la unica diferencia entre la realidad y la ficción es que la ficción debe ser verosímil .- mark twain


mis padres fueron radicales, yo soy peronista, lo de progre vino por default. no entiendo la gracia de guardar secretos, nunca pude hacerlo; siempre lloro en todas las sesiones con mi analista así no siento que desperdicio 300 pé.

dos referencias básicas a la
hora de leer el blog: isidora es mi gata e inés mi psicóloga. con ellas conformamos el triángulo isóceles que perpetúa mi desequilibrio interior. y mis amigos, claro, protagonistas estelares de los numerosos diálogos que rellenan este blog. y mi mamá y mi papá que son los culpables de todos mis problemas emocionales (gracias freud).
que les sea leve, pues.


la vida no es como uno quiere. es como es (mirta legrand)

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dijo de belén el caricaturista historiador bobrow: "el idiolecto de la autora de este blog asume todos los tópicos culturales más políticamente incorrectos de occidente sin por ello asumir su carga ideológica".

martes, 13 de marzo de 2012

yo también quiero que bucay me haga feliz

yo soy consecuencia de dos mundos.
el primero de ellos era el de mi mamá. era un mundo bastante feliz, en donde tenía todo lo que necesitaba; el tema es que no lo sabía. además de que claro, tengo el gen. ese gen que me inclina indefectiblemente a quejarme como habito preferido, ricuts clave de mi cotidaneidad. cuando manejo, por ejemplo, el gen se expresa en todo su esplendor: me quejo si me pasan, (¿estás apurado?), me quejo si andan delante mio lento (¿no tenés nada que hacer no?), me quejo si me pasan por derecha (la izquierda señora, se pasa por izquierda), me quejo si me pasan por izquierda (¿¿pero quiennn soooosss, schumajer??). entonces claro, tiendo a concentrarme en lo negativo de las situaciónes. así, no me enteré de que si eso no era la felicidad, se le parecía mucho; aunque cuando uno no tiene pá comparar, ignorar la felicidad esta casi disculpado.  el mío era un hogar típico clasemediero, una madre médica que vivía para mi, donde éramos radicales progresistas: si al aborto, si a la educación publica, si a las puteadas ( siempre que no incluyesen órganos sexuales o estuviesen vinculadas con el acto sexual - recuerdo el horror de mi madre esa temporada en donde se puso de moda entre mis aledaños decir que hacer algo nos daba “paja”-), si a la educación sexual (siempre en abstracto, claro esta, tampoco tenemos por qué ser demasiado gráficos), no a decir negros de alma (aunque mirando a la gente con gorrita con ligera desconfianza), si a la comida casera, si a la homosexualidad (aunque cada vez que se hablaba de mi amiga p.- se aclaraba: esa chica divina, la que es lesbiana), todo bien con el peronismo, pero lejos (al fin y al cabo, decía mi mamá tras ver algún caso de corrupción, son peronistas), una negación cuasi velada de la política  (hay que intentar cambiar al mundo, pero la verdad es que estamos tan cagados que es imposible); si a lanata (aunque en defensa podemos decir que todavía no era tan impresentable), si a el sexo antes del casamiento  (pero con pareja estable y con amor), no a la iglesia ( pero si a la creencia de un ser superior construido a piaccere por uno mismo así nos quedaba mas cómodo); si a rodolfo walsh (pero tambien a chopra y a bucay), no a irse del país (pero si a decir que acá ya no se puede vivir); no a comprar una tele ni a ver chiquititas ( pero si a ver noticieros para informarnos), no a los productos diet ni transgénicos, si a la enseñanza de ingles obligatoria (pero no a eeuu), si a rebelarse contra las autoridades de la escuela (pero no a tu madre), si a hacer lo que uno quiere (pero algo tenés que estudiar), si a la libertad (pero mientras pensá en el futuro), si a los preservativos (pero nunca hablar del sexo oral), si a la democracia, pero este país de mierda no sabe votar. en fin, soy un resultado típico de esa clase media aburguesada sin un mango que condensa lo mejor y lo peor de nuestro país. ser de clase media es contradicción inherente, es ser pero no ser al mismo tiempo, es quejarse pero no poder quejarse del todo, es estar satisfecho profesionalmente pero querer ganar mas, es querer cagar mas alto que el culo pero que no se vean caer los soretes, es llamar a un programa de radio para expresar tu indignación mientras te quedas en tu casa con el aire acondicionado prendido, es defender el hospital publico pero para que lo usen otros, es ser un eterno disconforme (es en definitiva ser el tomate del sanguich, muchas veces mas meramente decorativo que necesario para saciar el hambre).
ese fue mi primer mundo, allí me enseñaron que el sistema capitalista era injusto, que había que indignarse por los que menos tenían, y ser agradecido por lo que teníamos nosotros (aunque que lástima que nunca pudiéramos irnos de vacaciones). me enseñaron también a no esperar nada de los políticos, porque después de la rata (léase menem) era una utopía, pero que nunca había que dejar de votar, jamás, porque esta democracia nos la habíamos ganado (o tal vez no, inexplicablemente se la había ganado "lo mejor de esa generación maravillosa" que había desaparecido) pero bueno, como fuese, resultaba que la democracia es lo mejor a lo que podemos aspirar y punto.
y uno sale así, de esos lugares, como yo. casi pesimista (bueno, en eso pueden tener que ver los genes igual), crítico, informado, progre, indignado, responsable, defensor de la “cosa” pública, desconfiado, contradictorio y cada vez mas neurótico. así, para diferenciarme de mi primer mundo (y porque estudio historia) me hice peronista y kirchnerista (que no es lo mismo que hacerse primero kirchnerista y después peronista, eh). y acá estoy. una burgesita venida del interior, cínica y critica, medio progre, medio enana, con problemas para establecerse con alguien del sexo opuesto (- si un chico te molesta, patada en las bolas-  decía(me) mi padre cuando era menor e inexperta, lo que en parte explicaría como me fue (de mal) con los hombres hasta el día de hoy). como sea, llegue a la gran ciudat y me encontré en el seno de la clase media soreta de este país (me entró una nostalgia extrema por los clasemedieros progres de mi niñez); esa clase media soreta que vota a macri y escucha a baby echecopar y cuya mayor preocupación es la inseguridad. 


pero no solo eso. empecé a estudiar en puan.
puan es el segundo de mis mundos, el ultimo que conozco; el que me hizo dar cuenta de lo feliz que era antes. es la cueva en donde se concentran los clasemedieros disconformes que al querer ser la negación de lo que fueron, no son más que la payasada irredenta de lo que terminaron siendo. son los troskos que viven en un country, son las chetas que se hacen hippies y dejan de depilarse, es el burguesito conflictuado que no entiende que hizo mal para terminar estudiando alguna de estas carreras cuasi obsoletas en plena modernidad, es el hijo “bien” que descubre el peronismo y que quiere ser mas negro y groncho que gatica; es el pichón de rico que descubre que existe el estado de bienestar y quiere que cristina le pague hasta el papel higiénico que usa para limpiarse el culo por ser quien encabeza el estado opresor y represivo; es la rica que va a universidad pública y desesperada por insertarse en ese mundillo tiene que ocultar que se va de vacaciones a europa; es el gil que se pone un buzo de llamitas y decide irse a bolivia de mochilero para encontrarse a si mismo (mientras les saca fotos a los bolivianitos con una cámara de mil dólares para tener imágenes pintorescas que subir al face). puan es la critica a la critica, es la histeria canalizada en lo intelectualoide, son las frustraciones hechas carne, es el inadaptado durante la secundaria que encontró su lugar en el mundo; es el centro de fantasía y letras, son los heideggers guevaristas que defienden el troskismo y votan en secreto al kirchnerismo invocando una suerte de estrategia leniniana. es allí donde aparentamos ser lo que queríamos pero nunca fuimos, es la negación de nuestro yo, es la represión de nuestro inconsciente, es el ser la nada misma, la negación intima y radical de lo que nuestros padres hicieron de nosotros. el puanner es contradictorio como su clase, quiere ser popular y vanguardista a la vez, desprecia a las masas pero quiere conducirlas, le da asco el choripan, frunce la nariz cuando le hablan de perón, vive de sus padres, detesta a pigna y a bucay pero adora los superhéroes y esta desesperado por tener un buen promedio para que el estado lo siga bancando sin tener que laburar mientras se indigna cual vieja de caballito con ruleros cuando cristina los manda a trabajar.
 

ya ni siquiera se si hablar en primer o tercera persona. mis probabilidades estadísticas de ser feliz luego de vivir 24 años en estos entornos tiende a cero. así, envidio profundamente a aquellos que encuentran la felicidad en un libro de bucay y expresan sus sentires por medio de canciones de arjona.
 


es en serio, sepan que los detesto.

5 comentarios:

  1. JAJA buenísimo, me encantó nena, de verdad me encantó. Una de tus mejores entradas. Estás para standup.

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  2. Muy bueno Aylen!!!

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  3. cambio la Y por I! nunca supe bien como era si aylen o ailen rectificado mi error besooo

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  4. Coincido con Maria, una de las mejores entradas.

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  5. Si, muy bueno este post.
    Lo que me deja pensando que la media de todo país de latinoamérica tiene el mismo pensamiento.
    Por acá se nos cría de la misma forma y en la facultad conocemos del mismo tipo de gente que tu describis.
    Mientras los redactabas de seguro sentías rabía, no?

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