mis padres fueron radicales, yo soy peronista, lo de progre vino por default. no entiendo lo de guardar secretos y siempre lloro en todas las sesiones con mi analista así siento que no desperdicio 700 pé. mi último gran descubrimiento es que soy una discapacitada vincular. lo específico nunca fue mi fuerte, amo odiarme y te juro que soy mejor con la cara en movimiento.

la unica diferencia entre la realidad y la ficción es que la ficción debe ser verosímil .- mark twain

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dijo de belén el caricaturista historiador bobrow: "el idiolecto de la autora de este blog asume todos los tópicos culturales más políticamente incorrectos de occidente sin por ello asumir su carga ideológica".

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martes, 12 de febrero de 2013

a modo de epílogo o ¿solidaridad de género? ¿qué es eso?

a.- ¿que onda tu marinero loco?
belén.- que se yo. nada. allá.
a.- ¿no apareció más?
belén.- se. anoche. me mandó un msj de la nada: ¿como va la vida de mi morocha? ¿llegaste bien?
a.- awwww
belén.- no te burles tarado, me muero de amor.
a.- que más.
belén.- nada, le contesté. y me puso: no aguanto a volver a verte. a vos y a tus tetas.
a.- JAJAJAJAJAJA
belén.- hombres.
a.- a ver, pasame foto.
belén.- ahi va.
a.- ahhh, bien eh. se parece al actor de 300.
belén.- ¿por lo gay decís?
a.- nooo. porque esta muy bien. mirá.
belén.- si, tiene un aire, posta. y no sabes lo que es en bolas.
a.- sufi.
belén.- y bueno, me das cuerda y me emociono.
a.- lástima que se le caiga el pito.
belén.- y bue.
a.- nadie es perfecto, como la canción
belén.- jajaja. un lector del blog me dijo que este tema es muy esa noche:

a.- buen tema.
belén.- si
a.- y nos quedamos mirándonos
casi como penetrándonos
(...)
mas yo sin hacer nada
JAJAJAJAJA
belén.- me encanta como los tipos se ríen y disfrutan cuando a otro no se le para el pito. de solidaridad ni hablar, ¿no?
a.- olvidate, lo nuestro es una feroz competencia. el capitalismo encuentra su máxima expresión en el género masculino. esto es la supervivencia del pito mas apto: el que se cae, pierde. y los demás como hienas carroñeras nos reímos exageradamente, regocijándonos de la desgracia del que pudo haber cojido, pero no.

lunes, 11 de febrero de 2013

LA noche con poseidón 6 o el final, finalmente

primera parte
segunda
tercera
cuarta
quinta

bueno, me voy a dedicar a besarte, al menos eso me sale.
no.
dale.
no. salí.
no me des la espalda que sos linda de atrás también. es lo mismo.
dejá de chamuyar.
me dio vuelta y me miró serio. me agarró fuerte de los dos brazos y me llamó por mi nombre, como retándome.
belén. ya se que no me crees, pero no te miento. cortala con eso. sos linda.
basta.
linda linda.
cortala gil.
que linda belén, que linda.

nos miramos un rato, como midiéndonos. me acerqué despacio y le mordisquié el labio. me le puse encima y lo besé. reaccionó enseguida.
ves que le gustás.
le sonreí. me miraba con los ojos entrecerrados, cansado. no había dormido nada la noche anterior ya que había estado de guardia.
mirame, dale, le dije, abriendole los ojos con mis dedos.
eso intento. no quiero perderme nada, mirá como te miro toda.
tonto. no cierres.
nunca.
nunca jamás.
te voy a mirar para siempre. mirá como te miro.
nabo. que lindo que sos.
vos sos la linda acá.
soltame.
no.
dale.
no, y me agarró más fuerte los brazos.
me empecé a mover, lento, bien lento. cerró los ojos, siguiendo el movimiento.
ponetelo.
no.
si, ponetelo.
no voy a poder.
dale. ponetelo. soltame.
no. ahora no te suelto más.
salí tonto. 
hice fuerza y logré liberar mis manos. me corrí y me senté en el piso.
no te miro, dale. ponete.
me tapé los ojos. lo escuchaba moverse. se acercó por atrás y puso sus manos encima de las mías. me agarró de la cola y me sentó encima de él.

quiero que me cojas, le susurré.
yo quiero cojerte.
despacito que me duele. así, despacito.
ahi estoy.
ahí estás.
me abrazó fuerte. nos recostamos ambos. cerré los ojos y dejé que me moviese a su antojo. lo sentía adentro, finalmente. me dirigía las caderas de forma firme, sin permitirme separarme casi nada de su pelvis. de pronto me presionó hacia abajo y con su mano derecha me agarro del cuello haciendo presión. ese fue el instante en que sentí una explosión de calidez dentro. mientras yo intentaba controlar la respiración me apretó contra él, sonriendo.
nos dimos vuelta, el adentro todavía. me dolía, pero solo podía pensar en que no quería que se saliera de ahí. lo abracé con mis piernas. se metió más adentro. más.
acabó con un suspiro.
cuando recuperó el aire me miró.

yo te dije que eras especial.
le sonreí.
yo te dije que era persistente.
recorriendo mi panza con sus manos enormes, murmuró con una media sonrisa.
tenés final para tu historia.
entrelacé mi mano con la suya. en voz baja le contesté:
nadie me va a creer; van a pensar que me mando la parte.
acariciandome el pelo, sin mirarme, respondió:
yo te creo todo, morocha. 



se apaga el deseo
ya no me entreveo
y hablar eso
que se me iba
mejor.

domingo, 10 de febrero de 2013

LA noche de poseidón 5 o EL remate

primera parte de esta noche
segunda
tercera
cuarta


como te gusta eh...
dale. decime. ¿conmigo sola no se te paró?
no, me pasó con todas.
largué una carcajada. él me miró serio.
naaa, ¿es en serio?
si boba.
jajajajajaja, no, perdón. jajajajaa, listo listo, ya se me pasó.
soy un tarado, ya se.
jajajajajjajaa
deja de reirte tonta.
jajajajajajaja
basta.
¿me estás diciendo posta? por favor, esto es genial; jamás se me hubiese ocurrido este remate.
si, en serio. viene todo bárbaro, me pongo el forro y no puedo.
jajajajajajajaa
flor de pelotudo, ya se. merezco piedad.
sos lindo. pero esto que me contás es genial.
para vos. le podés contar a tus amigas: ponerla no la puse, pero me dí unos besoss... y cómo me reí eh. quedo como el pelotudo del año.
jajajajaja.
a mis compañeros yo les voy a contar que acabé como 20 veces, obvio. en tus tetas, en tu cara, que gritaste como nunca, que descubriste que eras multi orgásmica conmigo.
bueno, dale.
hace dos días que me preguntan por la morocha.
che, tu señora te engualichó para mi.
si, ¿no? no hay otra explicación.
¿y para qué lo seguís haciendo?
no se... las ganas quedan. digo que ya está, que no lo hago más, pero después apareces vos, tan linda la petisa, y te tengo que pedir el teléfono.
sabiendo que no se te para.
ehh, yo siempre pienso que mañana va a ser otro día. que esta vez si. que la otra vez fue por nervios, o porque salí de acá, o porque fue en tu casa, o porque la otra era una muertita... de ilusiones vive el hombre.
ahora me siento re poco especial. si aunque sea fuese la minita con la que no se te paró y quedaste como un gil. aunque sea me recordás por eso viste.
quedate tranquila morocha. sos muy recordable. la más especial.
tarado.
tratame bien, tengo sentimientos aunque no se me pare.
bueno.
dame un beso.
no.
dale.
no.
bueno. te voy a tener que violar entonces.
estás hablando figurativamente, ¿no?
no te hagas la canchera eh, que sin forro se me para.
jajaja.
que linda morocha que sos. más cuando te reís.
yo quería ser especial.
ya se.
vas a ver. soy persistente cuando quiero.
dejame que te de unos besitos ahí aunque sea.
no.
dale morocha, así no me siento tan gil.
no te sientas gil. esto es maravilloso.
¿no querés darle unos besitos a mi amigo? mirá como te espera listo y preparado el guacho, sin preservativos a la vista es un señor.
ni en pedo. 
ufa. a él le gustás. en serio, zoz ezpezial, mi morocha malhumorada. 
dejá de intentar que te la chupe.
bueno.

viernes, 8 de febrero de 2013

LA noche con poseidón 4 o todo quiere saber, todo

primera parte de esta noche
y la segunda
y la tercera

me abrazo fuerte, y me habló despacito de lo linda linda que era. yo le decía que era un chamuyero y el decía que nunca nunca nunca (nunca nunca nunca, decía) había hablado más en serio. logró que se me pasase el mal humor. me dejó que lo mordiese y todo, con tal de que volviese a quererlo.

encima me voy, me quejé.
encima te vas.
no importa. tengo una historia que contar.
lástima mi papel.
estuviste bastante bien igual. la pasé mil veces mejor que muchas veces que me la pusieron.
ay tonta, me decís eso para que me sienta mejor.
no digo cosas para que la gente se sienta mejor, no te preocupes. 
lo se.
tengo que contar esta historia. podés elegirte un nombre, y te hago cuento.
elegimelo vos.
¿seguro?
se. confio en tu criterio.
gracias.
los dos, acostados desnudos en el piso del barco, cerramos los ojos. de pronto tiró de mi brazo y me llamó. lo miré.
es que tengo novia.
me sorprendió la confesión. la agradecí. la sinceridad iba más con la imagen que me había hecho de él.
supuse.
¿se me nota mucho? ¿son los bigotes?
algo. debe ser que tenés cara de desgraciado.
tonta.
gracias por decirme, aunque medio tarde.
que guacha, cuando dijiste lo de los casados el día que te invité el viaje en barco. sos bruja eh. te diste cuenta de toque.
me pareció.
me estrujó contra él. las luces del puerto entraban por la ventana.
me di vuelta, y con la panza contra el piso, lo miré.
esa boquita que tenés, no me hagas trompita que me matás.
no. quiero preguntarte algo, ahora que puedo.
a ver.
cuán seguido la cagaste.
jajaa, mirá como te aprovechás de mi.
dale, contame. quiero saber.
¿para qué?
no se. me gusta saber cosas. tener información.
sos la más completita de todas con las que la cagué. ooootro tema.
no se que significa eso. ¿es que tengo una increíble personalidad?
además.
contame, dale. cuántas.
no, basta.
dale.
bueno. cuatro. sos la cuarta.
ahora me siento menos especial que la mierda.
no te sientas así. sos la única a la que vi dos veces.
esta es como la cuarta vez que nos vemos.
por eso.
jajajaja, chanta.
en serio. y la más completita de todas. con una personalidad única, una morocha pá el infarto.
tarado.
con unas tetas perfectas, un culo hermoso, una panza divina, y un sentido del humor...
pará de chamuyarme.
nunca te mentí che.
mmmm...
en serio. solo oculté información. además solo la cagué arriba del barco... bha, con vos fui con la única que salí de acá. me da la sensación de que si pasa acá arriba es distinto.
que boludeces que decís.
si, ¿no?
si fuese tu novia te la corto.
seguro.
contame de las otras tres.
no.
dale.
no.
mirá como te miro.
que tonta que sos, basta.
contame. quiero saber.
todo quiere saber ella. TODO.
si.
no, basta. dame un beso.
no me vas a volver a tocar hasta que me cuentes.
belen, dejate de joder.
no. quiero saber.
ufff. bueno, la primera era una mina que parecía una muertita. menos onda. de caleta creo que era. la segunda era una mendocina, estaba buena la mendocina.
ajá. ¿más buena que yo?
eran distintas.
hijo de puta.
jajaja.
¿la tercera?
era una veterana. cuarenta años tenía. no sabés lo bien que estaba. de acá, de madryn.
¿y conmigo sola fue que no se te paró?
gracias por recordarmelo.
para servirte, corazón.

miércoles, 6 de febrero de 2013

LA noche de poseidón 3 o de mis problemas para manejar la frustración

esta noche empezó acá
siguió acá
y se lee con esto de fondo si o si.


ahora si, pueden seguir leyendo:

en eso estábamos cuando empezó a sonarle el celular. agitadísimo, mientras que con una de sus manos me sostenía el cuello, se apoyó sobre el antebrazo y con la otra buscó en el bolsillo el teléfono. me miró serio.
es el dueño del barco, dijo preocupado.
me incorporé, como si una burbuja explotase de pronto.
esperá, quedate tranquila. lo llamo a ver que pasa.
nos paramos y me dio miedo de que lo encontraran acá, conmigo. él, alto, me miraba mientras se llevaba el celular a la oreja. yo me fui haciendo chiquita, hasta quedar sentada en el suelo. me dio miedo. miedo de que haya pasado algo.
si, me llamaste, ¿pasó algo? ehhh, no, no... ¿yo te llamé? no... si, está todo bien. estaba acá pasando la aspiradora, se habrá llamado solo capo, disculpá. si, está todo en orden. cualquier cosa te llamo. saludos che
sonreí. sentí que me volvía el alma al cuerpo.
con la presión de tus piernitas llamamos al jefe. que joda eh, mirá si nos escuchaba. te voy a tener que enseñar a portate bien.
la música se repetía, constante. el rumor del mar, a lo lejos. sonidos de gaviotas, algún grito de los pescadores haciendo bromas en la lejanía.
los dos estabamos descalzos. sin mirarlo me saqué el pantalón y él se desabrochó el cinturón. el rumor del agua y el bamboleo del barco me generaban una soñolencia que mezclada con el inmenso placer físico que me envolvía me hizo pensar que eso debía ser la muerte, así debería sentirse, la inconciencia del no estar más, la tranquilidad de ya no ser.
me volví a acostar y me estiré en el piso, manteniendo las piernas dobladas.
sos hermosa, morocha, dijo con admiración, con ganas, con todo. por primera vez le creí.
se acercó y empezó a besarme despacio. arrancó por los labios, a los que mordisqueó, bajó por el cuello, llegó a mis tetas y rodeó el pezón; lo acariciaba lentamente con su lengua. despacio, apreté mi palma contra su cabeza y siguió bajando mientras yo levantaba mi espalda y mi cintura acompañándolo.  rodeó mi ombligo y bajó, siguió bajando. cerré mis piernas y me miró

avanzo y escribo
decido el camino

dejame que te bese toda, morocha.
no, le dije. quiero que me cojas.

me abrió las piernas y yo las cerré. las abrió otra vez, y las cerré. me empujó hacia abajo, y otra vez.
dejame que te chupe.
no. quiero que me cojas.

me dio vuelta y seguimos forcejeando. era más fuerte que yo, pero yo sabía de donde agarrarme para que no pudiese llegar.  finalmente logró abrirme las piernas. se acercó, y sentí su humedad palpitante intentando entrar.

no, ponete.
me agarró una mano contra el piso. volvió a intentar.
no. ponete.
no puedo.
ponete. no voy a darte una clase de educación sexual a estas alturas.
yo con vos tengo todas las clases de educación sexual que quieras morocha.
callate tarado, ponete.
un poquito, la puntita, así.
la puntita después resulta todo. si los conoceré a ustedes. ponete, después me hacés un marinerito y ¿qué hago? te lo mando para acá con una estampilla en el culo.
mandame todo.
ponete, dale.


ves. mirá lo que pasa.
jajajajaja.
no te rías, esto nos afecta a los hombres.
me ofende que tu amigo no me quiera.
si, si te quiere. no quiere el preservativo ¿no ves?. igual que nos pasó la otra vez belén, la puta madre.
que lástima.
mirá cuando le cuentes a tus amigas. estuve con un marinero rudo medio vejete que no se le para.
no te preocupes. esta es la mejor noche en mucho tiempo.
¿en serio me decís?
si.
lástima que mi amigo me abandone así, con semejante mina al lado.

así son las cosas,
amargas borrosas
son fotos veladas de un tiempo mejor.

me mordí los labios. me tragué las ganas, la frustración, el odio que me daba. intenté ser razonable, pero vieron que no se me da mucho.
no te preocupes. es nuestro secreto, le mentí.
¿no le vas a contar a nadie?
no.
jajajaja. dejá de chamuyarme, morocha. ya te tengo calada a vos.
¿ah si?, sonreí con esfuerzo.
no podés quedarte callada. y pese a eso solo me generás más y más ganas de contarte cosas.
¿te doy ganas de hablar? si que soy un embole, no podía evitar el reproche. intentaba, pero no.
es que ya estoy grande. es eso. me gusta hablar con vos.

se apaga el deseo
ya no me entreveo
y hablar es lo que se me va mejor

estás viejo entonces, más bien, contesté, frustrada y sin poder contenerme.
y con un pene que no responde, sonrió, buscando complicidad.
pobre mi marinero rudo, intenté darsela, aunque mi cara toda denotaba tormenta.
con las ganas de comerte que tengo, siguió remándola.
me semi incorporé, desnuda como estaba, intentando que no se note tanto el mal humor. en fin. me voy. 

se que se me viene el mareo
y es entonces cuando quiero salir a caminar

me miró serio de pronto. vos no te vas a ningún lado, dijo, y me atrajo hacia él tirando de mis piernas.

las ganas que quedan
se marchan con vos

martes, 5 de febrero de 2013

LA noche de poseidón 2 o que si, siempre

esta historia es la continuación de ésta

bajó la escalera esa del barco haciendo mucha fuerza, para que yo pudiese subir. verlo trabajar concentrado me hipnotizaba. además estaba en cuero, siempre. no podía dejar de mirarlo, tenía la fantasía de que si cerraba los ojos iba a desaparecer. bajó casi hasta el final y estiró su mano para ayudarme a subir.
subí. el barco se bamboleaba levemente y la noche era perfecta. otra vez. dos noches perfectas nos tocaron.
me dio un beso de esos que da él, tan lindos... y me mojé más.
me baño y vengo, me dijo.
y yo le dije que si. que si a todo. que si siempre. que si, solo que si.
me quedé contra el marco de la puerta mirando el mar. no se cuanto tiempo pasó. de pronto, empezó a sonar este tema

y me sobresalté. inmediatamente vino por atrás y me abrazó. enorme, él. de a poco, bajó sus manos a mi cola. me dio vuelta y me alzó.
es necesario que pongan ese tema de fondo mientras siguen leyendo, porque sonó toda la noche, una y otra vez, intermitente; ayuda para eso que les decía de la atmósfera. solo dos segundos de silencio y volvía a empezar, cortina de fondo de la última noche que lo vi, tema que quedó inevitablemente asociado a él.

cerré los ojos y rodié con mis piernas sus caderas. se apoyó en la barra y se sentó en una de esas banquetas altas. el rumor de mar y el balanceo leve del barco eran el marco perfecto para la voz de cerati. yo solo podía pensar en que no quería que su boca se separase de la mía. íbamos tomando ritmo y nuestras lenguas se acoplaban cada vez mejor, la velocidad aumentaba y mi cuerpo empezaba a moverse al son del balanceo del barco y el placer me inundaba, el calor, la necesidad de no soltarme más de ahí. me desabroché la campera de jean y el puso sus manos por adentro de mi calza. agarrándome de la cola me acompañaba en el movimiento, con mi boca apresaba su lengua y la presionaba; sentía que su pelvis ya lista se frotaba contra la mía y yo solo sentía que me expandía, una vez, y dos y cerraba fuerte los ojos para no despertar de esta catarata de placer que me llenaba.

con los ojos no te veo
se que se me viene el mareo

con un movimiento rápido me sacó la remera y quiso desprenderme el corpiño pero no lo dejé. me obsesionaba su boca, no quería soltarla, las pulsaciones aumentaban y nuestras respiraciones se agitaban más, cada vez más, más. me quejé, levemente. me quejé del placer que sentía, por primera vez en mi vida no podía pensar en nada, y de mi boca salían naturalmente pequeños gemidos. él me siguió, gravemente. nuestras bocas semi abiertas ya no se besaban, no se tocaban, solo sentíamos las respiraciones acompasadas.

las ganas que quedan se marchan
con vos

se incorporó, y con él, yo, enganchada, enganchadísima, entregada ya. sosteniéndome con un brazo y yo con mis piernas envolviendo sus caderas caminamos, balanceándonos al ritmo del mar. giró suavemente; se agachó y agarrándome la cabeza con la otra mano me apoyó en el piso alfombrado. cerré los ojos y los volví a abrir, mis piernas seguían enganchadas a su pelvis. me sonrió, le sonreí y supe que ya está, ya estaba, ya tenía mi historia.
volví a cerrar los ojos, pero ahora segura, segurísima, que ya no desaparecería.

ya no me da pena
dejarte un adios

lunes, 4 de febrero de 2013

LA noche de poseidón 1

para los desactualizados. poseidón aparece por primera vez acá
y reaparece acá
y con una amiga hablamos de él aca

esta la tengo que contar ahora. onda, abrí un ojo y me senté a la compu, digamos.
es que tengo miedo de olvidarme de los detalles. y para la gente como yo, viste, los detalles son todo. la atmósfera. a veces siento que que algo esté bien escrito depende de eso. de la atmósfera.
pero esto pasó ayer y yo recién me levanto hoy, me lavé las manos, me acomodé los pelos, me cepillé los dientes y acá estoy. nada comí, con eso te digo todo, viste. porque que yo no coma es indicio de que a la gorda le paso algo bueno, algo grosso, algo digno de ser contado.
ayer b.- me decía que yo tendría que empezar a vivir las cosas solamente por vivirlas, más que vivirlas para contarlas, como suelo hacer. pero ustedes saben como soy, no puedo parar cuando olfateo una buena historia. y creo que solo merece la pena vivir algo digno de ser contado, lo demás son momentos que pronto olvidaremos y que si olvidamos ya no existen. entonces como soy de espiritu trágico, tan drama queen ella, se que todo termina al fin, nada puede escapar, todo tiene un final. y si es lindo cuanto mejor.

la cuestión es que ayer cojí en un barco. yo no soy una tipa muy aventurera, viste, pero si tuviese una lista de cosas por hacer, cojer en un barco sería una de ellas.

pero vale irme para atrás. en realidad, tendría que contarles todo desde el principio, como me gusta a mi, viste. pero bueno, lo de ayer lo tengo fresco, asique voy a escribirlo discontinuado viste. me falta escribir los mensajes que me mandé con poseidón después del día que nos conocimos, el paseo en barco que me regaló, y cuando lo vi esa noche. son historias dignas de ser contadas, te digo eh, son buenas. pero ninguna como la de ayer a la noche. ni a los talones le llegan, te digo más.

asique ahora, hoy, te voy a contar lo de anoche. después tal vez las vaya publicando ordenadas, pero lo de anoche está tan fresco. todavía cierro los ojos y puedo imaginarme a poseidón agarrandome del cuello, jugueteando con mi lengua, besandome la panza, y me mojo, todavía me mojo. y eso que yo soy de la gama de las minas sequitas, te digo. no es moco de pavo mojarme a mi.

yo venía sospechando. con una amiga, m.-, hablabamos. y yo le decia que para mi el tipo era casado o algo asi. hubo indicios, viste. que sea siempre alrededor del barco, en su horario de trabajo. que cuando estabamos en el auto y yo le ofreciera (después de dos horas de esperar que ofreciese él) ir a mi casa exclamara no me digas que estás sola en tu casa y recién me decís ahora. que haya desaparecido sus dos días de franco. los problemas técnicos que hubo (era una risa viste, al tipo se le paraba, se ponía el preservativo y se le bajaba - estoy para una propaganda de tulipán). indicios, como diría guinzburg (chiste nerdo de historiadora). además, después no apareció, viste. me resultó raro. eso era culpa. que no se le parara correctamente el pito con preservativo era de un tipo acostumbrado a ponerla sin preservativo, obvio. pero además era culpa. culpa de estar cagando a alguien.
mi amiga me decía que capaz que no, que no sea mal pensada. pero viste como soy yo. ato cabos y enseguida empiezo a maquinar. además se había reído cuando le dije lo de los casados. los casados son los más fáciles de levantar, le dije, porque estan medio desesperados. y se rio. y sembró la duda, viste.

mi amiga, esta, la que defendía su buena conducta, me preguntaba si iba a preguntarle. y yo, la verdad, quería saber. porque yo siempre quiero saber todo viste. soy de esa clase de gente insoportable. hay gente que le da lo mismo saber o no saber. yo no. yo NECESITO SABER. será una deformación de la profesión capaz. o de mi signo del zoodiaco. o de que me caí de cabeza cuando era chica y asi quedé, también. pero él no me había dicho nada y yo no quería cagarla.
nos vimos el jueves de madrugada por última vez. yo sabía, porque me había dicho, que salía de franco a la noche. y lo previsible. desapareció.

ni viernes, ni sábado me escribió.
a mi me había quedado la molestia viste, como la basurita en el ojo. no soy de la clase de mujeres insistidoras. pero esta basurita me molestaba, me hacía llorar el ojo izquierdo, no me dejaba abrirlo bien. yo a este tipo tenía que verlo de nuevo. cojermelo bien. reirnos. cojer no se, pero reirnos lo hacíamos bien. tenía ganas de verlo.
asique esperé a que terminara el franco. supuse que estaría con la señora, viste. esperé toda la mañana, pero nada. si quisiese verte te escribiría, belén. pensaba por un lado. pero por el otro sabía que los casados despues de un finde con la doña se arrepienten un toque. les agarra la culpa. y yo, para serles sincera, necesitaba cojermelo. la culpa y yo siempre fuimos por carriles a contramano. y este tipo me gustaba. además, ya saben. yo quería un final para esta historia.

asique le mandé un mensaje. le puse algo así como que no podía creer que me iba a dejar con las ganas. con las ganas de... (si, le puse puntos suspensivos, yo que los odio). no contestó. ahhhh, que bronca, imaginate. tenía ganas de subirme al barco y ahogarlo ahí nomás. enojada, me dije que era puto y ni siquiera se le paraba del todo, que que me importaba, gil del orto. pero se sabe que del amor al odio hay un solo paso (sobre todo para caracteres intempestivos como el mío). asique cuando me respondió a la tardecita me volví a enamorar. que nos veamos a la noche, decía. que fuese para el barco, que el estaba de guardia, y ahí veíamos.

a las doce de la noche me mandó un msjito que decía:
se fueron todos morocha. estoy solito, ¿ahora que hago?
le contesté: no se. que se te ocurre.
respondió: venite YA.
le contesté: se dice por favor; portate bien.
por favor morocha, venite YA. tenemos hasta las tres, que cierra el puerto.
(hay que reconocerle al marinero que es un marinero sin faltas de ortografía. ¿no es genial eso? es perfecto).

entré al puerto. la gente pescaba. una noche hermosa, harían 20 grados. pero esta vez sin luna, no como la otra noche. caminé despacio, cosechando silbidos y gritos de los pescadores. me acerqué al barco y lo ví. en cuero, iba y venía trabajando sobre la cubierta (me gustaría poder contarles lo que hacía, pero no tengo la menor idea, iba y venia con unas cuerdas). me mandó msj sin verme:
¿dónde estás?
le contesté: acá, con los muachachos del puerto.
ahí me vio y me sonrió. lindo, como siempre.
y ahí me empecé a mojar. y eso que mojarme a mi no es moco de pavo, te digo.
siempre fui de la gama de las sequitas, te digo más.

sábado, 2 de febrero de 2013

de como me quiero matar o lo mio no son los finales felices

h.- ¿¿¿un marinero???
belén.- seeee
h.- ¿qué te puede gustar de un marinero? ¿estudió algo?
belén.- no seas snob.
h.- sabes que a mi me pueden los intelectuales.
belén.- dejate de joder.
h.- dale. los profesores, los académicos, los que saben un montón.
belén.- no entiendo que te puede excitar de un intelectual.
h.- LO QUE SABE.
belén.- ¿te moja que alguien haya leido libros? andaaaa
h.- ¿qué puede ofrecerte un marinero nena?
belén.- te das cuenta del horrible tono discriminativo que le estás dando a esta charla, ¿no?
h.- te dijo que no leía un libro desde el secundario y está pasando los treinta largos, dejate de joder.
belén.- que tieneeee.
h.- nada, ¿qué podés hablar con una persona que no lee?
belén.- jajajaja. no es hablar lo que nos interesa particularmente. además estás siendo prejuiciosa. no necesariamente tenés que leer para ser interesante. hace que me cague de risa.
h.- se, seguro. solamente porque está bueno.
belén.- además. ¿sabés lo copado que es estar con alguien que no busque demostrarte todo lo que sabe y debatir pelotudeces todo el tiempo?
h.- ay belén. no te pensaba tan básica.
belén.- ¡y yo no te creía tan discriminadora!
h.- no es discriminar nena. es una cuestión de intereses.
belén.- bueno. será que vos y yo tenemos intereses distintos. además no se... mi vieja siempre decía que la gente que labura en el mar es diferente a los que andamos siempre por tierra firme... y es posta ehh
h.- ¿qué tiene?
belén.- un sentido del humor genial. me hace reir. me mira y me desarma. me dice morocha arrastrando levemente la R y me puede. me sonrie y me moja. me levanta con una mano nena, con una mano...
h.- vos sos chiquita belén, siempre te levantan.
belén.- pero no así, con esta facilidad. estabamos en el auto viste, y no se que le dije yo y me dice: morocha portate bien eh y yo segui molestandolo y se bajó, me abrió la puerta, me levantó y me llevó hasta al mar y me dijo si te seguís portando mal te tiro al agua ehhh
h.- era de noche, que bestia.
belén.- no sabés la luna que había. re romántico. y me alza y me besa y yo me muero, me muero, no sabés.
h.- bueh
belén.- andá a pedirle a un friki intelectual que te levante, que te diga morocha, que te estruje así, no existe. te recitan sonetos de shakespeare los boludos, te la bajan, dejate de joder. yo quiero un hombre, un tipo que sea simple, no diez veces mas complejo que yo, como los nabos de puan.
h.- dejá de hacerte la peronista.
belén.- no me hago, soy. a mi me gustan los machotes que en vez de discutirme me parten la boca con un beso.
h.- de mucho vuelo lo tuyo.
belén.- pero no sabés como me excito.
h.- te van los australopitecus.
belén.- nada que ver. vos porque sos una discriminadora. me van los hombres que se comportan como hombres, la diferencia. para acostarme con una nena me hago lesbiana.
h.- uff. no me extraña que termines siendo una mujer golpeada.
belén.- jajajaja, callate.
h.- yo solo digo.
belén.- vos te morís de envidia de no tener un marinero rudo como yo.
h.- bueno, no te encariñes tanto.
belén.- no, ya se. es la fantasía nomas. además ya me voy.
h.- estuviste un mes allá embolandote y justo la última semana lo conocés, que bajón.
belén.- se. una suerte puta. encima adiviná qué.
h.- qué.
belén.- me vino. después de venirme tanto, me vino.
h.- jajajajajajaja. viste, ni da que tengas tantos orgasmos, dejá para el resto. la madre naturaleza te castigó.
belén.- me quiero matar. dios me odia; lo mio no son los finales felices.
h.- claramente. pero eso es porque no te los bancás.

jueves, 31 de enero de 2013

che, adivinen quién reapareció

quería avisarles que reapareció poseidón. ya lo vi dos veces, y dejé plantado al adjetivador para salir con él ayer a la noche (disculpen vicky, cristina y eliza que se quedarán con la duda de que tan salame era el de los abdominales).


estoy muerta de amor, como con el italiano. y me atacaron toda la ansiedad y la obsesión junta de saber que me voy y que quiero verlo y besarlo y cojerlo y verlo y besarlo y cojerlo otra vez.

inés diría que esto no es más que otro de mis caprichos de siempre. berrinche de nena que quiere JUSTO lo que sabe que no puede tener y que así como me agarran se pasan en una semana. "dejá de decirle obsesiones, belén. si fuesen obsesiones no te dejarían en paz nunca. lo tuyo son caprichos que te aferran a lo que no fue ni puede ser para no hacerte cargo de construir algo real con nadie. tus obsesiones duran menos que un pedo, aunque agotes mentalmente a todos los que están alrededor hasta que aparezca un juguetito nuevo".
si la conoceré.

pero no saben lo que es poseidón, chicas/os. no saben.

hoy a las 7 am me mandó un msj al celu que decía: estoy muerto de cansancio morocha. no sabés. tengo unas ganas de dormir que me caigo; y si es con vos mejor.

ayer me preguntó si había leido "todos esos libros que tenés en la biblioteca de deenserio". 

es mi marinero rudo de ensueño.

lo vi ayer a la noche y no puedo parar de mirar el celular a ver si me dice de vernos hoy.

ajjjj, bendita ansiedad, bienvenida. no te extrañaba nada, la verdat.


me muero eh. me muero morida. y esta vez es deenserio. y de amor.

lunes, 28 de enero de 2013

poseidón, manolito y yo

como ya muchos de ustedes saben (y sino, deberían) yo nací en puerto madryn. ahora estoy acá, transcurriendo mis vacaciones como los últimos 6 veranos de mi vida desde que me fui a estudiar. el irte a estudiar lejos de tu casa genera que tus vacaciones nunca sean vacaciones, sino que sean mas bien una vuelta a. a los orígenes, a la ciudad que nos vio nacer. yo soy de esa gente de raíces gruesas. me cuesta desprenderme de las personas, de los lugares... pero principalmente de lo que fui. me cuesta aceptar que uno ya no es lo que era, y que todo lo que antes entendíamos de cierta forma cambió, de que lo que era importante ya no lo es tanto, de que lo que nos ataba ya no.
inés, antes de volver, me hizo la pregunta clave, ¿a qué volvés? y... ¿por qué tanto tiempo? y la única respuesta real es que a mi el desarraigo me cuesta y me duele. sentirme incómoda en la ciudad que nací, que habité 18 años, que eligió mi mamá para criarme, donde está mi casa, no se... me pone mal. asique intento e intento. pero creo que esta es la última vez que.

en fin.


pero lo que tenía para contarles era el único levante del verano. la verdad es que estuve muy pancha. me dediqué a alquilar películas en el videoclub (si, acá siguen existiendo,y NO, no son vhs) y a visitar a mi gente querida. no salí, a la playa fui bastante poco (el clima no acompañó demasiado, la verdad) asique no tuve demasiadas oportunidades de interaccionar con seres humanos.
pero el domingo fui a hacer un viaje en un catamarán nuevo que hay acá, con dos amigas que heredé de mamá y que me conocen desde que tengo 5 años.
la pasamos hermoso, el día era precioso y yo tengo la nariz roja de sello de culminación de la travesía.
cuando estabas por subir al barco, una chica te tomaba los datos. nombre, apellido, dni, esas cosas. cuando me toca mi turno, un pibe que estaba parado al lado de ella exclama: 
- a la de amarillo le tomo los datos yo.
me había llevado una remera discretita, amarillo fluo, cosa de que me viesen bien si me caía al agua viste.
lo miré unos segundos y me sonrió. lindo, me sonrió.
- ¿nombre?
belén
- ¿apellido?
xxxxxx
- ¿dni?
32.XXX.XXX
- ¿teléfono?
cuando empezaba a darselo me di cuenta de que no era un dato que le hayan pedido a los demás. levanté la vista y me guiñó un ojo.
pero que bobo.
contesté.
- casi. ¿no me lo das?
riendome seguí mi camino. mis amigas, que habían presenciado toda la situación, no paraban de cagarse de risa y decirme que le de el número.  
¿están locas?, me exasperé, además, tiene una uniceja.
el muchacho era lindo, si. pero tenía una única ceja que se unía en la parte alta de la nariz. inevitablemente terminó apodado manolito.
mientras veíamos lobos marinos y delfines, manolito volvió a acercarse.
- vine a ver si habías pensado mejor lo del teléfono.
me puse colorada como un tomate y no contesté. creo que es por esta clase de cosas que me doy cuenta que lo mio no es el levante en boliches o con desconocidos. es impresionante la pelotudez enorme que me agarra de pronto y me quedo muda. mudita. yo, justo. no se donde mierda va a parar mi espíritu de supervivencia (bha, el de reproducción, más bien. o el sexual, seamos claros, dejar descendencia no creo que sea lo mio).
ya finalizando el viaje (dura tres horas) hacen una ceremonia medio ridícula de bautismo a la gente que nunca había navegado en el mar. salen tres tripulantes vestidos de piratas, una vestida de sirena, y empiezan a hablar del dios del mar, poseidón. que poseidón de acá, que poseidón de allá. yo, alejada del tumulto, seguía mirando hacia el mar. la gente que suele hacerte pasar verguenza ajena y yo nos llevamos bastante mal. en eso estaba cuando siento que me mojan. me doy vuelta sobresaltada y veo que "poseidón" me había tirado un balde de agua (salada) encima. medio enchinchada me doy vuelta y veo que era manolito.
pero que bobo.
- no jodas con poseidón, nena me dijo, apuntándome con su tridente y con esa sonrisa perfecta.
una turba de nenes y nenas se le acercaron para sacarse una foto y lo pude mirar bien. con una peluca blanca enrulada, una corona al estilo freddy mercury, una capa celeste y pantalones y remera blancos, el flaco intentaba mantener cierta dignidad. iba sacándose fotos con la gente del barco y cambiando de posición, pero estuviese donde estuviese, yo sentía que alguien me mojaba y al darme vuelta era él con una de esas pistolitas plásticas tipicas de carnaval que me saludaba desde distintas partes de la cubierta.
al momento de bajar, nos lo cruzamos de nuevo.
- que mala que sos. al final no me lo dejaste.
le guiñé un ojo y le dije que era porque tenía miedo a que fuese el poseidón de mi vida. me sonrió mientras yo me alejaba, tan lindo y manolito él, y silbó para llamar mi atención. cuando me di vuelta me hizo el gesto de que esperase con la mano, pero seguí mi camino. 
a la salida del muelle perdimos a una de mis amigas. extrañadas, con la otra nos sentamos a esperarla en el cordón de la vereda pensando que se había retrasado entre el tumulto de gente que bajaba. estábamos por llamarla cuando la vemos venir corriendo con el celular en la mano.
tengo el número de manolo poseidón, belén. le vas a tener que escribir.












                                                                                                                                                                                            
pero por supuesto que no. el rey del mar es demasiado para mi. yo seré lo que seré, pero reconozco mis limitaciones, la tierra firme es mi habitat natural, donde mis raicitas pueden agarrarse tranquilas. 



tengo una foto con él atraviado con sus mejores galas posedoneiscas y una nariz pelada para recordar a otro que engrosa la lista de los que nunca fueron. 
algo es algo.