la unica diferencia entre la realidad y la ficción es que la ficción debe ser verosímil .- mark twain


mis padres fueron radicales, yo soy peronista, lo de progre vino por default. no entiendo la gracia de guardar secretos, nunca pude hacerlo; siempre lloro en todas las sesiones con mi analista así no siento que desperdicio 300 pé.

dos referencias básicas a la
hora de leer el blog: isidora es mi gata e inés mi psicóloga. con ellas conformamos el triángulo isóceles que perpetúa mi desequilibrio interior. y mis amigos, claro, protagonistas estelares de los numerosos diálogos que rellenan este blog. y mi mamá y mi papá que son los culpables de todos mis problemas emocionales (gracias freud).
que les sea leve, pues.


la vida no es como uno quiere. es como es (mirta legrand)

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dijo de belén el caricaturista historiador bobrow: "el idiolecto de la autora de este blog asume todos los tópicos culturales más políticamente incorrectos de occidente sin por ello asumir su carga ideológica".

jueves, 6 de junio de 2013

ÉL o del uno al diez/9

parte uno
dos 
tres
cuatro
cinco
seis
siete
ocho

la clase siguiente del seminario lo evité lo más que pude.

me senté lejísimos, por empezar. cuando nos dieron un break de diez minutos me zambullí adentro del baño de mujeres y no salí. no lo miraba, no sea cosa de hacer contacto visual. cuando terminó la clase me fui del aula lo más rápido que pude, si, si, lo había logrado, cero contacto, cero nada. pero de pronto lo escuché:

ÉL.- lilu

me hice la boluda y seguí caminando. lo intentó otra vez, acompañado ahora de una carrerita que lo ubicó al lado mio.

ÉL.- ey, donde vas tan rápido, no me diste ni bola.
belén.- estoy apurada.
ÉL.- bueno, te llevo, estoy en el auto.
belén.- no, gracias. me voy en cole.
ÉL.- pero no seas gila, te digo que te llevo. vamos, dale.
belén.- pasa que...
ÉL.- no pasa nadaaaa liluuu. vamos, dale.

noté, con alivio, que esta vez no ibamos con la rubia mala onda. me abrió la puerta del acompañante y subí. la cerró. la volvió a abrir.

ÉL.- lilu, ¿no movés el auto? no puedo abrir la puerta del conductor por ese arbol.
belén.- ...
ÉL.- dale lilu. ¿no era que sabías manejar?
belén.- ni en pedo, mirá si te lo choco. no. perá que me bajo y entrá por aca.
ÉL.- es el auto de mi jermu igual, se lo chocás a ella, jaja.
belén.- (mi cara de orto era única) ...
ÉL.- okey, okey. a ver, dejame pasar.

cuando finalmente arrancamos (no sin antes ponete el cinturón, lilu, que sino te voy a tener que pagar por buena) ÉL intentaba mantener una conversación y yo intentaba seguirla, pero soy pésima para ocultar lo mal que la estoy pasando, como gaudio, asique la situación estaba cuesta arriba.
en un semáforo me golpetea la pierna y me sonrie.

ÉL.- que pasa liluuuu, que seria que estas.
belén.- ...
ÉL.- ¿pasa algo?
belén.- no.
ÉL.- no parece.
belén.- no estoy de ánimos. pero vos insististe en traerme.
ÉL.- entiendo bel.
y se empieza a reir.
belén.- (estupefacta) ¿de qué te reis?
ÉL.- no, nada, nada...
belén.- ....
ÉL.- dale belll, ponele ondaaaa. estamos aca, la noche está linda, somos jóvenes...
 belén.- ...

el silencio era sepulcral. en otro semáforo me miró. yo gracias a la visión periférica que nos diferencia de nuestros más viejos antepasados, lo notaba, pero seguía mirando para el frente. el mal humor crecía y no cabía adentro de ese auto, con nosotros dos encima. tenía que bajarme de ahí antes de que me estallase el cerebro. y de pronto, oportuno como siempre, habló. y les juro, les juro por mi mamá, que de su boca salieron las siguientes palabras:

ÉL.- che, decime la verdad. del 1 al 10, ¿qué tan pelotuda te pareció mi novia?
atónita por lo que había escuchado, lo miré. este flaco estaba del tomate, y yo estaba sola con el cinturon puesto y la traba, con él, my god, iba a morir. ya. ya. ya.
belén.- ...
ÉL- se sincera, se que lo sos.
belén.- no se de que hablás.
ÉL.- dale, te vi la cara. cuando hablaba de la casa, de exorcizar, se te nota todo, decime la verdad, del 1 al 10, ¿con qué número de pelotuda estoy?
belén.- yo no hice ninguna cara.
ÉL.- que no.
belén.- no.
ÉL.- decime.
belén.- no tengo nada para decirte.
ÉL.- dale. no se, estuvo muy idiota en esa conversación. la mayoría del tiempo no es así, va, no se, ultimamente no se que le agarró, que se puso esotérica, pero te juro que cuando yo la conocí... dale lilu, que tan pelotuda te parecio.
belén.- todos tenemos defectos.
ÉL.- ahhhh, hija de puta. viste, yo sabia que te pareció pelotudisima. pero no es tan asi eh, a veces se pone así, te juro.
belén.- no se porque estamos conversando de esto.
ÉL.- te lo quería preguntar desde que te vi hoy en realidad.
belén.- no entiendo que te puede importar que opine yo.
ÉL.- es que no se. sonó muy pelotuda, pero no es tan pelotuda.
por suerte, estabamos llegando a mi casa. le indiqué donde parar. me solté el cinturón, abrí la puerta y me bajé. la cerré y diez segundos después la volví a abrir. me miró asombrado, y sonrió.
belén.- che, pero no te confundas. 
me miró extrañado.
belén.- el pelotudo, mi amor, sos vos.

8 comentarios:

  1. El pelotudo sos vos, mi amorrrrrrrr.

    Y la que sigue viajando gratis soy yo.. :o

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  2. El comentario que quisiste haber hecho pero que no hiciste

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  3. Qué linda entrada lilu, sos muy meritoria sabías? Aunque diez segundos es un poco mucho.

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    Respuestas
    1. si, puede ser. deben haber sido 5.

      yo tmb te quiero, mi amor. aunque te burles de mi.

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