mis padres fueron radicales, yo soy peronista, lo de progre vino por default. no entiendo lo de guardar secretos y siempre lloro en todas las sesiones con mi analista así siento que no desperdicio 700 pé. mi último gran descubrimiento es que soy una discapacitada vincular. lo específico nunca fue mi fuerte, amo odiarme y te juro que soy mejor con la cara en movimiento.

la unica diferencia entre la realidad y la ficción es que la ficción debe ser verosímil .- mark twain

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dijo de belén el caricaturista historiador bobrow: "el idiolecto de la autora de este blog asume todos los tópicos culturales más políticamente incorrectos de occidente sin por ello asumir su carga ideológica".

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lunes, 29 de octubre de 2018

de domingo y cómo ver oportunidades en todos lados/2

esta historia empieza acá

me quedé unos minutos con la cabeza recostada sobre el volante.
el tirón del cuello me dolía intensamente.
pensé que estaba muy cansada.
cuando por fin levanté la cabeza un pibe me miraba con ojos desorbitados por el parabrisa.
abrí y cerré un par de veces los mios para que todo dejara de girarme.
el pibe me dijo algo que no escuché.
le sonreí: era lindo.

---

me desprendí el cinturón y bajé la música. abrí la puerta.
el pibe se acercó y me preguntó desesperado si estaba bien.
le dije que si.
intenté pararme pero el mareo me hizo volver a sentarme inmediatamente.
miré para donde miraba el pibe. su auto perdía aceite y le salía una humareda horrible. la gente pasaba a nuestro lado mas despacio mirando con curiosidad.
yo no terminaba de comprender la situación. decidí mover el auto para sacarlo de en medio de la avenida. solo tenía destrozado el guardabarros de atrás.
desde el otro lado de la ruta veía al pibe gesticular desesperado. el auto no prendía evidentemente. vi que pasaba un auto de bomberos y les hice señas. se bajaron y nos ayudaron a mover el auto muerto.
el pibe hablaba por teléfono sacado mientras yo lo esperaba al costado de la ruta todavía un poco abombada. saqué los datos de mi seguro y la cédula azul. no sabía que se hacía en estos casos y el cuello me seguía doliendo mucho. mandé un mail avisandole a mis alumnos que estaba demorada.
el pibe se acercó de nuevo.
disculpame, estás bien vos.
le sonreí y asentí, pues soy débil con la gente bella (ya lo sabíamos).
pero que mierda la puta que me parió. no puedo creer, estoy llamando a la grúa pero no me atienden toma te doy para que tengas los datos, sacá fotos.
como yo solo lo miraba me abrió la mano y me puso los carnets en ella.
me di cuenta que estaba reaccionando a todo en cámara lenta. saqué fotos a los datos, miré su nombre, juan, le dí los míos y me quedé ahí observándolo.
juan: ¿estás segura de que estás bien? la concha de la lora, qué carajo pasó.
belén: estoy bien, si.
juan: estás muy tranquila.
belén: vos estás muy nervioso.
juan: si, si, perdón. ¿pero qué pasó?
belén: ¿qué pasó con qué? nada, el de adelante frenó medio brusco, yo frené atrás y bueno vos...
juan: yo frené también.
belén: si (no me juzguen, soy débil ante la belleza, ya les dije)
juan: clavé los frenos pero no llegué no sé qué pasó
belén: bueno ya está no te preocupes.
juan: fue culpa del de adelante.
belén: fue un accidente, tranquilo.

siguió hablando por teléfono, se notaba que lo cagaban a pedos. estaba a punto de ponerse a llorar.
yo saqué un chicle de la cartera y pensé en lo poético de la situación. me senté sobre el asiento de adelante con la puerta entreabierta y miré pasar los autos.
acaricié un poco a domingo y lo felicité por sobrevivir funcionando.
examiné a juan: rulos, alto, una camiseta de boca, piernas musculosas, ojos verdes. cada tanto me miraba y me sonreía desde lejos.
me até el pelo por el calor. cerré los ojos y me masajié un poco el cuello. juan se acercó solícito y me volvió a preguntar si me sentía bien.
le dije que si, que solo me dolía un poco el cuello.
que me iba a tener que ir al laburo.
juan me miró desbordado.
juan: gracias por quedarte esperando. mirá, se me apagó el celular. me pasan todas hoy.
una lágrima le rodó por la mejilla.
belén: ¿necesitás que te ayude con algo?
juan: no no, andá. gracias por quedarte. sos una genia.
belén: no pasa nada.
juan: ¿te puedo dar mi numero y me escribís? así se cómo estás y eso.
belén: si, dale.


anoté el número de juan.

me subí al auto y me sentí igual de feliz que antes del choque.
soy fácil, tan fácil, requete fácil.

----

a la noche.


belén: juan, soy belén, del choque.
juan: hola bel. ¿cómo me agendaste?
belén: juan choque.
juan: me lo merezco. ¿cómo está tu cuello?
belén: ¿bien, vos? te noté medio desbordado.
juan: el auto es de mi viejo, no fue una situación agradable, te lastimé.
belén: no te preocupes.
juan: bueno, nos mantenemos en contacto. gracias.


a mi chat de amigas:

belén: me cortó el rostreli juancho.
p.-: ¿cuantos años tiene?
belén: es del 94. re bebo.
m: lo busqué en instagram. está re bueno. y en face.
belén: re CIA
m: aprendí de las mejores.
belén: el padre lo debe haber cagado a pedos. a la cama sin postre por un mes.
p: el tema es que es del conurbano y ahora está sin auto.
belén:  es re mala onda.
p: claro. ya lo amás.
belén: mal. pero me cortó el rostreli. inremable. está re enojado todavía. mega chinchudo.
s:  dejá que se le pase el enojo y volvés.
belén: TE AMO JUAN. VENÍ QUE TE DOY BESITOS.
p: ojo, yo esperaría que esté todo resuelto y le tiraría onda.
belén: pero no hay excusa cuando esté todo resuelto. ¿que le pongo?
m: heyyy como va.
belén: jajajaa.
m: ¿te tiro data de dónde venden la sube?
belén: ¿tenés ganas de volver a chocarme?
m: ¿te presto la bici?
p: ¿hola juan, pudiste resolver todo? te invito una birra para festejar y que quede todo atrás. podés ponerle alguna carita feliz.
belén: fijate, esta chica nos pasa el trapo.
m: mal.
s: sí, ganó.

----

llamé al chico del seguro.
me atiende una voz agradablemente masculina.
belén: hola, ¿con javier por favor?
javier: si, soy yo.
belén: ah, hola javier. soy belén, hablamos por mail, me chocaron en josé c paz.
javier: si, bel, cómo estás. ¿estás bien?
belén: si si.
javier: me hiciste reir con tu mail relatando el choque.
belén: ahhh. si, bueno. así soy yo. voy por la vida fortaleciendome de mis fracasos.
javier: jaja. no te preocupes, te van a tener que cubrir todo.
belén: genial. igual siempre pasa algo malo.
javier: ¿ah sí?
belén: claro. siempre que haya algo que pueda salir mal me va a salir mal. es mi destino. me chocan en semáforos estacionada.
javier: jaja. yo me voy a ocupar de que nada salga mal, tranquila.
belén: ¿de verdad javier? ya sabes lo que dicen de los vendedores de seguro.
javier: ¿qué dicen?
belén: no se, que te venden cualquier cosa.
javier: confiá en mí. me voy a ocupar personalmente.
belén: bueno. listo entonces, ya te mandé todos los datos de juancho.
javier: ¿quién es juancho?
belén: el chico lindo que me chocó. pero es medio bebo.
javier: jajajaa. ¿cuánto tiene?
belén: no se, es del 94. no se restar javier.
javier: bueno. ¿vos cuanto tenés?
belén: 31.
javier: yo tengo 36.
belén: ah.
javier: digo, por si te sirve el dato.
belén: lo voy a tener en cuenta.
javier: dale. te llamo cuando tenga novedades ¿querés?

-----

belén: creo que me tiró onda el del seguro.
l: ¿si? ¿está bueno?
belén: no nos conocemos. pero no sabes la voz hermosa que tiene. me lo imaginé morocho grandote.
l: jajaja. ¿y que te hizo?
belén: pasa que fui increíblemente divina como soy siempre, viste. le escribí un mail contándole el choque a lo belén y se divirtió parece.
l: te amó.
belén: seguro que es un gordo horrible.
l: no tiene voz de gordo.
belén: no escuchaste la voz
l: vos confiá.
belén: ya me llamó tres veces ofreciendome diversos chapistas y dándome turnos. recién me volvió a llamar para preguntarme si no me había hecho nada, que en todas las veces que hablamos no me había preguntado.
l: un divino.
belén: me ama.
l: te ama.
belén: pero yo amo al bebo juancho.
l: ya fue juancho.
belén: pero es tan mala onda y sexy...
l: sos increíble.
belén: lo sé.
l: igual era en el mal sentido.
belén: lo sé. de todo saco material para flashear boludeces.
l: por eso nunca te aburrís.

viernes, 26 de octubre de 2018

de domingo y una premonición

adquirí a domingo hace un par de meses.
era algo que venía pensando hace un tiempo, cansada de mis itinerarios conurbanenses (avellaneda, jose c paz, florencio varela). finalmente adquirí un auto en el peor momento del macrismo (así soy yo, siempre tomando decisiones importantes en momentos perfectos). me endeudé con mi padre y mi tía, puse la guita que había logrado ahorrar durante el kirchnerismo y domingo se incorporó a mi vida.

jamás había manejado en capital federal o gran buenos aires. mi ex tenía auto pero nunca me lo quiso prestar (pues forro, por supuesto), por lo que el primer viaje que hice implicó mucha transpiración y sufrimiento. tampoco había manejado nunca en autopista o ruta, pero me largué. si hay algo que se puede decir de belén (entre todo lo malo) es que el miedo nunca fue una de mis cualidades. tengo que hacer algo y lo hago, sin pensarlo, como salga. 
mis problemas en realidad no devienen del accionar (no me pongo nerviosa cuando tengo que hacer las cosas) sino de pensar en hacerlas. puedo darte un beso sin problemas, dar un exámen sin nervios, largarme a una ruta sin experiencia con tranquilidad. ahora, si comienzo a fantasear con eso en mi casa, segura y tapada con una frazada, las cosas comienzan a parecerme monstruosamente imposibles y termino decidiendo quedarme abajo de mi cama para siempre.
acción y reacción son mi fuerte.
el problema es cuando las elucubraciones comienzan a apoderarse de todo.

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tengo un (mal) presentimiento desde que domingo apareció en mi vida.
me pasa cada vez que voy a buscarlo a la calle donde lo deje estacionado: pienso que no está, que desapareció, que alguien se lo llevó.
la sensación continua y molesta de que algo va a salir mal.
si lo encuentro en su lugar, lo miro atrás y adelante, buscando no se bien qué. saber si alguien se robó el guardabarros, si no rompieron el parabrisas, ni idea. 
el finde habíamos quedado juntarnos a almorzar con unas amigas. caminé por aranguren con la sensación de que solo encontraría un hueco donde había dejado a domingo. la primer cuadra no estaba y el corazón me empezó a latir fuerte, ¿se lo habrían robado?. caminé una cuadra más y lo vislumbré, ahí estaba. me acerqué y metí la llave, pero no entraba. caminé unos pasos para atrás y miré la patente: empezaba con S, claramente no era domingo.
miré hacia atrás y lo ví, un gris mas oscuro, ese era domingo. caminé hasta él y chequié la patente, empezaba con O, tenía que ser.  me aseguré de que el guardabarros estuviese en su lugar y que la llave entrase. todo ok.
aliviada me senté y prendí la radio. puse la dirección a la que iba en el waze del celular y quise ponerlo en el soporte dónde suelo ubicar el celular. no estaba.
me quedé unos segundos tildada. miré al piso y alrededor, en el asiento, nada.
pensé que me había subido al auto equivocado y me bajé rapidito a chequear la patente otra vez. 
era domingo.
volví a subir sin entender. ¿se habría enganchado en la campera la última vez que bajé? ¿lo había bajado yo sin darme cuenta? ¿cómo podía ser?
miré en el asiento de atrás y encontré cascaras de manies por todos lados. mi cerebro empezó a procesar la información: no estaba el soporte, nadie había comido manies en la parte atrás de mi auto conmigo. me acordé que tenía los lentes en la guantera y la abrí: no estaban.
alguien había estado de fiesta adentro de domingo y se había llevado un par de souvenirs.
me dio un ataque de risa que la información del robo haya tardado tanto en procesarse en mi cerebro y noté que una de las puertas traseras estaba sin traba.
domingo me engaña con otros, pensé.
ese día almorzamos ñoquis.
las fichas se acomodaban.
domingo avisaba.
me encanta encontrarme con señales y no prestarles atención.
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me di cuenta que me gusta manejar, me relaja. pienso en mi ex y todo lo que se quejaba cada vez que tenía que manejar a algún lado el pedazo de forro. cualquier cosa le implicaba un esfuerzo atroz, que pelotudo del orto. 
al principio escuchaba la radio pero me di cuenta de que me generaba estrés pues macrismo. asique armé un compilado con la mejor música del planeta tierra y la puse en un pendrive que domingo reproduce. los que estuvieron de fiesta en domingo no lo vieron y no se lo llevaron.
manejar distancias largas, entonces, con la mejor música del planeta tierra, me relaja. voy cantando canciones y dedicándosela a gentes diversas.
venía en eso yendo hacia josé c paz por el camino polémico para no pagar los tres millones de peajes que te cobran a precio oro, cuando un camión hecho mierda se me cruzó. frené de pedo y lo recontra putiee, además de tocar bocina porque soy una fundamentalista de dejarle en claro a la gente que es una pelotuda. frené ante un semaforo y el camión hecho mierda se frenó a mi lado pese a que había mucho lugar mas adelante. me dio un poco de miedo, pero ya les dije que ante todo soy la reina de la acción, asique bajé la ventanilla para seguir puteandolo. desde arriba un chico me miraba divertido. el pibe sonrió y juntó sus manos pidiéndome perdón. yo sonreí, pues soy débil ante la gente hermosa, y él me tiró un besito.
subí la ventanilla y encaré un tema de shakira  totalmente reanimada. la vida era linda y el mundo me amaba, era claro.
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diez minutos después el auto de adelante que había acelerado para pasar un semáforo en amarillo decidió frenar bruscamente.
yo, que mantengo siempre una distancia prudencial, frené atrás sin inconvenientes. estaba feliz, el universo me amaba. el cover de laura no está que estaba tarareando también.
diez segundos después sentí el impacto y mi cabeza dio violentamente contra el volante.
si esta era mi hora de morir, era casi de justicia poética que fuese en el lugar mas horrible de josé c. paz con el único tema exitoso de nek siendo cantado por una banda de gordos mexicanos de fondo. era claro que si mi vida era un transcurrir azaroso de boludeces absurdas, mi muerte no podía ser menos.