la unica diferencia entre la realidad y la ficción es que la ficción debe ser verosímil .- mark twain


mis padres fueron radicales, yo soy peronista, lo de progre vino por default. no entiendo la gracia de guardar secretos, nunca pude hacerlo; siempre lloro en todas las sesiones con mi analista así no siento que desperdicio 300 pé.

dos referencias básicas a la
hora de leer el blog: isidora es mi gata e inés mi psicóloga. con ellas conformamos el triángulo isóceles que perpetúa mi desequilibrio interior. y mis amigos, claro, protagonistas estelares de los numerosos diálogos que rellenan este blog. y mi mamá y mi papá que son los culpables de todos mis problemas emocionales (gracias freud).
que les sea leve, pues.


la vida no es como uno quiere. es como es (mirta legrand)

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dijo de belén el caricaturista historiador bobrow: "el idiolecto de la autora de este blog asume todos los tópicos culturales más políticamente incorrectos de occidente sin por ello asumir su carga ideológica".

martes, 21 de enero de 2014

el chico sopapa y yo/6 o a modo de epílogo

esta historia empieza acá
sigue acá
luego acá
acá la cuarta parte
y acá la quinta


bajamos las escaleras en silencio. en la puerta del edificio me sopapeó otra vez. lo soporté estoica.
le sonreí, como disculpándome.
bueno, me dijo, claramente esta es una noche de la cual no me voy a olvidar.

sonreí, otra vez, aunque entendí el tono. y lo que quiso decir.
cerré la puerta, subí a casa, cerré la otra puerta.

miré sobre la mesa. el preservativo autografiado no estaba. se lo había llevado.

me pregunté si fue una cosa de judío y lo usaría con otra pobre mina, o si realmente se lo llevó para recordar esta noche, esta situación, este desastre.

unos días después, me enteré por francisco que dijo que yo era una histérica. que no podía creer que no hayamos cojido.
en cierta forma entendí su ego herido. la putita de belén, que se había bajado a dos al hilo del equipo, no le había entregado al sopapa trosko recoletense.

pobre.

nunca más me volvió a llamar. yo al los tres días del fatídico encuentro lo borré del face.

que suerte cuando luego de un desastre los dos están de acuerdo tácitamente en que no hay que volverse a ver. no es algo que suela darse muy seguido.

igualmente, mis amigas sostienen que al menos debería haberlo desnudado para poder desentrañar el misterio. ¿qué le pasaba al sopapa?, ¿lo tenía atrapado en el calzón?, ¿micro pene?, ¿no se le paraba?.
yo les puedo jurar que con mis posaderas busqué bien.
hoy tengo una única explicación (y las fuentes fotográficas parecieran confirmarlo): ese chico no tiene pito. 

2 comentarios:

  1. definitivamente, cuando después del fracaso los dos entienden sin decirlo que la cosa no funcionó, eso, ESO es algo muy rescatable e inusual

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  2. http://www.youtube.com/watch?v=6nFi2m_N-3s

    Muy buenas tus historias, espero la del cuarto integrante del equipo! Saludos.

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