la unica diferencia entre la realidad y la ficción es que la ficción debe ser verosímil .- mark twain


mis padres fueron radicales, yo soy peronista, lo de progre vino por default. no entiendo la gracia de guardar secretos, nunca pude hacerlo; siempre lloro en todas las sesiones con mi analista así no siento que desperdicio 300 pé.

dos referencias básicas a la
hora de leer el blog: isidora es mi gata e inés mi psicóloga. con ellas conformamos el triángulo isóceles que perpetúa mi desequilibrio interior. y mis amigos, claro, protagonistas estelares de los numerosos diálogos que rellenan este blog. y mi mamá y mi papá que son los culpables de todos mis problemas emocionales (gracias freud).
que les sea leve, pues.


la vida no es como uno quiere. es como es (mirta legrand)

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dijo de belén el caricaturista historiador bobrow: "el idiolecto de la autora de este blog asume todos los tópicos culturales más políticamente incorrectos de occidente sin por ello asumir su carga ideológica".

domingo, 16 de octubre de 2011

vos y yo sabemos que


Abrí los ojos.  Las estrellitas de luz fluorescente que me había traído de EEUU antes de que nadie las tuviera (antes incluso de que se pusiese de moda entre los ya-no-tan-pequeños escolares madrynenses) titilaban su último aliento tras pasar toda la noche en vela. Desde la cocina se oía la voz de Magdalena Ruiz Guiñazú enojada, como siempre parecía estarlo. Cerré los ojos nuevamente,  buscando traspasar el sonido de la radio y su locutora, para ver que hacía. Esperé a que apoyase la última taza sobre la mesa e intenté relajar la cara. Tenía miedo de que se diese cuenta por el pequeño parpadeo inconsciente de las pupilas tras los ojos cerrados. La puerta se abrió de golpe.
-          Mamina, a levantarse.
La rutina comenzaba.  Hice un pequeño ruido y,  simulando estar entre-dormida, me di vuelta. Ella sonrió y suavemente, mientras me palmeaba la cola, comenzó a cantar.
-          Si se mueve, flan flan. Si se mueve, flan flan. Es Ravana el más rico flan.
Dos palmaditas más (el chan chan final del tango) y ya había vuelto a mimetizarse con Magdalena en la cocina. Me senté en el borde de la cama y me arregle el pelo con las manos. Tosí. Y tosí otra vez. Y otra.
Ofuscada porque el estado del transito tapaba mi performance, me levanté con un saltito de la cama y me acerqué al marco de la puerta que separaba la habitación de la cocina, tosiendo otra vez. Por fin ella se dio por aludida y soltó  la pregunta que esperaba: ¿te enfriaste?
Seguí con mi papel al pie de la letra y murmuré que estaba bien. La resistencia era necesaria si el plan quería tener éxito. La segunda reacción fue tan rápida que incluso me sorprendió:
-          si te sentís mal tomate la fiebre.
Haciendo gruñidos exagerados, volví a la pieza y revolví dentro del cajón. Con un movimiento rápido de mi mano acerqué el termómetro a la lamparita del velador, y, tras esperar algunos segundos, me lo coloqué en la axila.
Al rato, ella entró a la habitación y extendió la mano. Obediente, le di el artefacto a la espera del veredicto.
-          Tenés fiebre, te vas a tener que quedar en casa.
Puse cara de circunstancia y alegué que tenía cosas que hacer en la escuela. Hoy iban a dictar y a mi me encantaban los dictados porque la maestra me felicitaba; era la única de 5to “A”  que sabía donde poner las haches. Y en casa me iba a aburrir.
-          Bueno, no te preocupes. Si querés me podés leer algún libro en voz alta; como hacíamos en primer grado con Dailan Kifki ¿te acordás?
Agarré de la biblioteca Matilda y caminé detrás de ella hacia la cocina. Me senté sobre la banqueta (mientras tosía como al pasar) y la miré mientras terminaba de preparar las tostadas. Magdalena y el ruido de la pava hirviendo llenaban el silencio.
De pronto, ella se dió vuelta, y, mirándome divertida, soltó como al pasar:
-          ¿Que suerte que tenemos, no? Siempre te enfermás los jueves, el día en que no voy a trabajar…
Algo nerviosa, me acomodé torpemente en la banqueta. Tosí otra vez, compenetrada al cien por ciento en mi papel,  y empecé a leer en voz alta: Sucede una cosa extraña con los padres. Aunque sus hijos sean los seres más desastrosos de la tierra, ellos piensan que son maravillosos...

7 comentarios:

  1. Me enternecio... fue como sentir, volver a verla...
    Te quiero!
    Agus

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  2. Sos muy tierna!
    Me gusta eso de tu blog, genera a la vez carcajadas, ternura y esos momentos que te hacen decir "tal cual, me pasó o pensé o sentí lo mismo" :)
    Besos linda!!

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  3. Excelente! Estoy adicto hoy. No puedo parar de leerte...

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    Respuestas
    1. gracias. me gustaría saber quien sos. ¿quién sos? nos conocemos?

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  4. ey!!
    habías hecho una imagen diferente de tu madre en post anteriores... pero ahora muestras una nueva cara de ella.
    Intrigada.

    Excelente tu blog.

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