la unica diferencia entre la realidad y la ficción es que la ficción debe ser verosímil .- mark twain


mis padres fueron radicales, yo soy peronista, lo de progre vino por default. no entiendo la gracia de guardar secretos, nunca pude hacerlo; siempre lloro en todas las sesiones con mi analista así no siento que desperdicio 300 pé.

dos referencias básicas a la
hora de leer el blog: isidora es mi gata e inés mi psicóloga. con ellas conformamos el triángulo isóceles que perpetúa mi desequilibrio interior. y mis amigos, claro, protagonistas estelares de los numerosos diálogos que rellenan este blog. y mi mamá y mi papá que son los culpables de todos mis problemas emocionales (gracias freud).
que les sea leve, pues.


la vida no es como uno quiere. es como es (mirta legrand)

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dijo de belén el caricaturista historiador bobrow: "el idiolecto de la autora de este blog asume todos los tópicos culturales más políticamente incorrectos de occidente sin por ello asumir su carga ideológica".

lunes, 28 de enero de 2013

poseidón, manolito y yo

como ya muchos de ustedes saben (y sino, deberían) yo nací en puerto madryn. ahora estoy acá, transcurriendo mis vacaciones como los últimos 6 veranos de mi vida desde que me fui a estudiar. el irte a estudiar lejos de tu casa genera que tus vacaciones nunca sean vacaciones, sino que sean mas bien una vuelta a. a los orígenes, a la ciudad que nos vio nacer. yo soy de esa gente de raíces gruesas. me cuesta desprenderme de las personas, de los lugares... pero principalmente de lo que fui. me cuesta aceptar que uno ya no es lo que era, y que todo lo que antes entendíamos de cierta forma cambió, de que lo que era importante ya no lo es tanto, de que lo que nos ataba ya no.
inés, antes de volver, me hizo la pregunta clave, ¿a qué volvés? y... ¿por qué tanto tiempo? y la única respuesta real es que a mi el desarraigo me cuesta y me duele. sentirme incómoda en la ciudad que nací, que habité 18 años, que eligió mi mamá para criarme, donde está mi casa, no se... me pone mal. asique intento e intento. pero creo que esta es la última vez que.

en fin.


pero lo que tenía para contarles era el único levante del verano. la verdad es que estuve muy pancha. me dediqué a alquilar películas en el videoclub (si, acá siguen existiendo,y NO, no son vhs) y a visitar a mi gente querida. no salí, a la playa fui bastante poco (el clima no acompañó demasiado, la verdad) asique no tuve demasiadas oportunidades de interaccionar con seres humanos.
pero el domingo fui a hacer un viaje en un catamarán nuevo que hay acá, con dos amigas que heredé de mamá y que me conocen desde que tengo 5 años.
la pasamos hermoso, el día era precioso y yo tengo la nariz roja de sello de culminación de la travesía.
cuando estabas por subir al barco, una chica te tomaba los datos. nombre, apellido, dni, esas cosas. cuando me toca mi turno, un pibe que estaba parado al lado de ella exclama: 
- a la de amarillo le tomo los datos yo.
me había llevado una remera discretita, amarillo fluo, cosa de que me viesen bien si me caía al agua viste.
lo miré unos segundos y me sonrió. lindo, me sonrió.
- ¿nombre?
belén
- ¿apellido?
xxxxxx
- ¿dni?
32.XXX.XXX
- ¿teléfono?
cuando empezaba a darselo me di cuenta de que no era un dato que le hayan pedido a los demás. levanté la vista y me guiñó un ojo.
pero que bobo.
contesté.
- casi. ¿no me lo das?
riendome seguí mi camino. mis amigas, que habían presenciado toda la situación, no paraban de cagarse de risa y decirme que le de el número.  
¿están locas?, me exasperé, además, tiene una uniceja.
el muchacho era lindo, si. pero tenía una única ceja que se unía en la parte alta de la nariz. inevitablemente terminó apodado manolito.
mientras veíamos lobos marinos y delfines, manolito volvió a acercarse.
- vine a ver si habías pensado mejor lo del teléfono.
me puse colorada como un tomate y no contesté. creo que es por esta clase de cosas que me doy cuenta que lo mio no es el levante en boliches o con desconocidos. es impresionante la pelotudez enorme que me agarra de pronto y me quedo muda. mudita. yo, justo. no se donde mierda va a parar mi espíritu de supervivencia (bha, el de reproducción, más bien. o el sexual, seamos claros, dejar descendencia no creo que sea lo mio).
ya finalizando el viaje (dura tres horas) hacen una ceremonia medio ridícula de bautismo a la gente que nunca había navegado en el mar. salen tres tripulantes vestidos de piratas, una vestida de sirena, y empiezan a hablar del dios del mar, poseidón. que poseidón de acá, que poseidón de allá. yo, alejada del tumulto, seguía mirando hacia el mar. la gente que suele hacerte pasar verguenza ajena y yo nos llevamos bastante mal. en eso estaba cuando siento que me mojan. me doy vuelta sobresaltada y veo que "poseidón" me había tirado un balde de agua (salada) encima. medio enchinchada me doy vuelta y veo que era manolito.
pero que bobo.
- no jodas con poseidón, nena me dijo, apuntándome con su tridente y con esa sonrisa perfecta.
una turba de nenes y nenas se le acercaron para sacarse una foto y lo pude mirar bien. con una peluca blanca enrulada, una corona al estilo freddy mercury, una capa celeste y pantalones y remera blancos, el flaco intentaba mantener cierta dignidad. iba sacándose fotos con la gente del barco y cambiando de posición, pero estuviese donde estuviese, yo sentía que alguien me mojaba y al darme vuelta era él con una de esas pistolitas plásticas tipicas de carnaval que me saludaba desde distintas partes de la cubierta.
al momento de bajar, nos lo cruzamos de nuevo.
- que mala que sos. al final no me lo dejaste.
le guiñé un ojo y le dije que era porque tenía miedo a que fuese el poseidón de mi vida. me sonrió mientras yo me alejaba, tan lindo y manolito él, y silbó para llamar mi atención. cuando me di vuelta me hizo el gesto de que esperase con la mano, pero seguí mi camino. 
a la salida del muelle perdimos a una de mis amigas. extrañadas, con la otra nos sentamos a esperarla en el cordón de la vereda pensando que se había retrasado entre el tumulto de gente que bajaba. estábamos por llamarla cuando la vemos venir corriendo con el celular en la mano.
tengo el número de manolo poseidón, belén. le vas a tener que escribir.












                                                                                                                                                                                            
pero por supuesto que no. el rey del mar es demasiado para mi. yo seré lo que seré, pero reconozco mis limitaciones, la tierra firme es mi habitat natural, donde mis raicitas pueden agarrarse tranquilas. 



tengo una foto con él atraviado con sus mejores galas posedoneiscas y una nariz pelada para recordar a otro que engrosa la lista de los que nunca fueron. 
algo es algo.


1 comentario:

  1. pero daaaaaleeeee!!!! llamalo! un tirito al aire antes de partir no se le niega a nadie... ni siquiera al REY DE LAS AGUAS!

    Agus

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