la unica diferencia entre la realidad y la ficción es que la ficción debe ser verosímil .- mark twain


mis padres fueron radicales, yo soy peronista, lo de progre vino por default. no entiendo la gracia de guardar secretos, nunca pude hacerlo; siempre lloro en todas las sesiones con mi analista así no siento que desperdicio 300 pé.

dos referencias básicas a la
hora de leer el blog: isidora es mi gata e inés mi psicóloga. con ellas conformamos el triángulo isóceles que perpetúa mi desequilibrio interior. y mis amigos, claro, protagonistas estelares de los numerosos diálogos que rellenan este blog. y mi mamá y mi papá que son los culpables de todos mis problemas emocionales (gracias freud).
que les sea leve, pues.


la vida no es como uno quiere. es como es (mirta legrand)

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dijo de belén el caricaturista historiador bobrow: "el idiolecto de la autora de este blog asume todos los tópicos culturales más políticamente incorrectos de occidente sin por ello asumir su carga ideológica".

lunes, 27 de agosto de 2012

mi victoria cotidiana

hay una doble contradicción en mi.

cuando leo novelas, o miro películas, prefiero los finales felices, siempre. ya conté acá alguna vez la pelea que tuve con un ex una vez que fuimos al cine a ver una comedia romántica de uma thurman y la comedia terminaba MAL (o sea, ellla no se quedaba con el chaboncito). salí indignada del lugar y tuvimos una pelea memorable en donde el pobre susodicho repetía una y otra vez: todo esto es porque estás enojada porque no te gustó como terminó la pelicula, sos una ridícula. y es que si. mi mal humor acecha en cualquier momento, y que no me den lo que fui a ver (felicidad, final feliz, amor para toda la vida) me pone de malas.

sin embargo, en mi vida real, prefiero las historias de fracasos. el éxito se me hace demasiado lejano (soy virginiana, siempre veo el vaso medio vacio) y ademas me da la sensación de que no son rentables. si cuento una historia exitosa, además de quedar mal (digo, es como medio auto celebratorio, no me va eso, a los virginianos nos caracteriza la falsa modestia) no tiene el mismo impacto que un fracaso. y además, los triunfos en general van disociados (al menos para mi, ojo) del humor. la historia de los ganadores es como la de bill gates, la de napoleón: feuchos patizambos que tienen exito en sus empresas (je, doble sentido) y cojen gracias a eso. la risa no tiene ni medio capítulo en esas historias.

asique siempre que hablo de mi (que me encanta, claro) prefiero contar mis derrotas, que son muchas y las atesoro. cada tanto miro hacia atrás y me sonrio pensando en tal o cual fracaso, y me reafirmo en mi razón de ser: seguir intentando para seguir fracasando. quien sabe, a lo mejor algún día consigo que alguna termine bien y ya no puedo escribir más en el blog (pero voy a ser feliz o algo así... aunque lo más probable es que mi comedia romántica termine como la de uma).

pero hoy les voy a contar un éxito.
en general no soy una tipa afortunada.
no me quejo del azar tampoco, eh, yo creo que todo tiene que ver con el orden cósmico y que tengo exactamente lo que me merezco. las cuestiones kármicas equilibran al universo y todo lo que me pasa no es más que lo que genera esta maldad superficial que se me desborda.
como algunos ya saben, hace cosa de un mes me recibí como profesora. y este finde hice una fiesta para celebrarlo. no se como, de pronto en una casa de 30 m2 tenía metida a 20 personas bailando el meneadito y cantando almafuerte mientras portaban sendos bigotes oterianos, como corresponde a una fiesta que se llamó corre, pacho, corre. la noche se cerró con la visita en el pub al que fuimos de un invitado sorpresa: otero. es divertido mirar las fotos porque en todas en las que estoy con él estoy tan feliz como un nene de diez años al lado de papá noel. fue el broche de oro de una etapa. me gusta cuando los ciclos se cierran a lo grande.

esa noche, también, cumplí una promesa hecha hace varios años: ponerme en pedo por primera vez.
soy una persona con poca paciencia. por esto, digo yo siempre, no tengo malos hábitos. si ustedes lo piensan bien, toda "adicción" (no es la palabra, pero no se me ocurre otra más pertinente) deviene de una paciencia necesaria para hacerse el hábito. digo, por ejemplo fumar, drogarse o tomar alcohol son hábitos adquiridos. no son cosas que a uno le gusten de primera, por lo que hay que persistir. yo muy persistente no soy, asique al no gustarme de una, no vuelvo a probar. así resulté sanita sanita. no fumo, no me drogo, no tomo alcohol. típico de virginiana aburrida.
pero bueno, el sábado debuté. igualmente, fue un pedo fino, y, si se quiere, medio gay. me lo agarré con dr. lemon vodka (y si, gente, todo el resto no me gusta). mis amigos, que tienen amplia experiencia en esto de empedarse, se ocuparon de acompañarme en el sentimiento (y en la realidad, pues claro).
mis problemas mayores durante la noche fueron 4. el primero fue el tema del equilibrio. el segundo, el de la comprensión. suelo ser bien controladora y querer estar al tanto de todo lo que pasa a mi alrededor, pero la cabeza solo me permitía entender de a una cosa a la vez (además esa cosa tenía que estar enfrente mío y repetirmelo 4 veces). lo tercero fue que hablé mucho, de más. y lo cuarto, me mande un par de cagadones. en fin.

sin embargo, todo esto venía a cuenta de lo siguiente.
les decía que no soy una tipa muy afortunada en general. ni en el amor (como habrán visto), ni con respecto a la familia que me tocó (extendida, me refiero. mi hermana está muy bien, mi vieja fue una genia, y mi papá, bueno, hace lo que puede), ni a las cosas que me pasaron en la vida. nunca tuve nada demasiado fácil, ni se me abrieron los caminos mágicamente como suceden con algunos. soy más del tipo de gente que la tiene que remar mucho, viste, y que cuando llega la hora de cosechar el éxito está tan cansado (y es tan virginiano, también) que le da poca importancia.

sin embargo hay un aspecto de mi vida en el que si soy muy afortunada: mis amigos. mi papá siempre se sorprende de que año tras año viendo las fotos de mis cumpleaños encontramos las mismas caras. y siempre, además, se suman dos o tres nuevos que al otro año suelen persistir en las fotografías.

me gusta pensar que soy especial (a quién no, claro) y que siempre alrededor mio hay un poco de magia. vivo las cosas con un grado de intensidad mayor que la gente normalmente (mi mamá siempre me decía que yo exageraba demasiado todo, así conseguís grandes felicidades pero también grandes tristezas belén, solía decirme). me gusta sentir que cada cosa que pasa es única, y digna de ser contada. y que hay cierta comunidad, o vinculación (decile kármica si sos espiritista, astral si sos ludovica o genética si sos positivista) entre la gente que elijo para estar a mi lado. muchos de ellos no se conocen entre sí, ni tienen vinculación. pero cuando se los pone a todos adentro de una habitación, la conexión es instantánea. es como si todos hablaramos el mismo idioma, tuviesemos los mismos gestos. como si hubiese algo en común que sobrepasase nuestras individualidades y nos hiciese ser parte de algo más amplio y colectivo.

hay pocas cosas que me generan tanto orgullo personal como mis amigos.
aunque no sea una entrada graciosa, ni acorde con lo que suelo escribir en el blog y sea una cosa bastante berreta cursi almibarada y brillantinesca, quería que sepan que los considero mi principal éxito personal. gracias por acompañarme en esta etapa. y por estar segura de que estaremos compartiendo juntos tantas más.
los quiero.

pd: podría poner la canción esa de los enanitos verdes para que terminemos vomitando pero todo tiene un limite. 

4 comentarios:

  1. me quedo con esto: "
    me gusta pensar que soy especial (a quién no, claro) y que siempre alrededor mio hay un poco de magia. vivo las cosas con un grado de intensidad de grado mayor (mi mamá siempre me decía que yo exageraba demasiado todo, así conseguís grandes felicidades pero también grandes tristezas belén, solía decirme)"
    creo que eso también es de virginiana. Y es algo muy lindo, entre todo el pesimismo y necesitdad de control que tenemos adentro.

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    1. jajaja, justo citaste la parte que esta mal redactada (releí y dije: tengo que cambiarla, y me olvidé).

      besote linda. lamento no haberte dado mucha bola, pero mi atencion estaba como muy difusa.

      (después hago lo de tu blog, igual no creo que pueda seguir la cadena, no tengo muchos amigos de blog activos, jaja).

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  2. Juan que no duerme28 de agosto de 2012, 6:45

    VIRGO:Falsísimos modestos ,en el fondo se creen superprofundos y sobradores.
    Les gusta profundizar todo y ,con respecto al estudio ,eso si actuar con cierta "cautela" e ir despacio en las"interpretaciones".
    Demaciado racionales para el mundo moderno"que privilegia el impulso o el cambio constante".

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  3. No soy positivista, ni ludoica, ni kármico. Soy paseador de perros, y creo que sos el macho alfa de su manada (jauría!).

    Tal vez porque soy todo lo contrario, y me cuestan mucho las multitudes y comunicar con más de una persona a la vez me fascina lo que decís. Aparte de cómo lo contás, claro.
    (En realidad, lo contás de un modo en que todos se uniformizan y son iguales, en vez de relacionarse desde la diferencia, pero eso es hilar fino y rebuscado)

    (¿Veinte personas en 30m2 bailando y cantado? ¡Que suerte que no somos vecinos!)

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