la unica diferencia entre la realidad y la ficción es que la ficción debe ser verosímil .- mark twain


mis padres fueron radicales, yo soy peronista, lo de progre vino por default. no entiendo la gracia de guardar secretos, nunca pude hacerlo; siempre lloro en todas las sesiones con mi analista así no siento que desperdicio 300 pé.

dos referencias básicas a la
hora de leer el blog: isidora es mi gata e inés mi psicóloga. con ellas conformamos el triángulo isóceles que perpetúa mi desequilibrio interior. y mis amigos, claro, protagonistas estelares de los numerosos diálogos que rellenan este blog. y mi mamá y mi papá que son los culpables de todos mis problemas emocionales (gracias freud).
que les sea leve, pues.


la vida no es como uno quiere. es como es (mirta legrand)

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dijo de belén el caricaturista historiador bobrow: "el idiolecto de la autora de este blog asume todos los tópicos culturales más políticamente incorrectos de occidente sin por ello asumir su carga ideológica".

jueves, 25 de abril de 2013

febo el efebo y yo/6 o yo que vos...

primera parte
segunda
tercera
cuarta
quinta

belén.- no me importa. quiero irme.
febo.- bueno, pero vas a esperar a que termine de decirte lo que quiero decirte.
belén.- dejame de joder.
efebo.- no.

y me volvió a agarrar la muñeca derecha con fuerza.
no había casi gente en la esquina y el viento helado me hizo estremecer. los letreros luminosos y los cartoneros de fondo, y él, mirándome serio, tan serio. no era una mirada normal, me dio miedo. no lo conocía, sabía que era un toque agresivo y de repente me ericé toda, como un gato, mis sentidos se agudizaron y empecé a sentirme acorralada. esa sensación de que te pusieron música de que va a pasar algo, viste, y de pronto un ahogo de miedo, así, que te invade de golpe. el aire me entró en los ojos y se me pusieron vidriosos. el efebo, erguido, me miraba en silencio, casi sin parpadear. me sentí tan chiquita al lado de el, que era tan grande, tan fuerte. moví despacio mi muñeca y su mano enorme se cerró con más fuerza, instintivamente, sobre mi brazo. respiré hondo y, en voz baja, ya sin mi acostumbrado tono de la tengo re clara, gil, medio supliqué.
belén.- quiero irme, en serio.
sus ojos imperturbables me miraban. no movió ni un músculo.
belén.- por favor. me estás dando miedo.
le solté, sin pensar lo que decía. miré a mi alrededor nerviosa y volví a tirar mi brazo casi sin proponermelo, sin esperanzas de soltarme, solo como un nuevo mohín de resistencia. sin embargo su mano se abrió y respondiendo a la fuerza de gravedad la mía se deslizó fuera, libre. lo miré sorprendida.
febo me miró, sus ojos también estaban vidriosos.
efebo.- quería decirte que tenía ganas de que charlemos.
belén.- estamos charlando.
febo.- lo hacés tan difícil, no se por qué.
belén.- no lo hago difícil. no me gusta que me agredas, ni que te te pienses que sos la gran cosa, ni que yo tengo que estar agradecida porque me des bola, ni que me agarres así como me agarrás. no se si en el planeta de los picapiedras las cosas se hacen así, pero a mi no me gusta.
efebo.- perdón.
belén.- la gente no se maneja así.
febo.- vos no te manejas como la gente tampoco.
belén.- bueno. pero no traigo un cuchillo para acuchillarte en pleno callao, enfermo.
efebo.- yo tampoco. ¿en serio te asusto?
belén.- un poco.
febo.- me gustás, belén. me gusta que me bardees porque si, y que te rías de que todas las chicas quieran salir conmigo. y tengo ganas de que charlemos un rato, ¿puede ser?
belén.- ...
efebo.- prometo no volver a asustarte en toda la noche.

y sonrió, tranquilizadoramente. sus ojos, por primera vez en la noche, se suavizaron. me extendió su mano. dudé unos segundos, pero finalmente se la estreché.
belén.- en realidad si traje un cuchillo. en el bolso. tenía planeado cortarte en pedacitos. leí que si encontras las uniones la carne es fácil de cortar.
febo.- me lo supuse.
belén.- planeaba venderte en partes por mercado libre.
efebo.- una idea asombrosa.
belén.- las chicas se van a volver locas, vas a ver.
febo.- te recuperás rápido, eh.
belén.- si. además corro rápido y muerdo fuerte. yo que vos tendría cuidado.
efebo.- todavía puedo asesinarte, querida belén. yo que vos, me comportaría.

6 comentarios:

  1. La salida del planeta de los picapiedras, si de verdad la sacaste de la galera en tiempo real, es muy meritoria. Mi idea era no comentar estas historietas hasta que no termines yasabéscuál, pero bueh, el comentame toda pudo más.

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    Respuestas
    1. yo soy muy meritoria.

      me gusta que me comentes toda.

      igual el italiano. pfff. muy colgado terminarla ahora. me la mandé-

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    2. Terminala, dale. Si hace lo que le pido le pagaré.

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    3. ahhh, eras vos el de recién. alto gato, como dicen mis alumnos.

      depende. ¿cómo vas a pagar?

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  2. ¿Ya te olvidaste del marinero rudo?

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