la unica diferencia entre la realidad y la ficción es que la ficción debe ser verosímil .- mark twain


mis padres fueron radicales, yo soy peronista, lo de progre vino por default. no entiendo la gracia de guardar secretos, nunca pude hacerlo; siempre lloro en todas las sesiones con mi analista así no siento que desperdicio 300 pé.

dos referencias básicas a la
hora de leer el blog: isidora es mi gata e inés mi psicóloga. con ellas conformamos el triángulo isóceles que perpetúa mi desequilibrio interior. y mis amigos, claro, protagonistas estelares de los numerosos diálogos que rellenan este blog. y mi mamá y mi papá que son los culpables de todos mis problemas emocionales (gracias freud).
que les sea leve, pues.


la vida no es como uno quiere. es como es (mirta legrand)

Buscar este blog

dijo de belén el caricaturista historiador bobrow: "el idiolecto de la autora de este blog asume todos los tópicos culturales más políticamente incorrectos de occidente sin por ello asumir su carga ideológica".

viernes, 20 de diciembre de 2013

me toca

                                                                           
esta entrada la canta la genia de lady gaga:

a veces no encuentro la forma de decirte, de contarte.
que no entiendo, o no se. o no puedo saber.
la neurosis es mas fuerte.
grita en mi cabeza. me ensordece.
actuo mecanicamente, inconcientemente.
no se identificar el deseo.
no puedo visualizar donde esta.
me cuesta entender que es lo que quiero.
cierro los ojos y trato de enfocarme.
los abro los cierro los abro los cierro y los aprieto.
los abro. está todo borroso.
veo doble.
 
me ves primero, porque nunca puedo ver a nadie. no puedo visualizar, veo borroso, doble. no veo nada de tanto mirar.
te acercas. te espero. te siento. me excito. se que no podés elegirme y eso me deja tranquila. ninguno se elije y es mas seguro asi.
estoy en la zona de confort.
nada puede hacerme trastabillar porque ya se como termina esta historia.
pronto.

finalmente nada funciona.
ni el amor, ni la felicidad, ni la alegria, ni la tristeza.

yo quiero querer desesperadamente, pero no se que.
no se a quién.

me anticipo, se lo que va a pasar. leo el futuro, siempre me gustó jugar mostrando las cartas. mi mano esta en la mesa.
me gusta jugar.
saber el final.
saber que te gano algunas manos, porque te distraigo, pero que inevitablemente voy a perder.
se que te gusto. te gusta mi cuerpo, cojerme.
esas son mis cartas. te las muestro. ya sabes a que juego.
despacio, las coloco boca arriba en tu rango de visión.
me aseguro que las veas bien.
para perder.
porque me es mas facil así.

pero de pronto nada va como lo previsto.
pegás un manotazo sin avisarme.
te desvías de lo que yo sabía que inevitablemente iba a pasar.
me sorprendés.


repartís de nuevo y ya no estoy tan segura.
no se que hago acá enfrente tuyo.
me quedo quieta y te observo.
reprimo el deseo de correr. me tranquiliza saber que voy a alejarme casi por obligación. miro fijamente mis tres cartas, cartas nobles, cartas buenas. no se si quiero mostrartelas. no se si quiero ganar o perder.
irse al mazo no se puede. esto es real.
me muerdo el labio. cierro los ojos. intento visualizar el deseo, pero se pierde, se borronea, veo doble. no veo nada.

como te cagó, ¿eh?, comenta inés.


vos ya tiraste.
me toca jugar.
cierro los ojos. me concentro. esta vez voy a poder.
los abro. no veo nada. estoy ciega.
no se que carta mostrarte.
cierro los ojos otra vez.
me doy ánimos, me repito que finalmente nada funciona, nunca.
tomo aire.
intento concentrarme pero no puedo.
demasiado ruido. demasiada oscuridad. demasiada confusión.
pesa el deseo, pero no se donde está.
estamos a tientas, todo en suspensión.

¿y ahora, belén?, insiste inés.
no la veo desde el diván, pero puedo jurar que se está sonriendo.
te toca a vos. es tu turno.


es mi turno.

de pronto jugar ya no me gusta tanto.
dejo las cartas boca abajo sobre la mesa.
me toca.

can´t read my, can´t read my
no he can´t read my poker face
(she´s got to love nobody)

martes, 17 de diciembre de 2013

first world problems

37,8º, 17 de diciembre del 2013, belén averiguando como puede obtener una tarjeta de credito:
.- si señora, le podemos cambiar el plan, de super cuenta que es la que tiene usted que es el plan mas bajo, la pasamos al plan infinity, un plan en el cual obtendrá muchos mas beneficios a solo...
belén.- pero cuanto me sale...
.- usted pasará de tener solo tarjeta de débito a obtener capacidad de préstamos, servicios de asesoramiento de inversión, y dos tarjetas...
belén.- no me importa eso, cuanto me sale quiero saber.
.- pasa de pagar $60 por mes a pagar solamente $198 y le ofrecemos así DOS tarjetas de credito, con un descubierto de...
belén.- pero yo no quiero dos tarjetas de credito, quiero una
.- no señora, vienen dos
belén.- pero si yo te compro una ¿no me sale mas barato?
.- usted no "compra" las tarjetas señora, es un servicio, y el paquete trae dos.
belén.- pero de $60 pesos a $198 hay $138 de diferencia, ¿no tenés algo que sea intermedio entre los dos?
.- hay un plan, pero no le conviene. sale $140 y casi no tiene limite de descubierto...
belén.- ¿pero trae solo una tarjeta de crédito?
.- no, dos
belén.- pero yo quiero una, no dos
.- los planes vienen así, señora
belén.- pasa que yo quiero irme a uruguay y me dijeron que tengo que tener tarjeta de credito, pero acá yo no la voy a usar, ¿entendés?
.- en uruguay puede usar las dos, señora
belén.- pero necesito una nada más, porque voy a pagar por dos si quiero una.
.-vienen dos, señora
belén.- pero no entiendo, no tiene sentido.
.- lo que usted no entiende, señora, es al capitalismo

jueves, 12 de diciembre de 2013

el no casado/3

esta historia empieza acá
esta es la segunda parte

besaba suave, acompasado. esperaba que yo me moviese e iba detrás mio, pero no dejaba que me aleje de su boca. cada vez que yo intentaba cortar el beso el me obligaba a seguir besándolo, ininterrumpidamente, como si intentara no perder ni un segundo de tiempo. eso me ahogaba y me excitaba a la vez. cada vez que mi cuerpo intentaba alejarse sus manos me presionaban para que me quedase donde estaba, pegada a el. yo pensaba que hacía calor, que que calor, que lo iba a transpirar y que que asco, y que no sabía ni siquiera el nombre, y que necesitaba tomar aire pero que el chico del beso mas largo del mundo no me dejaba y que en parte eso me gustaba. intenté separarme dos, tres, cuatro veces. el beso aumentaba en intensidad, y yo me ahogaba y calentaba cada vez más. desesperada, le mordí el labio de abajo. hizo un gesto de dolor y me soltó, llevandose la mano al labio. le sangraba.
mientras intentaba recuperar el aliento e intentando mantener la dignidad dado que hablaba como si hubiese acabado de correr veinte cuadras, le pedí disculpas.
nada dijo, me volvió a tironear contra él y me besó otra vez. sentí el sabor de su sangre, mezclada con el gusto a cigarrillo. su lengua, ritmicamente, volvia a su quehacer, a no dejar que me apartase de su boca. de pronto me acordé de mis amigas. me alejé de pronto.
tengo que volver, le dije.
se volvió a tocar el labio que seguía sangrandole. me preguntó a donde.
con mis amigas, le explique, acomodandome la ropa.
voy con vos, se ofreció. me puse colorada y le dije que no.
dame tu celular, me dijo, y extendió su mano. le alcancé mi celular y se agendó sin decirme su nombre.
escribime, me ordenó.
no le respondí nada y empecé a caminar por donde había venido.
busqué entre mis contactos algún nombre desconocido. de pronto lo encontré: demián.

mientras caminaba hacia mi mesa le mande un wassap.
- hola, soy yo.
me contestó al toque:
- si. ya sé.

lunes, 9 de diciembre de 2013

el no casado/2

esta historia empieza acá

me sorprendió la rapidez del movimiento. de pronto estaba muy cerca de él, y no tenía muchas posibilidades de alejarme, me tenía bien agarrada.

el humo de su cigarrillo me hizo toser. moví rápidamente la muñeca hasta que conseguí soltarme. con esa misma mano lo empujé hacia atrás. sin embargo su otra mano seguía agarrandome de la cintura. se va a dar cuenta de que estoy gorda, pensé. la ridiculez del pensamiento me hizo reir.
sonrió conmigo. ¿qué es lo gracioso?, preguntó divertido.
nada, nada, le contesté. y me alejé un paso mas, no se por qué, ya que no quería irme a ningún lado.
¿a dónde vas?, me preguntó, aflojando su brazo en mi cintura.
lo miré y me acerqué de vuelta a él, retocediendo en mi retroceso.
así está mejor, me dijo. con su mano libre alcanzó el cigarrillo y le dio otra pitada. volvió a colocarselo en la comisura. pensé que qué sexy que eran los hombres que sabían fumar. me reí otra vez de la observación pelotuda.
entrecerró los ojos. ¿y si me contás que cosa te parece tan divertida y nos reimos los dos?, me reprochó.
cerré los ojos y los abrí, intentando ganar tiempo. esta timidez pelotuda que me agarraba en los instantes de levantes me iba a matar, gracias a dios que tenía dos tetas, que sino moría virgen. me reí otra vez, pero me puse seria enseguida. él hizo un gesto de fastidio.
suspiré y le dije: nada, que me estás tocando la cintura y estaba pensando que te ibas a dar cuenta de que estoy gorda y me dio gracia pensar semejante pelotudez.
tiró el cigarrillo al piso. rápidamente puso ambas manos en mi cintura y me presionó hacia él otra vez. mi corazón se aceleró, sentí que su entre pierna también reaccionaba a mi cercanía. me puse mas nerviosa. hacia mucho calor, estaba transpirada, era un asco. que asco.
agachó su cabeza y pegó su mejilla a la mia. su barba de tres días me raspó la mejilla. subió sus manos y me abrazó. me abrazó fuerte. yo contuve la respiración, expectante. mis manos colgaban a los dos lados de mi cuerpo, y él me abrazaba cada vez más fuerte.
torpemente llevé una de mis manos a su cuello. la otra hacia su mejilla descubierta. me dio un beso suave en la comisura de mi boca y se quedó ahí, quieto.
los segundos se me hacían eternos. ¿por qué no me besaba?
esperé pero no volvió a moverse. torpemente entonces alejé mi cara de la de él y lo miré de frente. me quedé ahí, cinco, diez segundos, a un centimetro de su boca; el aliento caliente con sabor a cigarrillo me llegaba nítido, pero no me tocaba. sentía su entrepierna cada vez mas preparada. saqué mi lengua y le acaricié el labio de abajo.

fue la señal. me apretó contra él, y, finalmente, me besó.

domingo, 8 de diciembre de 2013

el no casado/1

se me acercó, despacio.
yo estaba molesta. el calor me pone mal, me tiene mal.
había comido todo el día, además. me sentía pesada, gorda. y el calor.
estuve un rato largo escuchando sobre relaciones de otra gente, me aburría. el tópico, me aburría; tal vez no tener nada que aportar al respecto de él. hacía mucho tiempo que el tedio de una relación no me transformaba en un ser monotemático. la gente me aburría. esa cosa palermitana pedorra, pagar una milanesa de berenjena 80 mangos, nada encajaba, que mierda hacía yo en este cuadro. dije que iba al baño, o algo así, y me acerqué a la terraza del lugar buscando aire. que corra aire en esta ciudad agobiante. algo que me permita respirar un poco mejor.
me até el pelo y me saqué los zapatos, no me los aguantaba más. cinco centimetros menos y los pies tocando el cemento fresco me hacían sentirme mejor.
y fue cuando se acercó, despacio.
me pregunto que hacía. era lindo, normal. pelo negro, ojos marrones, camisa a cuadrille. podía confundirse facilmente con la fauna de chetos palermitanos.
me saco los zapatos, contesté, mal humorada. que no me mire la panza, pensé. estoy gorda, pensé. que calor, pensé, la puta madre.
veo, si. ¿estás más cómoda?
lo miré, midiendolo. le contesté que no. que alguien como yo nunca podría sentirse cómoda en uno de estos barcitos pedorros de plaza serrano. demasiada gente, dije.
¿ah no?, se sonrió. se puso más lindo, la sonrisa le sentaba bien. ¿y donde te sentirías cómoda?, insistió.
el silencio duró mas de la cuenta. no se me ocurria nada divertido ni canchero que decir. finalmente dije la verdad, porque algo habia que decir: en casa.
pero es sabado, ¿ya te querés ir a tu casa?
era un palermitano boy, claramente. de esos que piensan que los findes indefectiblemente hay que salir a romper la noche y a divertirse, aunque no se rompa nada en realidad, aunque la diversión del tedio nocturno sea ninguna.
a vos tampoco se te ve muy up, le contesté seca. empecé a pensar que iba a tener que esperar al puto 15 durante una hora y que seguro no iba a pasar.
estoy donde quiero estar, che. siempre me gustó charlar con minas mala onda, tienen un no se qué de ariscas que me llama la atención.
yo no soy mala onda, contesté automáticamente.
¿entonces tenés novio?, consultó.
miré nerviosa a dos rubias que se reían estrepitosamente.
no, no tengo. hace mucho que no tengo novio.
que raro, me dijo, galante. y se acercó un poco. no tenés pinta de ser de las que pierden. ¿un chongo, tal vez?, preguntó mientras prendía un cigarrillo.
algo así. soy de esas que estan con tipos que se que nunca me elegirían. que no pueden elegirme.
le dio una pitada al cigarrillo y me miró con los ojos entrecerrados. no entiendo quién no podría elegirte a vos, la verdad, dijo acercandose. hizo un gesto y agregó: mirate.
semi sonreí de costado y le dije que no era necesario el chamuyo, que estaba de más.
no te chamuyo, contestó rápido, ofreciendome un cigarrillo. claramente no sos de las chamuyables, se te nota desde lejos. ¿elegís casados?
lo miré sorprendida por la perspicacia. le contesté que algo así.
asintió con la cabeza y sonrió otra vez. esa sonrisa tenía un magnetismo extraño. los casados son una raza aparte, seres grises que buscan sacar un poco la cabeza afuera del agua para constatar que existe algo mejor pero que no se animan a flotar mucho tiempo y vuelven a hundirse, dijo rapidito, como si supiese de que estaba hablando.
un poeta sos, le dije, burlona, porque no se me ocurrió otra cosa mejor que decir.
entrecerró los ojos una vez más y se llevó el cigarrillo a la boca. lo sostuvo en la comisura, se ladeó hacia adelante, me agarró de la mano y me acercó a él.
- poeta no se; pero casado seguro que no. ¿te jode mucho eso?, preguntó, mientras me rodeaba la cintura con la otra mano.




de fondo:

martes, 19 de noviembre de 2013

el italiano y yo/10, o the end

esta historia es larga,
empieza acá
segunda parte
tercera
cuarta
quinta
sexta 
séptima
octava
novena

 just gonna stand there and watch me burn
well that´s alright because i like the way it hurts

el día posterior a que pasase esto recibí el siguiente mensaje privado en el face:

ola!
i dont want go that way. you and i bad. but i dont have internet so i came here in a kiosco to write you.
yesterday im not in the mood to kiss you. sorry for that. i choose the time to say goodbay in the afternoon, and then i saw you at the club and i dont know. thank you for the nice time that we had together, you are great.
sorry for my horrible english. in german we are saying that you will meet a human always 2 times in your life. maybe you and me be together again.



nunca le contesté.



hace tres días, sorpresivamente, me escribió por face:

ola, i go to argentina in two weeks,
maybe we will see if you want.
querés?
met two times it´s better than one.








¿ah, si? 

lunes, 18 de noviembre de 2013

tampoco

inés.- ¿estás enojada?
belén.- si.
inés.- que sorpresa.
belén.- no te burles de mi inés. es poco profesional.
inés.- jaja.
belén.- me molesta la felicidad de los otros.
inés.- ¿cómo?
belén.- suena horrible. ¿soy horrible?
inés.- estás muy lejos de ser horrible.
belén.- me da mucha envidia. los veo ser tan felices y...
inés.- ¿y?
belén.- nada. son felices.
inés.- ¿y te molesta?
belén.- si. soy horrible.
inés.- no, no sos. contame que te molesta.
belén.- me veo al lado de esa gente feliz y me siento tan infeliz en comparación. como imposibilitada de tener eso. no es que me moleste que sean felices, es lindo eso. me molesta darme cuenta de mis deficiencias e infelicidades por contraste.
inés.- ¿y por qué crees que no sos feliz?
belén.- siento que no puedo. que me pasan muchas cosas malas, como que no puedo terminar de levantarme que viene otra piedra y voy trastabillando por la vida. pero no es eso. eso tiene que ver con las circunstancias. pero hay algo más, mas adentro. tiene que ver conmigo, no se si con mi historia, con mi personalidad. no se.
inés.- aja.
belén.- los miro ser felices, los observo. me los como con los ojos. se nota en sus sonrisas, en sus maneras, en su forma de opinar. los miro y quiero ser asi y no puedo.
inés.- te acordás eso que te dijo tu amiga p.-, que me contaste, de que a vos nunca te basta nada, ¿te acordás?
belén.- que nunca me basta el amor que me dan.
inés.- ¿no tendrá que ver con eso?
belén.- puede ser.
inés.- hace mucho no te escucho quejarte del tema del amor.
belén.- ¿que cosa del amor?
inés.- de que no tenés pareja y eso.
belén.- ah, si. medio que se me pasó.
inés.- ¿por qué?
belén.- ¿por que estoy cojiendo?
inés.- con alguien que no puede elegirte. para variar.
belén.- no quiero que me elija.
inés.- ¿no?
belén.- no.
inés.- ¿por qué no? ¿no lo querés?
belén.- si lo quiero. es mi amigo, como no lo voy a querer.
inés.- ¿entonces?
belén.- no se. no me quiero hacer cargo de eso. del tema. no me preocupa la verdad.
inés.- no te querés hacer cargo.... muy propio de vos. ¿no querés que te quieran?
belén.- me quiere.
inés.- y mucho, por lo que contás.
belén.- no se.
inés.- y que sabés, belén.
belén.- nada, no se nada. no pienso mucho en el tema.
inés.- siempre estás esperando en el margen que los otros tomen las decisiones. no es así. tenés que plantarte. tal vez si vos te plantás el toma una decisión.
belén.- no la va a dejar. y no quiero que la deje. quiero que la deje, pero no por mi. que la deje porque la tiene que dejar.
inés.- ¿por qué no por vos?
belén.- porque no quiero ser responsable. y porque no la va a dejar te dije, lo conozco. y porque no se.
inés.- no querés ser responsable... aja... a mi me preocupa que nunca exijas. con tal de no perder te quedás en el molde.
belén.- ¿qué podría perder?
inés.- ¿que se quede con la novia y no te elija?
belén.- no se si quiero que me elija.
inés.- ¿cómo asi?
belén.- eso. no va a dejar a la novia igual. no te preocupes.
inés.- estás muy segura.
belén.- lo conozco.
inés.- ¿estas con el porque no va a dejar la novia y eso implica que no tengas mas responsabilidad?
belén.- no seas retorcida. pero bueno, ya te digo. no voy a pedirle a nadie que me elija.
inés.- no, eso seguro.
belén.- ese tonito inés, no es correcto de una profesional.
inés.- nunca pedís nada vos, ¿no?. y si pedís lo hacés de formas tan ridículas y enredadas que nadie entiende que estás pidiendo algo.
belén.- claro.
inés.- ¿te gusta? ¿tenés ganas de verlo?
belén.- a veces.
inés.- ¿y si la novia no existiera? ¿también?
belén.- supongo que si.
inés.- ¿saldrías con él?
belén.- eh, que es todo esto.
inés.- que le huís a cualquier cosa que implique un minimo compromiso y construcción de a dos.
belén.- soy comprometida con la gente.
inés.- ¿con una pareja?
belén.- bueno, salí 4 años con alguien.
inés.- con alguien que era tu hermano, tu amigo, tu familia, tu brazo. eso no es una pareja, eso es una simbiosis.
belén.- bueno, no sabré nada de parejas entonces.
inés.- porque le tenés terror a tener que hacerte responsable de alguien que quiera estar con vos.
belén.- tampoco es que alguien haya querido construir algo conmigo eh.
inés.- escuchate.
belén.- ¿qué?
inés.- repetí lo que dijiste.
belén.- que nadie quiso...
inés.- eso es mentira. fijate t.- o m.-
belén.- no, ellos...
inés.- igual no era eso. dijiste tampoco.
belén.- ¿qué?
inés.- usaste la palabra "tampoco". "tampoco es que alguien haya querido construir conmigo"
belén.- no entiendo.
inés.- no te escuchas. tampoco es una doble negación, o sea que estás negando lo que estás diciendo, dos veces. nadie quiso construir nada con vos, tampoco. o sea que estás negando que vos quieras construir algo.
belén.- no, bueno, me exprese mal, dije cualquiera...
inés.- el inconciente no dice cualquiera.
belén.- ¿ah no?
inés.- no.
belén.- ¿sos como el diego, el inconciente no se mancha?
inés.- no, tampoco se mancha. seguimos la próxima.
belén.- ¿ahora tirás chistes y todo inés?
inés.- si.
belén.- ¿me querés querer, y listo?
inés.- andate de acá, belén.
belén.- elegime.
inés.- jaja. bastaaaa.
belén.- ves que vos tampoco me querés.
inés.- chau dije, belén.

domingo, 17 de noviembre de 2013

lo contrario a la felicidad

me miró fijo, durante muchos minutos.
me ponía nerviosa su mirada sobre mi. tal vez porque no sabía que estaba pensando. por qué me miraba así. que estaba viendo que no podía ver yo.
yo no quería parpadear. aguanté en silencio lo más que pude. pero no me aguanté mucho.
no soy de esa gente que aguanta. soy de esa gente que explota.
aguantar, tener paciencia, esperar, no fueron nunca atributos que tuvieron calce en mi personalidad. la ansiedad me carcome porque quiero solucionar todo ya. delimitar todo ya. definir todo ya.
aguanté todo lo que pude, que no fue mucho.
y parpadié.
y ahí ya está.
porque hacer el primer parpadeo es darle rienda suelta a la ansiedad. como mandar un msj cuando sabías que no tenías que mandarlo, como escupir palabras que sabías que no tenían que salir de tu boca pero salen de pronto porque la incontinencia es peor cuando dejas salir la primera. la primer palabra. el primer mensaje. el primer parpadeo. la primer muestra del no control.
y parpadié una vez.
y después otra.
y detrás vinieron más.
como si ocultar mis ojos detrás de las pestañas me protegiera de esa mirada limpia, fresca, que me miraba fijo, que me miraba adentro.
y mi incontinencia, esta vez no de palabras, sino de parpadeos, se hizo ridicula.
parpadeaba aunque no lo necesitara, rapidamente, cada dos segundos, uno tras otro. sabía que tenía que dejar de parpadear pero no podía.
él me agarró la cara con las dos manos, me acuerdo. me agarró fuerte. los dedos de sus manos grandes me presionaron el cuello y encontré esa sensación agradable. no me acarició, solo tomó mi cara entre sus manos y yo sentí que ahí estaba, de pronto. lo vi.
lentamente el parpadeo se normalizó.
pero el seguía mirandome, fijo. el no parpadeaba. nunca.
cerre fuerte los ojos durante unos segundos y los abrí, totalmente decidida a no volver a parpadear, aunque fuese para resguardar mi dignidad.
y entonces me lo dijo.
siempre estás tan triste, belén. tan. y te juro que nunca entendí por qué.

recuerdo que me paralicé.
me sentí tan desnuda de pronto. tan obvia. tan patética y desarmada. tan expuesta.
que alguien con tan poca capacidad emotiva y empatía se diese cuenta tan fácilmente de lo que yo tanto quería disimular implicaba que era tan tonta, tan trasparente. en ese instante se me curzó p.- diciendome, tras una discusión, que a mi todo lo que ellos me querían no me bastaba nunca, y que era desesperante verme andar por la vida con las tripas para afuera, a la vista de todo el mundo. apreté los dientes.
si el veía que yo estaba tan triste, siempre, entonces todos lo veían, pese a mis parpadeos continuos, a mis movimientos ansiosos, a mis sonrisas a medias, a las palabras que brotaban a borbotones por mi boca.
los ojos se me cristalizaron repletos de agua, pero no cayó ni una gota, nada. porque esta vez no parpadié.
el agua quedó ahí. estancada. lo veía borroso, pero ya no me importaba.
la presión de sus dedos fue mas fuerte.
supe que el, que era tan feliz, siempre, en su negación inconciente, y yo, en mi tristeza consumada e inexplicable, en mi melancólica soledad, no teníamos nada que ver.
no tenía que ver con cariño, había mucho.
tenía que ver con la desesperación que había en mi parpadeo irregular. nada podía hacer ante su mirada limpia y sencilla, ante su felicidad absoluta e inapelable.
esa era la palabra: su felicidad era inapelable. tan inalcanzable.

siempre lo envidié.
estar con el me hacía bien. su liviandad me ayudaba a emerger de mis melancolias inexplicables. me contagiaba.
siempre quise poder ser como él.

quizá su último acto de amor fue el esfuerzo que le debe haber implicado, tan cuadrado, tan estructurado en su felicidad prefabricada con brillos de cotillón, entender que mi tristeza era tan profunda, tan mia, tan de siempre, que el, por más que me mirara todo el tiempo, a todas horas, por más que tomara mi cara para que yo viese que el estaba ahí, por más que sus dedos me presionaran para que yo lo sintiese tan cerca, estaba muy lejos.


como un mantra, suelo repetir su añejo descubrimiento cuando creo necesario explicarme,
es que estoy siempre tan triste. tan. y te juro que todavía... todavía no se por qué.

domingo, 10 de noviembre de 2013

que placer esta pena

entre sola al pub.
nunca voy sola a ningun lugar.
es raro, porque hace mucho que vivo sola. que no tengo pareja, ni convivo con nadie. sería normal que fuese al cine sola, o a tomar un café por la mia, no se.
pero no. siempre me pareció que la soledad era algo para tener en la intimidad. nunca me gustó andar pavonenado mi soledad, tal vez siempre senti que era una forma de realzarla. para sola, me quedo en mi casa. me preparo un te, veo una pelicula, leo un libro, me baño, escucho musica, duermo. salir siempre me parecio que tenía que ser algo de a dos o más. que uno sale al mundo a compartir.

como sea, ayer, salí por primera vez en mucho tiempo, sola.
entre y me senté en la barra. la música estaba fuerte, me aturdía. apagué el celular, cansada de estar esperando que los otros se acuerden de que existo. existis a partir de los otros, si los otros te recuerdan, belén. no puede ser así, dice inés. apagué el celular, entonces, y sentí ganas de no ser mas yo. de ser otra distinta. si pudiese divorciarme de mi un rato estaría bien. mandarme a dormir a otro lado para quedarme sola.
me reí del absurdo.
soy lo único que tengo y no me soporto.
una vida sin mi estaría bien.
el tipo de la barra me pregunto que quería tomar. me apoyé contra la pared detrás mio y cerré los ojos dos segundos.
pedí ron con coca.
miraba a la gente que me miraba a mi, a la vez. ¿con lástima me miraban?, en un rincón, sola. tan desvergonzadamente sola.
los redondos estallaban en mi cabeza y yo hacía rodar el hielo dentro del vaso. la musica estaba tan alta que interrumpía mis propios pensamientos.
una parejita peleaba unas mesas adelante. ella hablaba y el la miraba cansinamente. lugar raro para pelear, pensé. yo no me escuchaba a mi misma en mi cabeza, el tipo no debe saber que carajo le está diciendo. la piba gesticulaba y el no hacia el menor esfuerzo por demostrarle que la escuchaba, nada de su cuerpo se movia. salvo sus dedos, largos, que golpeteaban al ritmo de la musica contra la mesa, parecia concentrado en eso. me quede un rato hipnotizada en su mano, cuando un borracho se acercó a hablarme. deslizaba las palabras, balbuceaba sin sentidos. dijo algo de mis tetas. yo no podía sacar mis ojos de los dedos del pibe. de pronto el pibe me ve, me mira. yo lo miro a el, desde lejos. 5 segundos, tal vez diez. bajé la mirada y le sonreí al borracho de compromiso. me bajé del taburete y caminé hacia una mesa cercana a la de la pareja. me senté con las piernas cruzadas y mi vaso. un tema de soda estereo sonaba y los dedos del chico lo acompañaban. intenté afinar el oído para ver que era lo que la chica le reprochaba con tanto ahínico, pero el volumen de la musica lo hacia imposible. subí mi mirada de sus dedos a su cara. el pelo negro, corto. barba. no estaba nada mal. nuestras miradas se volvieron a cruzar y me pareció que me hizo una especie de guiño. avergonzada me terminé el vaso de sopetón. la chica seguía gesticulando, y yo ya estaba cansada de ella, de sus reproches que no escuchaba, tanto como de mi. dejando la cartera y el saco en la silla me volví a acercar a la barra para pedir otro ron. al darme vuelta para volver, veo al pibe acercandose. me volví a apoyar en la barra, el corazón me latía rapidamente. se apoyó al lado mio, era alto. su brazo rozó el mio. pidió una cerveza y me miró. le sonreí brevemente y me preguntó si era una mala noche.
belén.- como la tuya.
.- mi pésame entonces, para los dos.
agarré el ron que me alcanzaba el barman y me quedé en silencio.
.- me quedaría acá, con vos.
lo miré desconfiada. miré hacia su mesa. la chica hablaba por celular y me pregunté como haría con tanto ruido.
.- porque vos no sos de esas, ¿no?
y señaló brevemente a su mesa.
belén.- depende de cuales.
.- de las que reprochan.
belén.- soy de quedarme callada, más bien.
.- justo lo que necesito.
belén.- a veces es peor.
.- ¿estás triste?
belén.- quisiera ser otra persona.
.- ¿ah si? ¿quién?
belén.- adiviná.
.- ¿yo?
belén.- siempre me pareció interesante tener pito.
se rió fuerte. me miró un rato, sin decir nada. relojeó su mesa. agarró la cerveza.
.- me tengo que ir.
belén.- si.
.- sos rara.
belén.- bueh.
.- rara bien.
le sonreí.
se alejó dos pasos y volvió sobre ellos. se inclinó sobre mi y me susurró:
.- seguí siendo vos, que estás muy bien.
le sonreí otra vez y me quedé quieta, mirando como volvía a su mesa. le pagué al barman, y me acerqué a buscar mi cartera. lo miré para despedirme y me sonrió de costado, señalando brevemente mi saco.  la chica seguia al telefono.
de pronto tomé conciencia de que sonaba uno de mis temas preferidos de charly:


tararié contenta, mirandolo: trato de resistir, y al final no es un problema, que placer esta pena.
levantó su copa alentandome. 
lo saludé brevemente con un pequeño gesto de cabeza. me puse el saco y salí. a las dos cuadras metí la mano en los bolsillos y encontré un papel en donde, garabateado, decía: "y cuando sonreís, más".

una sensación de calidez me envolvió. pensé en volver. en dejarle mi número.
existis cuando los otros te ven, belén, pensé.
apreté los dientes y segui caminando.
estoy bien, pensé.

si yo fuera otro ser, no lo podría entender, pero es tan dificil ver, algo controla mi ser, puedo ver y decir y sentir, mi vida dormir...

lunes, 21 de octubre de 2013

reflexión irreflexiva para otro

donde esta.
me miro, dos ojos marrones con pestañas largas parpadean cuando pienso en parpadear. una y otra vez.
cierro los ojos.
recuerdo algo no tan remoto. fresco todavia.
una sensación, un no se qué. si me concentro puedo sentir.
algo todavía queda.
abro los ojos. dos. marrones. pestañas largas. parpadean automáticamente.
me incomoda que me mires. pienso que ves todo lo que yo veo, desperfectos. todos a la vista.
tenía un novio que me decía que jugaba todo el tiempo, yo. que nunca se sabía con que iba a salir. le gustaba eso.
soy ansiosa.
me aburro a la mitad.
cambio de estrategia en los momentos menos indicados.
me mando la parte aunque este siendo derrotada.
juego con las cartas en la mesa, mi 4 de copas y mi ancho es lo primero que ves.
parpadeo. otra vez. y una. pestañas largas. ojos marrones. dos. me miro.
me muerdo el labio inferior.
teniendo el partido perdido de antemano
me masturbo, suavemente,
y me voy al mazo.

las derrotas son para los pequeños de espiritu.
olvidate.
y te pido perdón si te hice tanto ruido
andate y dejame acá.
hay que seguir nadando en la costumbre,


                      que sin ovarios se vive mejor.
                       eso lo aprendí de vos, viejo.

martes, 15 de octubre de 2013

matías, estilista

matías.- profe, ¿sos torta?
belén.- ¿torta?
matías.- si profe, gay.
belén.- no, creo que no.
matías.- ah, menos mal, es la unica profe linda de la escuela.
belén.- ¿por qué pensaste que era lesbiana?
matías.- y, por la camisa.
me miro la camisa a cuadrille roja y negra que tengo puesta.
belén.- ¿qué tiene mi camisa?
matías.- es re de torta. yo le aviso nomás.

miércoles, 9 de octubre de 2013

the first time

ayer vi una peli chiquita llamada "the first time":
soy una defensora de las comedias romanticas. muchas veces conté, en este mismo blog, que muchos de los problemas que me cercenan la existencia tienen que ver con ellas.
creo necesario, sin embargo, aclarar de que no hablo de las comedias románticas pelotudas del estilo de las que hace jennifer anniston, los amantes del genero sabemos que eso solo es basura pedorra para la gilada. últimamente, además, el género está en decadencia. ya casi no se hacen buenas comedias románticas (pasó algo similar con los otros géneros fílmicos que me apasionan como las pelis judiciales y los thrillers, se ve que soy mufa para la industria).
de un tiempo a esta parte, sin embargo, vivenciamos una especie de mutación. el de las películas pequeñas, intimistas, indies, que cuentan pedazos de historias de amor. algo a lo que, también, el cine argentino nos tiene acostumbrados. películas que parecieran no tener una trama definida, que no necesariamente cuentan una historia, sino simplemente pareciesen posar la cámara en un momento particular y azaroso en la historia de distintos seres humanos y mostrarnos un pedazo, corto, incompleto, sin principio-desenlace-final de su existencia. el nivel de intimidad y verosimilitud del género logra producir en mi una empatía casi inmediata que me permite conectar automáticamente con la historia y sus protagonistas. decía que vivenciabamos una especie de mutación, porque el amor real, de verdad, el diario, el que encontramos en las buenas comedias románticas, ahora solo se nos cruza, si tenemos suerte, en una pelicula de estas pequeñas que no cuentan nada, pero a la vez cuentan todo.
el problema principal, creo, del género, es que al apelar a historias pequeñas y cotidianas muchas veces se quedan a medio camino y pese a ser buenas películas, les falta corazón (drinking budies, con el protagonista de new girl, es una película que expresa esto; todo está demasiado bien en ella, las actuaciones, el guión, la historia, pero sin embargo no logra movilizarte ni un músculo de la cara, no termina de funcionar).

algo que por suerte no le sucede a the first time que es, como les decía, una película indie, intimista, teen, ingenua, inocentona, colorida, con buenos diálogos y pequeñas grandes actuaciones de los dos desconocidos protagonistas, y cuyo eje rondará alrededor de la primera vez de dos adolescentes. la película gira alrededor de la tensión sexual mezclada con los idealismos románticos y miedos de sus dos protagonistas: un romántico y tímido chico a punto de terminar el secundario (que además esta buenísimo, ojo) conoce a una extravagante y conflictiva chica que lo deja perplejo. con diálogos divertidos y exagerados que a mas de uno le recordarán a sus (no tan) pasadas épocas púberes, la película transita su hora y media de duración como una brisa de aire fresco que termina tan rápido que te agarra recién poniendote cómodo en el sillón. todo esto enmarcado en una banda sonora perfecta que casi imperceptiblemente nos va guiando en la historia y reconciliandonos, una vez más, con la idea de que un amor lindo, sincero y espontaneamente real es todavía posible.


durante mucho tiempo creí que el amor se construía. que era un trabajo de a dos, que implicaba esfuerzo diario, cotidiano. estuve 4 años en una relación de ese estilo. tanto trabajamos los dos en eso, que nos convertimos en compañeros, amantes, los mejores amigos, hermanos. pero de amor, poco y nada.
después de esa experiencia me convencí que tener afecto o querer a alguien no es suficiente; de que el amor está o no está, que es una conexión real, que se siente de pronto. se que esa conexión existe, porque me pasó. nunca duró mas que un par de días, pero estoy segura de que el amor es eso, pero en continuado. no me pienso conformar con menos.



8 paremosdesufrir para the first time.

al que le interese la película, puede descargarla o verla online desde acá

lunes, 7 de octubre de 2013

i was here

la semana pasada fuimos con unos amigos a un congreso de historia en mendoza. en el hostel, dormiamos en camas cuchetas.
todas las noches, antes de caer agotada despues de haberme pasado horas dando vueltas o caminando, mis ojos se posaban sobre el elástico de la cama cucheta de arriba y releían, como un mantra:
chester was here - agoust 2003

es curiosa esa ansiedad de los seres humanos por sentirse existentes. en general la gente no palpa su vida, salvo que esté solo. la convivencia con uno mismo en soledad no permite distraerse. cuando uno vive con otros, tiene la ilusión que es parte infaltable de esos otros que lo acompañan. que es indispensable. la soledad te planta cara a cara la verdad verdadera: nadie es indispensable para nadie. realidad que te roza de cerca cuando se muere un padre, un hijo, cuando te deja tu primer novio y te das cuenta que sigue viviendo sin vos pese a que durante 5 años compartieron todo juntos. los otros son circunstancias externas. algunas duran mas, otras menos. en la práctica, estamos solos. somos uno, y esa ilusión de ser dos, o mas, es solo óptica. la distancia, la muerte, las peleas, la vida, las decisiones nos alejan de los otros. nuestra vida es nuestra eleccion, somos lo que pudimos hacer de nosotros luego de lo que hicieron con nosotros nuestros padres, y así vamos, a la deriva, buscando encontrarnos sumergidos en desencuentros. cada tanto una pequeña lucecita se enciende y la calidez nos inunda, pero suele pasar mas temprano que tarde. elegimos un compañero de ruta, a veces por enamoramiento, otras por amor,  otras por resignacion. mejor compartir una existencia mediocre que adolecer de soledades decididas, pensamos, y soportamos a un otro con el que peleamos por que el peso del tiempo no nos termine por odiar. un día dejamos de soportar sus chistes, su aliento, ese diente chueco y esas bermudas que usa todo el tiempo. antes todo eso estaba ahí pero de pronto todo se vuelve mas patente, mas real, mas certero. nos da asco el de al lado, despues de tantos años, de tanto compartido, de tanto vivido. ¿como puede ser?. duele enterarse que no eras uno, eran dos. yo aprendí que no era indispensable cuando se quebró mi primer amor, tan joven, tan ingenuo, tan sano, tan nuevo. nada de lo que vendría se parecería porque de pronto ya estas marcado. ya entendiste que podes vivir sin la otra persona, que el mundo sigue girando sin el otro y que tus sentidos, tu sexo, tu mente, seguirá funcionando mientras se aleja de tu historia con el otro, esa que parecía tan nítida y atemporal. pronto para el otro ya no serás nada. tal vez un recuerdo que haga sonreir, si hay suerte.

si miro para atrás y veo a toda la gente que fue desapareciendo en mi camino, que fui dejando atrás, se me estruja un poco algo y no puedo evitar pensar que tendríamos que poder dejar escrito en la piel del otro lo que chester dejó escrito en la cama cucheta perdida en mendoza.

belén was here.
y así, tatuados de tanto afecto que pasó por nuestras vidas, recordar que nuestra existencia, pese a estar signada por la soledad, estuvo repleta de cariños perdidos que alguna vez pensamos indispensables.

jueves, 26 de septiembre de 2013

corazón con agujeritos

estaba acomodando las cosas para irme cuando se acerca santiago, de primer año.
belén.- ¿si? ¿pasa algo?
santiago.- a mi me gusta adriana
belén.- ¿ah, si?
santiago.- si. ¿no te diste cuenta?
belén.- no, la verdad que no. no te sentás con ella ni charlas mucho.
santiago.- si, es que bueno, yo a ella no le gusto.
belén.- ¿y cómo sabes? ¿le dijiste que te gustaba?
santiago.- si, los otros les dijeron. pero nada, ella no me quiere.
belén.- ¿por?
santiago.- dijo que estoy gordo para ella.
belén.- ¿eso dijo??? que turra.
santiago.- ¿turra?
belén.- nada nada, es una expresión. no te preocupes, vos ignorala. no estás gordo.
santiago.- no me da bola, si estoy gordo.
belén.- esperá a que menstrue ella y vas a ver. se va a poner como una vaca granulienta. cuando eso pase, es tu momento.
santiago.- ¿cual?
belén.- vas y le decis: ya no me gustas ¿y sabés por qué? porque estas gorda.


consejos de una profe del SXXI.

lunes, 23 de septiembre de 2013

acompasadamente nos encuentro

ya no te pienso, ya casi no te recuerdo.
no hablo de vos, no te nombro.
no te saludo por las noches ni te cuento mi dia mientras viajo en bondi.
no me presento a la gente a partir de tu inexistencia.
no veo las peliculas que te gustaban, cambio rápido cuando de casualidad suenan las canciones que compartiamos.
no digo tu nombre en voz alta. no leo mas tus cartas.
no no no no.
enumero y son muchos no.
solo escucho los no.
no no no no.
ya no recuerdo tu voz, ni tu olor.
tampoco la letra de esa cancion que siempre cantabas.
no me acuerdo tus pocas caricias.
ni tus carcajadas seguidas de lagrimas al tentarte.
ya no queda nada.
ni tus hermanos, ni tus padres.
solo una casa enorme y vacia donde viviste que una prima que nunca supo de vos quiere vender.
tampoco estan tus fotos de infancia. nadie las encontro.
desapareciste de este mundo como si una ola enorme te hubiese tragado.
tu historia, tu vida, tu familia, no queda nada.
solo quedo yo para recordarte en silencio.
y ya no recuerdo nada.
se van tus gestos. tu voz. tus chistes. tus silencios. tu forma de mover las manos al bailar.
pero tengo esta sensacion enorme.
son cinco años de caminar lejos de vos. lejos de lo que conociste.
de tratar de dejar de esforzarme por traer algo que ya no existe. cosas que ya no recuerdo. sensaciones que ya no estan.
pero late, como un eco tardío, esta sensacion de calidez y calma que existio mientras exististe.
no te recuerdo a vos.
pero acá, adentro, late algo.
y si cierro los ojos,
persiste un latir acompasado, suave, cálido.
latis
      vos.
             y tanto amor.

martes, 17 de septiembre de 2013

dejame vivir

belén.- bueno, entonces, ¿cuales de estas tres características que plantea levi strauss podemos encontrar en el mito de teseo y el minotaurio?
santiago.- bueno, hay un conflicto entre intereses...
belén.- bien. ¿qué intereses te parece que encontramos en el minotaurio, que...?
gabriel.- minotauro.
belén.- ¿qué?
gabriel.- minotauro.
belén.- si, minotaurio, que tiene.
gabriel.- jajaa, re analfabeta profe. MINOTAURO.
belén.- ¿a quién le decís analfabeta paspado?
gabriel.- a vos. decí minotauro.
belén.- minotaurio.
romina.- jajajaja, decís MINOTAURIO
belén.- yo no digo minotaurio. digo minotaurio.
risas generalizadas.
santiago.- si, decis minotaurio.
belén.- nada que ver.
gabriel.- si. hay varias palabras que decís mal, profe. como maomeno decís, sin la ese.
belén.- no digo ási.
micaela.- jajaja, ási. a ver, decí mas o menos.
belén.- basta. tengo problemas. dejenme en paz.
pablo.- profe profe, como decí...
belén.- pablo, dejame vivir.

lunes, 16 de septiembre de 2013

mi salvador o del arte de morir viviendo

en el 2009 me enteré, de casualidad, de la existencia de salvador.
no se como, llegué a una nota de clarín escrita en el 2002. salvador había muerto en 1996 y una tal raquel lo recordaba en una nota preciosa.
allí, raquel retataba con increible seducción, la personalidad de salvador. salvador estaba, claramente, loco. era depresivo, obsesivo y psicótico, y, sin embargo, me resultó increiblemente fascinante. a mi, nacida bajo el signo de virgo, con ascendente en tauro (la tierra, ante todo, señala inflaqueable mi vida, cerciorándose de que mi único destino es tener mis pies anclados en suelos seguros, ya que volar me aterra) e hija de racionales padres progres profesionales derivados de las ciencias biológicas y ateos y defensores de la moral, la república y las buenas costumbres, nunca me gustaron los locos. la locura me da, quizá, miedo. escapo de personalidades borders, me pone la piel de gallina estar cercana a personajes de mentalidad dispersa, de distintos sentires que luchan inconcientemente con la estupidez ilustrada de una razón predeterminada por una normalidad ridicula. de chica, cuando yo gritaba de más o me salía de la vaina, mi mamá me agarraba fuerte el brazo, casi pellizcandome, y me retaba mirandome con esa mirada tan fría, tan dura, que tenia, y, despacio, como escupiendome las palabras, me decía con desprecio: qué te pasa, belén, ¿estás loquita?, tené cuidado, que antecedentes familiares tenés, ¿eh?, calmate.
cuando se lo conté al pasar a una asombrada inés (que jodida tu vieja, recuerdo que acotó, en una de las pocas declaraciones calificativas que le escuché), intenté defender a mi madre narrandole acerca de mi tía esquizofrénica y primos y tíos abuelos descarriados, además de dos abuelas no demasiado normales que parecian confirmar mis genes defectuosos; el toque depresivo tampoco faltaba en padre y tíos. la locura estaba cercana, la llevaba en la sangre, si no tenía suficiente cuidado y auto control podía asaltarme, me recordaba continua y repetitivamente mi madre. para ella la sanidad mental era, ante todo, lo primordial. así, presa de sus miedos y fantasmas internos, su cuerpo se enfermó, irremediablemente, pero su mente, hasta el final, batallo y se mantuvo incólumne en una racionalidad incorruptible. nada la desequilibró, todo lo controló, hasta el final. las emociones nunca se adueñaron de su mente.
será por eso que siempre escuché y me relacioné con los desequilibrados desconfiadamente. siempre le tuve temor a la gente poco predecible, los desestabilizados emocionales me asustan, herencia materna de temor ante la locura inminente en la cual cualquiera de nosotros puede desembocar ante la inevitabilidad de no saber, una sociedad enferma que nos moldea y el afán de control y delimitación de las emociones tan burgues en el cual nos criaron.
pero con salvador fue diferente. tal vez fue que en el momento en que me enteré de su existencia yo vivía presa de una enorme angustia tapada por la cotidianidad racional de las cosas que debía hacer, a pocos meses de la muerte de mi vieja y en plena crisis existencial del paradigma racional ascético, salvador, su personalidad, me atrapó. era judío seferadí y psicólogo: había aprobado la carrera en dos años aunque nunca la ejerció y había aprendido a manejar recién a los 40, a partir de lo cual protagonizó los mas ridiculos choques por su aficcion a la velocidad. a los 12 años había leido las obras completas de lenin y tras uno de sus primeros brotes psicóticos (que lo llevó a estar internado en un neuro psiquiátrico en europa tras exiliarse de argentina por la última dictadura) organizó una huelga convenciendo a sus colegas de internación que ellos eran la verdad neuróticamente reprimida por el capitalismo. hablaba seis o siete idiomas, y se había iniciado en la política militando en el partido obrero, dato simpático cuando se constata que una de sus mayores obsesiones era hacer plata, ya que la asociaba con la libertad infinita. bailaba samba como los dioses y hacía coincidir sus vacaciones con los carnavales barsileros donde se perdía entre las multitudes y la festividad ajena. estuvo incluso internado en el borda un tiempo, tras lo cual solía decir, risueño: y si, me broté...como los arboles. una vez creyó que los ovnis habian robado el obelisco y solo aceptó volver a internarse, escoltado por dos amigos, tras verificar que el monumento seguia en su sitio. uno de los protagonistas le contaba a raquel: imaginate la escena, dos borrachos y un loco subidos a un taxi a las 4.30 am chequeando que el obelisco estuviese de pie. sin embargo, mi parte preferida de la nota es cuando raquel cuenta que, en 1992, salvador se filmó a si mismo en un video casero, componiendo su recuerdo fisico. sentado sobre un sillon blanco se lo puede ver recreando un simulacro de asamblea sindical, cantando en frances y aleman, y riéndose a carcajadas (e inmediatamente, serio, preguntando: ¿llegaste risa, llegaste al celuloide?). en esa misma filmación salvador contaba que había terminado el primer capitulo de su primer libro, y que estaba feliz, ya que lograrlo era indicio de salud.
estuve días buscando información sobre él. me obsesioné con conseguir su primer novela, "el traductor". su única novela.
la conseguí por mercado libre, de casualidad, y solo por veinte pesos, la primer edición de autor pagada por sus íntimos en ediciones de la flor, de 1998, solo contaba de 4500 ejemplares. retiré el libro ese mismo día y empecé a leer esa novela de 637 hojas despareja, neurótica, obsesiva, incisiva, con frases asombrosamente lúcidas en medio del espiral de locura fuertemente racional del protagonista.
poco recuerdo ya de la novela. su personaje principal, ricardo zevi, un alter ego de salvador, laburaba en una editorial progresista (muchos vieron un retrato cuasi caricaturesco de pagina 12) que explotaba a sus empleados. la historia transcurre a medida que ricardo traduce a un alemán derechoso por orden del editor, pero también narra el amor de dos seres totalmente dísimiles: ricardo conoce a una evangelista y, casi sin darse cuenta, se enamora y la arrastra en su locura, haciéndola prostituirse, obsesionado por la incapacidad de la chica de no tener orgasmos; todo con la caída de la URSS de fondo: el maltrecho sueño de la izquierda se quebraba al compás de ricardo y sus convicciones.
leí la novela durante dos noches y tres días. me la comí, literalmente. y de pronto, no recuerdo exactamente por qué, no pude seguir. me quedé clavada en la página 619. ahora, con el libro en mis manos, después de 4 años, encuentro el señalador en el mismo lugar. la tuve durante meses, en mi mesa de luz, esperando terminarla, pero nunca pasó. luego de 7 meses la trasladé hacia la biblioteca y ahí quedó, hasta hoy, que fui a buscarla para ver si seguía allí o había desaparecido, como salvador.
durante estos 4 años no volví a pensar nunca en salvador, hasta que mi amigo tomás comentó en su blog que estaba leyendo un libro de auto ayuda escrito por un suicida. le comenté, divertida, que un libro de auto ayuda escrito por un suicida era lo mejor que me había pasado en la semana. solícito, me paso el link de una crítica sobre el libro, y descubrí, asombrada, que su autor era salvador. mi salvador.
inmediatamente volví a buscar entre mis mails la nota de raquel. al releerla, me di cuenta que mis sensaciones, hoy, tanto tiempo después, son similares a las que tenía en el momento en que la leí por primera vez. oscura, angustiada, depresiva, cruzada en contradicciones del deber ser y el deseo, encontré las mismas sensaciones, era el 2009, era el 2013, era 1996. la personalidad, la locura de salvador me atraía, se me hacía familiar de nuevo, se me hacía carne, se me hacía mia.
abrí el libro en la página abandonada y leí el primer párrafo desde mi interior yo vivía el acontecimiento con un temblor respetuoso en el alma y el corazón, pero sabía perfectamente que nada de eso trascendía hasta mi piel.
tal vez tenía miedo de leer el fin de ricardo. ya había desaparecido salvador, no podría soportar el fin de su ficción, pensé. o tal vez, simplemente, no pudiese soportar el fin del libro. el fin del vinculo fantasioso que había establecido con ese psicótico brillante.
tal vez salvador no fuese tan distinto a mi. tal vez mamá no tenía razón y la razón no fuese tan estimable. tal vez estos dolores sean causa de buscar razones donde no las hay, tal vez la locura este subestimada. tal vez dejarse ganar por las emociones, por el deseo, sea la unica forma en la que vale la pena salvarse.
raquel cita para concluir su nota a un salvador sonriente, en ese video del `92, donde aseguraba que para ser escritor era necesario desviarse.
como salvador, que escribió un libro de auto ayuda con técnicas no ingenuas para gente en crisis en tiempos de cambios y que saltó por la ventana de un décimo piso porque le dolió todo tanto que decidió morirse de tanto vivir.


hoy me entero de que salvador benesdra fue reeditado, recientemente. me alegra, un poco, confirmar que ricardo sigue viviendo todavía.

vive ricardo.
vive salvador en esa cinta de celuloide. 
vivo, entonces, yo también.


sábado, 14 de septiembre de 2013

solo eso, por hoy

últimamente siento que nadie me escucha.
es como... como una sensación extraña, nunca me había pasado.
hablo, digo cosas, palabras, pero me da la sensación de que el receptor no las registra.
tal vez no estoy siendo lo suficientemente clara.
siempre me resultó fascinante el acto comunicacional. alguien piensa algo, y lo dice. al decirlo, ya a partir de las delimitaciones prácticas que contiene el lenguaje en si mismo, estamos diciendo algo diferente a lo que pensamos. eso sale, queda en suspenso en el aire, y alguien lo decodifica. alguien si es una sola persona, digo. decodifica eso que dijiste y hay un tercer cambio, lo que el otro entendió de lo que vos dijiste intentando traslucir lo que pensaste. tres deformaciones producidas casi simultáneamente. mejor si tus receptores son dos, o tres. cada cual decodifica algo distinto a lo que vos pensaste e intentaste decir.
tal vez si te estoy diciendo esto, y vos no podés entenderme, no es culpa de nadie. tal vez en realidad yo no quiero realmente contarte lo que me pasa. tal vez no lo se. tal vez vos no querés escucharme. o no te interesa. o no podés.
soy una defensora de las palabras. hablo mucho, escribo mucho, garabateo todo el tiempo, en el colectivo, en sueños (tengo un cuadernito al lado de la cama), en clase, mientras veo peliculas. tener un papel y una lapicera cerca me tranquiliza. tal vez considero que tengo mucho que decir. muchas pelotudeces, justamente. mi mamá siempre decía que yo tenía una opinión formada sobre todo, no importara qué, siempre tenía algo que decir.
mi mamá era muy callada. nunca decía nada, mi vieja. no le interesaba demasiado dialogar. pasaba horas enteras sin emitir una palabra. tal vez por eso yo, que necesito desesperadamente miles y miles de palabras para relacionarme con los demas se que en realidad todo esto es ficción. ficción de entendimiento. hacemos como que.
la verdad es que nada de lo que yo diga, ni de lo que vos leas o me escuches, va a implicar ningun tipo de puente comunicacional entre nosotros dos. que las palabras en realidad son conceptos, sonidos, letras bonitas y poco más.
por eso cuando yo te estoy diciendo que estoy pasandola mal, peor, que la estoy pasando como el orto vos no me escuchas. no me querés escuchar. tal vez es más fácil para vos no entenderme.
pero cuando presa de un ataque de desesperación por no poder comunicarte que me estoy muriendo por dentro revoleo un vaso contra la pared y se rompe en mil pedazos, recién ahí, vos, me mirás. recién ahí, me ves. recién ahí, me sentís.
y yo rompo a llorar.
pero no te asustes.
es alivio.
estás acá. me mirás. me ves.
ya no preguntás idioteces. ya no tapas mis palabras de dolor con dobles sentidos sarcásticos.
ya no intento explicarte lo inexplicable.
ya no necesito que me escuches, ni que me leas.
solo que me confirmes que estoy acá, de verdad.
ahora solo necesito que me sigas mirando, por favor.

lunes, 9 de septiembre de 2013

plaza miserere o el refugio de los rotos

plaza miserere es uno de los lugares mas feos que conozco. sobre todo a las seis de la tarde cuando la gente que va y viene es cada vez más y se golpea entre si, apurada y autómata. los olores, mezclados entre si, son todos penetrantes. el olor a chorizo y basura de hace días se confunde con el de meo y me hacen sentir nauseas. las palomas te siguen, incansables y mugrientas. no solo estamos ahí la gente rota, las que vamos y venimos de trabajar y escondemos celosamente nuestras miserias del ojo ajeno, sino también los otros, que de tan rotos se rompieron para afuera y uno puede ver los pedazos de todo saliendoseles de adentro; ellos ya no se molestan por fingir, deambulean entre nosotros perdidos. las formas típicas de distracción que utilizamos cotidianamente para no verlos, mirar para otro lado o cruzar la calle, en la plaza no funcionan. son muchos y estan por todos lados. te piden monedas te piden comida te agarran del brazo buscan que los mires, los rotos deambulean de forma semejante a las palomas y vos ahí, parado entre multitudes ajenas esperando esperar. los vendedores ambulantes, atareados, empujan a los rotos peleando por el mismo publico, y se te acercan acaso mas desesperados buscando con ansiedad que les compres medias, pañuelos, chicles o porta tarjetas.
el olor se hace insoportable, la mugre se acumula por la desidia y de fondo una alarma suena intermitentemente. la fealdad es tanta y está por tantas partes que se me estruja el pecho, me pega en la jeta como cachetazo. desde chiquita odié la fealdad, cerraba los ojos cuando veía algo que no me gustaba hasta que los ojos me dolían de tanto apretar, deseando que todo lo feo del planeta tierra desaparezca ante mi obstinación por no ver.
abrí los ojos confirmando que el truco ya no funcionaba. miré hacia arriba, único lugar que me permitía mirar sin mirar aquello, y el sol se estaba poniendo. el atardecer le daba al cielo un anaranjado especial que contrastaba con las nubes grisaceas. todo estaba enmarcado en las ramas desnudas de un par de árboles.
cuando volví a bajar la vista, ya estaba bien.

viernes, 6 de septiembre de 2013

no se si cortarme las venas o dejarmelas largas o ando buscando un corazón

esta entrada se lee con este tema, mi recurrente, de fondo.
 
se amontonan los libros,
las hojas de pruebas horribles de alumnos que no estudiaron,
la cama deshecha,
los platos sucios que ya no dejan espacio en la pileta.
la heladera vacía, una manzana y un tarro de mermelada light.
ropa sobre las sillas,
zapatos sin pares,
listas de cosas que no hago, que se acumulan.
tildada me siento y giro sobre mi misma en la silla.
giro una vez más, y otra.
pienso que tengo que bañarme y me pesa.
pienso que tengo que hablar con inés de esto.
que es esto, que es.
no hago nada que no sea imperante hacer.
solo voy a trabajar. llego a casa y me sumergo en mi pijama.
y giro sobre la silla.
giro y giro.
pienso que no puedo empezar de nuevo a hacer las cosas bien.
¿quién empieza algo un jueves?, no tiene sentido.
pienso que a lo mejor si se termina el año.
si me mudo a un lugar donde no conozca a nadie.
a lo mejor si me pudiese quedar acá girando, tal vez.
tengo que contarle esto a inés, pienso.
pensamientos recurrentes, ¿me estaré poniendo mala?
uno nunca sabe cuando empieza a volverse loco.
los pensamientos recurrentes y repetitivos pueden ser una señal.
el desgano también.
tal vez esté depresiva.
antes no me preocupaba que las cosas tuvieran sentido.
porque vos sabés, bien, belén, que en la vida nada tiene sentido.
que el racionalismo es una forma de histeria pedorra buscando ordenar un sinnumero de idioteces para intentar explicarnos nuestra existencia. como si tuviesemos que explicar realmente algo.
que mania de mierda esta, del ser humano moderno, la de explicar, buscar explicar todo. dame un dios al que rezarle, dame una nube a la que bailarle, tal vez así todo vuelva a su lugar.
tengo que hablar con inés de esto. de que estoy mal, de que tengo pensamientos recurrentes, pienso.
el problema es que voy con inés los lunes, vuelvo a pensar. y los lunes son como en el corto plazo los primeros de año.
todos los lunes pienso que puedo empezar de nuevo, que puedo hacer las cosas bien. me miento que tiene sentido, que hago lo que quiero, lo que me gusta. justo los lunes veo a ines.
el problema son los martes, ahí me empiezo a complicar. me saca de quicio un adolescente pesado, leo estupideces redactadas por alguien que no estudió, tomo mate y quemo el agua, el clima pegajoso me pone de mal humor y solo es martes, quemo la comida, discuto con algun pelotudo, pierdo el colectivo llego a casa me saco los zapatos y digo que carajo que mierda que onda que se supone que es todo esto para qué.
los miercoles me levanto a las 5 am y no vuelvo a casa hasta doce horas mas tarde. tomo subtes, colectivos, miro a la gente, sus caras, la rutina, la mugre de esta ciudad. cuando por fin vuelvo cierro la puerta de casa y quiero quedarme acá encerrada, pongo llave y me saco las zapatillas acá estoy segura todo lo horrible queda afuera estoy bien acá en mis 30m2 de soledad. pienso que me estoy volviendo fóbica, que tengo que hablar con alguien, con inés, pero hasta el lunes falta mucho. ¿esto será locura? ¿me estoy volviendo loca? pensamiento recurrente. me siento en la silla y giro.
el jueves me arrastro fuera de mi cama, puteo. abro la puerta para ir a trabajar con dificultad. la horribisibilidad porteña me golpea en la jeta, me escucho dando clases sobre estupideces, idioteces que a nadie le importan, que nadie va a estudiar ni se va a acordar que a mi no me importan. algún directivo me dice que venga con tacos mas altos, que sino parezco una estudiante más. solo lo miro, cansada. pienso que taradez, esto. no tengo que parecer lo que parezco, como si 4 cm de tacos me hicieran otra persona, mas vieja, mas fea, mas mierda. vuelvo a casa y pongo la musica fuerte, me tiro en la cama vestida la cancion se repite una y otra vez, una y otra y otra más. dormito y suena la alarma reclamando que corra atrás de pelotudeces, abro un ojo perdida, sin saber donde estoy, ni que día ni que hora es y es agradable. la sensación de alivio se pasa cuando me doy cuenta de que es jueves, de que son las 18 hs de que tengo que tomar otro colectivo para ir a cursar otra vez y a escuchar a alguien diciendo cosas que a nadie le importan, que a mi no me importan. vuelvo tarde, pensando que me voy a dormir y que mañana todo va a ser mejor, que mágicamente todo vuelve a tener un sentido, una finalidad, y me duermo. dormir es lo que mejor me sale ultimamente.
el viernes me despierto a las 9. abro los ojos antes que me demande la alarma y escucho el tic tac del reloj de la habitación. los cierro de nuevo y fantaseo con faltar a la escuela, no ir, decir que estoy enferma, que estoy mal, que estoy muerta. no decir nada. que importa, a quién le importa. pero me levanto igual, me arrastro hasta el baño, me desnudo, me siento en la bañadera y me hago un ovillo, dejo que el agua de la lluvia caiga en mi nuca, en mi espalda. dormito bajo la calidez del agua, el vapor, el sonido de las gotas golpeteando contra la bañera, me quiero quedar acá, aca estoy bien, pienso, esto es agradable, esto está bien. suena el telefono y me despierta de mi adormecimiento, termino de lavarme, salgo, me cambio y salgo otra vez, una más. me choca alguien mientras cierro la puerta de entrada y me putea, la gente no mira, la gente no ve. la gente no me ve. subo al colectivo, entro al aula, me rio con mis alumnos, grito, intento enseñar cosas que no me interesan. uno me pregunta para qué le sirve saber de grecia, de roma, todo esto, lo miro y le digo que es mal momento para preguntas existenciales. me mira sin entender. me siento en el escritorio y los veo hacer, toca el timbre vuelvo a tomar el 132 pensando solamente en volver a casa en que tengo que estar en casa y me encierro otra vez y me convenzco de que esto es fobia, de que tengo que hablar con alguien, tal vez con ines, de que no soy normal, de que esto no es normal. me siento en el piso con la espalda contra la puerta para mas seguridad, una traba más para que todo lo de afuera no pueda entrar me hago un ovillo y me quedo ahí en el silencio una hora, hora y media con la mente en blanco, mas bien en negro, no puedo pensar en nada salvo en que esto no está bien, que me estoy volviendo loca, que yo no soy asi, no quiero ser asi, que no puedo vivir asi. cuando logro pararme el quilombo de la cocina me desalienta, tomo mates aunque esten frios y revulsivos y entro una y otra vez al mail no se para que. ya nadie escribe mails, no estoy esperando ningun mail, pero entro igual, tal vez esperando que alguien se haya decidido a escribirme la respuesta. la respuesta a el qué, al por qué, al para qué. tengo que salir a trabajar otra vez, es tarde, estoy cansada pero salgo igual, vuelvo a las doce de la noche, me tiro en la cama como estoy y pienso que tengo dos días de libertad, dos días totalmente míos para quedarme libremente encerrada sin hablar con nadie en mi departamento de 30m2 y que el lunes ya está, el lunes ya fue, el lunes empezaré otra vez, pero esta vez de verdad, y todo va a ser lindo y solícito, todo va a tener sentido, proque es lunes y los lunes la vida empieza de nuevo, es borron y cuenta nueva, es como año nuevo, como cuando te mudás, como cuando te separás, todo otra vez. una más. otra oportunidad para empezar de cero, dejar de ser quien sos, de pronto, e intentar.
tal vez esta vez reconozca al deseo.
porque el deseo pesa.
y pesa más cuando uno no sabe donde está.
deseo desear,
de pronto.

                  y despertarme.

jueves, 5 de septiembre de 2013

NS/NC

de pronto.
abro los ojos y no entiendo para que exactamente.
me siento sobre la cama y trato
diez segundos,
entender cual es la finalidad del día que me espera,
nada, no se me ocurre nada.

me levanto porque es lo que tengo que hacer.
me levanto porque ya no tengo sueño.
me levanto porque me levanto.
con los ojos cerrados y los pies desnudos me pongo la remera.
me subo el pantalón.
me lavo los dientes.
los abro y estoy ahí, en el espejo del baño.
parpadeo para ver si el reflejo deja de mirarme fijamente.
desaparezco y aparezco. me gusta la parte en que desaparezco, momentaneamente. inconcientemente, tal vez, la hago durar más.
me ato el pelo
me acomodo el flequillo
me pongo las medias, las zapatillas.
agarro el bolso.
tomo aire.


y afuera.

lunes, 2 de septiembre de 2013

¿dale? o las franjas etarias y yo


- profe, cuando dentro de unos años yo tenga su edad y la alcance, ¿va a salir conmigo?
belén.- cuando vos me alcances yo ya no voy a tener esta edad. voy a tener 13 años más.
- ahhh... bueno, pero igual si te quedás asi como estás ahora todo bien, ¿dale?




tal vez estoy apuntando a la franja etaria equivocada y lo mio son los pre púberes.

aprendan, veinteañeros de cuarta.

domingo, 1 de septiembre de 2013

el italiano y yo/9 o el problema nunca son los otros

primera parte
segunda
tercera
cuarta
quinta
sexta
séptima
octava

l.- dale bel, salgamos.
belén.- no tengo ganas.
l.- daleee, vamos a marga, te conseguimos otro extranjero y listo. dejá de ser tan drama queen.
belén.- bueno, pero no traigas al pelotudo ese del rosarino.
l.- ¿por qué?
belén.- porque es muy goma boluda, se la pasa hablando, hace chistes malos...
l.- pero no sabes la pija que tiene.
belén.- cierto.
l.- nos encontramos allá a las doce. chau.
belén.- te aviso.
l.- no, es una cita, no me jodas.

12.30 entré a marga. la música estaba fuerte, el lugar estaba lleno. yo estaba como sedada. todo fuera, nada dentro. las percepciones eran diferentes. caminaba intentando llegar al final cuando alguien se me colgó del brazo.

l.- boluda, pensé que no venías.
belén.- aca estoy.
l.- te veo. en ojotas.
belén.- si, no tenía ganas de cambiarme.
l.- tengo una sorpresa.
belén.- que.
l.- ¿a qué no sabés quién está?
belén.- ¿quién?
l.- el mati.
belén.- ¿qué mati?
l.- el italiano pelotuda, que mati va a ser.
belén.- ¿acá?
l.- si, esta con el amigo y otra minita. andá a saludarlo.
belén.- no, no. si no me quiere ver. sino me hubiese dicho de vernos.
l.- te vio a la mañana y a la tarde, querría pasar la noche con el amigo, nena.
belén.- y con la mina.
l.- ay, belén, no seas idiota querés. el flaco vive en italia, se va. dejá de enroscarte al pedo.
belén.- bueno. vamos a bailar.

nos pusimos en el medio de la pista. al principio me costó. pronto estaba en trance y no podía parar. otra vez, juntas, hacíamos pasitos y todos los de alrededor comenzaron a coparse. me saqué las ojotas y seguí saltando, moviendo las manos, las caderas, cerré los ojos y bailé con todos y con nadie. a medida que avanzaba la noche más cansada y transpirada estaba, no podía parar. l.- me hacía señas de que nos vayamos a sentar, pero la dejé ir sola y seguí. de pronto no pude más y me apoyé contra una pared, sin aire. me sequé la transpiración con la mano y me até el pelo.  noté que me estaba mirando hace rato, pero no quería verlo.
estaba enojada, no entendía bien por qué. me senté en el piso, intentando recuperar el aliento. se acercó y se acuclilló contra mi. dijo algo que no entendí. se acercó y cuando quise darle un beso me corrió la cara.
mi odio aumentó; me levanté y lo dejé ahí en cuclillas. salí a la calle y me senté en el cordón de la vereda. el frescor me refrescó las ideas, no era culpa de él, ni mía. no era culpa de nadie. al rato se sentó al lado mio y me abrazó. seguí sin mirarlo. se quedó un rato en silencio, a mi lado. luego me pegó el hombro, señaló el pub y masculló: my friends.
levanté mis hombros y lo invité a irse. no lo miré ni una vez, miraba mis pies descalzos y me insultaba internamente. estaba haciendo una escena, era una rídicula, una idiota, una tarada.
me dio un beso en la mejilla y entró.
estuve ahí media hora más, hasta que salió l.-
me preguntó que pasaba pero no le conté nada.
le dije que no me sentía bien, que me iba a casa. la saludé, me puse las ojotas y comencé a caminar las 40 cuadras que me separaban de casa.
cuando estaba a diez me puse a llorar.
no se si de la verguenza que me daba yo, del desplante de él, o de lo sola que estaba, lo sola que quería estar si me aferraba a estos personajes que aparecian intermitentemente y se iban.
de pronto me di cuenta. lloraba por mi, me daba lastima.

continuará...

sábado, 31 de agosto de 2013

el italiano y yo/8 o de fondo, la inmensidad

si no sabés como empieza esta historia, lee primero:
primera parte
segunda
tercera
cuarta
quinta
sexta
septima

caminé las cuadras que me separaban del hostel.
cuando llegué me estaba esperando afuera. bermudas rojas, anteojos sobre la cabeza, sonreía.
estás muy bueno, pensé. puta.
lo saludé de lejos con la mano. corrió hasta donde estaba y me alzó.
¿¿¿te alzó??? preguntó m.- después.
si, me alzó. onda, me agarró del culo y me alzó.
siempre te alzan, protestó.  a mi nunca me hacen esas cosas...
tal vez porque medís 1.85 corazón, le dije, pegandole en el hombro.
o que hace diez años que estoy de novia, gruñó.
también, asentí con la cabeza, comprensiva.

matthias, entonces, me alzó.con una mano me sostenía del culo, con la otra de la espalda. recosté mi cabeza sobre su hombro. quiero quedarme acá, pensé. me mordisquó la oreja y me susurró:
- ¿se pasó?
lo miré, preguntandole con la mirada qué.
- you were angry whit me. you are ok now?
belén.- no.
- daleeee
belén.- bajame.
- your angry again? muy angry siempre vos.
me causó gracia que aún en otro medio idioma, matthias me hubiese sacado la ficha tan rápido. recordé cuando mi mamá me decía que mi problema era la transparencia, dejaba tan en claro lo que era desde el principio que asustaba.
peleamos un ratito hasta que logré soltarme. me dijo cosas lindas que no recuerdo, pavadas. caminamos varias cuadras en silencio hasta que llegamos a la playa. de pronto me agarró la mano. me sentí incómoda, el gesto de parejita consolidada de ir de la mano siempre me molestó. además, me pone nerviosa, me traspira la mano, le transpira a él, es un bajón. aguanté unos minutos y me solté.
fue una tarde larguisima. en general cuando uno la pasa bien las horas se pasan rápido, pero no ese día. todo iba en slow motion, de hecho, no recuerdo demasiado, solo la sensación  de que eso no se terminaba más. sentados en la arena charlamos poco, dormitamos otro poco. nos quedamos ahí hasta que todos se fueron de la playa. el mar durante la noche es uno de mis lugares preferidos. el silencio, la arena fría, el murmullo alejado, todo desaparece frente a la inmensidad. un escalofrío, seguido de varios más, indicó que la brisa ya no estaba en niveles tolerables. nos levantamos e hicimos el camino inverso.
sin decir una palabra me besó en la entrada de su hostel. esta vez no se dio vuelta, ni se volvió, ni sonrió, ni nada.
era el adios.


continuará...

jueves, 29 de agosto de 2013

discriminar está mal

cosas por las cuales discrimino a la gente:
- carrera universitaria que eligió
- corte de pelo
- buena onda (no somos amigos, no me toques)
- dinero, si tenés mucho, todo mal (deformidad de progre es esto)
- cantidad de anillos en la mano (género indistinto)
- descripciones de perfil de twitter del estilo: feliz, artista, creador, creativo, be yourself
- macrismo
- habilidades sociales disminuidas (ME CAES MAL te estoy mandando todas las señales, basta, ENTERATE, no quiero que charlemos)
- hombres labrador (ej: facundo arana)
- personas que estan en un estadío menor del desarrollo evolutivo y no lo saben.
- psicópatas (medicate).
- cantidad de veces que nombra a su novio/a en una tarde (mas de tres, chau, y si le dice MI NOVIO/A en vez de por el nombre, peor)
- cantidad de sexo adjudicado (estadística pura, mas te das de buen cojedor, mas pija sos - y no en el buen sentido)
- empatía undireccional ("somos re parecidaaas" - ay, no, por favor no)
- gente que estudia en empresas privadas (desconfio de tu titulo, desconfio de vos).
- dientes torcidos (lo lamento)
- distancia corporal (no estamos en china, hay espacio, nací en la patagonia, alejate)
- olores fuertes (sudor, ni hablar, pero si es perfume también, por favor. la onda zorrino no me va, dejá a tu piel respirar)
- pelotudez.

miércoles, 28 de agosto de 2013

el hombre niño

caminaba por la vereda del parque rivadavia cuando escuché un silbido. no identifiqué de donde venia, ni hacia quién iba, asique seguí caminando sin involucrarme en la escena. inmediatamente, sin embargo, lo escuché otra vez. y otra.
de pronto una voz aguda, infantil, lo completa:
- ehh, hermosa, yeguita linda, es a vos.
extrañada por el contraste de las palabras y la vocecita, miré al costado y los vi, sentados arriba de una parecita, dos pibes que no tendrían más de diez años.
- si morocha, a vos te hablo, que linda que sos, preciosa.
no pude evitar una carcajada, que los alentó a seguir silbando. seguí caminando y cuando casi los perdía de vista, lo escuché otra vez:
- eh eh, morocha, se ve que no reconoces a un hombre cuando lo tenés frente a tus narices, ehhh.

cuando, tentada, le contaba a una amiga la escena, ella, seria, comentó: igual, vos reite, pero te tiró la posta el pendejo, guarda.

domingo, 25 de agosto de 2013

demasiado amor

cuando mi mama murio se me rompio la vida. charlando con una amiga querida, que creció muy sola, criada por seres ajenos pese a la sangre, yo le decía que a mi mi vieja me dio tanto amor, tanto, tanto, tanto... que quedarse de un dia para el otro sin eso es como cuando te metés a la ducha esperando la caricia tibia y te golpea una lluvia congelada. desolación es la palabra que mejor describe la escena: ante vos una vida llena de futuro repleto de nada. mi amiga, que es mas sabia que yo, mas crecida, me dijo que yo habia tenido demasiado amor para una vida y que eso debia bastarme. mejor perder algo que no haberlo tenido nunca, aseguró.
yo me sentía  sofocada. tenía la sensación de que no me acordaba como respirar naturalmente, como poder volver a dormir. solía agarrarme la garganta, mis dedos fríos al tocar la piel del cuello me permitían sentí el lejano latir de mi corazón y me recordaban que seguía acá. ¿cómo se hacía para volver a respirar y a dormir? durante tres días no cerré los ojos, no podía dormir, no quería, quedarme despierta me daba la ilusión de que todavía habíamos amanecido en el mundo las dos juntas. el cuarto día me quedé dormida, sin darme cuenta y por lo tanto sin poder evitarlo, agotadísima y sentada en una silla. cuando desperté, diez horas después, rompí en llanto histérico. había echado a perder lo único que  me quedaba para sentirme en el mismo mundo que mi mamá.
fueron tres años de dolor, de andar con las tripas hacia afuera, arrastrandome en una vida que no quería. cada uno vive como puede, y sobrevive como debe. lo unico que hacía que saliese de mi casa era pensar que tenía que vivir por obligacion, en nombre de alguien que quiso vivir, y se murio queriendo.
¿para qué respirar, por qué dormir?
hoy, 5 años después, la sensación sigue siendo la misma pero el dolor se atenua, porque te olvidas de como era antes. te olvidas como era la persona que extrañas, te olvidas las cosas que decia, el tono de su voz, su forma de mirarte, te olvidas la forma en que se ponia el saco y si se lavaba los dientes antes de desayunar o despues. nadie es irremplazable, porque para eso existe el olvido que viene arrastrandose junto con el paso del tiempo. por mas que intentes recordar, ya nada es como era. vos ya no sos la persona que conoció a tu mama. recordar se vuelve mas una tarea de fe, de abnegación, que un ejercicio automático. creer que podés recordar se vuelve un nuevo mantra que combate la culpa que genera el olvido natural del tiempo.
aún hoy, las mañanas es lo que mas me cuesta. cuando el despertador suena y yo abro los ojos, no logro recordar para que me levanto, con que finalidad. para qué. quiero quedarme durmiendo, no me preocupa respirar, solo dormir.
me rodean afectos, gente que me quiere y a la que quiero, pero no es suficiente. ya tampoco lo es el pensamiento de que mi mama lo hubiese querido asi. mi mama ya no es mi mama, yo ya no soy la persona que la conocio. se que ahora no existe, y que por lo tanto esos ejercicios mentales que hacemos para sobrevivir no tienen sentido. que sigo sola, sin ese amor originario, fundamental, que le daba sentido a todo lo que me rodeaba. hay un agujero ahí, lleno de  un futuro con nada que tenga verdadera importancia.
¿por qué no dormir, dejar de respirar?
sin embargo, me levanto. creo que es porque, en el fondo, tengo la pequeña, secreta, sensacion, de que algún dia voy a encontrar a alguien que de pronto con su mera presencia le de nuevamente sentido a una existencia ridicula. cada mañana, temprano, me abrigo y salgo a las calles porteñas. el frio que golpea a mi cara me recuerda que soy un cuerpo caliente que se mueve, que sigue vivo, pese a mi, que respiro, que no duermo. es mientras espero el colectivo, en una parada llena de gente con mirada triste que se dedica a esperar para ir a gastar su vida en un trabajo que odia, que cierro los ojos y logro conectarme por unos pocos minutos con una sensación que late cada día, empecinada, y parece indicarme, suave y ritmicamente, que si sigo acá es porque todo este amor que me dejó mi mamá y que tengo atorado acá adentro en algún momento tiene que salir hacia alguien. abro los ojos, miro a las personas a mi alrededor y me imagino cuál será su forma, si será como ese hombre, o esa mujer, ese anciano o ese niño. me imagino que esa persona a la que amaré tanto, pero tanto tanto va a agrietar ese dique que contiene todo este amor que me ahoga y me impide entender la vida por fuera de el.
mucho amor puede matarte, 
hacer de tu vida una mentira, 
demasiado amor te mata, 
                             al final.

necesito creer que, algún día, ese amor saldrá de mi, liberandome y permitiendome amar a otro y que así, de pronto, mágicamente, sobrevivir empiece a tener sentido.

jueves, 22 de agosto de 2013

200 mil veces uno, o las fobias vacuas y fraternas de siempre me aplastan

hola.
quería contarles que el blog pasó, hoy, las 200.000 mil vistas.

a ustedes les chupará un huevo, pero para mi, que discrimino a la gente por la carrera universitaria que eligió y a los judíos por ser como son, me emociona.

este es el segundo año del blog, y aunque todavía no cumplí con mi cometido (ser una famosa light... o sea, no de esas que no pueden salir a la calle, digamos, pero si de esas que pueden vivir de hacer pelotudeces como videitos y escribir un blog y a la que la gente mas pedorra que ella la para por la calle para decirle que la admira y eso) conocí por este medio mucha gente copada. mis saludos fraternos hacia ellos, que saben quienes son (siempre quise utilizar la palabra fraternos, ¿qué tal sonó?).

no se si a alguien le preocupa, pero ya que estamos escribiendo una entrada con menos sentido que la habitual, les comento, estoy escribiendo poco, no ando con ganas. me di cuenta de que la papota está en el face, que decís tres pelotudeces y ya todos te megustean y te sentis bien. también estoy explorando el twitter, pero es una zona mas complicada, mas áspera. la gente del twitter no es tan fraterna (ahí va, la estoy sintiendo) como los quedados del face, son mas exquisitos. además tengo a mi hermana en twitter y me da verguenza algunas cosas que pone, y que nos relacionen viste, por el apellido, que se yo. escribir un blog, aunque sea uno tan poca cosa como este, lleva su tiempo y en general no tiene devolución (son pocos los que entran - ya nadie lee mas de tres lineas, de hecho, a partir de mis alumnos teens descubrí que ya no leen mails siquiera - y de los pocos que entran, muchos menos son los que comentan). además tengo que soportar las idioteces que escribe en los comentarios del blog mi acosador cibernético personal, que me bardea con cosas que hace como tres años que ya no son ciertas. y es como que uno dice: ufa, que paja. escribo pelotudeces que nadie lee, voy a tener que ponerme a hacer algo trascendente (not).

estoy trabajando bastante, viajando mucho (tomo 7 medios de transporte promedio en un día normal, 9 en días extraordinarios) y mi vida se limita a no intentar vomitar por el encierro de los bondis de media distancia (había olvidado esa sensación de encierro penetrante que se te mete por las fosas nasales y va directo a tu estomago). en el subte trato de no morir aplastada bajo la mala frecuencia macrista y de no pensar que estamos HERMÉTICAMENTE ENCERRADOS PORQUE YA NI SIQUIERA SE PUEDEN ABRIR LAS VENTANAS EN LA LINEA A VAMOS A MORIR. a medida que crezco no maduro, sino que me pongo fóbica, ya ven.

además, no cojo desde marzo. si, así como me ven tan sexy hot (not) mi actividad sexual se volvió nula. no me leas con carita de superado y no te hagas la sorprendida, corazón, se que si no están en una situación similar, muchas veces la estuvieron. la verdad es que no tengo ganas de cojer. tampoco es que apreció el PRINCIPEAZULDEDISNEY y lo dejé escapar sino que bueno, aparecieron algunos pelotudos y la verdad no me dieron ganas de cojermelos. no se si es que maduré, o que, de nuevo, estoy fóbica. probablemente dentro de un año no soporte la presencia de un masculino en mi misma habitación y ahi ya estamos, pueden internarme por psicótica.
pero a lo que iba. estuvo el chico sopapa (interesante historia, ya se las contaré), el abogado presuntuoso (lindo y carismático, con onda george clooney, pero extremadamente cararota y casado), el pibe adjetivos (sos tan linda, sos tan hermosa, y tan inteligente, y tan tan) pero nada. nada de nada.
tal vez la sola idea de acostarme junto a seres que nada tienen que ver conmigo es la que me repugnaba. abrir los ojos y encontrarme con un desconocido que no sentía nada por mi, verlo jadear al momento del orgasmo, descubrir que usa boxers celestes, no se. la prespectiva me deserotiza, la verdad. o quizá me pasé de rosca con el cinismo y terminaré incrustrada en una silla de ruedas con rampas por toda mi casa y los hijos de isidora rondandome, mientras mis amigas, casadas, en pareja, convivientes y buscando hijos ya (¿les conte que no queda ninguna soltera?) vendrán a visitarme cada tanto por lástima y a mostrarme sus bebes y yo les pediré que si sus larvas no pueden decir nada coherente los saquen de mi vista.
nunca me gustaron los bebes, aunque la verdad es que yo de niña era muy linda. mirenme:

na, mentira. ese es el gordito con el que quiero instaurar en twitter la tendencia #tiroenlafrente y solo pau me da pelota, putos.
esta soy yo, mira que amor:

y esta:

eramos tan pobres... en fin.
en la adolescencia me puse fea. mi mama que fue muchas cosas malas, entre ellas sincera, me decía: no te preocupes, tenés buena pasta, vas a ser divina. (o sea, te traduzco: ahora sos un espanto, pero vas a mejorar). como en casi todo, tenía razón.
estuve hablando con inés, hoy tuve una sesión, lloré bastante para bienestar de mis bolsillos, plata bien empleada. ahí le hablé sobre correr tras horarios, y enseñar idioteces que no le interesan a nadie, a adultos cansados y niños a los que todo le chupa un huevo, y sobre la idiotez de mi razón de ser y la finitud de la existencia. y lo sola que me sentía a todo esto. a inés nada de esa perorata existencial la convenció y quiso que profundicemos esta incapacidad mía de enfrentar situaciones en donde tengo que reclamar cuestiones que se vinculan con mis intereses. le llamaba la atención, sobre todo, que soy escandalosa y quijotesca cuando se trata de defender intereses de terceros, pero que no banco la parada cuando tengo que defender lo que es mio. protesté un poco, porque nunca me sentí demasiado solidaria ni defensora de ausentes, pero ella insistió en que hacerme cargo de todo lo malo y hacerlo carne como si tuviese que hacerme cargo de todo lo que los otros plantean de mi habla de un sentimiento de omnipotencia heredado de mi madre.
yo comprendo esta tendencia de inés a cascotear a mamá y a levantar a papá, en un intento vacuo (otra palabra genial que nunca pude usar) para que yo equilibre mis sentidos. pero es que yo nunca fui una persona equilibrada, no va con mi perfil. pues seguirás derrapando, me dijo inés. la omnipresencia de creer que tenés que hacerte cargo de todo lo que la gente te quiere hacer cargo y critica en vos, implica que en el fondo vos crees que es plausible que puedas hacerlo. y he ahí el dilema.
el dilema, inés, dije pero no pensé, o mas bien al revés, o ya no recuerdo, es que lo unico que queda es la soledad. y ahí me dijo eso, o lo soñé, de que todos estamos solos. y yo le explique que si, que claro, que morimos solos, pero que ella tiene una familia cuando vuelve a su casa, y yo a isidora, vomitandome toda la habitación. son dos realidades opuestas. cuando ella muera accidentalmente por tragarse el carozo de una aceituna la encontrará su marido, en cambio cuando yo muera por resbalarme mientras me baño debido a hacer un pasito de tap seré encontrada tres días después, con la casa inundada. paradojas de la existencia, aunque la palabra paradojas allí no vaya.

como sea, gente, quería agradecerles estas 200 mil miradas a la neurosis esquizofrénica de una madrynense desarraigada con indicios de fobias que estudio historia y que no puede ser famosa aunque lo intenta.
en estos casos siempre viene bien mirar alrededor y buscar a alguien que esté peor que uno. digo, hay gente que estudio para ser maestra jardinera y otra que es fea y gorda, el mundo sigue girando y está lleno de infelices mas infelices que vos.

si no me ven activa por alguno de mis sitos de la red durante tres días, por favor ocupense de darle aviso a las autoridades porque implica que fenecí. si eso sucediese, por favor, alguien cierre mi perfil de face y recuerdenme con una sonrisa cariñosa por ser alguien que fue lo que pudo, sin tener chance de no serlo.



EDIT: una amiga me acaba de decir que por la cantidad de pelotudeces existencialistas sin logica aparente que escribo y el tono melodramático parezco lucas carrasco. MATENME. YA.