo: jaja.
belén: es normal, que clase de judío sos.
pablo: te sorprendí, viste. tengo mis secretos.

el tamaño era tirando a chico, algo que agradecí, al menos en esta instancia incial. estuve poco tiempo, habrán sido dos minutos.

pablo: ya casi estoy.

puse mis piernas alrededor de su cadera y me agaché sobre él para besarlo. me besó.

belén: ¿tenés un forro?
pablo: es que... ya acabé.

lo miré sorprendida.
pablo se había acabado encima, literalmente.

belén: ahhh. ¿ya?
pablo: si...
belén: ahhh bueno.

salí de dónde estaba y me acosté al lado de él. el cielo raso estaba lleno de humedad y la música me resultaba insoportable.

pablo: ¿qué pensás?
belén: ...
pablo: ...
belén: ...
pablo: ajá.
belén: es que no estaba pensando en nada.
pablo: bueno.

el silencio se volvió pesado. no se me ocurría nada que decir.

pablo: ¿te jode si cierro un rato los ojos?
belén: ¿te vas a dormir?
pablo: eh... no se, capaz.
belén: ahhh. entonces yo me voy.
pablo: ¿te vas?
belén: y... si. si te vas a dormir...
pablo: ehh... bueno...

me levanté y empecé a vestirme. la situación era extraña. pedí un uber. pablo tardó mil años en encontrar las llaves.
después de diez minutos de esperarlo me fastidié.

belén: che, el auto está hace 5 minutos abajo.
pablo: si, ya voy.

me abrió la puerta y se inclinó para besarme.
no se por qué corrí la cara y me dio un beso en la mejilla.
me subí al uber y volví a casa sin entender qué carajo había pasado.

sábado, 10 de noviembre de 2018

la obstinación de acentuar la obviedad de todo

no hay nada que subraye más la enorme materialidad de la soledad que intentar cambiar con dignidad las sábanas de una cama king size.


la desolación del vacío contiguo se hace mas presente que nunca.







igual un toque se te pasa cuando te acostás y tenés todas las almohadas para vos. digamos todo.

miércoles, 7 de noviembre de 2018

pablo, el judío que no lo era, y la puta madre/3

esta historia empieza acá

el lugar era horrible, de esos clásicos medio palermitanos con banquetas incómodas y mesas construidas con pallets berretas. nos sentamos en una mesa y yo arrastré mi banqueta contra la pared para poder apoyarme.
pablo me miraba divertido.
me senté y agarré una servilleta para limpiar las migas que había en la mesa.

pablo: ya. quedó re limpito.

lo miré, se estaba burlando.

belén: disculpá, me molestan las cosas sucias.
pablo: veo. te molestan muchas cosas.
belén: no tenés idea.
pablo: me muero por saberlas.
belén: estoy percibiendo el tonito de bullying eh. mirá que yo podría devolvértelo pero soy generosa.
pablo: ¿ah sí? estoy dispuesto a recibirlo.
belén: por ahora no. cuando haya mas confianza.
pablo: yo estoy en total confianza.
belén: si, lo noté.
pablo: ¿y eso te molesta?
belén: no, no sé. tal vez es algo apresurado.
pablo: querés ir indicándome los tiempos en que puedo ir haciendo las cosas. me los podés anotar acá en esta servilleta en orden.
belén: no, dejame en paz.

pablo me corrió el flequillo de los ojos. extrañamente esa invasión a mi burbuja proxémica no me incomodó.

pablo: ahí está, ahora me podés mirar.
belén: te podía mirar antes.
pablo: sin embargo mirabas para otro lado todo el tiempo.
belén: es que me mirás muy fijo.
pablo: ¿te molesto?
belén: no me molestás. que vas a comer.
pablo: una con queso cheddar. ¿vos?
belén: no se, esta que dice vegana.
pablo: ¿sos vegetariana?
belén: ¿y vos sos freegano?
pablo: te iba a invitar a comer del tacho de basura hoy, pero cuando vi tu toc con la limpieza lo reconsideré.
belén: jajaa.
pablo: ahhh, ahí estabas.
belén: qué.
pablo: los hoyuelos. tenía ganas de conocerlos en vivo. 

pedimos las hamburguesas y yo pedí un vaso de vino, pensé que para olvidarme del joggin lo necesitaría.
le pregunté a pablo que quería tomar.
pablo titubeó y no respondió nada.
levanté mis cejas consultandole de nuevo sin emitir palabra.

pablo: no, nada.
belén: ¿nada?
pablo: no, por ahora no.
belén: pero...
pablo: después les pido agua de la canilla.

lo miré esperando una risa, algo que me indicara que era una broma. nada.
traté de censurar una semi sonrisa. miré de vuelta el joggin. suspiré hondo: estaba con un amarrete en joggin, nada podía ser peor. pensé de nuevo que tenía que ser tolerante.

belén: no te voy a convidar vino.
pablo: ¿no?
belén: no.
pablo: ¿por? no seas mala.

no lo digas belén. guardatelo. no lo dejes salir.

belén: por mickey mouse.

puta madre.

pablo se carcajeó.

pablo: soy judío, ya lo sabías.
belén: está bien, tenés que bancar los trapos a los estereotipos.
pablo: cada cual con lo suyo.
belén: sos un ridículo. no podés no tomar nada.
pablo: mirá cómo puedo.

se sentó en la banqueta, desafiante.

belén: veo que podés muchas cosas.
pablo: re. ¿qué otras notaste?

no belén. no.

belén: que venís a una primera cita en joggin.

puta madre.

pablo: y vos en jean. ¿usás muchos jeans?
belén: que clase de pregunta ridícula es esa.
pablo: me molestan los jeans.
belén: veo.
pablo: la próxima si querés me pongo corbata.
belén: no, con un jean y que tomes algo me parece que estamos.
pablo: vengo como soy.
belén: claro. pero hay un otro también.
pablo: no te hacía de las formas.
belén: yo le puse onda.
pablo: ¿no habías venido neutra?
belén: si, pero mirá. me puse aros argollas re lindos. me arreglé el pelo.
pablo: podías venir en calzas si querías y hubiese estado bien.
belén: que hippie. ¿tenés pan relleno en los bolsillos del joggin?
pablo: freegano.
belén: además.
pablo: veo que estás mirando mis manos con horror.
belén: si. es un enchastre lo que estás haciendo.
pablo: ¿puedo probar tu hamburguesa?
belén: ¿es necesario?
pablo: sí. si no querés no me convides.
belén: salí salí, no toques con las manos sucias. te corto un pedazo.
pablo: pensaba acariciarte con mis manos llenas de queso cheddar.
belén: en tus sueños.
pablo: bueno. igual tengo planes para nosotros... en la vida real.
belén: está bien tener proyectos.
pablo: me molesta que no haya respaldo.
belén: estos lugares a dónde me traes.
pablo: vinimos al primero que había para que no te pongas de mal humor.
belén: vos tenés la culpa de todo esto.
pablo: mmm. especificame mejor.
belén: de que me mojara, para empezar.
pablo: ah, es mi culpa la lluvia. tengo poderes que controlan la presión atmosférica.

el mozo nos dejó el cambio sobre la mesa. eran $90. miré la guita y lo miré a él.
belén: ¿dejamos propina no?, no se cuanto era lo mio...
pablo: de ahí son míos diez pesos.

pablo estiró la mano y los agarró.
lo miré por segunda vez esperando un chiste, algo. nada. pablo me miraba serio.

belén: bueno. dejo la propina yo entonces, je.
pablo: no te rías de mi ser judío, me estás discriminando.

no lo digas belén. no.

belén: es horrible ser amarrete.

puta madre.

pablo: soy lo que soy.
belén: veo.
pablo: ¿vos que sos?

no contesté. la situación se había vuelto extraña.
pablo entrecerró los ojos. abrió la boca para decir algo pero la cerró. me dijo que iba al baño. seguro que va a tomar agua, pensé.
también pensé que podía desaparecer en ese momento, era una oportunidad.
continué sentada donde estaba.
reapareció y me mostró sus manos.

belén: ¿te las limpiaste?
pablo: con mi pis. hoy tome mucha agua, dicen que hace bien.
belén: freegano total.
pablo: control freak.
belén: al menos me baño para mis citas.
pablo: yo me bañé para mi día. tengo hasta perfumito pasa que no te acercaste a olerme.
belén: no te bañaste para la cita.
pablo: me bañé hoy para mi día. vos estabas incluída en él.
belén: no entiendo por qué todavía no salí corriendo.
pablo: porque te caigo bien. ¿vamos a caminar? paró de llover.
belén: me estás jodiendo.
pablo: vamos a buscar otro bar para tomar algo. con sillas de verdad.
belén: bueno.
pablo: te dejo olerme por el camino si querés y vas a ver. te voy a caer todavía mejor.

martes, 6 de noviembre de 2018

pablo - el judío que no lo era - se esfuerza poco/2

esta historia empieza acá

me bajé del colectivo y pablo estaba esperándome apoyado contra una pared. tenía el pelo muy corto a los costados y un poco mas largo el resto, con unas ondas. de un castaño claro, casi rojizo pero sin serlo. blanco, super blanco, ojos marrones casi negros de lo oscuro, y labios gruesos. tenía un arito en su oreja izquierda que le daba un toque final, canchero.
me sonrió amplio.
le sonreí de costadé.
lo miré un poco mejor: tenía puesta una campera negra, impermeable, un paraguas enorme al estilo chaplin, y... ¿eso era un joggin adidas de tela de avión arremangado?. miré mejor.
si, si era. combinado con zapatillas deportivas.
el mal humor que parecía controlado hasta hacía dos segundos antes se expandió sin límites.
¿vino a conocerme en joggin, en serio?
intenté racionalizar que no era lo más importante el joggin. tenía que pensar en otra cosa.
pero para mi el joggin no era solo el joggin. era un mensaje claro: ni me esforcé en cambiarme para conocerte, mi interés es tirando a cero.

pablo, ajeno a todo esto que sucedía en una milimésima de segundo en mi cabeza, me sonrió otra vez.

pablo: ¿vamos?
belén: dale.
pablo: ¿todo bien?
belén: si, ¿por?
pablo: no se, te noté seria.
belén: puede ser.
pablo: ¿pasa algo?
belén: no, estoy neutra.

pablo soltó una carcajada.
me hizo sonreír.

pablo: neutra.
belén: claro.
pablo: sin onda.
belén: por supuesto.
pablo: bueno, yo vine con buena onda.
belén: bien por vos.
pablo: no estás a favor de la buena onda.
belén: creo que la buena onda hay que ganarsela.
pablo: ajam. como vengo.
belén: y, estamos caminando abajo de la lluvia, me estoy mojando, tengo frío...
pablo: uh. estoy empujandote a la poca onda.
belén: no estás ayudando a tirarla para arriba.
pablo: entremos acá.
belén: pero es solo hamburguesas.

se frenó y me miró unos segundos. no parpadeó. tuve que bajar la mirada.
su voz sonó cuasi amenazante.

pablo: ¿querés seguir caminando? no tengo drama.
belén: mmmm
pablo: ¿no te gustan las hamburguesas?
belén: mmmm. preferiría otra cosa, pero entremos.
pablo: señorita neutra.
belén: yo te dije que teníamos que elegir el lugar antes.
pablo: señorita neutra te lo dije.
belén: ble.

me abrió la puerta para que pase. pasé y se agachó sobre mi oreja para susurrarme: me gusta incomodarte, te ponés más linda así.

viernes, 26 de octubre de 2018

de domingo y una premonición

adquirí a domingo hace un par de meses.
era algo que venía pensando hace un tiempo, cansada de mis itinerarios conurbanenses (avellaneda, jose c paz, florencio varela). finalmente adquirí un auto en el peor momento del macrismo (así soy yo, siempre tomando decisiones importantes en momentos perfectos). me endeudé con mi padre y mi tía, puse la guita que había logrado ahorrar durante el kirchnerismo y domingo se incorporó a mi vida.

jamás había manejado en capital federal o gran buenos aires. mi ex tenía auto pero nunca me lo quiso prestar (pues forro, por supuesto), por lo que el primer viaje que hice implicó mucha transpiración y sufrimiento. tampoco había manejado nunca en autopista o ruta, pero me largué. si hay algo que se puede decir de belén (entre todo lo malo) es que el miedo nunca fue una de mis cualidades. tengo que hacer algo y lo hago, sin pensarlo, como salga. 
mis problemas en realidad no devienen del accionar (no me pongo nerviosa cuando tengo que hacer las cosas) sino de pensar en hacerlas. puedo darte un beso sin problemas, dar un exámen sin nervios, largarme a una ruta sin experiencia con tranquilidad. ahora, si comienzo a fantasear con eso en mi casa, segura y tapada con una frazada, las cosas comienzan a parecerme monstruosamente imposibles y termino decidiendo quedarme abajo de mi cama para siempre.
acción y reacción son mi fuerte.
el problema es cuando las elucubraciones comienzan a apoderarse de todo.

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tengo un (mal) presentimiento desde que domingo apareció en mi vida.
me pasa cada vez que voy a buscarlo a la calle donde lo deje estacionado: pienso que no está, que desapareció, que alguien se lo llevó.
la sensación continua y molesta de que algo va a salir mal.
si lo encuentro en su lugar, lo miro atrás y adelante, buscando no se bien qué. saber si alguien se robó el guardabarros, si no rompieron el parabrisas, ni idea. 
el finde habíamos quedado juntarnos a almorzar con unas amigas. caminé por aranguren con la sensación de que solo encontraría un hueco donde había dejado a domingo. la primer cuadra no estaba y el corazón me empezó a latir fuerte, ¿se lo habrían robado?. caminé una cuadra más y lo vislumbré, ahí estaba. me acerqué y metí la llave, pero no entraba. caminé unos pasos para atrás y miré la patente: empezaba con S, claramente no era domingo.
miré hacia atrás y lo ví, un gris mas oscuro, ese era domingo. caminé hasta él y chequié la patente, empezaba con O, tenía que ser.  me aseguré de que el guardabarros estuviese en su lugar y que la llave entrase. todo ok.
aliviada me senté y prendí la radio. puse la dirección a la que iba en el waze del celular y quise ponerlo en el soporte dónde suelo ubicar el celular. no estaba.
me quedé unos segundos tildada. miré al piso y alrededor, en el asiento, nada.
pensé que me había subido al auto equivocado y me bajé rapidito a chequear la patente otra vez. 
era domingo.
volví a subir sin entender. ¿se habría enganchado en la campera la última vez que bajé? ¿lo había bajado yo sin darme cuenta? ¿cómo podía ser?
miré en el asiento de atrás y encontré cascaras de manies por todos lados. mi cerebro empezó a procesar la información: no estaba el soporte, nadie había comido manies en la parte atrás de mi auto conmigo. me acordé que tenía los lentes en la guantera y la abrí: no estaban.
alguien había estado de fiesta adentro de domingo y se había llevado un par de souvenirs.
me dio un ataque de risa que la información del robo haya tardado tanto en procesarse en mi cerebro y noté que una de las puertas traseras estaba sin traba.
domingo me engaña con otros, pensé.
ese día almorzamos ñoquis.
las fichas se acomodaban.
domingo avisaba.
me encanta encontrarme con señales y no prestarles atención.
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me di cuenta que me gusta manejar, me relaja. pienso en mi ex y todo lo que se quejaba cada vez que tenía que manejar a algún lado el pedazo de forro. cualquier cosa le implicaba un esfuerzo atroz, que pelotudo del orto. 
al principio escuchaba la radio pero me di cuenta de que me generaba estrés pues macrismo. asique armé un compilado con la mejor música del planeta tierra y la puse en un pendrive que domingo reproduce. los que estuvieron de fiesta en domingo no lo vieron y no se lo llevaron.
manejar distancias largas, entonces, con la mejor música del planeta tierra, me relaja. voy cantando canciones y dedicándosela a gentes diversas.
venía en eso yendo hacia josé c paz por el camino polémico para no pagar los tres millones de peajes que te cobran a precio oro, cuando un camión hecho mierda se me cruzó. frené de pedo y lo recontra putiee, además de tocar bocina porque soy una fundamentalista de dejarle en claro a la gente que es una pelotuda. frené ante un semaforo y el camión hecho mierda se frenó a mi lado pese a que había mucho lugar mas adelante. me dio un poco de miedo, pero ya les dije que ante todo soy la reina de la acción, asique bajé la ventanilla para seguir puteandolo. desde arriba un chico me miraba divertido. el pibe sonrió y juntó sus manos pidiéndome perdón. yo sonreí, pues soy débil ante la gente hermosa, y él me tiró un besito.
subí la ventanilla y encaré un tema de shakira  totalmente reanimada. la vida era linda y el mundo me amaba, era claro.
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diez minutos después el auto de adelante que había acelerado para pasar un semáforo en amarillo decidió frenar bruscamente.
yo, que mantengo siempre una distancia prudencial, frené atrás sin inconvenientes. estaba feliz, el universo me amaba. el cover de laura no está que estaba tarareando también.
diez segundos después sentí el impacto y mi cabeza dio violentamente contra el volante.
si esta era mi hora de morir, era casi de justicia poética que fuese en el lugar mas horrible de josé c. paz con el único tema exitoso de nek siendo cantado por una banda de gordos mexicanos de fondo. era claro que si mi vida era un transcurrir azaroso de boludeces absurdas, mi muerte no podía ser menos.



martes, 9 de octubre de 2018

inés opina (una posdata de ÉL)/38

nota importante: para entender esta historia, es muy necesario leer las entradas de ÉL (hagan click acá) del 2013, dónde, justamente, ÉL aparece y yo lo cuento en tiempo real en el blog.

ÉL en el 2018:

inés: ufff.
belén: te reiste y todo. viste, no te defraudé. 
inés: ¿por qué decís eso?
belén: porque estuviste toda la semana preguntándote como salió mi cita con ÉL después de que me fui de acá. lo sé.
inés: jaja. ¿te parece?
belén: no te culpo inés. ÉL siempre consigue hacer todo más interesante.
inés: ¿y eso te gusta?
belén: eso te gusta a vos. fue lo primero que me preguntaste cuando me senté en el diván.
inés: hablemos de la situación.
belén: ¿lo vas a analizar a él?
inés: eso quisieras, ¿no?, para tipificarlo y encasillarlo un poco más.
belén: me dejaría mas tranquila.
inés: bueno, puedo decirte que aún con rasgos psicopáticos es un neurótico. y que él perciba que hay algo que no funciona, implica que reconoce su angustia. y que eso lo movilice como para empezar terapia, es algo bueno. asique es neurótico también. 
belén: lo mismo me dijiste con fran, que era bueno que empezara terapia y pedo. no fue bueno.
inés: bueno, hay que ver.
belén: se que defendés tu rubro, pero no siempre implica algo.
inés: yo creo que implica mucho. es más, creo que la situación con vos lo conmovió. y que fue eso lo que le dio la pauta de que algo no estaba funcionando.
belén: mmmm vs desssis
inés: reite, dale.
belén: no, sabés que me encantaría pensar eso. las dos sabemos mi necesidad de ser la favorita, la especial, estrellita mia. y pensar que yo movilicé algo tan importante en él me pone en esa posición y me encantaría ser protagonista. pero no sé, no creo.
inés: creo que movilizás mas cosas de la que creés en él. y por eso él no sabe bien que hacer con vos.
belén: cojer no. empecemos a tachar cosas.
inés: eso te hace especial. no quiere cojer con vos.
belén: alta lotería. bingo belén. hoy estoy en winner total.
inés: vos sabés que la sexualidad no es cojer solamente, ¿no?
belén: mmmm
inés: digo. todo lo que hacés con él. que te cocine. que te acompañe. que intente que estés bien. que te acaricie. que te cante. que se siente a tu lado para elegir compartir ciertos momentos con vos. compartir un vino. todo eso hace a la sexualidad.
belén: ehh...
inés: belén. es de una intimidad intimidante. con vos tiene intimidad. más allá de que te bese o de que cojan. precisamente, que intente alejarte de eso que él no está disfrutando, que siente que no le hace bien, que es algo mecánico. te preserva. creo que te preservó todo el tiempo de él mismo. 
belén: bueno.
inés: qué pasa.
belén: nada, no pasa nada. no tengo mucho que hacer con esta situación la verdad. 
inés: me quedé pensando en esto no, en la resolución de todo esto, cómo se dio. y pensaba como te la pasaste semanas intentando adivinar que pasaba, barajando posibilidades, angustiandote. y lo que en realidad pasaba no tenía nada que ver con todo eso que habías adelantado.
belén: sí. al pedo.
inés: el anticiparte constantemente como una forma de angustiarte.
belén: y pensar que siempre todo tiene que ver conmigo. y no. estrellita mia. me odian a mi, yo hice algo mal, es mi culpa.
inés: yo creo que lo que a él le pasa tiene que ver con vos. pero no todo. y no desde la perspectiva que vos le quisiste dar.
belén: ya sé si.
inés: ¿y entonces?
belén: entonces nada. ya está.
inés: nunca está nada con él. por qué en vez de intentar cerrar las cosas no las dejas fluir un poco. ver que pasa. no racionalizar al pedo, dejarte llevar.
belén: él fue muy claro. me quiere como amiga.
inés: el fue muy claro. sos la única mujer que no se quiere cojer mecánicamente. 
belén: mmm
inés: no se si te das cuenta de lo importante que es eso. más en un pibe con la historia que tiene él. la madre esa que tenía, como era esa historia.
belén: la actriz que andaba en bolas adelante de sus amigos y que nunca le dio bola.
inés: cómo no va a desarrollar rasgos psicopáticos con las minas belén.
belén: yo no puedo salvar a nadie inés. no puedo conmigo misma.
inés: no, no te digo que intentes salvar a nadie. digo que las cosas son las que son. él te está diciendo muchas cosas. no te quedes pegada a lo literal, sos mas inteligente que eso.
belén: yo me siento rechazada. no le gusto. no quiere cojerme. entiendo que racionalmente es mas complejo. pero siento eso.
inés: yo creo que acá hay problemas de comunicación. bha, no, comunicación no. de entendimiento. él te dice algo, vos sobre interpretás y actuás en consecuencia a esa sobre interpretación, él sobre interpreta tu sobre interpretación y actúa en consecuencia y así. por eso las situaciones terminan en cosas tensadas al máximo de la ridiculez. los dos hacen lo mismo. se sobre interpretan. 
belén: si, no entiendo un carajo que está pasando nunca.
inés: él tampoco.
belén: bueno.
inés: te dije que había algún problema de indole sexual.
belén: estaba esperando a ver cuándo lo sacabas a relucir.
inés: jaja. mirá. se explicaron muchas cosas. tu incomodidad al momento del sexo, que lo notaras mecánico, que él no pudiese acabar. que te dijese que no te quería usar.
belén: sí, como que termine enroscada en medio de todo eso, ¿no?
inés: no, creo que al contrario. toda esta cosa de querer que vos la pases bien en demasía, que te terminó molestando. atenderte, que acabes, que estés bien. 
belén: ¿lo de echarme de la casa?
inés: no te echó, pero mas allá de eso. si como cierta frustración. que no pudieses dormir con él. sentir que no lo logró tal vez.
belén: capaz.
inés: qué te pasa a vos con él.
belén: lo extraño.
inés: nunca te escuché decir eso de nadie creo.
belén: no. pero un poco me pasa eso. ayer le escribí.
inés: ¿al wassap?
belén: no. no no, le escribí... como un mail no se. cosas que me hubiese gustado decirle y no le dije. no se lo mandé.
inés: ¿qué cosas?
belén: que esta relación siempre me llamó la atención. como que nunca hubo nada real que nos uniese. no fuimos compañeros de nada, no tenemos amores en común, ni gente conocida. no somos la misma generación, no compartimos espacios ni de militancia ni de laburo. y sin embargo es como que siempre estuvimos presentes. o sea, sin la necesidad de algo externo que nos uniera. como que siempre estamos dando vueltas. bha, en realidad él. él siempre mantuvo un vinculo conmigo. yo le dejé de hablar, lo borré del facebook, no lo quise ver por años y él siempre...
inés: siempre lo rechazaste, decís.
belén: no, no lo rechacé.
inés: a mi me parece que si. que lo rechazaste mucho.
belén: puede ser si. él siempre me perdonó. como que el siempre entendió algo más. me tuvo paciencia.
inés: si, eso si.
belén: es que él siempre me dio miedo. yo percibía algo. viste como soy. yo me preservo, me encierro. prefiero no sentir las cosas, me costó mucho estructurarme de nuevo. y él es todo lo contrario, va por la vida chocándose todo buscando sentir algo.
inés: ¿y que es lo que te da miedo?
belén: no se. que se rompa. que me rompa a mi.
inés: ¿que te haga sentir algo?
belén: puede ser. que me desarme. que me haga doler.
inés: pero si es todo lo contrario a lo que intenta hacer siempre.
belén: si. ya se.
inés: no le tengas miedo.
belén: igual ya no hay mucho que hacer.
inés: ¿no volvieron a hablar?
belén: después de esa vez que intercambiamos un par de mensajes no. no se si mandarle lo que le escribí o no.
inés: no se lo mandes. tal vez decírselo en persona.
belén: no creo que nos volvamos a ver...
inés: bueno, ya me dijiste que él es un tipo con paciencia. de acá a seis años sabés la cantidad de cosas que pueden pasar.

domingo, 7 de octubre de 2018

oh lord, please don't let me be misunderstood/37

nota importante: para entender esta historia, es muy necesario leer las entradas de ÉL (hagan click acá) del 2013, dónde, justamente, ÉL aparece y yo lo cuento en tiempo real en el blog.

ÉL en el 2018:

ÉL me estaba evitando. para mi era claro, para el resto del mundo no. pero el resto del mundo no lo conocía y yo sí. ÉL siempre estaba dispuesto a vernos, ÉL siempre ponía la fecha. y ahora me hablaba solo para dejar flotando en la nebulosa la posibilidad de vernos en algún momento indeterminado. no estaba siendo ÉL.
yo hablaba con quién quisiera escucharme intentando encontrar pistas o respuestas, que es básicamente lo que hago todo el tiempo. pedirle a la gente que me ayude a pensar. nunca confío en lo que creo yo. y entonces intento incorporar un crisol de miradas para poner la mía en perspectiva y me confundo más. y entiendo menos.
a medida que los días pasaban y mis mecanismos mentales se agudizaban y empezaban a rodar una y otra vez sobre lo mismo en forma circular, crecía mi inseguridad. no quiere verme porque me odia, porque no le gusto, porque nadie puede amarme nunca es obvio, porque hice todo mal. ¿que tengo que hacer? ¿eliminarlo para siempre? ¿bloquearlo? ¿odiarlo yo primera?
era obvio que yo había hecho las cosas mal. la cucuquié dos veces, las dos veces que nos vimos en otro plan (no amigos) hice un planteo ridículo, es obvio que lo asusté. pensé que tenía razón en odiarme.

ÉL, que nunca había desaparecido en 6 años, que no me había abandonado, que nunca lo hacía, siempre estaba. sin embargo me hablaba para hacerme promesas que quedaban flotando. ¨te debo una chocotorta lilu¨, ¨tengo ganas de verte tenemos que arreglar¨ ¨te extraño¨ pero no había precisiones.
empecé a darme cuenta que evidentemente no quería enfrentarse a mi. le dije a todos que era obvio que quería que seamos amigos, que quería que volvamos a la situación anterior. sin embargo no me hablaba una vez cada una semana o diez días como antes, cuando eramos amigos. no, me hablaba día por medio. me rondaba.
rondarme. algo que ÉL hacía desde siempre.
estar sin estar.
estar estando.
intermitentemente presente.
en cuando yo pensaba que ÉL había desaparecido definitivamente y me olvidaba,  ÉL reaparecía para marcar una presencia mas fuerte que nunca.
¨lilu, te acordás de...¨
¨lilu, sabés que esto me encanta de vos¨
¨lilu, te extraño. ¿pensás en mi?¨
¨lilu, ¿estás?, quiero hablar con vos¨

entonces hice lo que nunca hago.
insistí. decidí llevarlo al limite.
le dije que tenía su regalo de cumpleaños hace mil y quería entregárselo. que se me iba a vencer en casa, que cuándo nos veíamos.
ÉL se dio cuenta de que no había espacio para más evasivas y me dijo que bueno, que el lunes.
el lunes no estuve nerviosa, no. me levanté de un humor horrible sin saber demasiado bien por qué. odiaba mi vida, odiaba al macrismo, me odiaba a mi y probablemente lo odiaba a ÉL. no era el mejor día para verlo, pero decidí que no soportaba más la indefinición, asique volví a insistirle, le pregunté si nos veíamos.
me dijo que si, que por supuesto. pero empezó a dar vueltas. que tenía que arreglar la luz en su casa, que mi casa le quedaba un poco lejos, que si quería pasara a visitarlo a ÉL.
yo estaba harta, super harta, mega harta. ya no quería verlo, pero me mordí el labio y le dije que si. que bueno. que lo visitaba, porque realmente no soportaba seguir estirandola.

belén: ok. voy a tu casa, ahora salgo.
ÉL: ah, no te avisé que estoy con renato. un pibe ecuatoriano que se esta quedando en casa.

cerré los ojos. respiré hondo.

belén: bueno.
ÉL: si querés cuando termine esto vemos de salir.
belén: ok.

llegué a la casa con su regalo.
bajó y se subió a mi auto recientemente adquirido.
nos miramos en silencio. tenía unas zapatillas topper rojas, un jean clarito y una remera gris topo casi pegada al cuerpo. el pelo despeinado, como en un remolino en la frente, las canas de siempre y olorcito a perfume.
estaba hermoso. cerré y abrí los ojos y seguía ahí, siendo bello. el corazón se me aceleró.
me presionó la rodilla con una de sus manos fuertes. yo apoyé la mía sobre la de ÉL, habrán sido diez segundos. ÉL me sonrió picaro y de pronto toda la angustia de estas semanas desapareció. me tironeó suavemente el pelo.
eramos de vuelta ÉL y yo. ÉL también parecía aliviado.
éramos nosotros. igual que siempre.
me hizo chistes acerca de mis miedos al manejar en la gran urbe. me indicó donde estacionar. alabó mis dotes de estacionamiento. me giré hacia ÉL y nos miramos en silencio. se ensombreció de pronto y bajó la vista. abrió la puerta para bajarse.

belén: perá. agarrá tu regalo. está atrás.
ÉL: ¿en serio tenés un regalo para mi?
belén: si.

abrió la puerta trasera y solo hubo silencio. esperé unos segundos y nada.
bajé del auto y di la vuelta. ÉL estaba parado ahí, mirando el cuadro apoyado en el asiento de atrás con la foto de gatica y perón dandose la mano. en la foto ambos están felices, ambos de traje, gatica se inclina desde el ring. perón sonríe como solo perón sabe hacerlo. gatica se inclina divertido ante el presidente hacedor.

ÉL me mira, como perdido.

ÉL: ¿en serio es para mi?
belén: si.
ÉL: pero esto... ¿dónde lo conseguiste?
belén: lo mandé a hacer.
ÉL: buscaste la foto y todo...
belén: si.
ÉL: es justo lo que quería. para cuando tuviese una casa. pero hablamos de esto hace mil años, cuando recién nos conocíamos.
belén: ¿te gusta?

ÉL agarró el cuadro. cerró la puerta y comenzamos a caminar hasta su departamento sin decir una palabra. de pronto lo soltó:

ÉL: la puta madre. es hermoso.

le sonreí. me sonrió como un chico emocionado.

entramos y estaba renato. ÉL terminó de hacer la conexión eléctrica y renato seguía allí, tirado en la cama del comedor. como todo lo que se aparta de mi fantasía, renato me molestaba. no parecía inmutarse ni sentir que estaba de más. solo estaba ahí, renateando. lo odié.
ÉL le contaba a renato cosas sobre mi y renato intentó que conversaramos pero yo contestaba con monosílabos. ÉL me miró divertido. me conocía, sabía de mis odios instantáneos a personajes específicos y mi poco interés por parecer agradable si no me interesaba.
cuando terminó fue poniendo el cuadro en distintas paredes para que yo le indicara donde quedaba mejor. renato esbozó la idea de quedarse a cenar con nosotros. mi cara de orto se hizo evidente. ÉL salvó la situación y dijo que saldríamos. renato preguntó donde, que él tal vez se sumaba.

ÉL: no nene, no te sumás. vamos nosotros.

me guiñó un ojo.
finalmente decidimos volver a mi casa.
manejé en silencio, íbamos escuchando música, pero tuve un presentimiento. todo era perfecto, pero algo no andaba bien.
al bajarnos en casa ÉL decidió cocinarme. me quejé un poco, era tarde, las diez de la noche. pero ÉL encontró un chino abierto y decidió que era obvio que teníamos que comer chipá. me pareció una ridiculez, pero decidí dejar de decir que no a todo. compramos un vino y entramos a casa.
ÉL se puso a cocinar enseguida. yo puse música. charlamos, bailamos.
todo fluía. porque entre ÉL y yo siempre era así.
me sirvió vino y se me subió a la cabeza. me miraba divertido. me dijo que ya no me serviría más, que ya estaba borracha. negué que lo estuviese.

ÉL: tenes los ojos brillantes. más que siempre.
belén: alergia.
ÉL: basta belén. te va a hacer mal, sabés que te tengo que cuidar.
me reí, divertida.
belén: si tuviese que pedirle a alguien que me cuidase, serías el último de la lista.
a ÉL no le gustó el comentario
ÉL: sos una forra boluda.
belén: ¿por qué?
ÉL: porque lo sos.
belén: uh, te vas a ofender de vuelta. no puedo decir nada.
ÉL: tratá de no decir forradas y fijate.
belén: bueno, vos te reís de mi mamá muerta.
ÉL: ya no me río, desde que me dejaste de hablar mil años por eso. solo te digo que ya pasó mucho tiempo y tenes que pasar a otra cosa. quiero que estés bien.
belén: ya se.
ÉL: ¿cuánto se cumplen?
belén: diez años el 2 de octubre. me parece increíble.
ÉL: ¿el 2?
belén: se
ÉL: hoy es 2.
belén: ¿eh? no.
ÉL: si. es 1, pero a las 12.
belén: ¿en serio?
ÉL: no te acordaste.
belén: te juro que no.
ÉL: me trajiste inconscientemente para que te haga compañía.
belén: si, debe ser eso.
ÉL: nena, el tonito.
belén: bueno.
ÉL: llorá si necesitas. estoy acá con vos.

como si hubiese dicho las palabras mágicas, las lágrimas empezaron a deslizarse a borbotones. ÉL me miraba sin saber bien que hacer.
miré para otro lado.

belén: esto es tu culpa.
ÉL: mirame.
belén: me siento muy boluda. se que pensás que soy una estúpida.
ÉL: nunca pensé que lo fueras.
belén: siempre te burlás de mi, de que no lo supero.
ÉL: porque soy un mogolico. ya sabés.

se paró y cambió la música. puso nina simone.
me reí.
belén: qué hacés.
ÉL: pongo musica triste así lloramos todo.
belén: bobo.

se sentó al lado mio y nuestros cuerpos estaban pegados, uno al lado del otro. estiré mis piernas sobre la silla y él las suyas.
me empezó a acariciar suavemente la pierna.
me incliné sobre su hombro y me quede ahí.

ÉL: ¿querés que te cante?
belén: no sabes la letra
ÉL: te la invento. hago lo que necesites lilu.
belén: bueno.

empezó a tararear feeling good. me adormecí.
ÉL: sos tan neurótica a veces. me das ternura.
belén: ¿por qué?
ÉL: porque bajas la neurosis con algo siempre. tipo tu falta de confianza hace que te desorientes y te olvides de la obsesión.
belén: todos somos neuróticos. ¿o no?
ÉL: no.
belén: ¿no?
ÉL: no.
belén: ¿vos no?
ÉL: no. yo tengo rasgos psicopáticos que me hacen tender a tener actitudes sociópatas.

mi cerebro, que estaba a punto de desconectarse, tuvo un tirón de tensión. me reí, pero ÉL no se rió.
levanté mi cabeza y lo miré, ÉL miraba hacia el frente.

belén: ¿sos un psicópata, eso me estás diciendo?
ÉL: ¿sos pelotuda belén?
belén: pará, no te pongas agresivo.
ÉL: no soy un psicópata.
belén: ¿y entonces que me estás diciendo?
ÉL: te estoy diciendo que tiendo a tener actitudes sociópatas.
belén: ....
ÉL: no me mires como si te espantara. quería contarte que el jueves empiezo la psicóloga.
belén: te miro con la única cara que tengo.
ÉL: eso. últimamente me estoy desajustando y tengo que empezar terapia para arreglar un poco la situación.
belén: ¿qué significa que te estas desajustando?
ÉL: no importa la cuestión puntual.
belén: si importa.
ÉL: nada, tengo actitudes... no se, me quedo pegado varios veces a la merca, o me agarro a piñas por la calle, esas cosas.
belén: ah.
ÉL: y me doy cuenta de que tengo que ir a ajustar.
belén: ¿y ahora que hiciste?
ÉL: que hice con qué.
belén: en que te desajustaste.
ÉL: no querés saber.
belén: si quiero. sino no te preguntaría.
ÉL: no querés saber. en serio.
belén: si quiero saber. ahora solo puedo pensar que mataste a alguien.
ÉL: jajaja, sos una pelotuda.
belén: ¿me vas a matar?
ÉL: debería.
belén: tengo una parrilla acá atrás. digo, por si necesitás deshacerte de algún cuerpo. te ayudo. somos amigos bro.
ÉL: jajaja. sos una boluda.
belén: más vale que me digas que hiciste porque ahora solo pienso que sos un asesino serial.
ÉL: ok... no se, últimamente estoy teniendo sexo con mucha gente de forma mecánica. no por el placer del sexo, sino por tenerlo y poder hablar de eso después. por coleccionar conquistas para contarles después a mis amigos, a mis compañeros de laburo. no lo disfruto, lo hago compulsivamente.

abrí y cerré los ojos. ÉL no me miraba, miraba fijo hacia adelante.

ÉL: ya se que estás pensando. y no. la respuesta es no.
belén: ¿no qué?
ÉL: no. no tiene nada que ver con vos.
belén: ¿cómo que no?
ÉL: no. vos es distinto.

seguía sin mirarme.
me moví un poco para tratar de que me mirase, pero nada. seguía acariciandome la pierna. me concentré en el gesto, era rítmico, iba con la música.

belén: ¿por que distinto?
ÉL: no sos de mi circulo de amigos, no te conocen. no sos un trofeo para mostrar. te quiero, nos conocemos desde hace mucho. tenía curiosidad de ver como estábamos juntos, como eramos juntos. no fue en la linea esta.
belén: ah.

ÉL seguía mirando hacia adelante.
se hizo un silencio.

belén: ¿y por eso no cojimos mas?
ÉL: te quiero. nosotros tenemos algo mas. somos amigos, hay algo acá.
belén: y no querés cojerme.

ÉL me miró por primera vez en lo que me parecieron años.

ÉL: cuando cojimos frikeaste belén. pensé que habíamos arruinado todo. se puso todo muy extraño.
belén: vos también frikeaste.
ÉL: puede ser.
belén: ¿por eso no querés cojer conmigo?
ÉL: me asustaste, no se. es importante para mi esto así.
belén: o sea ser amiguis.
ÉL: otra vez ese tono.
belén: y si. lo decidiste unilateralmente.
ÉL: ¿no te interesa ser mi amiga?
belén: no se, tenía otra cosa en mente.

su rostro cambió completamente. su mano, que me había acariciado intermitente la pierna desde el inicio se congeló. me miró unos segundos y su cara se transformó.
se levantó.

ÉL: ok.
belén: ¿que hacés?
ÉL: nada, todo bien si no querés que seamos amigos.
belén: esperá, no dije eso.
ÉL: si, dijiste eso. lo dijiste clarísimo.
belén: no quiero pelear.
ÉL: no voy a pelear, está todo bien. hacemos lo que vos quieras. que me importa.
belén: no parece que no te importe. te podés calmar un toque y dejar de hacer una escena.
ÉL: no estoy haciendo una escena belén. ya está. no puedo obligarte.
belén: ¿obligarme? ¿de qué hablás?
ÉL: a que quieras que estemos bien, que seamos amigos.
belén: no quise decir eso.
ÉL: si belén, lo estás diciendo desde hace un tiempo.
belén: de que hablás.
ÉL: se te nota todo.
belén: bueno, ya está. andate entonces, otra vez lo de la otra noche no tengo ganas.
ÉL: ok.

se levantó y se puso a ordenar. lo veía ir y venir.

belén: dejá todo como está.
ÉL: ok.

se puso la campera, me levanté para abrirle.
me miró de arriba a abajo y me sonrió triste. señaló mis pies desnudos.

ÉL: ponete las zapatillas, te vas a enfriar.
belén: no te preocupes.

caminamos a lo largo del pasillo en silencio. abrí la puerta. me miró de arriba a abajo. se inclinó sobre mi y me dio un beso chiquito en la mejilla que duró mil años. cerré los ojos y sentí que algo me dolía muy adentro.

ÉL: ¿me escribís mañana a ver como estás?
belén: ....
ÉL: belén.

abrí la puerta mas amplia para que saliera.
salió.
no miré para atrás. no se si él miró.

al día siguiente recibí un mensaje.
lilu. 
me volvió a doler el pecho como cuando nos despedimos. di vuelta la pantalla del celular enojada. 
al rato sonó otra vez. 
lilu, ¿estás?